En que consiste el proyecto reformador de la segunda republica




La II República
, (1931-36), es un intento de solucionar los viejos problemas de España, pretendiendo instalar en España un sistema democrático puro. Inspirada también en el regeneracionismo se va a caracterizar, al igual que la I República, por la inestabilidad, la radicalización, las divisiones internas y el desfavorable contexto internacional.

La II República hay que contextualizarla dentro de la crisis de la Restauración, que comienza en 1898 y prosigue con las crisis de 1909, 1917, 1921 y la dictadura de Primo de Rivera. La dictadura de Primo había dejado sin Constitución y sin sistema democrático a España; la segunda república iba a intentar consolidar la democracia en España.

Además del contexto histórico tenemos que tener en cuenta el contexto internacional, que es desfavorable para la república; en primer lugar; la crisis económica del 29 le afecta plenamente; al igual que la crisis de los sistemas democráticos en Europa, la violencia y el fascismo.

I.- LA INSTAURACIÓN DE LA SEGUNDA REPÚBLICA

Ante la pérdida de todos sus apoyos Primo dimitió en Enero de 1930 y Alfonso XIII nombró al general Berenguer para que hiciera la transición a la monarquía constitucional; el cambio fue tan lento que la oposición denominó a esta etapa «la Dictablanda«. Ante el descontento general, Berenguer dimite y el rey nombra al almirante Aznar, con el compromiso de convocar elecciones empezando por las municipales.

Tras la caída de la dictadura, la pérdida de apoyos y la soledad de la monarquía eran manifiestas



En este contexto los republicanos, los catalanistas de izquierdas y el PSOE firmaron el pacto de San Sebastián por el que se comprometían a derribar a la monarquía y forma un gobierno provisional en la futura II República

. Las elecciones municipales del 12 de Abril de 1931 se convirtieron en un plebiscito nacional contra la monarquía. El triunfo de los republicanos en las grandes ciudades -sólo- hizo estallar el júbilo popular y la renuncia de Alfonso XIII. «España se acostaba monárquica y se levantaba republicana» Empezaba su andadura la SEGUNDA REPÚBLICA, en medio de un ambiente de júbilo, consenso y alegría, al igual que había sucedido con la Gloriosa en 1868.

LA FUERZA DE LOS REPUBLICANOS

El republicanismo como tendencia política había conseguido en estas fechas superar su condición de tendencia minoritaria y se había consolidado relativamente entre las clases medias, al contrario de lo ocurrido en la primera república, cuando su proclamación se hizo sin suficiente apoyo popular, como única salida posible tras la abdicación de Amadeo I. No obstante, el republicanismo de la segunda república se va a caracterizar por la multiplicación de partidos de muy diversas tendencias, hasta tal punto que podemos hablar de partidos republicanos de derechas, de centro y de izquierdas.

COMPARACIÓN ENTRE LA PRIMERA Y LA SEGUNDA REPÚBLICA

Las dos intentaban consolidar un estado democrático puro en España a base de principios como el laicismo, el sufragio universal, la limpieza en las elecciones, la lucha contra el centralismo, la extensión de la educación… Las dos se encuentran con circunstancias desfavorables tanto interiores como exteriores. Parece que las dos intentaban implantar un estado liberal, laico, democrático y republicano en unas circunstancias políticas, económicas, sociales y culturales no aptas para ello. Esa puede ser la explicación del fracaso de las dos. No obstante, la II República tuvo una mayor duración, un mayor protagonismo del movimiento obrero y un mayor carácter reformista. La primera terminó con la Restauración y la segunda con la guerra civil y la dictadura de Franco.

II.- EL GOBIERNO PROVISIONAL

A.- COMPOSICIÓN

El primer paso fue la formación de un gobierno provisional que reflejaba  los acuerdos del Pacto de San Sebastián. Así, había representantes de la derecha republicana (Alcalá Zamora y Miguel Maura)  dos de centro derecha (los radicales), dos radicales socialistas y uno de izquierda republica (Azaña

). Además de los republicanos había representación del PSOE (tres)

Y de los nacionalismos catalán, vasco  y gallego

. Era un gobierno de concentración.

Sus dos tareas iniciales fueron: una serie de disposiciones de carácter reformista y la convocatoria de elecciones constituyentes.

B.- PRIMERAS REFORMAS Y CONFLICTOS

Se inició una legislación destinada a mejorar la situación laboral del campesinado y se empezó a planificar la reforma educativa

suprimieron la obligatoriedad de la enseñanza religiosa y crearon multitud de escuelas-. También se llevaron a cabo medidas para reformar el ejército, con el objetivo de asegurar su lealtad a la República y racionalizar su estructura organizativa para hacerla más eficaz. Para mantener el orden público, junto a la Guardia Civil, se crea una policía ágil y moderna:

Los Guardias de Asalto

.

Las actuaciones reformistas contaron desde el principio con la oposición de un sector del ejército y de la oligarquía económica, puesto que veían peligrar sus intereses. Pero, sobre todo, chocaron con la Iglesia, que tradicionalmente había cumplido una función legitimadora del poder y el orden social, y se resistía a aceptar la concepción laica que los republicanos tenían del Estado.

Esta actitud realimentó el anticlericalismo de una parte del pueblo y se produjeron numerosas quemas de conventos e iglesias. Por la izquierda, se produjeron levantamientos campesinos y revueltas obreras demandando más profundidad y rapidez en las reformas, siempre alentados por la CNT. 

Las líneas básicas de este gobierno provisional, se profundizarán y aumentarán en el bienio progresista

C.- ELECCIONES A CORTES CONSTITUYENTES

Las nuevas elecciones se celebraron el 28 de junio, con bastante limpieza y con una amplia participación electoral.  La derecha, desunida, quedó en minoría, frente a una poderosa izquierda formada por el PSOE y los partidos republicanos de izquierda. El Centro estaba formado por  el partido radical y otros partidos de centro. Las elecciones arrojaron la histórica victoria por minoría del PSOE y la existencia de una segunda minoría de importancia, la del Partido Radical de centro-derecha.

Otras características de estos resultados fue el predominio de los partidos republicanos, el desplazamiento, en esta ocasión, del electorado hacia la  izquierda y la fragmentación del panorama político español.

III.- LA CONSTITUCIÓN DE



1931

EL PROCESO CONSTITUYENTE

Se creó una comisión, dirigida por el socialista Jiménez de Asúa, que rápidamente presentó un proyecto a las Cortes. Dos temas fueron los más polémicos: la cuestión autonómica y la cuestión religiosa (que supuso la dimisión del presidente y la ausencia en la votación de 89 diputados, el ala derecha)

CARACTERÍSTICAS

A.-

Carácter socializante

.- Al definir al Estado como una república de trabajadores, moderada la expresión por la frase «de todas las clases», por presiones de la derecha. Además, aunque contemplaba la propiedad privada, también aparecía la expropiación para fines de interés público y general.

B.-

Exaltación republicana

.- Además de la definición como República, tenemos que señalar el laicismo, la concepción unicameral y la extensión del sufragio universal a las mujeres

C.-

Significación liberal

.- Al recoger la mayoría de los principios del constitucionalismo liberal español, así mismo tiene una marcada orientación pacifista al «renunciar a la guerra como instrumento de política internacional» y proclama «el acatamiento de las normas universales del Derecho internacional» frente a la extensión de las dictaduras europeas que proclamaban el uso de la fuerza como instrumento de política internacional. 

D.-

Estado autonómico

.- La dicotomía entre estado federal y centralista se resolvió con la posibilidad de establecer autonomías y estatutos.

  E.-

Carácter progresista

.- Con la introducción de elementos como el matrimonio civil o el divorcio, no sin una gran polémica o la fuerza del poder legislativo frente a los otros poderes. También, además de los derechos individuales recogió, y eso era una novedad, derechos colectivos como el del trabajo, la educación, la salud o la vivienda. 

F.-

Carácter novedoso

.- La Constitución del 31 crea una serie de órganos de gran trascendencia e importancia posterior, como el Tribunal de Garantías Constitucionales (similar al actual Tribunal Constitucional) o la Diputación Permanente. En definitiva, se trata de una Constitución de izquierdas, realizada por la coalición republicano-socialista. El sector de la derecha se ausentó de los debates tras aprobarse los asuntos relativos a la iglesia católica.

Estamos ante la Constitución más progresista y avanzada de la historia del constitucionalismo español, incluida la actual, de la cual ha tomada bastantes elementos. Su principal preocupación fue la ampliación de los derechos individuales y colectivos, así como asegurar el cumplimiento de la declaración de derechos. Realiza una estricta división de poderes, potenciando el legislativo, separando totalmente el judicial y creando un cuarto, la presidencia de la República que sería elegida por el Parlamento.

Entre las principales aportaciones a la historia del constitucionalismo español destacan la contemplación del «hecho diferencial» de algunas regiones españolas (por primera vez y que luego sería imitado por la constitución del 78), la concesión del derecho al voto a las mujeres y conjugación de la propiedad privada con la expropiación por interés general y público.

En cuanto a sus aspectos negativos hay que reseñar que aunque intentó ser una Constitución de todos los españoles sólo lo fue de una parte: el sector sociológico de izquierdas, marginando a un sector muy importante de la sociedad española. La existencia de grandes discrepancias en asuntos como el religioso, hizo que empezará a quebrarse el consenso y el júbilo inicial en torno a la República. Desde muy temprano empezaron los intentos de derribar a esta Constitución (Sanjurjo, Gil Robles..) que nos conducirían, en parte, a la guerra civil del 36 y al fracaso de la II República y todo lo que ella significaba.

EL ESTADO INTEGRAL O AUTONÓMICO

El estado integral es un punto intermedio entre el estado centralista y el estado federal, permitiendo la formación de Comunidades Autónomas. Se busca de este modo contentar a los nacionalistas periféricos y no molestar en exceso las fuerzas tradicionales y conservadoras. Así, no aparece en la Constitución el concepto de nacionalidades y sí el de regiones. Por otra parte, se proclama al castellano idioma oficial del estado, si bien también se contempla la variedad lingüística de las provincias y regiones. La constitución del 78 ha copiado en muchos aspectos la organización territorial de la constitución del 31. Pero ni una ni otra consiguieron solventar el viejo problema de la estructura de España.

Así en la II República, los catalanes pronto obtendrían la autonomía y su estatuto, pero los vascos no lo obtuvieron hasta el 36, ya que el carácter laico del gobierno hizo al católico PNV retirarse de las negociaciones en un primer momento. En 1934, se vuelve a declarar el estado catalán y Franco enarboló la posible desmembración de España como una de las causas del golpe de estado.

IV.- LOS ACONTECIMIENTOS POSTERIORES

LA EVOLUCIÓN POLÍTICA

Tras la aprobación de la Constitución de 1931 se estableció un gobierno dirigido por Azaña y compuesto por una coalición republicano-socialista.

Éste lleva a cabo el mayor intento reformador de la historia de España; desde la órbita de ese regionalismo, aplicando reformas relativas a la estructura de la propiedad de la tierra, el problema militar, el religioso, social, educativo, autonómico, etc. La oposición exterior y las disputas internas, junto con el «casus belli» de los Sucesos de Casas Viejas, dejan paso al bienio de derechas, donde preside el gobierno Lerroux (radical, con el apoyo de la CEDA), el intento de su líder Gil Robles de hacerse con el poder y cambiar la constitución da lugar a la revolución de Octubre de 1934 y a la convocatoria de elecciones a finales de 1935. Elecciones que son ganadas por el Frente Popular.

El frente popular fue una coalición electoral, el gobierno, liderado por la Izquierda republicana de Azaña con el apoyo de las fuerzas de izquierda, duró hasta el 18 de julio de 1936, en el que el golpe de estado de Francisco Franco inició una guerra civil que nos llevaría a la dictadura de Franco.

LA SIGNIFICACIÓN DE LA SEGUNDA REPÚBLICA

El periodo de la segunda república es muy importante en la historia de España; no sólo por su intento de establecer un sistema democrático moderno puro y por constituir, en palabras de Tusell, el esfuerzo reformista global más importante de la historia de España, sino también por su fracaso, por dejar paso a la guerra civil y a la dictadura y, por servir de modelo a la transición española, que imitó parte de sus aciertos, pero también tuvo en cuenta sus fallos. En la actualidad las opciones políticas republicanas tienen una posición marginal, debido al prestigio, la fuerza y los apoyos de la monarquía; no obstante, si viene una nueva crisis política que ponga en entredicho a la monarquía constitucional actual, la tercera república siempre será una opción.

V.-EVOLUCIÓN POLÍTICA Y SOCIAL DE LA II REPÚBLICA

.

I.- EL BIENIO PROGRESISTA

Diciembre del 31 a diciembre del 33.Según Gabriel Jackson, la palabra «reforma» es la que mejor define a este periodo, por ello también se le conoce como el bienio reformista. Guiados por el espíritu regeneracionista del siglo XX van a intentar reformar y modernizar el viejo estado y los viejos problemas, desde una ideología de izquierdas. El presidente de la República es Alcalá Zamora y el presidente del gobierno, Azaña (izquierda republicana) que ante la alternativa de pactar con los republicanos radicales de Lerroux (centro) o el PSOE, lo hace con estos últimos.

1.- LAS REFORMAS

A.-

LA REFORMA AGRARIA

PLANTEAMIENTO

Fue la más importante, teniendo en cuenta el papel de la agricultura en la economía española y la que más influyó en  la República. Se trataba de solucionar el viejo problema agrario, buscando dos objetivos: solucionar la miseria de la mayor parte del campesinado español y modernizar la economía española. Había dos proyectos, el de izquierda republicana que quería respetar la propiedad privada y a los cultivadores directos, indemnizando a los afectados (menos a las antiguas tierras de señorío) y el de los socialistas con más expropiaciones y menos indemnizaciones.

Se impuso el de los republicanos

.

PROCESO

Consistía en expropiar los grandes latifundios mal explotados y repartir las tierras entre comunidades de campesinos, explotando las tierras individual o colectivamente, según decidieran ellos y creándose para ello el IRA, que serviría de puente.

La expropiación se hacía con indemnización, salvo las tierras de la grandeza nobiliaria, pero ésta no sería equitativa, sino proporcional a la tierra poseída.

RESULTADO

Los resultados de la reforma fueron bastante limitados y conllevaron un considerable aumento de la tensión social. La reforma se aplicó con muchas limitaciones y acabaron expropiándose muchas menos hectáreas  y acabaron menos campesinos asentados de los previstos. En el bienio progresista se asentaron pocos campesinos, durante el conservador se eliminó tal posibilidad y durante el gobierno del Frente Popular se asentaron muchos más que en el primer periodo.  La oposición encontrada tanto por la derecha como por la izquierda fue ingente, dando lugar a grandes disturbios como los sucesos de Casas Viejas.

EL PROBLEMA DE LA ESTRUCTURA DE LA PROPIEDAD EN ESPAÑA

La existencia de latifundios en España está documentada desde la época romana y árabe. Pero será con el proceso de repoblación en la denominada «Reconquista» cuando verdaderamente se consoliden. El segundo paso en la formación del latifundismo hay que buscarlo en la expansión comercial a América en el siglo XVI. La tercera fase se localiza en el siglo XIX. La desamortización de las manos muertas, en vez de redistribuir la propiedad la concentró y, sobre todo, la desamortización de Madoz perjudicó enormemente a los campesinos al acabar con los bienes propios y comunes, creando una gran masa de jornaleros que tenían en la pobreza la característica común. Ello contribuyó a la dualización, aun mayor, de la sociedad agraria española. Unos muchos muy pobres, unos pocos muy ricos. Si ya los ilustrados en el siglo XVIII hablaban de la necesidad de una reforma agraria, a finales del siglo XIX era un casi un clamor entre los intelectuales; así se puede ver en los escritos de gente tan dispar como Joaquín Costa o Lucas Mallada

LA LENTITUD DE LA REFORMA AGRARIA

La causa de esta lentitud, que tanto exaltó los ánimos de las masas campesinas, estaba en los trámites burocráticos y en el tiempo que requerían los distintos procesos legales que conllevaba el Estado de derecho, en cuyo marco se realizaba la expropiación legal de la tierra. Junto a esto hay que señalar la escasez de presupuesto para abordar la indemnización a los propietarios de las tierras expropiadas. El presupuesto del IRA era de sólo 50 millones de pesetas, cantidad verdaderamente ridícula en sí misma, pero mucho más si se la compara con la magnitud del problema que pretendía resolver.

LA VIOLENCIA SOCIAL EN EL CAMPO

La lucha por unas mejores condiciones de vida de los campesinos estuvo más radicalizada y menos organizada que la de los obreros industriales. El latifundio, la masa de jornaleros, el paro, las injusticias, el caciquismo, la pobreza y la miseria, y, sobre todo, la menor funcionalidad de la huelga (contrarrestada con los jornaleros en paro, esquiroles o de términos municipales vecinos) hizo que las reivindicaciones campesinas del siglo XIX y parte del XX tuvieran un carácter desorganizado, cercano al motín y la insurrección armada, siguiendo siempre un mismo modelo. Reparto de tierras, toma del poder civil del pueblo, quema del registro civil, comunicación al alcalde y a la guardia civil, que se enfrenta con ellos hasta la llegada de refuerzos y una gran represión. Si esto había sido tradicional en el siglo XIX y parte del XX con la llegada de la II República las insurrecciones campesinas aumentan espectacularmente  en número. La gran esperanza inicial de los campesinos se trastocó rápidamente en desencanto ante la lentitud de la reforma agraria y los obstáculos que presentaban los terratenientes. En estos levantamientos campesinos la CNT y, la FAI, su rama radicalizada que se había hecho con el control de la central anarquista, ocuparon un lugar central. Gran repercusión tuvo el levantamiento campesino de Casas Viejas con veinticinco muertos; esta vez la guardia de asalto fue la protagonista y la guardia civil ocupó un papel secundario

B.-

LA REFORMA DEL ESTADO CENTRALISTA

PLANTEAMIENTO

Se intentaba solucionar el viejo problema de la estructura de España, que se había agudizado con la aparición de los nacionalismos a finales del XIX. El derecho a la autonomía había quedado reconocido en la Constitución de 1931.

PROCESO

El gobierno reconoció  a la Generalitat como ente autónomo y se empezó a preparar el estatuto de autonomía, que fue aprobado en el 32.

RESULTADO

En 1936 se aprueba el estatuto de autonomía vasco, ya iniciada la guerra, el de Galicia y Andalucía no pasaron de la fase de estudio.

C.-

REFORMAS MILITARES

PLANTEAMIENTO

Azaña, como ministro de guerra, quería acabar con la macrocefalia militar y su protagonismo político, profesionalizándolo,  modernizándolo y democratizándolo. Para ello quiso reducir sus efectivos, poner fin al fuero especial de los militares y asegurar su obediencia al poder civil.

PROCESO

Por la ley de retiro de la oficialidad podían pasar a la reserva y con su sueldo íntegro los militares que no firmasen la adhesión al régimen. Además se suprimieron algunos rangos tradicionales, se cerró la Academia Militar de Zaragoza y desaparecieron los tribunales de honor y la prensa exclusivamente militar.

RESULTADO



El número de oficiales retirados fue menor del esperado, pero sobre todo la epública se ganó la animadversión de los africanistas, por considerar las reformas como una agresión al estamento militar.

D.-

LA CUESTIÓN RELIGIOSA

PLANTEAMIENTO

Junto con la reforma agraria fueron las más importantes y que más influyeron en el desarrollo de la II República. El gobierno republicano pretendía limitar la influencia de la Iglesia en la sociedad española y secularizar la vida social. Ello quedó plasmado en la Constitución, que estipuló la no confesionalidad del Estado, la libertad de cultos y la supresión del presupuesto del culto y clero

PROCESO

En el bienio se hicieron efectivos esos principios. También se permitió el divorcio, el matrimonio civil y se secularizaron los cementerios.

Se disolvió la orden de los jesuitas y se prohibió la enseñanza a las órdenes religiosas.

  Durante el bienio conservador se restituyó el presupuesto para el clero, así como la vuelta de los jesuitas, y durante el Frente Popular se radicalizó el anticlericalismo popular.

RESULTADO

El problema religioso creó al régimen republicano sus mayores enemigos, dando lugar a grandes enfrentamientos por las posturas radicalizadas de ambos sectores. Gran parte de la jerarquía de la Iglesia mostró su antagonismo hacia la República y movilizó a la opinión católica en su contra, así apareció la CEDA.

Ante ello el gobierno progresista optó por una medida de fuerza expulsando de España al cardenal Segura, primado de España y al obispo de Vitoria

E.-

LAS REFORMAS SOCIALES

PLANTEAMIENTO

El socialista Largo Caballero, ministro de trabajo, fue el encargado de llevarlas a cabo. Se trataban de una serie de reformas para mejorar las condiciones laborales

PROCESO

Se ponen en marcha medidas como la Ley de contratos de trabajo, la de Jurados Mixtos, la de términos municipales, la reducción de la jornada laboral, la ampliación de los seguros sociales, el reforzamiento del papel de los sindicatos en la contratación de las tareas del campo… En el bienio conservador se frenaron estas propuestas.

RESULTADO

Estas medidas provocaron la irritación de los empresarios y el empeño de los partidos conservadores de que el PSOE saliera del gobierno, al igual que los anarquistas y comunistas.

F.- LAS REFORMAS EDUCATIVAS

PLANTEAMIENTO

Su objetivo principal fue promover una educación mixta, laica, obligatoria y gratuita y hacer del Estado el garante del derecho a la educación de toda la población.

PROCESO

Se hizo un esfuerzo constructor, sobre todo en la primaria. Se crearon las misiones pedagógicas y las bibliotecas ambulantes, aumentando el presupuesto de educación en más de un 50%.

RESULTADO

Por problemas de presupuesto y la crisis económica no se pudieron llevar a cabo todas las reformas previstas; además la República se encontró con el gran problema de tener que atender a una población estudiantil que antes era atendida por la Iglesia.

LAS MISIONES PEDAGÓGICAS

Uno de los instrumentos más eficaces para extender la cultura por todos los rincones del país fueron las misiones pedagógicas, en las que participaron muchos jóvenes intelectuales, desplazados desde las capitales hasta los rincones más atrasados de las provincias. El entusiasmo por extender la cultura alcanzó todas las ramas del arte y de la intelectualidad. El ejemplo más conocido fue el teatro la «Barraca» fundado y dirigido por Federico García Lorca, cuyo objetivo fundamental era dar a conocer el teatro a las capas más atrasadas y analfabetas.

2.-LA OPOSICIÓN Y EL FIN DEL BIENIO REFORMISTA

Las reformas polarizaron la vida política española y los reformistas se toparon con una importante oposición; tanto de los sectores directamente  más afectados (Iglesia, Ejército, propietarios de tierras, organizaciones patronales…) como de los sectores radicales del izquierdismo promoviendo una oleada de conflictividad, alentada por la alta incidencia del paro y las duras condiciones de vida en algunas zonas de España. La oposición de los sectores conservadores y tradicionalistas a estas reformas hizo que se organizaran en diversos partidos o agrupaciones políticas. La más importante fue la aparición en 1932 de la CEDA, dirigida por



Gil Robles
, agrupó a los sectores católicos, tradicionales y de derechas, muy activos en este periodo y que tendrán un gran protagonismo posteriormente. También se opusieron activamente los monárquicos, liderados por Calvo Sotelo y que defendían abiertamente la necesidad de un golpe de estado, además de la Falange y las JONS grupos de corte nacional sindicalista y fascistas

. Algunos grupos del ejército intentaron agrupar el descontento y dar un golpe de estado.

Pero Sanjurjo en 1932 fracasó.

Por la izquierda, la impaciencia de los trabajadores frente a las reformas y el desencanto ante la lentitud y la timidez, según ellos, de estas reformas, provocaron una  oleada de conflictos sociales.

La CNTse escindió en dos tendencias: los moderados liderados por Ángel Pestaña y partidarios de cierta colaboración con la República y los seguidores de la FAI, liderados por García Oliver y Durruti, partidarios de la insurrección y más radicales. Este sector se iría imponiendo progresivamente.

El PCE también mostraba su oposición a las reformas solicitando más profundidad. Las huelgas obreras y las insurrecciones campesinas abundaban. Especial significación tuvieron los levantamientos de campesinos en el campo; Así ocurrió en Casas Viejas donde murieron 25 personas. Los Sucesos de Casas Viejas fueron aprovechados por la derecha y la izquierda radical para forzar la salida de los socialistas del gobierno  y el derrumbe de la coalición. El desgaste del gobierno llegó hasta tal punto que Azaña dimitió y Alcalá Zamora convocó elecciones para noviembre de 1933.

II.-EL BIENIO DE DERECHAS

EL TRIUNFO DEL CENTRO-DERECHA

Mientras que la izquierda acudió desunida y los anarquistas se abstuvieron, la derecha concurrió unida. El partido ganador fue la CEDA y se formó un gobierno presidido por Lerroux (republicano radical) con el apoyo de la CEDA, pero sin su intervención.

El gobierno realizó una contrarreforma legislativa; paralizó la reforma agraria, dio un presupuesto para el culto y el clero, amnistió a los golpistas del 32, se redujo el presupuesto de educación y recortaron la autonomía en Cataluña y el País Vasco. El PSOE y la UGT se radicalizaron y prometían la revolución si entraban en el gobierno miembros de la CEDA.

LA REVOLUCIÓN

DE OCTUBRE DE 1934

En 1934, Gil Robles provocó una crisis en el gobierno y exigió y consiguió  la entrada de tres ministros, incluidos él, de la CEDA en el gobierno. La UGT, con  escasa participación de la CNT convocó huelgas generales en las grandes ciudades. La declaración del estado de guerra por el gobierno y la escasa organización hicieron que tuviera escaso éxito, salvo en Madrid, pero sobre todo, en Cataluña y Asturias.

En Cataluña Lluis Companys  declaró la



Republica catalana
y una huelga general, la no intervención de la CNT y la llegada del ejercito acabaron con la sublevación. En Asturias, los mineros protagonizaron una revolución social, fruto del acuerdo entre socialistas, comunistas y anarquistas. Columnas de mineros armados ocuparon la cuenca minera. El gobierno mandó a la legión, grupo elitista de los africanistas, mandados por Franco y tras una dura represión sofocó la revuelta.

LA CRISIS DEL BIENIO DE DERECHAS

La revolución de Octubre endureció la postura del gobierno

. Las cárceles se llenaron de presos políticos y entraron cinco miembros de la CEDA en el gobierno, con Gil Robles en la cartera de Guerra y Franco como Jefe del Estado Mayor.



Se suspendió el Estatuto de autonomía de Cataluña, se devolvieron las propiedades a los jesuitas y se presentó un anteproyecto para modificar la Constitución,  contemplando la abolición del divorcio, la restricción de las autonomías y la negativa a la socialización de la propiedad. Un escándalo de corrupción del gobierno de



Lerroux
(el estraperlo

) fue aprovechado por Gil Robles para forzar otra crisis y pedir la jefatura del gobierno;

Alcalá Zamora no accedió y convocó elecciones

III.-

EL FRENTE POPULAR

EL TRIUNFO DEL

FRENTE POPULAR

La represión de Octubre y las medidas posteriores posibilitaron la creación de una coalición electoral de las fuerzas de izquierdas (republicanos, socialistas y comunistas)

que ganaron las elecciones, ante la desunión de las derechas. Esta coalición electoral tenía un programa común – amnistía para los presos de Octubre y  aplicación de la legislación reformista del bienio de izquierdas. Además tenían el compromiso que una vez ganadas las elecciones, se disolverían y gobernarían los republicanos de Azaña.

LAS MEDIDAS LEGISLATIVAS

Manuel Azaña fue nombrado presidente de la República y Casares Quiroga, presidente del gobierno. El gobierno formado exclusivamente por republicanos pero apoyados por los socialistas aplicó rápidamente el programa del Frente Popular;

Decretó la amnistía, restableció el estatuto y el gobierno catalán y se reanudó la reforma agraria

Para frenar los rumores de golpe de estado trasladó a los generales más proclives a él lejos de Madrid (Mola, Franco..).

LOS CONFLICTOS Y LAS CONSPIRACIONES

El triunfo del Frente Popular no fue aceptado por los sectores más reaccionarios de la sociedad española que iniciaron una conspiración contra la República, mientras los sindicatos y partidos obreros exigían la profundización de las reformas sociales del primer bienio.

La sociedad española estaba polarizada entre derechas e izquierdas

. Los sectores más conservadores reaccionaron ante el gobierno republicano de Azaña; los terratenientes o quemaban o no sembraban sus cosechas; muchos industriales cerraron sus fábricas y la falange formó patrullas callejeras que sembraron un clima de violencia callejera, enfrentándose a grupos izquierdistas.

El triunfo de las izquierdas trajo consigo una intensa movilización popular que creó un clima de tensión social.

Huelgas obreras, toma de fincas, incendios de conventos e iglesias… Los anarquistas, los comunistas y el sector de Largo Caballero del PSOE radicalizaron sus posturas, promulgando la revolución social.

EL GOLPE DE ESTADO DE JULIO DE 1936

El golpe de estado se empezó a gestar desde la misma noche de febrero que ganó el Frente Popular. Franco esa noche intentó la declaración del estado de guerra y en marzo  hubo un intento de alzamiento, pero fracasó. A partir de ahí tomó las riendas de la preparación del golpe de Estado el general Emilio Mola, que fue el jefe hasta julio del 36. El plan consistía en el pronunciamiento simultáneo de todas las guarniciones y contando con el ejercito de África, dirigido por Franco, para consolidar el golpe. Se contó con el apoyo de una trama civil, facilitando hombres y sobre todo, dinero (la CEDA, los falangistas, los carlistas y banqueros como Juan March). Además se contaba con el apoyo de Italia y Alemania. Los preparativos del golpe se aceleraron cuando los guardias de asalto asesinaron al dirigente monárquico Calvo Sotelo el 14 de Julio, como respuesta al asesinato anterior del Teniente Castillo. La sublevación se inició en Marruecos el día 17 de Julio y se extendería al resto de la nación al día siguiente; como su triunfo fue desigual se inició una guerra que duraría tres largos años: LA GUERRA CIVIL.

RADICALIZACIÓN E INESTABILIDAD EN EL GOBIERNO DEL FRENTE POPULAR

Aunque las fuerzas políticas eran las mismas (sin la intervención del PSOE en el gobierno) y el objetivo era profundizar en las reformas del bienio progresista, no ocurrió así debido al clima de inestabilidad y radicalidad existente hasta el 18 de julio de 1936. Un gobierno no extremista  que pretendía el cumplimiento de la ley se veía desbordado por la espiral de violencia que generaba el extremismo de la izquierda, dueña absoluta de la calle.

El terrorismo fascista estaba representado por las milicias de falange, financiadas por empresarios y personalidades económicas destacadas como J. March. Fueron ilegalizadas por el gobierno y sus líderes fueron encarcelados con José Antonio Primo de Rivera a la cabeza.

Los carlistas también crearon sus milicias, los requetés, que se unieron a la dialéctica de las pistolas de la que hablaba José Antonio. Además,  la actitud conspirativa de la derecha era evidente, cada vez más convencida de que el momento de la rebelión militar estaba a punto de producirse. Lo que provocaba de nuevo la respuesta de la izquierda, quemando posesiones de la iglesia y asesinando a destacados dirigentes de la derecha, y esta asesinaba a personajes representativos de la izquierda.

Es decir, se generalizó el principio de acción-represión-acción

Otro aspecto a destacar es que había  desaparecido de la escena política Alcalá Zamora, un gran moderador, y había sido sustituido por Azaña como presidente de la república. Un gran fallo para esta, ya que se perdía un importante elemento de moderación en la persona de Alcalá Zamora y un gran jefe de gobierno en la persona de Azaña.



“España en el primer tercio del siglo XX: Sociedad y Economía”

Durante los primeros años de la Restauración se produjo un desarrollo económico general en contraste con la crisis que afectaba al entorno europeo. La estabilidad política alcanzada favoreció la expansión y el dinamismo económico.

  • La agricultura mantuvo sus tradicionales estructuras en los cultivos y con escasa modernización. Destacó el desarrollo de la vid que aprovechó la coincidencia con la plaga de la filoxera en Francia y permitió una masiva exportación de vinos españoles a Europa.
  • La producción minera creció, aunque la mayoría de las explotaciones se hallaban en manos extranjeras.
  • La industria siderúrgica se incrementó y alcazo su punto culminante en 1878 al igual que la algodonera textil catalana. Salvo en este sector el resto de las industrias crecieron como consecuencia de las inversiones extranjeras.
  • El transporte terrestre experimentó un notable desarrollo por la expansión de los ferrocarriles. Entre 1876 y 1900 se duplicaron los km. De vías férreas y desde 1880 el ferrocarril pasó a ser rentable. En el transporte marítimo se produjo un fuerte crecimiento de la marina y nacieron empresas como la “Compañía Transatlántica”
  • El comercio exterior aumentó su volumen. Hubo un crecimiento continuo entre 1870 y 1889 debido a la política librecambista y a la exportación masiva de vino, de minerales y de tejidos. A partir de 1890 se redujo la actividad comercial.

En líneas generales la máxima expansión económica se alcanzó en 1881, al tiempo que se iniciaba la recuperación económica en Europa, y se deprecio la peseta. Durante la crisis de la Restauración:

  • El sector agrario dominaba la economía española. Se caracterizó por escasos rendimientos, el mantenimiento de tipos y de técnicas de cultivo arcaicos y por una desigual e injusta estructura de la propiedad. El régimen político se mostró incapaz de ofrecer alternativas para mejorar la situación del campo español.
  • El sector de la industria fue el más dinámico. España se convirtió en una país en proceso de industrialización. La industria textil se contrajo a causa de la pérdida de las colonias aunque se recupero gracias al estallido de la primera Guerra Mundial. El principal centro siderúrgico de España se instaló en Bilbao en la que se fundó Altos Hornos de Vizcaya S.A. La minería alcanzó una actividad muy notable, pero casi toda la producción estuvo controlada por compañías extranjeras. La industria de transformación agraria se desarrollo por todo el país a aunque las debilidades de la agricultura española influyeron negativamente sobre ella.

La sociedad española de la Restauración estaba dominada por los grandes propietarios agrícolas, cuyo poder económico se reforzó por los efectos de las desamortizaciones. Este grupo estaba constituido por la aristocracia y por la alta burguesía, se identificó con el sistema político conservador. Junto a ellos se alineaban la oligarquía industrial y financiera que apoyaba al régimen desde posiciones más liberales. Además existía una reducida y heterogénea clase media integrada por profesionales cualificados, medios y pequeños empleados o funcionarios de mentalidad conservadora. Esta clase media, fue el grupo social urbano más característico de finales del siglo XIX.

En esta misma línea se situaban los pequeños propietarios, dueños de minifundios incapaces de producir la suficiente para una subsistencia digan, pero que por su estilo de vida conservador se encontraban entre los grupos cercanos del régimen. Al margen de los grupos anteriores el mundo obrero se diferencia un proletariado industrial minoritario y otro rural. El proletariado industrial se consolidó durante las últimas décadas del siglo. Vivía en la periferia de las ciudades soportando pésimas condiciones, bajos salarios, carencia de derechos sociales, analfabetismo. El proletariado rural parecía condiciones de vida todavía peores, especialmente en la España latifundista en la que el absentismo de los grandes propietarios dejaba en manos de unos arrendatarios ala explotación de los campos. Estos se limitaban a obtener los máximos rendimientos a costa de disminuir la contratación de mano de obra estable u de recortar los jornales. En el proletariado rural se distinguían:

  • Los trabajadores por cuenta propia que laboraban pequeñas parcelas de acuerdo con el dueño o arrendatario y se veían obligados a emplear a toda la familia para compensar los gastos de explotación.
  • Los acomodados que vivían en los cortijos y percibían sueldos fijos durante todo el año.
  • Los jornaleros que trabajan cuando había faenas.

La estratificación social de la España de principios del siglo XX difería poco de la de los primeros años de la Restauración. La alta burguesía urbana y la oligarquía agraria constituyeron los sectores más dominantes aunque minoritario. Apoyaron un sistema político que les favoreció. El proletariado industrial experimentó un notable aumento, propiciado por la creciente demanda de personal en las fábricas lo que provocó el éxodo rural y las migraciones anteriores. Se aprobaron algunas leyes de carácter social: regulación del trabajo de mujeres y niños, de la jornada laboral de ocho horas o del derecho de huelga. Las masas trabajadoras no se sintieron satisfechas con estas medidas y siguieron engrosando las filas de partidos y sindicatos situados en la oposición al sistema.

El PARÉNTESIS DE LA GUERRA EUROPEA:

A partir del Desastre del 98, que supuso la liquidación del Imperio colonial español, se produjo el repliegue de España en cuanto a sus relaciones de política exterior. Su única intervención en el exterior estuvo motivada por el llamado problema de Marruecos. La Primera Guerra Europea (1914-1918) implicaba a dos grandes bloques: la Triple Alianza (Alemania, Austria-Hungría, Italia) por un lado y la Triple Entente (Francia, Rusia, Inglaterra) por otro. Una serie de naciones del centro y norte de Europa (Suiza, Holanda, Suecia, Noruega, Dinamarca) se mantuvieron neutrales. Las naciones mediterráneas (Grecia, Italia, Portugal y España), que eran ajenas a las causas que habían provocado el conflicto bélico, decidieron entrar en la guerra las tres primeras. Sólo España se mantuvo neutral hasta el final de la misma.

Cuando en 1914 estalló la Guerra Europea, Eduardo Dato, jefe del gobierno español, declaró oficialmente la neutralidad de España. Sin embargo, un amplio sector de la sociedad española se manifestó contraria a la neutralidad, dividiéndose en aliadófilos y germanófilos. Los aliadófilos eran partidarios de entrar en la guerra del lado de Francia y del a Entente, en quienes veían a los defensores de la libertad y de la democracia. Los germanófilos se inclinaban a favor de Alemania, y en contra de Inglaterra, que seguía dominando sobre Gibraltar, y en contra de Francia, la causante de la limitación del Protectorado español en Marruecos. Quedaba finalmente el grupo de los neutralistas, que por razones éticas y políticas se inclinaban por la no participación de España en la guerra.

CONSECUENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES DE LA GUERRA PARA ESPAÑA

En primer lugar originó un espectacular auge económico, como consecuencia de la demanda de productos por parte de los países beligerantes. Se incrementaron las exportaciones produciendo un superávit de la balanza comercial. Aumentó la producción de carbón, la producción siderúrgica y la producción algodonera. Los bancos elevaron vertiginosamente sus capitales. Sin embargo, esta euforia económica estuvo muy lejos de beneficiar a la gran mas de la población española. Se produjo una subida vertiginosa de los precios de los productos de primera necesidad, que fue muy superior a la subida de los salarios. Los más afectados por la desproporción entre precios y salarios fueron la masa obrera y los funcionarios, cuyos ingresos dependían de un sueldo fijo. Como consecuencia de esto, se extendió por el país una oleada de malestar, ante la cual las organizaciones obreras, UGT y CNT provocaron numerosas huelgas entre 1916 y 1917.

Mientras tanto, los especuladores se enriquecieron con grandes fortunas, pasando a formar la capa de los nuevos ricos. Por otra parte, la guerra contribuyó a acentuar la decisión ideológica de la sociedad española, y tuvo una repercusión moral, debida a la oleada de especuladores, desertores, espías,… que penetraron en España.

LA CRISIS DE 1917

La tres fuerzas que protagonizaron la crisis española de 1917 y que se sucedieron entre los meses de Junio y Agosto de aquel año fueron: las Juntas Militares de Defensa (Junio), constituidas por militares; Asamblea de Parlamentarios (Julio), formada por la burguesía reformista; y la Huelga General (Agosto), provocada por el movimiento obrero.

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Las Juntas Militares de Defensa

Fueron organizaciones formadas por la oficialidad del Cuerpo de Infantería, que exigían una serie de reformas que remediaran los males que aquejaban al ejército (que el ascenso a los grados militares se hiciera por rigurosa antigüedad; poner remedio a la pésima situación económica del ejército…) El día 1 de Junio la Junta de Infantería de Barcelona publicó un Manifiesto, que tuvo amplia resonancia en el país, pero que no fue acogido por los militares. Fue verdaderamente un ultimátum al gobierno presidido por García Prieto, que se vio obligado a dimitir. No próspero el gobierno que las Juntas proponían, pero se produjo el cambio de gobierno, dando lugar a la sustitución de García Prieto por Eduardo Dato, que acabó por reconocer las Juntas y sucumbió ante las proposiciones de esta.

La solución desde el poder fue intentar atraerse al Ejército para sostener la monarquía. El resultado fue la Ley del Ejército de Junio de 1918, que trajo la subida de los sueldos y la regulación de los ascensos por la Junta de Clasificación.

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La Asamblea de Parlamentarios

Partió de una iniciativa de la burguesía catalana como reacción ante el hecho de que en aquellos momentos se estaba gobernando con el Parlamento cerrado. Ante esta situación anómala, los diputados y senadores catalanes reunidos en Barcelona pidieron al gobierno la apertura de las Cortes Constituyentes, y le amenazaron con convocar ellos mismos una Asamblea de Parlamentarios, caso de que no fuera aceptada su petición. El gobierno interpretó esta petición como una pretensión de los parlamentarios a convocar Cortes, iniciativa que correspondía exclusivamente al Rey y al Gobierno. Este, además, vio en la actitud de los parlamentarios una nueva manifestación del separatismo catalán, y rechazó la petición formulada por los parlamentarios. Ante esta negativa del gobierno, se constituyó definitivamente en Barcelona la Asamblea extraordinaria el 19 de Julio, formada por parlamentarios de toda España, a la que concurrieron catalanistas, republicanos y socialistas. El gobierno disolvió la Asamblea tachándola de separatista. En los meses siguientes la fuerza de la Asamblea se fue diluyendo. Sin duda, influyó el miedo a la revolución social integrada con la huelga general de Agosto.

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La Huelga General de agosto de 1917

La tercera fuerza revolucionaria que protagonizó la crisis del verano de 1917 fue el movimiento obrero. Fue la primera huelga general política que hubo en todo el país (porque la de 1909 -Semana Trágica- se limitó a Cataluña y la de Diciembre de 1916 era estrictamente reivindicativa). La huelga general, que comenzó el 13 de Agosto de 1917, fue decretada por un Comité ejecutivo perteneciente a la UGT y al PSOE. La huelga, a petición de Pablo Iglesias, debía de ser pacífica y sin otra finalidad que la de solidarizarse con la huelga de ferroviarios del mes de Julio, que por su mal planteamiento había terminado en un fracaso. La huelga produjo un paro total en Madrid, Barcelona, Bilbao, Zaragoza, Oviedo y Cuenca minera asturiana, zonas industriales de Cataluña y Valencia, minas de Linares, Peñarroya, Río Tinto, Cartagena, León, Palencia, etc. El gobierno declaró el estado de guerra y el ejército reprimió enérgicamente la huelga. El saldo fue casi de un centenar de huelguistas muertos y centenares de heridos. El 20 de Agosto había terminado en toda España, menos en Asturias donde se prolongó durante todo el mes en minas y ferrocarriles y hubo una verdadera movilización militar contra las poblaciones mineras.

El fracaso de la huelga significaba el fracaso del intento del movimiento obrero, que no había contado ni con el apoyo de las juntas Militares, ni con el de la Asamblea de Parlamentarios. Tras los sucesos revolucionarios del verano de 1917 continuó la crisis nacional, hasta que las juntas Militares provocaron la dimisión de Dato, que fue sustituido por García Prieto, que formó un Gobierno de Concentración. La dimisión de Eduardo Dato suponía la liquidación del partido conservador (del mismo modo que la dimisión de Romanotes había supuesto anteriormente la liquidación del partido liberal). Era por tanto el fin del bipartito.

Desde 1917 hasta 1923 se iniciaba un sexenio que se caracterizaría por su gran inestabilidad política. Ante la gravedad de la situación, el rey se vio obligado a formar un Gobierno nacional presidido por Antonio Maura y constituido por los jefes de diversos partidos. Este gobierno tuvo corta duración, de Marzo a Noviembre de 1918. Los demás gabinetes que le siguieron no acertaron a resolver ninguno de los viejos problemas: el regionalismo catalán, la cuestión de Marruecos y el problema obrero.

El problema catalán vino a agravarse como consecuencia del rechazo por parte del gobierno de un Estatuto de Autonomía presentado por una comisión de parlamentarios presidida por Cambó. Por otra parte, mientras el gobierno encontraba una Comisión extraparlamentaria para que estudiase las posibles soluciones, la Mancomunidad Catalana la rechazaba, elaborando por su cuenta un Estatuto.

Entre 1918 y 1923 la cuestión de Marruecos alcanzó su momento de máxima tensión. Como consecuencia de los tratados anteriores se procedió a la ocupación militar de la zona del protectorado español en Marruecos. Las operaciones se llevaron a cabo sin suficiente preparación técnica por lo que terminaron en una catástrofe. Estos sucesos provocaron en la península una oleada de indignación y se encomendó a una comisión parlamentaria la investigación de las responsabilidades políticas.

Con respecto al movimiento obrero, se produjeron profundas escisiones en el bloque socialista español. Un grupo de la federación de juventudes Socialistas, adelantándose a las decisiones del congreso de 1920, fundaron el Partido Comunista de España (PCE).

El número y la gravedad de los problemas desbordaron las posibilidades del régimen, que se mostró ya totalmente incapaz de resolverlos. El último intento de la monarquía de Alfonso XIII iba a ser la Dictadura Militar iniciada con el golpe del estado del general Primo de Ribera el 13 de Septiembre de 1923. El 15 de Septiembre, Primo de Rivera era nombrado jefe del gobierno y constituía un directorio militar. El fracaso de la Dictadura traería irremediablemente la caída de la Monarquía y la implantación de la República el 14 de Abril de 1931.

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