Imperio y república romana


Civilización romana :
Ninguna otra cultura de la Antigüedad ejercíó un dominio tan duradero y tan extenso en términos geográficos como la romana.

Orígenes y Monarquía


La carencia de fuentes fidedignas acerca de los orígenes de Roma se rellena mediante el análisis de los mitos y leyendas que se originaron en torno a su fundación. Salvados los dos hermanos Rómulo y Remo de las aguas, y amamantados por una loba en la gruta del Lupercal, fueron finalmente recogidos por unos pastores. Rómulo fundó Roma, según el rito etrusco, en el año 753 a.C. Hoy se cree que Roma fue el resultado de un proceso de unificación de colonias, y no la acción de un único fundador.  La monarquía fue la primera forma de organización política en Roma. Extendido cronológicamente entre el 754/753 al 509 a.C. Estuvo controlado por siete reyes: cuatro de origen latino-sabino (Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio, Anco Marcio) y tres de origen etrusco (Tarquinio el Antiguo, Servio Tulio y Tarquinio el Soberbio).

La República (510-27 a.C.):


El proceso político que lleva a Roma a constituirse en una ciudad-Estado republicana es el resultado de una evolución lenta, que va desde el siglo VI al IV a.C. En sustitución del rey, el conjunto de la ciudadanía elegía anualmente a dos magistrados. El carácter del Senado, órgano asesor ya existente durante la monarquía, fue modificado al poder ingresar en él los plebeyos, conocidos como conscripti, por lo que desde entonces la denominación oficial de los senadores fue la de patres conscripti (padres conscriptos). En el 494 a.C., la secesión al Aventino de los plebeyos, obligó a las clases patricias a conceder la institución de los tribuni plebis (tribunos de la plebe). La constitución de un decenvirato (comisión de diez hombres) en el 471 a.C. Tuvo como resultado la redacción de un código legal a su cargo veinte años después. En el 455 a.C. La Ley Canuleya declaraba legalmente válidos los matrimonios entre patricios y plebeyos. En virtud de las Leyes Licinias-Sextias (367 a.C.) uno de los dos cónsules debía ser plebeyo. El resto de las magistraturas se fueron abriendo gradualmente a los plebeyos. Estos cambios políticos dieron paso a una nueva aristocracia compuesta por patricios y plebeyos enriquecidos y propiciaron que el ingreso en el Senado fuera casi un privilegio hereditario de estas familias. El Senado, se convirtió en un órgano fundamental de poder; aunque el ascenso de esta nobilitas puso fin a las disputas entre los dos grupos sociales, la posición de las familias plebeyas más pobres no mejoró y el agudo contraste entre las condiciones de los ricos y la de los pobres originó a finales de la República las luchas entre el partido aristocrático y el popular. Roma aplicó durante este periodo una política exterior expansionista.. En el 264 a.C. Roma comenzó su lucha con Cartago por el control del mar Mediterráneo. Tras las guerras púnicas , en las que Roma vencíó, ocuparon el vacío dejado por los cartagineses y dominaron numerosos territorios extraitalianos. Durante los siglos III y II a.C. Roma hubo de enfrentarse a Macedonia por el dominio del mar Egeo en las denominadas Guerras Macedónicas. Tras estas, el Mediterráneo oriental también cayó bajo el mando romano.
Roma había creado, en 131 años, un Imperio  que dominaba el Mediterráneo desde Siria hasta Hispania. Como resultado de esas conquistas los romanos entraron en contacto con el mundo griego, adoptando gran parte de su cultura, arte, literatura, filosofía y religión.
Con la adquisición de tan vastos territorios comenzaron los problemas internos de Roma, como la llamada Guerra Social y las Guerras Civiles, que fueron minando el sistema republicano hasta que, Octavio, impusiera el sistema imperial romano.

3. La Roma Imperial (27 a.C.-476 d.C.)

El Imperio es el periodo de la historia de Roma caracterizado por un régimen político dominado por un emperador, y comprende desde el momento en que Octavio recibíó el título de Augusto (27 a.C.) hasta la disolución del Imperio romano occidental (476 d.C.).  El Imperio sucedíó a la República de Roma y Augusto, como prínceps (primer ciudadano) mantuvo la constitución republicana hasta el año 23 a.C. El Senado conservó el control de Roma, la península Itálica y las provincias más romanizadas y pacíficas. Las provincias fronterizas, donde fue preciso el acuartelamiento estable de legiones, estaban gobernadas por legados, nombrados y controlados directamente por Augusto. La corrupción y extorsión que habían caracterizado a la administración provincial romana durante el último siglo de la República no fue tolerada, de lo que se beneficiaron en especial las provincias. Augusto introdujo numerosas reformas sociales. Embellecíó Roma con templos.  Las dinastías que siguieron a la instaurada por Augusto, fueron la de los Flavios y la de los Antoninos, que comprendieron una cronología entre los años 69 – 192 d.C., y durante las cuales se muestra la prosperidad económica y la grandeza del Imperio, así como su máxima expansión territorial. Tras estas dos dinastías, se puede decir que comienza el ocaso de Roma. A finales del siglo II, la prosperidad económica y la paz que habían caracterizado al Imperio empiezan a resquebrajarse. Se inicia, así, la crisis del siglo III, que va a ser el principio del fin del Imperio romano de Occidente. Entre los factores que inciden en esta crisis. Podemos citar: la subida de los precios de los productos; la subida de los impuestos; las invasiones de pueblos bárbaros; los conflictos internos entre emperadores; etc.  Aunque en el siglo IV d.C. Hubo algún intento de restaurar la grandeza del Imperio, como la política llevada a cabo por emperadores como Diocleciano (284-305), que establecíó la tetrarquía, Constantino (306-337), que establecíó la libertad religiosa en el 313 y establecíó una monarquía de tipo oriental, o Teodosio, que dividíó el Imperio en dos mitades, la caída del Imperio romano estaba ya cerca. A lo largo del siglo V, el doble proceso de empobrecimiento del estado y ruralización de la economía, fue especialmente grave en la mitad occidental, que desaparecíó cuando un jefe militar germano, depuso al último emperador, Rómulo Augústulo (476 d.C.). El Imperio de Oriente, también llamado Imperio bizantino, perduraría hasta 1453.

4. El legado de Roma :
4.1. La helenización de Roma:  La helenización de Roma se produce entre los siglos III y I a.C.. Se produce su inicio con las acciones de la política imperialista romana. Los contactos empiezan ya en el sur de Italia (Magna Grecia), pero se van a robustecer después de las guerras contra Macedonia y la conquista definitiva de Grecia. Las nuevas riquezas procedentes de las campañas bélicas permitieron financiar, en la imitación de los edificios griegos y en la adquisición de obras de arte, mientras que la religión recibíó aportes del mismo origen. En todo esto hay un deseo de asimilar una civilización que se admira profundamente.  La educación romana, a partir del siglo III, se va a confiar en muchos casos a esclavos griegos (pedagogos). Más tarde se abrirán escuelas donde se imparte una enseñanza bilingüe, etc.

4.2. La religión romana: Decir que la religión romana es, sin más, una copia de la griega, es algo que ocurre muy a menudo. Sin embargo, aunque el peso de la religión griega es fundamental en la configuración de las creencias romanas, existen varias diferencias importantes: La religión romana es fundamentalmente sacerdotal; la religión romana no sólo no es iniciática, ni mística como la griega, sino que incluso rechaza estos elementos dentro de la religión, considerándolos propios de la superstición; la religión romana carece del carácter mántico, propio de la griega; la religión romana carece del carácter agonístico de la religión griega. Los Juegos Romanos –en su mayoría de procedencia etrusca- difieren de los Juegos helénicos; la religión romana carece de mitología; en Roma existe el culto imperial; etc.  La religión romana, como coinciden todos los autores, tiene estas carácterísticas: Ausencia de dogmas de fe y su carácter político y cultural.  Los romanos, así, fueron politeístas. Adoptaron dioses, ritos y creencias de los pueblos que conquistaron, pero hicieron sus propias aportaciones en la configuración de su religión.

4.3. La literatura y el latín: El supremo logro artístico de Roma fue la poesía, y aquí Virgilio fue el poeta más importante, con obras como la Eneida, las Geórgicas o las Bucólicas. También destacó Ovidio y sus Metamorfosis. También la historiografía romana cuenta con autores importantes: Tito Livio, Tácito, etc. Cicerón es el prosista más completo de las letras romanas la mayoría de las lenguas europeas, en su origen, evolucionaron del latín, una lengua que ha perdurado en la cultura occidental hasta nuestros días.

4.4. El Derecho romano :Derecho y política marcharon paralelos en Roma y sus creaciones son la base del pensamiento jurídico europeo.  Derecho romano es un conjunto formado por las disposiciones jurídicas y el sistema legal desarrollado en Roma desde la primera compilación de leyes, conocida como la Ley de las Doce Tablas, en el año 450 a.C., hasta la muerte de Justiniano I, soberano del Imperio bizantino, en el año 565 d.C.

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