Federico García Lorca. La casa de Bernarda Alba.


Pregunta La Casa de Bernarda Alba


La Casa de Bernarda Alba es una obra de Federico García Lorca. El autor se inspiró en una vecina para crear el personaje de Bernarda, una mujer tirana y fuerte. En el libro, se enfrentan las convenciones a las pasiones reprimidas. Bernarda impuso ocho años de luto debido a la muerte de su segundo marido, dejando encerradas a sus cinco hijas en casa. Todas ellas intentan hacer todo lo que está en sus manos para salir de allí.

En la obra no aparece en escena ningún personaje masculino, solo son nombrados, ya que Bernarda no dejaba que ningún hombre (ni nadie) entrara en su casa. Todas las mujeres de la obra tienen un férreo carácter y personifican valores enfrentados entre sí (como Bernarda con su hija Adela) o contra el mundo.

Lorca utiliza muy a menudo la simbología en en toda la obra, lo vemos en los nombres de los personajes (Bernarda, la que tiene la fuerza del oso, Alba, el color blanco que oculta la mezquindad, Pepe el Romano, está fuerte y es guapo como los romanos…) y en el vocabulario que elige para narrar las acciones (el bastón de Bernarda es un símbolo fálico que representa el carácter masculino, es verano, hace calor, la sed denota la sed interna, la represión sexual, el olivar es un lugar de encuentro sexual, el vestido de color verde simboliza la esperanza frente al negro impuesto, las perlas del anillo simbolizan la mala suerte…)

Esta obra forma parte así de los tres temas por excelencia que Lorca trata en sus obras: las mujeres, el amor imposible y los gitanos.

La casa de Bernarda Alba es el final y la cima de la trayectoria dramática de Federico García Lorca. Fue escrita en 1936, justo antes del inicio de la Guerra Civil. Un grupo de militares comandado por el general Francisco Franco se sublevó contra la República en un Golpe de Estado que contó con el respaldo de las élites económicas y la iglesia católica. Durante este periodo se desarrollan dos tipos de teatro:

Teatro comercial:

Objetivo: público burgués, ganar dinero. No plantea conflictos trascendentales.

Tres corrientes:

– Teatro poético en verso: estética modernista.

Eduardo Marquina: Las hijas del Cid

Francisco Villaespesa: La leona de Castilla

– Teatro cómico: emparentado con sainetes.

Carlos Arniches: El santo de la Isidra

Álvarez Quintero: Las de Caín

Muñoz Seca: crea el astracán. La venganza de Don Mendo

– La comedia burguesa o de salón:

Jacinto Benavente: premio Nobel

Jacinto Benavente

Critica valores y costumbres burguesas.

Obras clasificadas según el lugar en el que se sitúan:

– Ambientación en interiores burgueses urbanos– Interiores provincianos

– Ambientes cosmopolitas– Interiores rurales

Los intereses creados

Teatro renovador

Propuestas innovadoras. Unamuno, Azorín y Valle-Inclán.

Miguel de Unamuno

Teatro muy depurado. Reducir al mínimo lo superfluo u ornamental.

La venda, Fedra, La esfinge

José Martínez Ruiz, Azorín

Su concepción dramática partía de una óptica antirrealista.

Eje de sus obras = diálogo. Reduce acotaciones.

Brandy, mucho brandy (realidad y deseo)

Angelita (paso del tiempo)

Ramón María del Valle-Inclán

Cuatro etapas:

– Teatro poético: El marqués de Bradomín. Influido por Modernismo.

– Ciclo mítico: El embrujado, Divinas palabras, Comedias bárbaras. Galicia rural y arcaica.

Comedias bárbaras: Ágüila de blasón, Romance de lobos, Cara de plata

– Ciclo de la farsa: deshumanización personajes + degradación ambiente y lenguaje

Farsa italiana de la enamorada del rey, Farsa y licencia de la Reina Castiza

– El esperpento: influido por Goya y Quevedo. Visión crítica y deformadora. Carácter grotesco.

los personajes se representan inferiores y con tono irónico.

Trilogía Martes de carnaval, Luces de Bohemia


Federico García Lorca también escribíó dramas durante esta época: históricos (Mariana Pineda), farsas, dramas de influencia surrealista, como El público (1933), en la cual el autor vuelca sus preocupaciones por la renovación del teatro, y Doña Rosita la soltera, que trata sobre el amor perdido, el paso del tiempo y la soledad.

Mención aparte requieren sus tres obras dramáticas más importantes: Bodas de Sangre, Yerma (que habla sobre la lucha entre el instinto y la represión) y la ya mencionada La Casa de Bernarda Alba.


Además de dramaturgo, Lorca fue poeta. En este aspecto, pertenecíó a la Generación del 27. Tras la caída de Primo de Rivera, el rey Alfonso XII intentó restablecer El régimen parlamentario. El rey formó un nuevo gobierno presidido por Juan Bautista aznar. Las primeras elecciones fueron el 12 de Abril de 1931, en las que las candidaturas republicanas ganaron, precipitando así la abdicación del rey y proclamando la Segunda República el 14 de Abril. La República simbolizaba los anhelos de transformación social y económica del país. Se pusieron en marcha múltiples reformas, que fueron cuestionadas por ciertas estructuras del país, sobre todo el ejército los terratenientes la burguésía y la Iglesia.

En su primera etapa como poeta escribíó Libro de poemas, Poema del cante jondo, Canciones y Romancero gitano. Son composiciones muy musicales, de tono popular, en las que los principales temas son el misterio y el amor frustrado.

En la segunda etapa destaca Poeta en Nueva York, donde Lorca da expresión a la deshumanización, la injusticia y el materialismo. También cabe resaltar Diván de Tamarit, cuyo tema es el amor imposible vinculado al fracaso y la muerte.

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