Meti mis manos debajo de su blusa acaricia suavemente sus pechos



Era jueves, yo había vuelto de un viaje por trabajo que me tuvo varios meses fuera del país y mi hermano me invitó a cenar a su casa. 

Fué un día más, nada distinto de la típica cena con mi hermano y cuñada. Habíamos cenado temprano, cerca de las 21.30 hs. ya habíamos terminado de cenar y mi cuñada, Laura, se disculpó y se fué a acostar temprano. Mi hermano me contó que el embarazo la tenía bastante mal, con muchos dolores, estaba depresiva, y de un mal humor constante. 

Mi hermano descorchó otra botella de vino y nos quedamos hablando en la mesa por un buen rato. Sin darnos cuenta se habían hecho las 23.00 hs., cuando presté atención a la mesa nos habíamos tomado dos botellas de vino. Realmente la estabamos pasando muy bien, era un clima muy relajado, nos contabamos cosas íntimas, cosas de las cuales no solíamos hablar, pero se ve que el tiempo separados y el alcohol, nos llevó a estos tema. 

En un momento Javier me contó que hace meses no tenía sexo por culpa de Laura, al principio era un tema de dolores que sufría pero luego perdió el apetito sexual. 

Mi hermano siempre fue muy activo sexualmente, recuerdo que siempre tenía novias nuevas, y cada tanto hablando con alguna me contaban lo adicto al sexo que era. 

Javier me dijo que la vecina de al lado, le había tirado onda y que lo estaba pensando seriamente





-No seas tonto, estas a punto de ser padre y las minas somos muy jodidas, mirá si te delata con Laura, le dije




-Si es lo que me detiene, pero no se, estoy podrido de pajearme solo, dijo



Indignado se levantó recogió los platos y los llevó a la pileta de la cocina, volvió por los vasos y se puso a lavar la vajilla. 

Me quedé sentada sola en la mesa unos instantes, tuve una necesidad muy morbosa de hacer algo, no estaba segura, si bien soy tremenda puta, mi familia y amigos no lo saben y eso me detuvo por unos minutos, pero la puta que soy realmente apareció y dejó de lado la pantalla que mantengo con mis conocidos. 

Fuí a la cocina, apoyé mis pechos contra la espalda de mi hermano, y comencé a acariciar el bulto de Javier sobre el pantalon, esperaba que me diga que me detenga o algo por el estilo pero nunca lo hizo. Desabroché el boton de su jean, le bajé el cierre y metí mi mano bajo su boxer, agarré su pija, semi erecta y la saqué hacia afuera, comencé a masturbarlo, en la posición que nos encontrabamos, con mi mano derecha sujetaba su verga venosa y bien proporcionada, sin sacar mis tetas de su espalda, lo masturbe duramente, le apretaba su pija fuertemente y se la sacudía como loca, la tenía tan dura, apenas podía agarrarla. Javier gemía muy fuerte, me preocupé que mi cuñada oyera algo, pero lo dejé pasar, la situación de pajear a mi hermano mientras mi cuñada estaba durmiendo en el otro cuarto, era demasiado, me mojaba toda, sentía mi concha tan húmeda, como pocas veces. 

No pasó tanto tiempo hasta que mi hermano largo su semen, grito del placer y sus piernas se aflojaron un poco. Estaba muy agitado. Pero en ningún momento se dió vuelta. 

Me arrodille detrás de el, y le pedí que se diera vuelta. Su verga flácida quedó frente a mi cara, y no me pude contener me la puse en la boca, limpié los restos de semen de la cabeza de su pija y empecé a mamarla, lo tomé de sus nalgas y hundía su cuerpo contra mi boca, su pija empezó a crecer dentro mi boca, me la tragaba toda, su pija estaba dentro de mi garganta, entraba y salia, sentía como mi saliba salía por mi boca, en cantidades, la tragué lo mas que pude hasta que llegó a estar completamente erecta y se me hacía muy dificil tragarla toda. Me la saqué, para empezar a chuparle los huevos, mientras con mi mano derecha lo seguía masturbando, llegué a tener sus dos huevos dentro de mi boca. 

Yo estaba toda chorreada, sentía como mi tanga estaba empapada con mis fluídos




Lo quería dentro mio, me paré, me bajé mi calza negra junto con mi tanga negra hasta mis tobillos. Escupí las yemas de mis dedos, y me pasé los dedos por mi ano. 

-Rompeme el orto, llename los intestinos de leche, le dije. Mi hermano no me reconocía, quedó paralizado unos instantes, no era la hermana que conocía. Pero su calentura lo llevó a darme vuelta y me empujó contra una de las paredes muy violentamente, golpé mi mejilla contra la pared, y se avalanzó contra mí, sentí su verga tocar mis nalgas, buscando mi ano, cuando lo encontró, hundió su verga sin piedad, y sentí su pija atravesar mi ano, produciendome un dolor muy fuerte, dí un alarido, no sé como mi cuñada no escuchó nada. 

Javier tapó mi boca con su mano izquierda, y su mano derecha empezó a amasar mi concha, mientras lo hacía me embestía como una puta de mierda, sentía toda su verga dentro de mi culo, su cuerpo golpeaba mis nalgas violentamente, sentía que me violaba el culo sin piedad, no contuve mis gritos, pero gracias a que su mano tapaba mi boca, no se escuchaban, solo se oían unos gemidos mudos. 

Pocas veces me mojé de esa manera, sentía mis fluidos bajar por mis entrepiernas




En un momento penetró mi vagina con varios de sus dedos, produciendo mucho dolor, su boca mordió mi hombro derecho, y sin soltar su mano de mi boca, descargó su leche en mis intestinos, mientras eyaculaba dentro de mi culo, me mordía mi hombro, fue muy salvaje la situación, pero me hizo correr completamente. 

Nos quedamos mudos unos minutos, en la misma posición mientras su pija perdía su erección, sacó su mano de mi concha y empezó a acariciarme mi teta derecha, por debajo de la remera, lo hacía suavemente, pellizcando delicadamente mi pezón. 

Cuando sacó su pija practicamente flacida de mi culo, sentí como una gran cantidad de semen salió de mi ano, la mayor parte cayó en mi tanga y calza que estaban bajadas hasta mis tobillos, luego sentí pequeñas cantidades bajar por mis piernas. 

Tomé unas servilletas de papel y me limpié mi concha, mi cola y piernas. Mi tanga y calza eran un enchastre, tomé un repasador y la limpié como pude y me las subí. 

Mi hermano seguía con los pantalones bajos, le dí un beso en los labios y me despedí





-Espera, no tenés que irte, me dijo




-Si ya es tarde, mañana te llamo, le contesté



Asintió, busqué un saquito que tenía, mi cartera y me fuí




Camino a mi casa, pensaba en el placer que había sentido, fue una de mis mejores experiencias por lejos, pero a la vez fue raro el hecho que mi hermano conozca mi verdadera personalidad. 

Me llamó varias veces Javier los días siguientes, pero no le respondí. A la semana le mandé un mail diciendole que estaba de viaje nuevamente por trabajo. Era un viaje que podía posponer pero preferí mantener las distancias con mi hermano para ver si todo se enfriaba y quedaba como una experiencia aislada, me cuesta creerlo pero cuando lo vea nuevamente lo sabré.
Nos tocó hacer un trabajo para la facu, yo en esa materia venía media atrasada, y me junté con los chicos que más estudian. 

Se fueron pasando los días, y una tarde, uno de los chicos me dijo que nos juntábamos en su departamento a terminar el trabajo, porque ya había que entregarlo. 

Bueno, voy a la tarde a la casa de este chico, y ya estaban otros dos, en total éramos 4, tres chicos y yo, en el departamento de uno de ellos. 

Ellos eran los que siempre estudiaban, los correctos….. los típicos “traga” como se dice comúnmente…llegué y nos sentamos en una mesa, cuando estuvimos toda la tarde con el trabajo. Ya se estaba haciendo de noche, y no lo habíamos terminado, nos faltaba bastante. Lo peor es que lo teníamos que entregar al otro día! 

“Nos vamos a tener que quedar toda la noche” Dijo uno de mis compañeros




Yo les dije que me iba a mi casa, que tenía que bañarme, cenar, y después volvía. Pero Rodrigo -el dueño del departamento- me dijo que iba a perder mucho tiempo, que me podía bañar ahí. 

Yo al principio dudé, aparte no tenía ropa limpia, y les dije que tenía razón, pero que no me iba a bañar, me daba vergüenza bañarme en otra casa, y con tres chicos. 

Él me insistió en que use el baño para ducharme, que no había problema, que ellos también se iban a bañar, así que bueno, terminé aceptando. Yo llamé a mi casa para avisarle a mi mamá que no iba a volver esa noche, porque teníamos que terminar el trabajo. Primero se fueron bañando ellos, uno por uno, comimos, y ya se fue haciendo de madrugada, cuando me tocaba bañarme a mí. 

Rodri me mostró el baño, y entré. Colgué una toalla, y abrí la canilla… me empecé a sacar la ropa, tenía una camperita de lana y una remera mangas largas, y abajo una calza. Me saqué todo eso, y luego me saqué el corpiño. Cuando me estaba bajando la bombacha, escuché unos ruidos, miré para atrás y justo los vi a mis compañeros espiándome por la puerta del baño!!!!! La habían abierto ligeramente y vi dos caras asomando, las de Sergio y Fran, los otros dos chicos. 

Yo estaba de espaldas a ellos, así que me vieron la cola… me re asusté y me tapé con las manos mis partes, y grité. Ellos seguían espiándome mientras se reían, yo me tapaba mis tetas y mi chocha con mis manos, porque estaba ya desnuda y con la bombacha bajada… Les dije que me quería ir a mi casa. Ellos se movieron y dejaron de mirar, pero yo me quedé ahí.. les dije re enojada que no me miren y cerré la puerta. 

Me terminé de sacar la bombachita y deje toda la ropa arriba de la tapa del inodoro, y me metí a la ducha. Sólo me enjaboné el cuerpo, no me mojé el pelo. Después de un rato, terminé y cerré la canilla. Estaba media asustada por los chicos, no quería estar mucho tiempo desnuda ahí. 

Agarré la toalla y me sequé, luego salí de la ducha y corrí la cortina, cuando me voy a poner la ropa, no estaba. No había nada!!!! No podía creer como me habían engañado mis compañeritos. Habían entrado al baño y se llevaron toda mi ropa… y yo ni cuenta me di. Sólo estaban mis zapas. 

Les grité que me devuelvan la ropa, pero nadie me respondía. Me puse la toalla alrededor del cuerpo, tapándome todo, y salí echando fuego del baño… fui directo al living donde estaban los tres en la mesa. Los tres me miraban! 

“Qué mierda les pasa??? Denme mi ropa!!!!” Les dije en la cara




Ellos no contestaban, sólo me miraban sin parar. Miré y al costado, en un sillón, estaba mi ropa. Fui hasta ahí y junté todo. Me volví al baño sin decirles nada, estaba furiosa. 

En el baño, me saqué la toalla y me puse el corpiño, me fui poniendo la remera y la camperita, y me doy cuenta que tenía la calza pero faltaba la bombacha. No la encontraba, así que me puse la calza sin la bombacha, luego las zapas, y salí de nuevo para el living. Busqué mi bombachita en el sillón, pero no estaba. 

Me plantee en frente de ellos y les dije que no encontraba la bombacha




Ellos se reían mientras se miraban, supuse que me la escondieron o algo. Yo tenía ganas de llorar. No quería pelear, así que se las pedí amablemente. 

“Dónde está mi bombacha chicos? La tienen ustedes? Devuélvanmela por favor!” Dije casi con lágrimas en los ojos




En eso veo que Fran saca la mano de debajo de la mesa, y tenía mi bombachita. Me estiró su brazo para alcanzármela. Yo la agarré y me metí de nuevo al baño. Me puse la bombacha, la calza, y ya salí por fin a seguir haciendo el trabajo. 

Ni me quise imaginar lo que estuvieron haciendo con mi bombacha, porque sé que mi hermano me las usa para hacerse la paja. 

“Fue idea de ellos, yo les dije que no te hagan nada” Me dijo Rodrigo, cuando me volví a sentar en la mesa




“Eu.. Vale.. era una broma… no te enojes!” Me dijo Fran, con cara de asustado, pobre




Quería irme ya de esa casa con esos inmaduros, pero no podía porque sino me iban a dejar fuera del trabajo. Traté de no pensar en lo que me habían hecho y seguir con el trabajo que bastante atrasada iba. 

Después de un par de horas, ya todos estábamos teniendo mucho sueño, creo que eran como las 3 o 4 de la mañana, y después de varias tazas de café, les dije que pasaba al baño, tenía ganas de hacer pis. Después de eso, regresé a la mesa, y ellos se reían y hablaban entre ellos en voz baja. Yo seguí trabajando, pero ellos se quedaron quietos sin hacer nada. 

“Qué les pasa chicos?” Les pregunté. Ellos seguían mirándome. “Delen que no vamos a llegar”




Continué con mi tarea, pero ellos seguían sin hacer nada. “Me van a decir qué les pasa???”



“Es que no nos animamos a decírtelo”.. Me miraban y no me respondían, encima son re tímidos, se decían entre ellos “decíselo vos, no vos…” en fin… finalmente Rodrigo me lo dijo, trabándose mientras hablaba, “Es que… te queremos ver la cola, Vale” 

Yo me quedé helada, les dije que no jodan. Pero no hacían nada. “Chicos en serio, vamos a hacer ésto…”. “No queremos trabajar Vale, queremos verte la cola… nos la mostrás un poquito? Por favor” Me dijo Sergio. 

Al ver que hablaban en serio, me levanté de la mesa y me senté en el sillón del costado. “No les voy a mostrar la cola! Qué se piensan que soy??” 

Me quedé ahí, y al ver que ellos no continuaban con el trabajo, me puse nerviosa




“Porque a mí??? Porque me quieren mirar?” Fran me contentó: “Porque sos la chica más linda que conocemos… sos muy linda Vale!…” 

Yo ni le dije nada. Fueron pasando los minutos, y cada segundo era tiempo perdido. Me di cuenta que si yo no hacía algo, ellos tampoco. “Si ya me vieron la cola cuando me espiaron en el baño, qué más quieren, asquerosos”. 

“Pero no te la vimos bien! Aparte Rodri no te la vió… dale mostranos la cola Vale…”




“Pero me da vergüenza chicos!”



“Por? Si tenés la mejor cola de todas las chicas de contaduría!” Dijo Fran.. admito que me encantó que lo diga…




“Y después de que les muestre la cola vamos a seguir con el trabajo?” Les pregunté. Me respondieron todos que sí




“Bueno pero no me voy a sacar la bombacha!” Ya cansada, me levanté del sillón y me giré para darles la espalda, me bajé un poco la calza para ellos, y les mostré la cola. Enseguida me la subí. 

“Ahhh no se vale, más tiempo!!” Decían. Yo les dije que basta. “Sácate toda la calza Vale, no seas mala!”



“Ni loca!” Les dije. “Mostranos un poco más, dale…no vimos nada! si te sacas la calza nos ponemos con el trabajo”



Bue… les hice caso, y me empecé a bajar la calza, hasta los pies, me la saqué por encima de las zapas mientras los chicos me miraban. Ahora estaba en bombacha en frente de mis compañeritos de la facu! 

Les daba la espalda, sentía como me estaban mirando la cola, yo estaba algo extraña, me daba vergüenza hacer eso, pero a la vez no podía evitar que me gustara que me miren. 

“Bueno chicos, me puedo poner la calza?”



“Quedate así Vale.. estás hermosa!”. Les dije que no. “No me voy a quedar en bombacha, me da vergüenza!”



Agarré la calza, y me la iba a volver a poner. “Esperá, no te la pongas todavía… podes venir más cerca? Es que desde acá estamos un poco lejos.. porfa!” 

Ellos estaban sentados aún en la mesa, me acerqué un poco hasta estar a uno o dos metros, mientras les mostraba la cola. Ellos me la re miraban. No sé porque, pero empecé a sentir la bombacha algo húmeda. Me estaba excitando mostrarles la cola a mis compañeritos. 

“Que hermosa cola que tenés, Vale… vení más cerca!” Me dijeron




Yo me acerque un poco más, y ya estaba al lado de ellos. Estaba paradita al lado de mis compañeros, y mi cola estaba al alcance de ellos. Ni yo entiendo porqué no detuve todo eso, me daba vergüenza pero en el fondo me gustaba. 

“Podemos tocarte la cola, Vale?” Ni bien dijeron eso, sentí los dedos de alguien en mis cachetes. Me gustó, y yo ya estaba media excitada… 

Ahí sentí más dedos… y manos… me empezaron a acariciar la cola, no era uno solo, notaba que los tres me estaban tocando la cola. 

“Ayy… pero un poquito nomás chicos… no se pasen…” Les dije




Los tres me tocaban la cola, yo me quedé parada para que me la toquen y me la miren… mientras me la tocaban, me puse re cachonda! No lo pude evitar… ya tenía la chocha un poco mojada. :$ 

Alguien me agarraba la bombacha y me la movía, mientras me acariciaban. “No me toquen la bombacha, pajeros!” Les dije. 

“Nos mostrás la concha, Vale?”



“No sean asquerosos!” Les respondí, mientras me estaba mojando mucho. “Es que nosotros somos vírgenes… y nunca vimos una de verdad” 

Me estaba calentando mucho yo. Me sorprendió lo que me dijeron. “En serio todavía no le vieron la chocha a una chica?” Les pregunté. 

“No… por eso… dale bajate la bombachita Vale…” Yo trataba de hacerme la difícil, pero quería bajármela. “Ay chicos, no sean pajeros” 

“No seas mala Vale… mostranos la concha… queremos ver como es” me decían mientras me tocaban toda la cola




Yo me agarré el elástico de la bombacha, y me la bajé un poco, hasta mis muslos… ahora me veían la cola desnuda!




“Uhhh… miren la cola que tiene!” Dijo Fran. “A ver la conchita”



Yo me abrí las piernas un poco, y me incliné para adelante, así les estaba mostrando la chocha, yo la tenía re mojadita, esperaba que no se dieran cuenta. 

Escuche como los tres hacían ruidos y hablaban. “Miren que linda que la tiene!”.. “La tendrá mojada?” “Fijate si la tiene mojada!” 

Enseguida sentí los dedos de uno de los chicos en mi chocha, me estaba tocando, yo me dejé




“Siii… la tiene mojada la Vale! Y la tiene con pelos… tóquensela!”



Ahí casi me muero! Me re calenté. Sentí más dedos, todos me estaban tocando la chocha, los tres, un rato cada uno… me acariciaban los labios vaginales, y me tocaban entera, notaban lo mojada que estaba yo. Encima me daba vergüenza porque hacía varias semanas que no me depilaba la chuchi, tenía muchos pelitos! 

Sentí como me bajaban la bombacha hasta los pies, me hicieron levantar los pies para sacármela, y yo lo hice




“Vale…nos dejás cogerte?”



“NOO!!!”. Cómo vi que nos estábamos pasando, y se me estaba yendo la situación de las manos, me separé un poco de ahí. 

Me di vuelta y enseguida vi que los tres tenían el pito afuera, y se lo estaban tocando




Yo estaba desnuda de cintura para abajo, pero no me tapaba, los chicos me seguían mirando mi entrepierna, aunque podían ver poco porque la tengo llena de pelos! Mientras me miraban la chocha, se hacían la paja… yo les miraba a los tres como la tenían re parada y me encantaba verlas así. Me daban ganas de tocarme el clítoris y tener un orgasmo, pero me aguantaba y hacía como que no me gustaba lo que estaba pasando… no quería parecer una chica fácil que coge con cualquiera. 

“No seas mala linda… por favor”



“No chicos, en serio… vamos a trabajar… me prometieron que si yo les mostraba la cola, íbamos seguir con el trabajo!” 

“Sí.. tenés razón Vale… pero ahora que te vimos… queremos cogerte…”



“No, no quiero!” No quería llegar tan lejos con esos degenerados, se estaban aprovechando de mí




Fran se levantó y se puso enseguida atrás mío, me empezó a tocar la cola, y también se levantó y vino Sergio, los dos me tocaban la cola y los muslos, y me metían la mano más abajo para acariciarme la chochita. Estábamos parados, yo trataba de cerrar un poco las piernas para que no me toquen. 

“Dale.. sos la chica más hermosa y linda” Me decían tartamudeando. Encima cada tanto sentía sus pitos duros rozar contra mis piernas! 

“No…” Trataba de sacarles la mano de mi chocha y de mi cola, pero ellos me seguían metiendo la mano tocándome y yo no podía hacer nada. 

“Te la metemos un poquito nomás.. sólo para desvirgarnos… no seas mala con nosotros!”



“No me toquen más, por favor… no quiero coger…” Terminé casi rogando y suplicando, mientras sus dedos jugaban con los labios y los pelos de mi chocha, que ya la tenía muy mojada. 

“Una vez nomás Vale… te la metemos una sola vez.. porfa, porfa!”



“Ay.. no sé chicos..”



“Te cogemos un poquito y después seguimos con el trabajo…” Me decían mientras no paraban de tocarme, si no hacía nada me iban a sacar un orgasmo. 

Estaba desesperada, tuve que aceptar su sucia propuesta, el tiempo pasaba y me dije que quizás no sería tan terrible… sólo me la meterían una vez cada uno y listo, me sacaba este problema de encima y los dejaba contentos. 

“Pero júrenme que después de cogerme vamos a terminar el trabajo, si?




“Siii Vale, te lo juramos!… ¿nos dejás cogerte?”



“Bueno.. pero me la meten sólo una vez eh!.. No se pasen por favor” Les dije… estaba muy mojada y excitada!




Apenas escucharon eso, se pelearon entre los dos para agarrarme de las caderas y ponerse atrás mío, ni sé quien estaba a mi espalda, sólo sentía el pito muy duro de alguno de los chicos, tratando de metérmelo, me abría la cola y me la intentaba meter, pero no podía. Fran me dijo que me ponga en la silla. 

“Ponete en la silla Vale, arrodillate en la silla y ponete en cuatro, linda”



Enseguida entendí lo que me dijo, pero yo no hice nada, me daba mucha vergüenza




“Dale, no vamos a terminar el trabajo sino.. ponete en la silla así te podemos coger Vale”



Bueno, finalmente agarré la silla y me arrodillé arriba de la silla, apoyando mis manos sobre la mesa, mi compañerito me hizo inclinar un poco y de esa manera yo estaba arrodillada en la silla como perrita, me estaban re viendo la cola y la chocha y me daba vergüenza. Pero quería terminar cuanto antes con esos inmaduros. 

Fran puso sus manos en mis caderas, y después me fue metiendo su pito en mi chocha… me encantó cuando me la metió!… la sentí muy parada, y re dura… me la fue poniendo hasta que entró toda. Me la dejó así toda adentro de mi chocha mientras hablaba con Sergio. 

“Yyyy… cómo es???” Preguntaba desesperado Sergio




“Apenas se la puse y ya estoy por acabar….. cogetela vos ahora” Le respondió Fran




Me la fue sacando de a poco, sintiendo como me retiraba su hermoso miembro de dentro mío, y ahora Sergio se puso atrás de mí y me la puso… esta vez la sentí algo menos grande, aunque igual de dura que la de mi otro compañerito. 

“Bueno, ya está chicos… ya me la metieron” Dije. Sergio me la fue sacando.. yo me iba a mover para seguir con el trabajo, pero sentí a Fran nuevamente detrás de mí. Me agarró fuerte y volví a sentir mi chocha abriéndose mientras me entraba su pija nuevamente! Y ahora no se quedó quieto, porque se movía mientras me cogía… yo gemí porque no me pude aguantar el placer. 

“Ahhhhh….. basta…” Suspiraba yo mientras me cogía, sus piernas chocaban contra las mías, su pito entraba y salía de mi chochita que yo ya la tenía re mojada! 

Al parecer me hizo caso, porque se detuvo y me la sacó, pero enseguida vino Sergio de nuevo y me la volvió a meter… 

“Hey!!!.. Era que me la metían una sola vez!!” Exclamé gimiendo, mientras me cogían. No me hicieron caso, me siguieron cogiendo, un rato un cada uno. Me la sacaban y me la metía el otro, me sentía una puta… 

“Ayy basta chicos… en serio…” Les dije para hacerme la que no me gustaba, y no parecer tan puta, pero me estaba gustando muchísimo.. 

“Que hermosa concha peluda que tenés Vale…” Me decía Fran mientras me cogía. Me re calentaba las chanchadas que me decían, no podía contenerme. 

Rodrigo aún estaba sentado en la mesa, lo tenía de frente, no se animaba a cogerme, es un chico re tímido… se hacía la paja mientras me miraba la cara y yo lo miraba de a ratos, trataba de mirar para otro lado yo, me daba mucha vergüenza mirarlo porque veía mi cara de placer mientras me cogían desde atrás. 

“Vení Rodri, cogete a la Vale!” Escuché desde atrás mío




Rodrigo sin saber que hacer, se levantó despacito, y caminó hasta ponerse detrás mío también… yo a esa altura tenía los ojos cerrados mientras me cogían mis compañeritos. 

“No sé…” Escuché decir a Rodrigo




“Dale Rodri, metésela, mirá la cola hermosa que tiene la Vale… dale si se re deja la puta!” Le decían los otros. “Está en cuatro esperando que se la metas, mira la concha que tiene, no se la querés meter?” 

Fran me agarró de atrás y me la volvió a clavar… se movía adentro de mí cogiéndome




“Mirá como me la cojo, no ves que se re deja?” Le decía a Rodrigo mientras me cogía toda. Me la sacó y escuché que le dijo “Dale Rodri cogetela” 

Finalmente Rodrigo se puso detrás de mí, yo simplemente tenía los ojos cerrados esperando que todo eso acabara de una vez. Me puso su pito en mi chochita, pero no entraba, o no sabía donde metérmela… estaba luchando pasando su miembro por mis labios vaginales, sin poder penetrarme. Su amigo se acercó. 

“…Perdón… no puedo…” Dijo entrecortándose. Fran se acercó y con sus dedos me abrió la chocha. “Tenés la concha re peluda Vale, depilate un poco” 

Con mi chocha abierta, Rodri me la pudo meter… lo primero que sentí fue que tenía un pito enorme… mucho más grande que el de mis otros dos compañeros… sentí bien como me abría toda la chocha con su pija, la tenía demasiado grande para mí. 

De repente, no aguanté más y abrí la boca mientras suspiraba y gemía en silencio, tuve un orgasmo tremendo… suerte que ninguno de mis compañeritos se dió cuenta. Me vine con el pito de mi compañerito adentro de mi chochita… la tenía re gorda. 

“Ohhh…. ahhhh” Escuché. No sé porqué, pero mi intuición fememina me dijo que estaba a punto de terminar




“Cuidado Rodrigo… no me acabes adentro de la chocha por favor” Tuve que decirle. Inmediatamente, me sacó su enorme pija de mi chochita y sentí su leche caliente caer en mi cola! Mmm que calentita estaba… me re gustó… 

“Ufff que fenomeno! Mirá como le dejaste la cola llena de leche!” Decían



Mis compañeros se reían entre ellos. Me sentí un poco humillada. Aún sintiendo mi chocha re abierta, se acercaron y me tocaban la cola, me la abrieron. 

“Mmm mirá como la tiene…” Dijeron, y alguien comenzó a chuparme la cola!… me pasaban la lengua por mi colita, no lo podía creer, eran insaciables… y eso me estaba re gustando. 

“Podemos cogerte la cola, Vale?”



“Ayy nooo.. soy virgen por la cola chicos!”



Pero ni me hicieron caso! Alguien me puso su pija en mi cola, y me la quería meter, pero a mi me re dolía! Le dije que pare, porque me estaba doliendo. 

“Basta.. en serio me duele mucho!”



Luego de empujar un poquito más, sentí como me entraba en la cola… apenas un poco de pija me estaba entrando en mi cola, jamás pensé que iba a tener sexo por ahí. La sacaba y metía cada vez más adentro… me estaba abriendo mucho la cola y me dolía un poco, cada vez menos… 

“Mmm quiero acabarte adentro del culo Vale” Ni bien Fran me dijo eso, la leche calentita se derramó en mi interior… que caliente estaba! Fue una extraña sensación la de que me cojan por la cola y me acaben adentro… en ese momento me re gustó, me da un poco de vergüenza contarlo. 

Me la fue sacando de a poco… ahí sentí como le dolía la cola… pero vino Sergio y me la metió así nomás bien adentro, abrí la boca y los ojos porque me ensartó muy fuerte. Me cogió un par de veces por la cola y él también se vino adentro de mí. 

Por suerte Rodrigo ya había acabado antes…. porque ni me quise imaginar que hubiera pasado si me hubiera querido meter ese enorme pito en mi cola. 

Yo me quedé unos segundos quieta… quedé con la cola repleta de leche!.. Ya me incomodaba, y también me dolía. Me bajé de la silla y le pregunté a Rodrigo si me podía bañar otra vez. Me respondió que sí, que pase. 

“Quedate tranquila Vale, ahora nosotros lo terminamos… bañate tranquila que nosotros hacemos todo!” Me decían




Me metí directamente al baño así, me saqué la remera y la campera, abrí la canilla y me tuve que limpiar toda. Lo más difícil fue sacarme todo ese semen de adentro… me metí el dedo en la cola y me entró re fácil, me re abrieron la cola éstos desgraciados!… me saqué la lechita como pude y me enjaboné toda. 

Salí del baño envuelta en una toalla, junté toda mi ropa desparramada en el suelo del living, me quité la toalla y me quedé desnuda, mientras mis compañeritos levantaban la vista de la mesa y me miraban como me ponía el corpiño, la bombacha, la calza y la campera… aún sentía un poco de dolor en mis partes íntimas. 

Por fin terminamos el dichoso trabajo, ya casi era de día, y antes de irnos a la facu, me quisieron volver a coger… pensé que me estaban tomando por puta. Traté de dejarles en claro las cosas. Los insulté y no me dejé coger otra vez.
Hola a todos, soy nuevo en esta comunidad y para presentarme les quiero contar una situaci{on que sin quererlo me paso hace un tiempo cuando estudiada el C.B.C. 

Bueno, me describo un poco, para no mentir tengo uno kilos de más, mido 1, 73 y soy morocho de ojos negros y piel trigueña. La siguiente situación me paso hace unos años, yo por entonces contaba con 19 años, y estaba estudiando en la facultad de Buenos Aires, cursando del C.B.C. en la sede que estaba en Paseo Colón. Creo que ya la tiraron abajo.. Sin más vueltas pasemos a lo que interesa, el relato. Que es verídico 

Esto me sucedió con una compañera de facultad, Era más baja que yo, y 2 años mayor, su nombre es Cintia, de expresión siempre alegre, era simpática y divertida, le gustaba hablar mucho, y no prestaba mucha atención en clase, a decir verdad, siempre le terminaba explicando lo poco que yo entendía. En cuanto a lo físico, como ya dije era más baja que yo, delgada de pelo castaño claro, y largo hasta los hombros, tenia unos pechos bastante considerables, debido a que todavía amantaba al bebe, y un culo no muy formado, pero con trabajo y dedicación entre los 2 lo dejamos apetecible. Debido a las charlas que teníamos durante la cursada de la materia me enteré que se había peleado con su última pareja por motivos que no vienen al caso, y que fruto de esa relación fue su hijito maxi, que para esta fecha tenia 1 añito, que vivía con sus padres y una hermana de 18 años. 

A decir verdad, nunca se me cruzó por la cabeza el que pasara algo con ella, hasta una noche en que saliendo de la facu, como a las 10 de la noche veníamos caminando, ya que la acompañaba a tomar el colectivo a unas pocas cuadras de ahí. Aprovechamos para hablar, y de paso yo hacia tiempo ya que a las 11 30 me tenia que encontrar con unos amigos para ir a una fiesta de unas chicas conocidas que se egresaban de la secundaria. 

Bueno fuimos hablando de tonterías, hasta que me preguntó que haría y le dije mis planes, entonces ella se ofreció a acompañarme hasta la estación del tren, el punto de encuentro con los chicos, y de ahí tomarse el bus. Acepté y emprendimos en nuevo camino, el cual al ser invierno y tarde, estaba solitario. Con el paso de las cuadras la charla era más viva, y de repente cada comentario de ella iba acompañado por algún roce, abrazo, y beso en la mejilla. Y ella me empezaba a preguntar de las chicas, que quería, como me gustaba el sexo, y demás cosas. Me insistía tanto que en un momento en que me abraza le digo:- Cin, todo bien pero estas jugando con fuego y te podes quemar. A lo que ella en forma burlesca respondió: – ja… si sos un bebito todavía, aparte por ahí me quiero quemar. Si se echó a reír. 

Por unos instantes mastiqué la furia que había despertado en mí




Y el momento en que se acercó para empujarme con el hombro, me corrí y sujetándola de las caderas, la arrinconé contra la pared y la besé profundamente introduciendo mi lengua en su boca durante unos segundos. Al terminar el pequeño beso, le dije:- te advertí… e interrumpiéndome ella me comienza a besar apasionadamente, nunca me imaginé que podía hacer eso. Su lengua prácticamente me tocaba la campanilla, mientras que con sus manos me sujetaba fuerte del culo atrayéndome más pegado a ella apoyando mi miembro en su vientre. 

Comprendí la situación y puse manos a la obra, así que comencé a responder el beso, mientras le sujetaba el culo por arriba de jean, y ayudado por la pared la levanté a lo cual ella entendió mi intención y abrió las piernas abrazando mis caderas con ellas, así quedamos besándonos, sintiendo su entrepierna pegada y refregándose cada vez más fuerte a mi paquete que empezaba a reaccionar, mientras que le amasaba el culo con ambas manos. En ese instante ella me mordió el labio con tal fuerza que llegó a lastimarme un poco, por la reacción del dolor aparté mi cara, a lo cual ella me miró y me dijo:- ah, probrecito el bebe, ¿le dolió? 

A lo cual la volvía besar con fuerza, hasta casi ahogarnos. Y aparté mi boca y comencé a besarle, el cuello, a mordérselo, al tanto que ella me decía gimiendo en el oído:- dame bebe, que les estas dando un gustazo a mami. Así, mordeme más, calentame lindo. Y ahí ella también me comenzó a morder el cuello, y yo ya tenia una mano dentro de sus jeans tocándole dificultosamente el culo por arriba de la bombacha. Estábamos los dos muy caliente, pero ahí en plena avenida, la cual si bien no pasaban muchos peatones la cantidad de autos era considerable, no detuvimos unos instantes. Y continuamos el viaje. En el cual ella aprovechaba cada oportunidad para tocarme la pija por arriba del pantalón de decirme que el bebito ya creció. O para parar bruscamente delante de mí y apoyarme y menear el culo contra mi bulto. Yo no daba más, y sabía que ella tampoco. 

Además sus toque y roces se hacían más descarados, al punto en que me detuvo y se agachó para morderme la pija por arriba del pantalón, y al subir me dijo:- tengo hambre, ¿el bebito le quiere dar de comer a mami?, Cuando quieras. – Ahora nenito. Entonces no pude más, y la arrastré hasta una de las calles laterales, una bastante oscura, y la detuve en la entrada de un garage, bastante oculta de la calle, ahí la di vuelta y la puse de frente a la pared, dándome la espalda, enseguida le apreté bien la verga contra el culo, y comencé a besarle y morderle la nuca. Mientras que mis manos, se metieron debajo de su blusa, y comenzaron a amarsarle las tetas por debajo del corpiño, ella solo gemía y decía así bebito soy tuya, dale dame algo, cojeme papi, cojeme. 

Yo seguía en su cuello, nuca y espalda, mientras una de mis manos abandonó su teta, y bajó despacio, mientras le acariciaba el vientre a posarse sobre los botones del Jean, los cuales se fueron desabrochando solos, mientras que la mano izquierda jugaba con su pezón. Cuando el último botón estuvo desabrochado, la mano derecho se coló por dentro del jean y empezó a jugar con su bombacha para meterse dentro de ella y jugar con sus pelos, ¡como me calientan las conchas peludas! Mientras hacia esto ella giró las manos y agarrándome del culo me tiró bien contra ella, mi pija estaba a full, no daba más, quería romper las telas y salir. 

Cuando llegué a sus labios, estaban hechos un río de lo mojado, lo acaricié un poco, hasta encontrarme con su clítoris, hinchado y caliente, la masturbé un poco, le frotaba el clítoris y le metí dos dedos para ver como estaba, ella gemía del gusto, así unos minutos. Le saqué la mano de la concha y se las llevé a la boca, ella chupaba como desesperada, me lamía, chupaba y mordía los dedos. 

Le saqué la mano de la boca, y con las dos manos, le bajé el Jean, lo suficiente para que su culo quede al aire, y facilitar la penetración, luego separándome un poco me desabroché el pantalón, y saqué la pija, ella me decía, ¿que vas a hacer hijo de puta?, no, no se te ocurra cogerme acá, no seas malo bebe, déjamela chupártela, y después vamos a un Telol. Sin prestarle atención, apoyé mi pija en su concha rebosante de líquidos, me quemaba la cabeza de lo caliente que estaba, mientras ella pedía por favor que no entre, que se la deje chupar. Otra vez no presté atención y levantándola un poco del culo, se la metí hasta el fondo. Sentir esa concha hirviendo y mojada rodeando mi tronco y el profundo gemido de ella, me calentaron más, y comencé a meterla y sacarla despacio, se la sacaba toda, y se la volvía a meter hasta más no poder. Ella me insultaba y tiraba en culo más para atrás, para que entrara más. 

Lo único que atiné a hacer, fue a levantarle la blusa, correrle para arriba el corpiño, y sujetar sus tetas que estaban al aire, para metérsela y sacársela más fuerte y rápido de la concha, ella solo gritaba, para callar un poco sus gritos solté una de sus tetas y le tapé la boca con la mano, esta apagó los sonidos un rato. Yo seguía bombeando fuerte mientras le estrujaba la teta derecha, y le mordía el cuello sin compasión. Ella me fue empujando con el culo, hasta quedar doblada por la cintura, apoyando las manos contra la pared, debido a la posición tuve que librarle la boca, pero ella agarró y mordió su blusa, y jadeaba de placer, entonces la tomé de las tetas con ambas manos y la bombeaba bien fuerte, se escuchaba el ruido de mis embestidas, y mi vientre chocaba contra su culo. La situación del momento, cojiendo en plena calle, más la calentura y el roce hicieron que ella acabara dos veces apretando mi pija con sus labios en cada acabada, cojimos bien fuerte un rato más antes de sentir la sensación de no poder aguantar más la leche que pugnaba por salir. 

Paré un poco con las embestidas y ella se percató y soltando la blusa me gritó:- Vas a acabar hijo de puta, no se te ocurra acabarme en la concha que estoy ovulando, no quiero quedar embarazada! Acábame en la boca, en la boca ¡dale!, ella se quería mover pero yo no la dejaba, y le dije:- te dije que no juegues con migo, que te ibas a quemar. Se la metí hasta lo más profundo de la concha, y haciendo movimientos circulares con la pelvis, se la fui sacando hasta que salió toda, y le apoyé la cabeza en la entrada de la concha. Ella jadeaba y me pedía que le acabe en la boca, que se lo quería tomar. 

Lo pensé, pero me decidí a levantar un poco la cabeza de la pija y apoyarla en su ano, y mientras ella me suplicaba prácticamente que se la de en la boca, se la metí despacio en el culo mientras le separaba los cachetes, ella se calló por un momento, y yo las seguía metiendo hasta que entró toda, sentir su esfínter rodear aprisionando mi verga fue un gustazo. Y empecé a bombear mientras le frotaba el clítoris, ella permanecía callada, y yo bombeaba lo más fuerte posible, no podía creer lo bien que le entraba mi verga en el culo, ya que es bastante gruesa. Entraba y salía sin dificultad, así hasta que no pude aguantar más y le llené el culo de leche, esto le provocó otro orgasmo, estuve un rato acabando y sentía como con cada descarga a ambos se nos vencían las piernas por unos instantes, tanto que casi terminamos en el piso. 

Cuando sale mi pija de su culito, ella se separa de mi se da vuelta y me besa profundamente, luego, se aparta, se levanta la bombacha y el pantalón, me guarda la pija, junta las cosas del piso y tomándome la mano emprendemos de nuevo el viaje sin decir una palabra, al llegar a la parada, me abraza apoyando su cara en mi pecho hasta que se aproxima su colectivo, me suelta, me vuelve a besar profundamente, y despidiéndose con una sonrisa se sube al bus. 

Me quedé medio extrañado por la situación, estaba parado mientras su colectivo se alejaba, cuando lo pierdo de vista, cruzo la calle, llego a la estación en la cual luego de esperar 10 minutos llegaron mis amigos con una botella de licor de menta en la mano… 

Lo que pasó en la fiesta lo contaré más tarde así como siguió la historia con Cintia, y con su hermana


Pasaron como dos meses de lo de Constanza, con la pendeja por ahí nos encontrábamos, no a lo loco como la primera vez, que arrancamos tipo tres de la tarde y no la deje como hasta la nueve de la noche, ese día no quería dejarla ir, solo culiarla. 
También por ese entonces me había enredado con una linda petisa, que trabajaba de empleada domestica a unas tres casas de mi casa y que había conocido en el almacén del barrio, salía como a las nueve de la noche, pasaba por casa, cenaba juntos y le dábamos como chancho alquilado hasta cerca de las una de la mañana, en que ella salía casi corriendo para no perder el ultimo bondi a su casa. 
A ese tiempo, con Soledad las cosas habían sido para peor, reproches, plantadas y demás terminaron en que directamente según ella no podía ni quería ni verme, convencido de que había terminado y habiendo soportado suficiente tratando de no separarme de Soledad, no la di mas bola, no mas teléfono, ni mensajes, nada. 
Supongo que cuando pasaron dos semanas y no tenía noticias mías, mando un sms cortito Hola ¿Cómo estás? Que no conteste, conforme paso otra semana y yo no había contestado ni uno solo de sus mensajes llamó, preguntando tonteras, excusas de cómo estaba y cosas por el estilo, sin ser mal educado le contestaba bien, pero cortito sin darle posibilidad de charla, no porque no lo deseara ni por orgullo, según ella había que cortar, pues la cortemos. 
Hasta que apareció un domingo a la noche tipo 22 hrs, víspera del lunes feriado, pensé que raro que suene el timbre a esta hora, yo preparaba un escrito y estaba en pijama, así que mire por la ventana, cuando vi que era Soledad me sorprendí 

– Hola ¿Qué haces?


Me dice con esa sonrisa, no me saques cagando, por la ventana nomas le conteste que estaba trabajando




– ¿Estas ocupado? Me dice, quiero hablar con vos


Creo que estaba sorprendida, no salí corriendo abrirle la puerta…




– Soledad, le dije pausadamente, ya hablamos, nos hicimos daño, ya está… dejémoslo,



– Abrime la puerta podes?,


Le abrí la puerta, entro, cerré la puerta y me quede parado, mirándola y esperando que me iba a decir,



– No puedo vivir sin vos, no quiero vivir sin vos


Y me abrazo



Las reconciliaciones son las mejores y más si uno extraña, las parejas cuando recuerdan sus anécdotas siempre las incluyen entre los mejores momentos y nosotros no fuimos la excepción, como cogimos esas 24 horas por favor, hasta el lunes a la noche que la lleve a su casa, me baje a saludarla a Silvia y me crucé con Constanza y me saludo con esa sonrisa pícara, cómplice. 
Volví a mi vida con Soledad, la pendeja estaba mucho más dócil y yo más permisivo y compañero, nos había dolido la separación, por otro lado la situación económica de Silvia y sus hijas, se había complicado mucho más en ésos meses y entre que tenían que desalojar donde habitaban y la precariedad laboral, el panorama no se veía bien, con el padre de las chicas, siempre hubo problemas, no quería poner guita, visitaba poco a sus hijas, etc.… pero viendo la situación le ofreció a Silvia a cambio de terminar pleitos judiciales por alimentos y demás, comprarle una casa, ponerla a nombres de las chicas y que ella lo pueda usufructuar de por vida, cuando me consulto Silvia, la impulse enfáticamente a que acepte el trato, no porque sea bueno el ofrecimiento, sino por la solución a muchos puntos de conflictos. 
La cuestión que Silvia acepto, el tipo no es que se jugó, una casa que toda la vida fue alquilada por lo tanto estaba destruida, en un barrio medio, no era el centro donde ellas alquilaban, pero… era su casa, nadie las sacaría mas, la verdad que cuando fuimos a verla por primera vez, la cara de decepción a la tres no la puedo describir, así que trate darle ánimos, vamos mujeres que tiene la cara fea pero eso se arregla etc. 
Tuve que salir de garante para un préstamo que Silvia usó para arreglar la casa y cuando menos me di cuenta, estaba metido hasta el cuello, haciendo electricidad y sanitarios y renegando con los albañiles, pintores y demás. De puro comedido nomas. 
Fueron lindos momentos, debo atribuirme con vanidad, que de la decepción que tenían cuando vieron por primera vez su casa, habían pasado a optimismo esperanzador, deseo de progresar y que tuve mucho con ver con el proceso, compartir y empujarlas a las tres, hacer la mudanza, verlas elegir los colores, reírnos, renegar que no alcanza la plata, verlas mugrientas cargando escombros, limpiando pintura… un recuerdo muy lindo. 
Silvia estaba muy agradecida conmigo, tenía una actitud abierta y de confianza, Soledad me demostraba su amor cada instante y Constanza, paso de la indiferencia o dolor porque era el novio de su hermana, a la complicidad, mucha pasión y mucha calentura. 
En la nueva casa, se construyo una especie de local y Silvia, con la ayuda del padre de sus hijas, una relación que mejoro muchísimo, puso un negocio de venta de ropa. 
De estar mucho tiempo con las tres, pase a verlas muy poco, salvo Soledad que se instalaba en mi casa el viernes y regresaba el domingo a la noche o si era feriado se quedaba conmigo, también al mejorar la relación con su padre, el padre las invitaba a pasear o a comer y pasar con él todo domingo por ejemplo. 
Y sucedió que siendo un fin de semana largo, viernes a martes por feriados, coincidió con el cumpleaños del padre de las chicas y él para festejar, las invito junto a su familia, los cuatro días a un hotel cinco estrellas, spa y todos los chiches, así que viernes tipo dos de la tarde, todos reunidos en la casa de Silvia, esperando que pase el padre a buscarlas, muy contentas y con las maletas hechas, cosa que paso y lagrimitas de por medio, se despidieron las dos muy contentas, mientras Silvia y Yo, las mirábamos partir. 

– Bueno Silvia me voy che, que pas…


-Espera… sino estas apurado, fíjate un foco que no anda en el negocio y te doy unos matecitos con unas magdalenas que hice anoche, que están riquísimas. 
Entramos, efectivamente un foco no andaba, lo cambie y listo y Silvia me invito a sentarme en la cocina y tomar sus mates y comer sus magdalenas 

-Nunca voy a poder agradecerte Sebastián



-Que cosa Silvia


-Todo esto, la casa, el negocio que crece, la relación con el papá de las chicas, casi me obligaste a que aceptara y la verdad que ha sido todo para mejor… 
Es extraño la forma que tienen las mujeres cuando te dicen las cosas pareciendo que ellas afirman y en realidad te inducen a que digas algo… no se que buscaba Silvia, pero yo solo agregue 

-Dame dos magdalenas para llevarme (con una sonrisa) y estamos hecho, ¿dale?


No le gusto mi chiste, o sea no el chiste, sino que no fui al punto que ella quería, que no se cual era pero… su tono ya no era agradecido, sino mas bien “che presta atención!!!” 

-Te hablo en serio, es importante lo que estoy diciendo



-Te estoy escuchando Silvia



-No sé qué piensan hacer, Vos y Soledad, pero me alegro que esté con vos


Ahh ese era el punto, pensé para mis adentros. Puse voz seria


-No sé a qué te referís, con que podemos hacer con Soledad, Silvia, ella tiene que estudiar, recibirse, armar su carrera profesional antes de cualquier cosa, por lo menos si está conmigo. Pero no entiendo que tiene que ver, que me agradecías y el futuro de Soledad conmigo. 

-Nada che, estoy charlando de cosas… que carácter…



-Es que cuando tu suegra se pone seria agárrate… algo hice mal jajajaja (agregue medio nervioso)



-Que vas hacer?, tenes cuatro días de soltería no?


-No había pensado en nada, aparte te digo que Soledad me aviso ayer, capaz que si me decía antes armaba una pesca, pero tengo trabajo atrasado, así que, creo que es un buen momento… 
Era una conversación extraña, Silvia buscaba el momento para decirme algo y no estaba ese momento o no sé… hasta que agregó 
-Yo había pensado algo, tengo que ir a la frontera a comprar cosas para el negocio, y Soledad me comento que vos querías ir, porque ibas a comprar cortinas, sabanas y tollas, para tu casa… 

Se hizo un silencio mortal, yo seguía mirando a Silvia esperando a donde iba su charla,


-Si vos queres y no tenes pensando otra cosa, vamos ahora, compartimos el gasto de la nafta y alojamiento y volvemos el domingo, si salimos enseguida llegamos a la noche, mañana compramos, al otro día temprano pasamos la aduana y el domingo viajamos tranquilos de vuelta… 
Silvia explicaba su deseo y yo directamente no estaba, viajar con mi hermosa suegra, un fin de semana largo, solos, dice que la vida son momentos en que nos falta la respiración y éste era uno de esos… parece que algo no conteste. 

-che… che contéstame ¿Qué pensar, querer ir?


Silvia es una mujer de 36 años, morocha, grandota, 1.70 y pico, el pelo oscuro de rulos largos, rabiosamente y salvajemente despeinado, ojos verdes, la cara angulosa y la boca algo grande, tiene una figura esbelta, buenas tetas, no grandes, sino finas y alargadas, su pancita plana y lo mejor, la parte de abajo, de esas minas fuertes, las piernas como de jugadora de hockey, musculosas y grandes, una cola ancha, generosa, las curvas de su caderas son pronunciadas y delgada de cintura, tiene el carácter de esas minas que te atienden en las grandes empresas, buen trato, siempre amable hasta ahí, nunca sabes, que, como es, que piensa, cual es la verdadera mujer que hay detrás de ese trato amable… 

-No…no, perdona, pensaba cuanto hay en km, tontera mía



-entonces?



-y dale vamos, ya deberías estar subiendo a la camioneta


Hice un chiste, como para cortar su mirada fija, buscando algún gesto que le diga no se que



-bueno agarra el mate y el termo, seguí cebando vos, que yo acomodo un bolso


Y la seguí hasta su dormitorio, jamás había entrado al dormitorio de Silvia, en ninguna de las casas, ella creo que hablaba, yo sinceramente estaba en cualquier cosa, en otro mundo. 

-si queres, podes sentarte ahí, era un banquito, así no te molesto cuando paso, mientras dejame ver que llevo


Saco un bolso un poquito más grande que los que se usan en el gimnasio, abrió el ropero, su ropa ordenadita, metió la mano y saco un vestido de un color naranja creo, poniendo la percha debajo de su quijada, con pose de modelo me mostro como si lo tuviera puesto 

-éste que te parece


Sin que yo conteste, lo doblo perfectamente sacándole la percha y lo metió en el bolso, un saquito que combinaba, en eso que buscaba le acerque un mate, calzones y saco dos conjuntos que más rápido que lo demás doblo y metió en el bolso, como escondiendo, medias, sandalias que puso en una bolsa de plástico, las chancletas de dormir, ahh el camisón y lo saco debajo de la almohada, estirándolo para doblarlo bien, recuerdo que era blanco con florcitas en la zona del pecho 

-toallas, llevo una para vos sabes


Seguía como una máquina, me hablaba como si se hubiera tragado una radio y a la vez pensaba


– en esta bolsa, dentífrico, cepillo de dientes, peine y cepillo de pelo, crema, pañuelos de papel, jabón para los dos, esponja, cepillito, cortaúñas… 
Observaba, con detalle, cada instante, de lo que hacía Silvia, como iba organizando su bolso, el otro, las cosas que podíamos necesitar… la observaba pensar para dos… al cabo de un rato dijo creo que listo, y se miro al espejo, poniendo las manos en su cintura, bajándolas por la cola… 

-no estoy cómoda con esto, espérame en la cocina me cambio, preparo el canasto y salimos me pidió


Cuando salió, diciéndome que lo de la ropa estaba lista, con el bolso ya cerrado, observe lo que se había puesto, un calza gris de esas pegadas al cuerpo, con una remera de igual tono, era tan pegada la calza, que podía notar de frente el triangulo de su bombacha, que se marcaba abajo y las dos tiritas que salían a los costados y cuando pude mirar la cola, terminaba en un pequeño triangulo arriba de donde termina la raya de la cola, la remera con un escote y se podía notar un corpiño que no tienen la tirita que va por lo hombros y que sostenía por el medio, tratando de que el pezón no se escape, un saquito que dijo que se lo ponía por si hacia frio, que al rato se saco y la remera resulto ser con dos pioles que se iban por sus hombros… la piel bronceada natural de la morocha y yo que trataba de controlarme para no mirarla 
Preparo un canasto grande, parecía una despensa, varios tipos de sacos de té, yerba, azúcar, café, frutas, fiambre, pan, frutas, agua, gaseosa, limón si quería me hacia limonada, dos platos, cucharillas, vasos, ponía y se acordaba de algo, lo buscaba y lo ponía… reviso como tres veces el gas, la luz, la heladera, las puertas, hasta que por fin subida en la camioneta dijo 

-dale, creo que no me olvido nada, pasemos por tu casa, te sacas una muda de ropa y nos vamos



-pasemos por una estación de servicio así cargamos nafta


Eso hicimos de pasada, mientras calibraba las gomas, la observe a través del espejo retrovisor, se había puesto unos lentes negros de sol y miraba hacia arriba, con su pensamiento volando… me le quede mirando… de pronto se dio cuenta y me sonrió 

En mi casa, otra ceremonia, ella armo mi muda de ropa, te llevo dos pares de medias sabes…




– dormís con pijama?,


-si está debajo de la almohada le dije, mientras buscaba mi caja de herramientas y el kit de emergencia para poner en la camioneta, documentos, plata, el pendrive con música y a punto de arrancar me acorde, pare el motor, volví a entrar a mi casa, con ella preguntando que me olvide y cuando regrese le pedí que se baje, tenía mi cámara, ella no quería, pero insistí tanto que se puso para la cámara, toda desganada 

-dale che, cualquiera que te ve… diría que…



-es que no me gustan las fotos,


-y de pronto posó, con las dos manos en la cintura, las piernas casi cruzadas, sus hombros al sol, su sonrisa amplia… era demasiado bella, demasiado para mi sentidos, alimento de mi calentura. 
Salimos a la ruta y puedo decir que los primeros 15 minutos, estuvimos en un silencio hermoso, yo disfrutaba el momento, el viaje, el manejar, la ruta, el sol brillando en esa tarde maravillosa, música latina lenta, Silvia en silencio miraba el camino, casi apoyada su cabeza de costado sobre el vidrio de la ventanilla, sus bellos ojos verdes escondidos debajo de los lentes de sol. 
Cada vez que podía, miraba su calza pegada, me volaba la cabeza, la remera del escote generoso que dejaba a mi vista ante cualquier inclinación sus tetas, como llevaba en el medio de sus piernas el canasto con las cosas, sus piernas estaba abiertas, podía notar la bombachita tapando el bulto, no le marcaba la raya o sea que la vagina seria más bien chica y la raya no llegaba hasta arriba, todo iba quedando grabado en mi imaginación y rompiendome la cabeza. 
Ella solo miraba debajo de sus lentes de sol, creo que el camino y Yo a escondidas la miraba a ella, mientras manejaba… 
En algún momento Silvia volvió a la tierra y con una sonrisa me ofreció mates y salieron temas y charlamos de cosas tontas pero tan inteligentes a la vez, se saco los lentes y sus ojos verdes tenían un brillo distinto, cuando sonreía se le cerraban un poquito, a veces se acomodaba el pelo, como si no estuviera conforme, buscando que esté lindo siempre, casi presumiendo, su sonrisa era limpia y abierta y su voz compañera, como compinche contándome cosas 
Cerca de las 19.30, una hora muy especial, en un descampado detuve la camioneta, Silvia sorprendida me pregunto si pasaba algo, le dije que baje, que venga rápido, el sol que había brillado todo el día, se acostaba sobre un cañaveral infinito, Silvia dando vuelta por detrás de la camioneta 

– Que pasa?!!!




-Shh le hice seña con el dedo,


Le cruce el brazo por el hombro y la traje hacia mí y con la mano le marque que mirara el ocaso, nos apoyamos los dos en la camioneta, ella apoyada en mi, sobre mi pecho, sentía en mi los cachetes de su cola, mirando fascinados como se acostaba el sol, fueron 10 minutos mágicos… ella solo agarro mi mano, la que yo tenía en su hombro. Cuando volvimos a subir, el silencio era mortal… 
Llegamos casi tipo 20.30 a la frontera, dejamos la camioneta del lado de nuestro país en una guardería y todavía teníamos que entrar 8 km en el otro país, que era nuestro destino, excitados y deseosos de ya llegar, casi corriendo los dos, tomamos un taxi, al llegar al hotel, rento un departamento con un dormitorio matrimonial, otro dormitorio donde había dos camas, un comedor, cocina y baño, cuando entramos le encanto, yo me tire en la cama y prendí la tele, Silvia entro corriendo al baño. 
Me pregunto donde dormiría, acá le dije, era donde estaba el comedor y la tele, así que ella fue al dormitorio matrimonial, saco las ropas y las colgó, las cosas del baño, las cosas de la cocina que había llevado y así anduvo un rato sin hablar, acomodando todo, hasta que en algún momento dijo 

-porque no te bañas primero así vamos ganando tiempo y vamos a cenar



-Ir a cenar?, frunciendo un poco el ceño



-No tenes hambre?



-Estoy cansado como para desear salir, aparte en el camino comí como bestia con todo lo que me diste



-Pero si vos tenes hambre vamos, lo que voy a hacer si, es bañarme, dije en un tono de relleno como lo llamo yo



-Bueno ya te preparo el baño


Y llevo mi loción, desodorante, máquina de afeitar, jabón, todo, era súper agradable de cómo estaba pendiente de lo que necesitaba, 
-usa la toalla que trajes sabes, no uses la de acá y pone tu calzoncillo y las medias, en esta bolsita, después le pego una lavadita. 

-No vamos a ningún lado, ¿te pones el pijama no?


Y así, preparo todo con esmero, hasta que me dijo que estaba todo listo



De cara rota me saque la camisa y el pantalón ahí nomas en la cama, me puse la chancletas y me fui al baño en bóxer, a propósito, no sé si Silvia me habrá mirado. 

Cuando me estaba bañando,



-Silvia me dijo, si necesitas algo me llamas…


por favor!!!!!! Pensando bajo la ducha, tratando de que no se me pare la pija, no es cierto esto que me está pasando. 
Cuando termine, quise ponerme a intentar secar el baño y Silvia no me dejo, ofreciéndome un chocolate caliente con un sanguchito y se sentó conmigo acompañándome mientras comía, hablando de lo mucho que tenía que comprar mañana y que no quería olvidarse de nada con mucha obsesión. 
Lavo todo, dejo todo impecable, me lave los dientes y me tiré en la cama a ver la tele, Silvia me dijo que se iba a bañar, una ceremonia iba y venía del habitación al baño, hasta que entro al baño por última vez y no salió, cuando salió rato largo después, tenía una bata de toalla blanca, la piel húmeda, el pelo mojado enrollado en una toalla, resaltaba más aun sus ojos verdes. Yo miraba un programa de fórmula uno. 

-Todo bien me dice



-Si, vos?



-Hermoso, me hacía falta el baño, está linda el agua


Otra vez dio un par de vueltas, hasta que un rato después, se sentó en la silla, frente a mi, ya tenía puesto una bata de cama y el camisón de las florcitas por debajo, su pelo todavía húmedo pero suelto, su bella cara lavada 

-Que ves?



-Nada la verdad


Y se metió en el dormitorio, con la puerta casi cerrada, tardo fácil como una hora, yo pensaba que ya se había ido a dormir y de cagon o no sé cómo decirlo no iba a preguntar, dar charla… algo 
En fin, casi dormitando apague la tele y me acomodé en la cama para dormir, cuando Silvia saliendo de la pieza, abriendo la puerta 
-Ya te vas a dormir?, estas cansado no?, me estaba haciendo una mascarita en la cara con una crema que te limpia, a ver dame la cara que te pongo 
-deja Silvia, mira si me gusta demasiado y después te ando peleando por las cremas y las tangas, con cara de pícaro 

-dale machote, que te saco los granos esos que tenes


Prendió la luz del velador y sentándose a mi lado, empezó ponerme una crema en la cara, que luego con un trapito iba sacando, por ahí con los dedos me apretaba, según ella me sacaba barritos. 

Y cuando estas tan cerca, mirándola fijo, ella también… me acerco para besarla


Y ella se aparta, no se describirle la expresión de su cara



-¿Qué haces? ¿Estás loco?


Y se levanta rápido, moviendo la cabeza negativamente y se mete en su habitación, parecía furiosa


Me levanto detrás de ella y la encaro, ella intenta cerrar la puerta que detengo con mi mano y la llevo contra la pared y la beso medio de prepo, fue un toque labios mas que nada, cuando la suelto me pega un cachetazo que sonó estrepitosamente, con tanta suerte que me roza con sus uñas largas el costado de la nariz y me corta, saliendo un hilo de sangre… la suelto bajando los brazos y me le quedo mirando… ella se tapa la boca con su mano y sus ojos casi lloraban, en esa expresión me mande una macana, sale hacia aun costado a la mesa de luz y de allí saca un algodón y me dice que me siente en la cama y se acerca para curarme 

-mira lo que me haces hacer… que te pasa estás loco


Yo no decía palabra, la miraba con ojos de chiquito apaleado, poniendo cara de triste dirían en el barrio, ella con una mano me tenia del pelo en la parte de atrás de la cabeza y con la otra me pasaba el algodón en la nariz 

-ves…, ahora te va a quedar la marca


Y me miro fijamente, ella parada y yo con la cabeza hacia arriba mirando sus labios


Y se acerco lentamente, como arrepintiéndose y me beso agarrándome con las dos manos la cara, un beso suave, cerré los ojos y luego me comió la boca, en un beso apasionado 

-perdóname que te pegué, no…


Y no la deje seguir hablando, la senté en mis rodillas, buscando sus labios…



Ya no hubo más rechazos, sus labios hastíos de soledad se curaban besándome, su piel recién lavada me daba su mensaje, la necesidad de caricias, sus ojos verdes se llenaban del momento que nutre el alma y solo me besaba despacio, apenas mordiéndome la boca, mi saliva que recogía con su respiración que se aceleraba, sus labios duros de miedo del principio, se pusieron suaves y blandos. 
Y solo la bese, la rozaba con mi nariz, oliéndola, hasta que agarrándola con las dos manos de su cadera hice que me diera la espalda y se sentara apoyándome con su cola la verga, al buscar las sogas de la bata pasaba mi mano por su pancita plana, rozar con mi dedo gordo los pechos y bajar hasta encontrar donde estaba el nudo, soltarlo y sacarle la bata, sacándola de sus brazos, Silvia se incorporo apenas y la bata paso por debajo de su cola, camino al piso, volvió a sentarse encima mío, solo le quedaba puesto el camisón, me apretaba la pija con su cola y con mis manos me fui a su pancita y tetas, acariciándola con presión, recorriendo su cuerpo, desde el cuello hasta los muslos, que estaban tensos por la postura que tenía y se ayudaba con sus manos apoyadas en mis piernas, que a veces sentía como apretaban mas… cuando una caricia mía lo motivaba… apenas gemía, respondiendo a los chuponcitos en su cuello, en algún momento con mis brazos la levante y ella abrió las piernas, poniéndolas por afuera de las mías y quedando abierta, fue donde con mi mano derecha busque el final del camisón que estaba en su muslo y empecé a recorrer para adentro, buscando su conchita, Silvia se estremeció e intentaba decir algo como no… solo que no la deje porque le comí la boca, cuando le metí la lengua, llegue con mis dedos a su tanguita, como un triangulo, metí dos dedos y sentí que estaba bien peluda, eso me puso como loco 
Recorrí esos pelitos con mi dedo índice, a modo de remolinos y baje un poco más, a los labios, con el dedo grande los separaba, sin hacer fuerza, rozándolos y a cada cm Silvia se mojaba mas, mas me apretaba con su cola mi verga y más me comía la boca… 
Hasta que se paro, me hizo que me pare, me saco la camisa de pijama y se dio vuelta sentándose en la cama, sentada me bajo el pantalón y después con una mano bajo un poquito el bóxer y con la otra me agarro la pija, mientras me bajaba el bóxer me hacia la paja, de una forma magistral, era justa la presión, la forma de llevarme la telita atrás sin tirar de mas y arriba presionando la cabeza exactamente como me gusta y sin dejarme de hacerme la paja me levantaba la pija y me pasaba la lengua recorriéndola, hasta los huevos, regreso y entonces se la metió en la boca, solo la cabeza y chupaba como si estuviera limpiando una cuchara con dulce de leche, haciendo presión sobre la cabeza de la pija y succionando… mágico. 
Me peteaba mirándome con sus ojos verdes, algún gemido, cuando me soltaba con la boca, no dejaba de pajearme magistralmente con la mano, sentía como que la pija me dolía de parada, y volvía metérsela en la boca, succionando… y si seguía unos segundos más… así que arrodille buscando su boca, metiéndome entre sus piernas, saque su camisón y el pelo negro de rulos largos le quedo todo revuelto en la cara, separe con mi manos buscando su boca y encontré su sonrisa, la cara de los labios hinchados de las caricias y busque su cuello y luego su pecho y… me detuve uno segundos frente a su pezón, paradito, negro, con una aureola grande un poco más clara, el pecho casi en punta… y lo metí en mi boca succionándolo fuerte, Silvia se quejo y me agarro con los dos brazos y le afloje y suavemente lo chupe, lo soltaba y recorría al costado, a veces le apoyaba los dientes en el pezón a manera de morderlos haciendo que Silvia pensara en lo que le hacía y solo volvía a meter su teta en mi boca, succionando, despacio, ya sin dolor… 
Y baje por su cuerpo, recostándola en la cama, por el medio, un chupón fuerte en el pupo, se retorció Silvia y seguí bajando, su tanga toda fuera de lugar de un lado casi bajada y subida por demás del otro, trataba de tapar lo que yo buscaba, con las dos manos puse sus pies en mi pecho, como si me fuera a empujar, Silvia me miraba con esos ojos verdes que tenían un brillo especial, su pelo negro revuelto y su respiración agitada, con las dos manos agarrándose fuerte de la cama, metí las manos por abajo, buscando sus nalgas, buscando las tiritas de la tanguita amarrilla suave, toda mojada en la parte del medio y fui sacándola, aparto de mi pecho Silvia sus pies, dando paso a la tanguita y volvió a ponerlos, simplemente besé sus pies, los dedos, el empeine, subiendo buscando las rodillas y muy despacio, se fueron abriendo las piernas, simplemente baje por esos muslos, con los ojos cerrados, respirando el olor, Silvia con las dos manos me había tomado la cabeza, como guiándome… y me llevó. 
Como Silvia es grandota, casi por defecto su concha debería tener la proporción,… totalmente errado, es chiquita, está como escondida, los labios carnosos y bien morochos, la abrís un poquito y bien roja por dentro, tiene bastante pelos, a pesar que la he visto con biquinis caladas me sorprendí del bosquecito, tupido pero muy prolijo, los pelitos como su cabello, negro ondulados cortitos, al primer contacto me los metí en la boca, que se enreden en mis dientes, mientras los mojaba con mi saliva y a manera de chupones los secaba estirándolos y mordiendo apenas su monte de Venus, que ella levantaba arqueándose y no dejando de mirarme, mi deseo por chuparla, morderla, pasarle la lengua, hacia que sea torpe y en ese momento sentía las uñas de Silvia en mi cabeza, no es que le gustaba pero tampoco le disgustaba, disfrutaba de mi deseo casi salvaje por ella, después de casi 15 minutos me fui calmando, le pasaba la lengua por el costado de la conchita y sus labios y regresaba empujando por el centro, Silvia acuso el recibo de los 15 minutos de chuparla, estaba toda empapada, sus piernas abiertas más que nunca… 
Y me llevo hacia ella, buscando mi boca, mi cuerpo hizo contacto directo, mi verga hinchada latiendo se acomodo en la puerta,… no la penetre, solo jugaba rozándola… sus gemidos más fuertes y constantes y el movimiento de su cadera buscando que la penetre, cosa que no pasaba, seguía con mis juegos, retrasaba el momento y eso la ponía ansiosa… hasta que me saco de encima de ella con un empujón y se me subió, abrió sus piernas y busco mirando hacia abajo acomodarse, mi pija de tan parada se pegaba en mi abdomen, con la mano la levanto un poquito acomodándola en la puerta, justo en el centro, sentía la humedad en la cabeza y como sus labios carnosos, apenas abiertos me recibían, me comió la boca al mismo tiempo que movía sus caderas sintiendo la cabeza mi pija en sus labios vaginales, en la puerta… y de pronto empujo hacia bajo, bajo, bajo con un gemido y con un pequeño grito de mezcla de por favor y por fin, yo solo sentía que iba abriendo esa conchita pequeña, sentía el calor interior de Silvia y sentía su humedad, ella con gemidos se movía, no se introducía mi verga hasta el fondo, solo un poco más de la mitad y salía hasta la punta, me besaba con pasión y miraba hacia abajo donde sus pelos se mezclaban con los míos y se podía ver parte de mi verga escondiéndose dentro de ella y la levante un poquito y le chupe los pechos a veces fuerte cosa que le doliera un poquito y a veces solo rozaba sus pezones con mis dientes, las dos cosas la excitaban y su movimiento era más enérgico cada vez, quería sentarse y yo no la dejaba, la agarraba del cuello con mis manos, mis antebrazos en sus hombros y la besaba con pasión, levantando mi cintura, entrando mas en ella, … me tenía a su merced pero era mía. 
La solté agarrándole la cola con las dos manos, acompañando el movimiento de entrar y salir que a veces era suave y a veces con fuerza, le pedí que me acariciara con la pancita, eso la obligaba a salir hasta la punta de vagina y levantar la colita, abriendo los cachetes, no pudiendo esconder el agujerito, que con mi dedo empecé a rondar, en círculos primeros y por ahí apretaba el centro, eso la ponía nerviosa, me lo decía y yo le decía que no la escuchaba en un juego muy sensual, riendo me besaba con ternura y después pasión para apretarme más fuerte, abriendo un poco más las piernas entrando más adentro, de pronto no hubo más juegos, eran solo besos de pasión, su movimiento era rítmico media verga hasta la punta, saliendo y entrando, apretando su pelvis, Silvia estaba buscando acabar, de pronto me abrazo, levanto la cabeza por encima de mi hombro, no dejaba de moverse rítmicamente, pude sentir que estiraba sus piernas, tratando de que el rose sea mayor y al oído le dije – dame corazón, dame y se movió un poco más fuerte, le repetí al oído tocándolo con mis labios, -dame corazón, quiero todo y mis dos manos en su cola acompañando su movimiento –dame corazón, dame… si!!!! y gimió fuerte, sentí como temblaban sus piernas, sentí como se mojaba mas, sentí como su panza se encogía, sentí como su abrazo era más fuerte y moví despacio mi cadera, metiendo y sacando suavemente la pija, fueron dos o tres acabadas que tuvo Silvia…se desplomo encima mío, la abrasé, podía sentir el latido de su concha, su corazón golpeando fuerte mi pecho, su respiración con saliva en mi hombro, sus ojos cerrados, su pelo pegado por sectores en la frente con transpiración o mi saliva, su labios hinchados de tantos besos, fue en un silencio hermoso los dos, la deje que disfrute su momento… 
Pasaron minutos largos, Silvia emitía gemidos de un placer que parecía no tener fin, por ahí me daba unos besos dulces y suspiraba, sonreía hermosamente, como dormida, agotada, pasaron minutos largos hasta que su besos se volvieron pasión nuevamente y su cadera volvía a moverse rítmicamente, entrando y saliendo suavemente primero y después frenéticamente, se sentó encima mío, poniendo las manos en mi abdomen y se movía entrando y saliendo, rozando su clítoris cuando presionaba para abajo, sus gemidos mas sueltos y más intensos, puso sus pies hacia adelante y como cuando se sienta a hacer la pis en el campo, se acomodo y sentía como mi verga entraba más adentro que nunca, y ella miraba y me pedía que mire, metía la pija dentro tuyo toda, unos movimientos de bombeo cortos y la sacaba hasta la cabeza, yo tenía la leche en la punta aguantando, miraba para otro lado tratando de pensar en otra cosa, para seguir disfrutando y Silvia me llevaba a la realidad nuevamente besándome y poniéndome los pechos para que se los chupe y me hablaba suavemente, putamente… chúpame amor… amor por favor!!! con esa voz de acábame… y no pude mas… la acomode para un perrito en el borde de la cama y yo parado, ella abierta las piernas, la cola paradita, bajo la cabeza y saco para afuera la conchita… y le entre con todo, el movimiento era lento, entraba y salía hasta la punta, podía ver como los labios de la concha me abrazaban la pija, podía ver el color blanquecino en mi pija, de la acabada de Silvia, podía ver el agujero del culo precioso de Silvia, al que exploraba con mis dedos y entraba y salía, más despacio cada vez, quería acabar con desesperación pero a la vez no quería que ese momento se termine mas, las gambas fuertísimas de Silvia estaba a mi vista, abiertas y a veces cuando le empujaba al fondo veía como estiraba sus pies y gemía y no dejaba de hablarme, y entraba y salía más despacio y ella dijo… dame la leche, dámela… y salí hasta la punta, le apreté fuerte con las dos manos la caderas de Silvia y ella supo que ahí estaba, si amor quiero la leche me volvió a decir y volví a bombear entrando despacito concentrándome y cuando sentí que mi cabeza tocaba el fondo, escupí leche, mucha leche, sentí como que me arrastraba los huevos, una contracción fuerte y otro chorro enorme mas, Silvia se estremeció y se quedo quietita abriendo un poquito más las piernas y vino un chorro y otro más chiquito y otro más chiquito y las contracciones y la falta de fuerza en las piernas, trataba de recuperar mi ritmo de respiración, la pija suavemente se fue bajando y mis gemidos también… casi le juro amor eterno.
Hola amigos!! Como les comente en el post anterior somos una pareja joven de San Juan, e invitamos a todos los sanjuaninos o que vengan de visita que nos manden mensajes y vemos que onda. 

Pato, mi mujer, es una mina muy linda y simpatica, y yo quiero verla gozar por una o mas pijas bien grandes!!!!!



Anímense y escriban , les va el relato



El relato que estoy por comentarles es totalmente real y verídico. Somos una pareja que lleva 6 años de casados, hace un par de años nos iniciamos en el ambiente SW gracias a la página de contactossex. Antes habíamos incursionado un poco en el tema si llegar a nada interesante. Luego de conocer un par de parejas y darnos cuenta que esto realmente nos gusta, nos calienta y alimenta nuestra cama y nuestras fantasías, hicimos un viaje a Bs. As por trabajo. No pudimos contactar a ninguna pareja de allá, asíque nos decidimos por ir a Anchorena. Entramos en la pagina del boliche chateamos con una coordinadota, nos cayo súper bien y nos decidimos a ir. Pato es una mujer hermosa, con una carita muy dulce, que seguro nunca pensarían que le gusta este ambiente. Tiene una cola muy linda y buenos pechos. Mide 1,63 aprox., pelo castaño oscuro casi morocho, hermosos ojos marrones, y cuando se calienta es una bomba. Yo soy un tipo normal 1,82 pelo castaño claro, tez blanca, ojos entre verdes y marrones, no tengo un súper cuerpo pero no estoy mal, ni gordo, digamos normal. 
Volviendo al tema del boliche, nos alistamos para ir, Pato se puso unos jeans apretaditos, una tanguita negra de algodón que le queda hermosa, corpiños haciendo juego, tacos pero no aguja, y una remerita color turquesa. Yo use jeans zapatos y una camisa blanca. La idea era ir cómodos, ya que iríamos a ver que onda. Somos de esas parejas que nos gusta conocer un poco a las personas con las que vamos a compartir nuestra cama, por ende pensaba que no iba a suceder mucho esa noche en el boliche. Nos tomamos un taxi y nos fuimos primero a comer algo, fuimos para la zona de puerto madero, todos los resto estaban llenísimos, asíque nos decidimos por un Burger King. Ambos ya estábamos nerviosos, creo que desde el momento en que decidimos ir ya nos habíamos puesto de esa forma. 
Después de comer caminamos un poco por puerto madero, nos dimos unos besos, y emprendimos rumbo al boliche en taxi, paramos en un kiosco previamente, y compramos chicles, puchos, y obviamente, forros. 
Cuando llegamos al lugar nos sorprendió lo apagado que estaba la cuadra, un hombre grande de traje en la puerta de lo que parecía un petit hotel. Ingresamos al lugar, pagamos y subimos en un ascensor, abrimos la puerta y nos recibe una muy linda rubia de nombre laura, la coordinadota con la que habíamos hablado por Chat. Nos muestra el lugar, no había mucha gente, nos explica que los jueves son buenos días para los que estamos empezando porque la cantidad de gente es menor, inclusive nos cuenta que de los 5 PISOS (!!!!), solo habilitaban dos estos días. Laura muy amable nos da un beso y nos desea suerte, se retira y nos deja solos, estábamos en la parte de la pileta. Habían unas parejas bebiendo algo, algunos que otros tríos conversando, pero nada fuera de lo común. Pedimos nuestros tragos y nos sentamos a pispear el lugar. De repente comienza un show, creo que lo hacen para animarnos a todos. Era una pareja de no mas de 25 años ambos, streepers, ella una morocha con muy buena cola y tetas operadas, muy fuerte la mina, el un flaco de cuerpo marcado morocho también, y a juzgar por la cara de pato, fuertísimo, je. Se desnudaron bailaron y comenzaron a coger, ahí ya nos habíamos excitado. El pibe cargaba un buen aparato que la hizo estremecerse a la morocha, y obviamente a Pato. Bueno terminaron el show metiéndose en la pile. Decidimos bajar y ver que onda, había llegado mas gente, entramos en un reservado donde podían ir los solos, y estaba un rubia chapándole la pija a un pibe, la vete de 50 mas o menos terribles tetas hechas, y el flaco acabándole en las mismas, nos calentó muchísimo. 
Fuimos al otro reservado, exclusivo para parejas, y entramos por un pasillito hacia donde habían dos pequeñas habitaciones con una especie de sillones, en el pasillo, duchas. 
Vimos que había una pareja que se estaba tocando, ella le chupaba la pija, el flaco con los ojos en blanco, decidimos entrar. Nos paramos al lado de ellos, y comenzamos a besarnos, la di vuelta pato para apoyarle mi pija dura en su cola aun con jeans. Para que la sienta mejor se lo bajo un poco, la empujo para que se arrodille en el sillón y comienzo a penetrarla muy suavemente, nuestra vecina pareja comienza a hacer lo mismo, las dos chicas en cuatro patas siendo penetradas, ellas se miraron y comenzaron a besarse muy suavemente, me re calentó, la saque porque no quería acabar, pato se levanta y me apoya su culito, la chica gira, era morochita, de pelo cortito, linda de unos 27 años, se gira y comienza a comerle el clítoris a Pato de una forma impresionante, suave, rico, Pato se dejo hacer, inclino la cabeza hacia atrás apoyándola sobre mis hombros, yo la besaba en el cuello y le tocaba la cola, fue cuando me di cuenta que estaba gozando como nunca, comenzó a arquearse y tuvo el primer orgasmo de la noche. Ellas se dieron un beso y nos fuimos a despejarnos y tomar algo, me contó pato que nunca nadie le había comido la conchita de esa manera, estaba como loca, yo la conozco, le encanto. 
Después de tomar algo, volvimos abajo al reservado de parejas, pero esta vez nos quedamos en la parte grande, donde hay muchos sillones, veíamos como las parejas cambian, se chupaban, se besaban, se tocaban, se cogian. Nos volvimos a calentar mucho, estábamos parados apoyados en una pared viendo el espectáculo cuando una pareja que estaba haciendo lo mismo que nosotros enfrentados a unos 2 mts, se nos acerca muy despacito, como con temor, ellas quedan enfrentadas y se comienzan a besar. Ella era rubia, linda, de pocas tetas pero con un culo impresionante que iba a comprobarlo mas tarde esa misma noche, yo empiezo a tocar a pato y tb a la chica en cuestión, su pareja, un flaco peladito de unos 35 años la besaba en el cuello a su pareja, y tb comenzó con las manos a tocar a pato, ellas se besaron mucho, se tocaron mucho, fue cuando ella nos dijo, vamos a los reservados, así fue entonces como los seguimos, cuando entramos directamente ya quedamos cruzados, ella conmigo y pato con el otro chico. Pato estaba totalmente desinhibida, se arrodillo y le comenzó a bajar el pantalón al pibe, le saco la pija y se la llevo a su boca, estaba deseando tener un pija en la boca, hasta ahora solo había estado con mujeres y conmigo. Yo comencé a besarme con la rubia y a tocarla, ahí fue cuando descubrí que tenia un culo bárbaro, durito y respingado. Ella bajo, se arrodillo, y me saco la pija, me la empezó a tocar haciendo me una terrible paja, yo miraba como pato chupaba la pija del otro flaco como solo ella sabe hacerlo, impresionante, le pasaba le lengua, se lo metía, lo mojaba mucho, acompañaba las chupadas con la mano en forma de paja, yo estaba re caliente, no aguantaba mas, la chica me pidió un forro, lo coloco con su boca, y me la comenzó a chupar, debo decir que fue algo torpe, no se si por nerviosismo o porque estoy acostumbrado a las tremendas chupadas de pijas que me da pato. La levante a la chica la puse en cuatro patas sobre el sillón negro de cuero y comencé a penetrarla, la mina ahogo un grito cuando entro toda la pija, la saque despacito y la volví a clavar, mire hacia mi costado y veo que pato se estaba sentando encima del otro flaco, con la pija dura, ella descendió muy despacio hasta tenerla toda adentro, ahí lo comenzó a cabalgar, el flaco gemía despacito, se notaba que le gustaba, los curiosos se asomaban por la ventanita y se tocaban, estábamos tan calientes que no nos importaba quien mirara, seguí congiendome la rubia de una forma un poco mas intensa, ella comenzó a gemir mas fuerte, pato también gemía, pato estaba con una mano apoyada en la ventana, un flaco con la novia la miraban y la deseaban, la agarro de la mano, a ella esto la calentó y lo cabalgo mas fuerte a nuestro nuevo amigo. Hasta que el acabo gimió de forma un tanto silenciada por la respiración profunda, eso me calentó más aun, y fue cuando ya perdí todo los estribos y la suavidad, la penetre mas fuerte, mis ritmos aceleraron, ella gemía más fuerte, hasta que acabe sacándome el forro y largando largos chorros de semen en su dura colita. 
Nos besamos, nos dimos la mano con el pibe, y salimos nuevamente a tomar aire ya que estábamos sofocados por el ardiente sexo que acabábamos de tener. 
Decidimos ver que pasaba en el cuarto de los solos, apenas entramos no nos gusto el ambiente, un tipo de unos 25 años se levanto, con los ojos perdidos, gordo, con la camisa afuera y con una cara de pajero impresionante, prácticamente nos hecho. Así dimos por concluida la noche. Volvimos al hotel y nos hicimos el amor muy ardientemente con un juguetito vibrador como cómplice recién comprado. 
Nos encanto esa noche, lamentablemente no vamos seguido a Bs. As, ya que nos encantaría ir de nuevo a un boliche SW, ya que en San Juan no hay. Pueblo chico infierno grande. 
Esperamos les haya gustado nuestro relato, es la primera vez que escribimos algo, espero que leerlo les haya resultado igual de caliente que al escribirlo, y que los acerque a lo que vivimos esa noche de sexo puro con gente totalmente desconocida, la cual no sabemos ni los nombre, porque prácticamente no hablamos con ellos. Si son de San Juan escriban así nos conocemos, si son de afuera, escriban así nos contamos nuestras calientes historias. Ya vendrán más relatos, besos a todos!!! Pato y Andrés. 

El recital del Indio



-¿Cuándo te vas?- preguntó Natalia



-El Jueves- respondió él



-pero el recital del Indio es el sábado- agregó ella



-si, pero sabés cómo es esto, va mucha gente y quiero acampar cerca- justificó él



-no quiero que te vayas- la voz de Natalia fue un ruego, no una orden



-¿me vas a extrañar?- preguntó él un tanto enternecido



-si…un montón-


Él la abrazó con fuerza, podría quedarse, pero nada en el mundo le haría perder el recital más grande de Argentina. Ella se dejó abrazar, no es que conociera el futuro, pero sabía lo que podría pasar en ausencia de Hernán. 

David, el mejor amigo de él no iba al recital, por lo que el mismo jueves ya avanzada la tarde llamó a Natalia




-¿estás sola?- le preguntó



-si, Hernán ya se fue-



-¿querés que pase un toque por tu casa?



-no, gracias, estoy bien-



-uhhh, bueno, mala onda- rió David



-es decir, pasá si querés, sabés que sos bienvenido en mi casa-



-dale, en un rato voy-


La comunicación se cortó, pero Natalia se quedó con el teléfono en la mano, su corazón saltaba como loco en su pecho. Se confirmaba lo que más temía, pero a la vez más deseaba. David y ella estarían solos, y hace un tiempo que ella piensa demasiado en David. 

Cuando él llegó traía una botella de vino espumante y un par de rosas rojas



-el vino es para que pases el mal trago de mi compañía, y las flores para que con su aroma me hagan olvidar el perfume de tu cuerpo, que me vuelve loco- fueron las palabras que lanzó él. 

-no seas tonto y pasá-


Él la saludó con un beso en la mejilla, demasiado cerca de la comisura de los labios de Natalia, quien apenas pudo soportar la tentación de besarlo en la boca directamente. 
Pidieron comida al delivery, y luego se acomodaron a ver una película mientras charlaban. El vino suave y dorado comenzó a recorrer el cuerpo de Natalia, por lo que comenzó a aflojarse, y trajo los regulares dolores en la espalda de los que ella se quejaba a menudo, provocados por el stress, en este caso de luchar contra la tentación que ya su cuerpo le gritaba. Sin darse cuenta repitió por enésima vez el gesto de pasarse la mano por los hombros. 

-¿te duele la espalda?- preguntó él



-si, un poco, creo que me voy a tomar un desinflamatorio-



-¿con el vino que tomaste?, noooo, dejá que yo te hago unos masajes-



-no, no es correcto- argumentó ella aunque no muy enfáticamente



-¿de qué tenés miedo?, nadie nos va a ver-



-no es eso, es lo que vos pienses-



-dejate de joder, y recostate en el sillón, yo te voy a hacer pasar el dolor- dijo David



-pero…-



-pero nada, ¿tenés un poco de loción o aceite para el cuerpo?- preguntó él


Natalia fue hasta el baño y volvió con pequeño pote de aceite corporal



-recostate y relájate- ordenó él señalando el largo sillón del living


Natalia no se opuso y se acomodó boca abajo



-ehh, el aceite sobre la remera no va eh?- rio él



-¿no pensarás que me la voy a quitar?-



-¡pero si estás boca abajo!, ¿Qué te voy a ver?-



-me la levanto un poco nada más-


La remera quedó a la atura de los omóplatos, dejando ver el broche del corpiño blanco de Natalia



David calentó sus manos una contra otra y después vertió un poco de aceite. A continuación volcó unas gotas sobre la descubierta cintura de Natalia. Apenas él apoyó sus manos, ella se quejó suavemente. 

-¿te gusta?- preguntó él



-si, tenés buenas manos- respondió ella


Los dedos de David comenzaron a subir lentamente a lo largo de la columna de Natalia, pero llegaron hasta mitad de camino y volvieron a bajar, abriéndose hacia los costados a la altura de la cintura, para luego reiniciar el corto recorrido. Tres o cuatro veces se repitió el proceso, que ella acompañaba con suspiros y muy suaves quejidos. En un solo movimiento y cuando sus dedos estuvieron cerca, David desprendió el corpiño y levantó la remera de Natalia mientras sumergía sus manos hasta pasar los omóplatos. 

-no….- se opuso ella demasiado suavemente


David ignoró el pedido, y siguió el contorno interno de la articulación desde arriba hacia abajo, volviendo a abrirse hacia los costados con sus pulgares, hasta que sus dedos mayor y anular se apoyaron suavemente contra el costado de las tetas de Natalia, aplastadas contra el sillón. 

-David, no…, por favor- rogó ella pero no hizo ningún movimiento para detenerlo


Los dedos siguieron introduciéndose por debajo de ella, hasta abarcar completamente las tetas, Naty suspiró con fuerza. David se volcó sobre ella y le besó el cuello con dulzura. 
Mientras sus manos masajeaban las tetas, su boca fue desde la nuca hasta la base del oído, luego a la garganta y por fin encontró la boca de Natalia que giraba su rostro hacia él. 

Ese fue el primer beso entre Natalia y David




-date vuelta- fue el ruego de él



-no…esto es una locura- dijo ella


Pero sin embargo giró su cuerpo y dejó que él le quitara la remera y el corpiño de una sola vez



Allí estaba Natalia, con las tetas al aire, entregada a David y ya sin ningún resquemor en su mente



Ahora David le besó el abdomen, y subió hasta las tetas, dándole pequeños besos hasta colocarse en medio de ambos pechos, algo abiertos en natural caída. Se quedó inmóvil un segundo allí. 

-uhhh, cuanto he soñado con tus tetas- dijo él



-yo también he esperado este momento- agregó ella


Las manos de David amasaban los pechos, mientras su boca chupaba suavemente los pezones. Ella suspiraba con fuerza, y no pudo ni quiso evitar que él le desprendiera la minifalda de Jean. Incluso levantó un tanto su cuerpo para que saliera fácilmente. La pequeña tanga blanca siguió el camino de la falda y Natalia quedó absolutamente desnuda. David bajó nuevamente hasta el abdomen y continuó descendiendo hasta la pelvis. Sus labios rozaron la zona donde unos pocos vellos indicaban el comienzo de la entrepierna de Natalia. Ella arqueó su espalda cuando él besó sus labios vaginales. Sus propias manos acariciaron la cabeza de David que ya hundía su lengua suavemente entre las piernas abiertas de Natalia. Sus suspiros se convirtieron en gemidos y las caricias se trastocaron en acompañamiento de los vaivenes de la cabeza de David. 
Natalia rápidamente se olvidó del mundo, prontamente comenzó a remontarse en el placer y el gozo del sexo tan prohibido como deseado. Para colmo, David se dedicó a succionar la zona del clítoris y hundió un dedo lubricado por los restos del aceite, lo que facilitó que penetrara fácilmente la vagina. Ella se quejó, pero por el tremendo placer que recibía. 

Ahora eran dos dedos los que entraban y salían de ella. El orgasmo comenzó a amanecer en el cuerpo de Natalia




-ayyy mi vida…ayyy mi amor- susurraba ella


Sus manos se aferraron con fuerza a la cabeza de David mientras llegaba a la cúspide del placer. El orgasmo fue potente, extenso y estremecedor en ella, que por un largo rato gimió a viva voz el placer. Podría haber seguido, pero quería más, no una simple masturbada. Con todas sus fuerzas detuvo a David. 

-Pará, ahora me toca a mí- dijo ella


Se sentó en el sillón y levantó apenas la remera de él, que se la quitó sin dudar un segundo. David estaba de pie, junto al sillón. Su bragueta a la altura justa del rostro de Natalia, que sin demoras desprendió el pantalón, que cayó hasta los tobillos. El ajustado bóxer denotaba la tremenda erección de la que él era presa. 

-uyyy, por favor, que cosa tan dura- exclamó ella


David, enmudecido asistía al soñado espectáculo de ver a Natalia cerca de su pija



Las manos de ella liberaron la verga que se exhibió en toda su dureza y esplendor. Natalia elevó sus ojos hacia los de David, pareció dudar un segundo con la boca entreabierta, pero luego hundió el pedazo de carne en su boca. Cerró sus ojos con fuerza para saborearla y disfrutar de esa pija que tanto deseaba. Su mano derecha se aferró al tronco de la verga, mientras la izquierda comenzaba a juguetear con los huevos de David. En sus manos los sintió gordos y pesados, cargados de leche que ella tanto deseaba. 
Con dedicación y dulzura, ella se dedicó a chupar, lengüetear y saborear la pija, levantando cada tanto sus ojos hacia él, para mirarlo a sus propios ojos. La mamada fue corta, pues él prontamente comenzó a gemir gravemente. 

-pará…por favor- rogó él


Sin mediar palabras, él se sentó en el sillón, con las piernas abiertas, en clara señal de lo que iba a suceder. Natalia se incorporó, le dio la espalda y se acomodó entre las piernas de él. Con suavidad comenzó a sentarse, apoyando sus manos en las rodillas de él, lo que le brindó a David el espectáculo adicional de ver el hermoso culo de ella mientras bajaba con suavidad. 
La penetración fue suave y lenta, Natalia manejaba los tiempos al sentarse muy despacito. La verga fue ingresando y haciéndose sentir en ella, que suspiraba dulcemente. 

-uyyy papito, que dura que está- dijo ella entre gemidos


David respiró con fuerza por toda respuesta. Natalia comenzó a moverse de adelante hacia atrás, balanceándose sensualmente. Las manos de David se aferraron a la cintura de Natalia. Los suspiros de ella inundaban el aire y los oídos de él. Nuevamente el orgasmo, nuevamente los temblores, esta vez ella se dejó llevar, comenzando a dar suaves sentones que fueron incrementándose en ritmo y potencia. En unos instantes ella cabalgaba desaforadamente sobre él. 

-quiero tu pija…quiero tu pija- repetía ella fuera de sí



-¡que hermoso culo!, adoro ver subir y bajar tu culo- exclamaba él


De pronto ella pierde el ritmo, el placer es demasiado y se desploma sin control sobre David, jadeando a viva voz su placer inconmensurable. Es David quien retoma el movimiento mientras ella eleva sus piernas abiertas. El goce es infinito, su boca también abierta exhala e inhala aire a raudales. Pero en pleno orgasmo, en plena acabada el detiene su movimiento 

-ponete en cuatro- dice él


Para Natalia fue una orden imposible de desobedecer, se lanza hacia adelante y se coloca en cuatro sobre el piso, mientras mira hacia atrás, deseosa de ver el momento en que David vuelva a poseerla. Él se pone de pie, se agacha un tanto y se apoya sobre las caderas de Natalia. Con su verga comienza a rozar con fuerza la línea descendente entre las nalgas de ella. Por un instante la cabeza de la pija se apoya en el ano de ella, que gime lastimosamente una diminuta resistencia. 

-no, el culo no- pero le es imposible actuar, si quiera moverse


Natalia siente una contradicción cuando el sigue hacia abajo. La verga ya se impone en la concha, abierta y hambrienta de la pija de David. En su culo un dedo se apoya suavemente. Ahora la penetración es casi violenta, pero tremendamente gustosa para ella, que se desploma perdiendo el dominio de sus brazos. Su rostro contra el suelo y su concha en alto, a total disposición de él. Las arremetidas de David son majestuosas, potentes pero lentas. Los gemidos de Natalia son ardorosos. El orgasmo rápidamente vuelve a ella y el mundo desaparece en un segundo, solo existe para ella el placer que le devuelve su cuerpo, que se incrementa a cada segundo. 
El dedo incremente la presión en su culo, lo que hace enloquecer definitivamente a Natalia, que se deja llevar hasta el orgasmo más maravilloso de su vida. Siente como él acaba dentro de ella, como el semen la inunda y como David se retuerce de placer. Las violentas arremetidas se lentifican hasta que él se queda inmóvil aun penetrándola y Natalia siente como la pija pierde dureza dentro de ella. 
Finalmente David se sienta en el sillón y ella lo imita unos segundos más tarde y se acomoda a su lado, con su propia cabeza en el pecho de David. 

-¿te quedás esta noche?-



-¡por supuesto!- afirma él mientras Naty se coloca la tanga



-me voy a dar un baño- dice Natalia mientras se pone de pie



-¿todavía te duele la espalda?-


Ella se ríe pícaramente y levanta sus hombros un poco



-creo que necesitas otros masajes bajo la ducha- afirma David


Mientras Hernan viaja rumbo al recital de Indio, Natalia y su mejor amigo, David se introducen en la ducha, besándose y acariciándose. 
  

Parte 2


El vapor inunda el baño, el agua caliente cae a raudales de la ducha. Natalia vuelve a quitarse la tanga. David desde atrás le hace sentir su pija que poco a poco recupera la dureza. Ella sonríe mientras se hace la distraída y friega su culo contra David. 

-¿Qué hay por allí?- pregunta ella



-un macho que quiere cojerte- responde David



-¿otra vez?



-¿y que creías que con uno solo me iba a quedar satisfecho?-



-uyyyyy, ¡que macho!, ¡que semental!-


Gira hacia él, su mano baja hasta la verga y la acaricia suavemente mientras lo besa en la boca



Enredados se meten bajo la lluvia que moja a ambos por igual. Se besan largamente




-me calentás demasiado- dice David



-y vos a mí, yo también tengo ganas otra vez-


Un nuevo beso, nuevamente las manos bajan en busca de sus destinos. Pero ella interrumpe la acción




-dijiste que me ibas a hacer masajes- dice ella



-¿yo?, solamente dije que vos necesitabas masajes, no que yo te los fuera a hacer-



-¡malo!- ella finge un infantil enojo, cruza sus brazos y le da la espalda


Inmediatamente las palmas de David se apoyan en los hombros de Naty, los pulgares presionan contra los omóplatos y ella gime de placer mientras los dedos bajan por la espalda. Natalia arquea su columna y por consiguiente su culo se vuelve a poyar contra la pija ya endurecida completamente. 

-mmm, ¡¡¡que placer!!!- dice ella


Los masajes continúan por unos minutos, David se dedica pacientemente a recorrer cada milímetro de la espalda. Por fin ella se recuesta contra él, que desliza sus manos hacia adelante y le acaricia el vientre. Lentamente baja hasta la parte superior de la vagina y con sus dedos comienza a ocuparse del clítoris. Naty se abandona al placer que la inunda, una mano abarca una de sus tetas mientras la otra la conduce lentamente hacia una acabada tremenda. 

-¡jamás me habían hecho esto!- dice ella


David no responde, impunemente sigue llevando a Naty hacia el orgasmo y ella recorre el sendero hasta que se encuentra en la cresta de la ola del clímax. 

-ayyy, que acabada, que divino- exclama ella mientras se retuerce al compás de su orgasmo


Busca la boca de David por sobre su hombro y le regala la exhalación mientras acaba con fuerza




-me hacés sentir una reina- dice ella



-sos una reina- agrega él



-no, ahora soy tu esclavita- dice ella sonriendo mientras gira hacia él


David se queda inmóvil, simplemente la deja hacer




-¿vos me hiciste acabar?, ¡ahora te toca a vos!- continúa Natalia


Se agacha, toma con ambas manos la endurecida pija de David y la besa suavemente




-¿soñaste alguna vez con acabarme en la cara?-


David asiente, como si estuviera entrando en trance




-¿y en mis tetas?-


Las manos recorren una y otra vez la verga de David, mientras ella lo mira desde abajo. La boca de Natalia dibuja una sonrisa decidida, decidida a controlarlo. Abre su boca y la llena de pija, la deja inmóvil en su interior unos instantes y luego comienza a chupar con fuerza. 

Su mano derecha repite la recorrida una y otra vez, mientras la izquierda acaricia suavemente los huevos




-¡que bonita pija que tenés!- dice ella casi con admiración



-¿te gusta?- pregunta David


Pero Naty vuelve a chupar mientras asiente. Cubre apenas la cabeza de la verga con sus labios y chupa fuertemente. David cierra sus ojos y ella sonríe orgullosa, sabe muy bien como complacer a alguien, y sobre todo si ese alguien hace rato que la calienta. Ahora pone énfasis en masturbarlo, abre su boca esperando el chorro de semen mientras mueve su mano cada vez más rápidamente. David se queja y tiembla avisando que va a acabar. 
Como si fuera una ***, ella dirige el chorro hacia su cara, y es allí donde va a dar la primera estampida. Rápidamente apunta a sus tetas y allí da la segunda parte. 

-¿te hicieron acabar bebé?- pregunta ella


No espera respuesta, vuelve a chupar la pija que de a poco va perdiendo dureza




-sos una perra diosa- dice él



-vos un machote incansable- devuelve ella mientras lava su cara y su cuerpo


Bajo la lluvia de la ducha se abrazan y se besan



-nunca imaginé cogerte así…sentirme así- exclama Naty



-yo siempre lo soñé, desde que te conocí- dice David


Él termina de bañarse y sale de la ducha, dejándola a ella unos segundos a solas con el agua, y así, desnudo camina hacia la cama mientras escucha el sonido del agua caer sobre Naty. 
  

Parte 3


Hernán no bebe, sabe perfectamente que manejar y tomar alcohol son cosas incompatibles, por lo que le toca la ingrata tarea de manejar de noche. El auto recorre incansable los cientos de Kilómetros que aún lo separa de la ciudad donde va a tocar “el Indio”. A su lado Jésica, la novia de Juan le hace de copiloto. En el asiento trasero, Juan y Fernando duermen profundamente, han tomado demasiado y producto de la borrachera se han ausentado del mundo consciente. 

Hernán, concentrado en el camino piensa en Naty




-¿por qué no vino Natalia?- pregunta Jesy



-tiene que preparar unas materias, y labura- responde Hernán



-¿la extrañás?-



-por supuesto, somos muy compañeros-


-yo con Juan también somos muy compañeros- dice ella riendo mientras señala hacia atrás en referencia a la mamúa que se ha agarrado su novio. Ambos ríen. 

-a veces me gustaría que fuera un poco más serio, más maduro- se queja Jesica



-si querés puedo hacerte compañía cuando él no esté en condiciones- propone Hernán


Ambos ríen, pero también saben que las palabras de él fueron un poco en serio




-a veces me gustaría ponerle un poco los cuernos- dice Jesica



-¿y cómo tendría que ser ese hombre?-



-compañero…-


Jesica no le ha quitado los ojos de encima a Hernán, que también la mira. El aire parece calentarse en torno a ellos. Hernán la toma de la nuca y la atrae hacia él. La besa y ella se deja besar. 

-me estoy calentando- dice él



-yo igual-


Vuelven a besarse mientras el coche sigue su marcha. Casi de forma inconsciente la mano de Jésica baja hasta la pija de Hernán, la acaricia sobre el pantalón. Llevada por la excitación la aprieta y hace sentir su mano. 

-ayyy, me apretaste- se queja él


El rostro de Jesica se contrae



-uyyy, perdóname, me dejé llevar-



-con palabras no hacemos nada- dice Hernán



-¿Qué pasa?, ¿querés unos mimitos?-



-él los quiere, está enojado- Hernán se señala la pija


Costosamente Jesica baja el cierre del pantalón y busca entre los pliegues de la ropa, al cabo de unos segundos logra sacar la verga, que se muestra erguida como un monolito de piedra. 

-uyyyyy, de verdad que está enojado- ríe ella por lo bajo


Jesica mira hacia atrás, Juan sigue durmiendo pesadamente, por lo que comienza a agacharse. Sus labios hacen contacto con la punta de la pija y lo besa. 

-ya está- dice ella y en broma se aparta


Hernán la toma de la nuca y la vuelve a conducir hacia su pija, ella acepta el sometimiento y abre su boca



Así, mientras Hernán conduce, y Juan y Fernando duermen, Jesica le da al conductor una buena mamada. Cuando Hernán estalla en la acabada, Jésica no duda en dejar que él se derrita en su boca sin dejar escapar ni una sola gota de semen. Besa la pija y la limpia con su boca. 

-eso es hasta que lleguemos- le dice en voz baja ella



-dicen que hay una arboleda cerca del escenario- comenta él



-entonces tendremos que perdernos entre los árboles- agrega ella



-cuanto que va tomar Juan- se ríe Hernán



-¿lo vas a poner en pedo?-



-para cogerte como te merecés-


Jesica se respalda mientras limpia su boca con un pañuelito descartable, parece impaciente de llegar



  

Parte 4


David recostado en la cama, desnudo y con el control del tv en sus manos busca algo para ver, los canales se suceden sin brindar nada atrayente para él. Naty ingresa en su habitación, completamente desnuda y relajada. 

-¿vamos a dormir juntitos?- pregunta ella


Él responde con su cabeza



-la cama es chica- ríe Natalia



-nos apretamos, hacemos cucharita- dice David


Se abrazan y se acomodan. Rápidamente ambos se quedan dormidos. El rostro de la Natalia refleja el placer que siente al dormir con David. 
Un par de horas después, David ve su sueño interrumpido, le cuesta procesar lo que sucede, apenas recuerda que no está en su cama, pero hay algo que lo ha despertado, algo entre sus piernas. Somnoliento mira hacia esa zona. Natalia está jugando con su lengua en la pija de David. 

-tenía hambre, y no quería ir hasta la heladera- ríe ella


Esa imagen quedaría en la mente de David, Natalia entre sus piernas y jugando con la boca en su pija




-sos muy golosa-



-si, tanto que te la voy a comer-


La verga vuelve a endurecerse, imposible resistirse a una belleza como Natalia, que hábilmente se ocupa de derribar algún resto de sueño. 

-te la he chupado mucho, ¿no?- ríe ella



-nunca es suficiente-


-y él que no se opone nunca- dice Naty mientras sacude suavemente la verga de David que ya está nuevamente al palo. 

Naty se incorpora un poco y avanza hacia él, lo monta de frente y busca aferrarle las manos




-yo te voy a enseñar lo que es cabalgar- dice ella


Se vuelca sobre él mientras su mano busca a tientas la verga de David, la acomoda en su vagina y deja que la verga entre en su cuerpo. 
No hay preámbulos, la acción comienza de inmediato. Ella quiebra su espalda hacia adelante y hacia atrás mientras deja escapar potentes gemidos. La cama se queja con fuertes crujidos de la madera. Las manos de David buscan la cintura de Naty, que ya comienza a olvidarse del mundo. Nuevamente el placer y el gozo los envuelve. Ella se desploma sobre él, aplasta sus tetas contra el pecho de David, que toma la posta y desde debajo de ella comienza a moverse. Ahora sus manos buscan los glúteos de Naty mientras bombea. 

-que bien cojés, por favor- exclama ella


El embiste con fuerza una y otra vez, pero la posición es incómoda para moverse, por lo que así, unidos en un abrazo giran sobre sí mismos, ahora es ella quien queda debajo, con las piernas abiertas, mientras desde arriba, él la somete a feroces arremetidas. Naty aferra las sábanas con sus manos a la vez que la verga de David entra y sale con fuerza. 

-me vas a matar…me vas a matar- dice ella


Pero David interrumpe sus ataques y extrae su verga de la conchita de Naty




-date vuelta- pide él



-¿Qué?- pregunta ella



-ponete en cuatro- completa el pedido David


Naty obedece sin dudar, eleva su culo y baja su rostro contra el colchón. La pija de David busca inmediatamente la concha hambrienta mientras uno de sus dedos juega en culo de ella, que gime con potencia. 
Fue un solo movimiento, la verga que sale de la vagina y apunta hacia el ano, ya dilatado y sin resistencia al avance. Naty casi aúlla de placer cuando siente la invasión. Gime alocadamente mientras David le hace el culo. 

-así…así- gime ella


Él la toma de la cintura, una y otra vez ataca el culo de Naty, que continúa gimiendo potentemente. Se alternan quejidos, gemidos y suspiros hasta que David explota en ella. Que acompaña a su amante a la cima del orgasmo por enésima vez en una noche. Lentamente la ferocidad se convierte en calma, la tormenta de pasión se disipa y ambos caen agotados sobre la cama. Imposible saber qué hora es, pero entre caricias y besos ambos vuelven a quedarse dormidos. 

La mañana los encuentra aún abrazados



-Buen día princesa- la despierta él



-buen día machote- saluda ella


  

Parte 5


Manejar toda la noche es agotador, Hernán comienza a sentir sueño




-¿paremos a desayunar?- invita él



-¡dejame dormir!- balbucea Juan



-andá vos, nosotros nos quedamos- completa Fernando



-dale, vamos- acepta Jesica


Están a pocos kilómetros de su destino, por lo que pueden tomarse un rato para descansar



La estación de servicio tiene un amplio bufete, por lo que ambos se adentran decididos a satisfacer el hambre y disipar el sueño. 

-Un cortado grande y dos mediaslunas- pide él



-yo igual- completa ella


Hernán mira a Jesica y sonríe



-sos una yegua, y tan inocente que parecés- dice él



-¿y yo que hice?-


Mientras habla, Jesica lleva unos dedos a su boca, en un decidido gesto de aparente ingenuidad




-me secaste allá atrás- Hernán señala hacia el camino recorrido



-bueno, vos me tentaste-



-sos una yegua- repite él



-y eso que no sabés de lo que soy capáz de hacerte en el baño- desafía ella



-claro, se despierta Juan, nos busca y nos mata a los dos- dice él



-cobarde-


Jésica ríe y David la imita, pero la idea lo tienta


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