Precursores de la asistencia social


TEMA 2: ANTECEDENTES DEL TRABAJO SOCIAL


DE LA AYUDA MUTUA Y LA CARIDAD A LA BENEFICENCIA


Los trabajadores del trabajo social se remontan en la “ayuda recíproca” y en la “asistencia mutua” surgidas por motivos de defensa y supervivencia de las personas.

La AYUDA MUTUA corresponde a la ejercida por la familia, comunidad, vecindad…

Otra forma de acción social es la desarrollada con los pobres por motivos religiosos (ya que ofrecía de salirse de la pobreza)
Esto fomento la practica cristiana de la CARIDAD.

Finalmente añadiremos a la protección social feudal llevada a cabo por reyes, señores feudales hacía siervos, súbditos

JUAN LUIS VIVES, PRECURSOR TEÓRICO (S.VI)


Vives (humanista español) proclamó ser obligación de los gestores de la ciudad, conseguir que todos, los ciudadanos se presten ayuda mutua.

Fue el primero en impulsar de la intervención pública (de las ciudades) en la atención a los necesitados.

Propugna la redistribución de la riqueza, recogimiento y clasificación de los pobres, investigación de sus medios y verdaderas necesidades, la devolución de los mendigos sanos a su lugar de origen; la formación profesional, porque logre la educación será el mejor remedio para erradicar la pobreza.

Atrajo la viva oposición de los medios eclesiásticos que no podrían ver como se los ansia a los poderes temporales las ilimitadas competencias que secularmente había tenido atribuidas la iglesia.

Con la promulgación de la Poor Law cuando en realidad se asumen las obligaciones sociales de carácter secular respecto a los necesitados.

Capacidades (se les obligaba a trabajar en hospicios y correccionales, y se prohibía darles limosnas de negarse a ello)

Incapacidades (se les socorría a domicilio o en asilos)

Niños dependientes (se buscaban personas que se responsabilizaran de ellos por un min. De cobro o gratis)

Miguel de Giginta (1534-1588)


En 1579 escribió “Tratado de remedio de pobres”. Creó lo que se denominaron las “casas de misericordia” que en la práctica eran centros de acogida. Los internos tenían que trabajar, nunca podían estar parados. Trabajaban en oficios que aprendían unos de otros. Por su actividad recibían un salario como medio para evitar la mendicidad haciendo un bien a la comunidad. Además, pedían limosna con el distintivo de la casa y debían regresar a la misma con lo recaudado para financiar los gastos de la misma.

La recaudación era cada vez menor debido a la creciente pobreza del pueblo con lo que muchas de las casas de misericordia que Miguel de Giginta abrió tuvieron que cerrar.

Estas casas de misericordia se utilizaban como control de la mendicidad y como instrumento de regeneración de los pobres. La primera casa que se construyó en España (1580) estaba en Toledo. Sólo la de la Barcelona perdura hasta nuestros días con diversas adaptaciones.

San Vicente de Paúl (1581-1662), precursor profesional


Otra figura tan decisiva como Luis Vives en la trayectoria del trabajo social fue San Vicente de Paúl.

La situación de los pobres en el siglo XVII era desgarradora. La pobreza tenía mil caras y correspondió a Vicente de Paúl conocerlas todas por sí mismo, a través de sus misioneros o mediante las Damas de la Caridad o sus Hijas.

Frente a la tendencia de la época de encerrar a los pobres y a los enfermos en centros especiales, aislándolos de la sociedad, propuso servirlos en su casa y en su familia. Frente a la tradición limosnera, fomentó la acción benefactora por ciudades y aldeas canalizando alimentos, medicinas y propiciando una auténtica misión pedagógica. En contraste con el Estado que veía la mendicidad como problema político, él recomendaba llegar al necesitado con humildad, respeto, alegría y cuidado, no tratarlos con rudeza o desprecio. Hacía ver que era necesario estudiar las causas de la indigencia, porque mientras aquellas no desaparecieran, mal podrían curarse sus efectos.

En 1617 fundó las “Damas de la Caridad”, institución que congregaba a señoras acomodadas que se ocupaban de los pobres de la localidad, visitándolos en sus casas, cuidando de los enfermos, alimentando a los hambrientos y vistiendo a los desnudos.

En 1633 fundó la congregación de las “Hermanas de la Caridad” entre cuyas vocaciones estaban las de socorrer a los pobres, asistir a los presos, cuidar a los enfermos y los niños y confortar a los moribundos.

La importancia que ello tuvo, como antecedente del trabajo social, deriva del hecho de que San Vicente de Paúl formuló una serie de normas, previniéndoles contra la limosna o el auxilio indiscriminado, estableciendo el previo control de los casos por parte de la tesorería antes de visitarlos, efectuando una clasificación de los pobres en diversas categorías según su capacidad de auto-mantenimiento, etc.

El Plan de Hamburgo de 1788 y el Sistema Elberfeld


En el siglo XVIII surgieron varias experiencias a tener en cuenta como antecedentes del trabajo social. Entre ellas, cabe destacar el denominado Plan de Hamburgo en el que, aplicando los métodos de Juan Luis Vives, se dividió la ciudad en sesenta barrios de tal manera que cada uno de ellos contara con un número aproximadamente igual de familias pobres.

Cada barrio quedó confiado a una comisión compuesta, a título gratuito (sin esperar nada a cambio), de tres ciudadanos respetables nombrados por el Senado. Una junta central, integrada por cinco senadores y otros diez ciudadanos más, que asumió el gobierno de todo el sistema y que se financiaba mediantes impuestos y aportaciones voluntarias.

En él se daba enseñanza y formación profesional a niños y jóvenes, y las sesenta comisiones actuaban también como agentes de una “casa de pobres central”, entrevistando a los pobres, indagando sobre su salud, ingresos y moralidad y calculando las necesidades de cada familia.

El Sistema Elberfeld fue el nombre con el cual se denominó a la aplicación del Plan de Hamburgo en la ciudad renana de Elberfeld en el año 1853 (S. XIX) con algunas variaciones como, p.ej., su exclusiva financiación mediante impuestos, el que los miembros de las comisiones vivieran en él (para tener un mejor conocimiento de las condiciones de los pobres de los que debían ocuparse) y el énfasis puesto, tanto en la individualización de los casos de pobreza como en la importancia de los archivos y de las estadísticas comparadas.

Fréderic Ozanam y la Sociedad de San Vicente de Paúl


El empleo de los “visitadores amistosos” por parte de la Sociedad de San Vicente de Paúl, creada en 1833 por Fréderic Ozanam y Sylvain Bailly, entre otros, y el uso que éstos hicieron de las “conferencias de distrito”, para orientar y ayudar a aquellos en el cumplimiento de su misión, constituyó sin duda otro valioso precedente del trabajo social personalizado.

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