Conceptos Semánticos Fundamentales y el Teatro Español Pre-1939


Conceptos Semánticos Esenciales

A continuación, se presentan definiciones clave en el estudio de la semántica:

Denotación

La denotación constituye los rasgos conceptuales objetivos de una palabra. Es el significado que presenta una palabra fuera de cualquier valoración subjetiva por parte del hablante. Constituye el núcleo semántico fundamental y es común a todos los hablantes. Es el significado que encontraremos en el diccionario.

Connotación

La connotación constituye los rasgos conceptuales subjetivos, las significaciones que lleva añadidas una palabra. Estas significaciones tienen un carácter que depende de los hablantes; una misma palabra puede tener connotaciones distintas.

Sinonimia

La sinonimia es una relación semántica de identidad o semejanza de significados entre determinadas expresiones o palabras de la misma categoría gramatical. Por lo tanto, los sinónimos son expresiones o palabras que tienen un significado similar o idéntico entre sí y pertenecen a la misma categoría gramatical.

Antonimia

La antonimia es una relación que se establece entre dos palabras cuyo significado es incompatible en un mismo contexto. Así, los antónimos son palabras que pertenecen a la misma categoría sintáctica y cuyo significado es contrario u opuesto.

Polisemia

Una palabra es polisémica cuando puede expresar varios significados.

Homonimia

La homonimia es la relación que se establece entre dos o más palabras que se escriben o pronuncian igual, pero tienen distintos significados.

Hiperónimos e Hipónimos

Los hiperónimos son palabras cuyo significado es extenso. Es una forma general de referirse a un concepto, por lo que incluye en su significado a otros conceptos más específicos. Por ejemplo: animal es hiperónimo de perro, gato, lechuza, caballo. Los hipónimos, por el contrario, son palabras que tienen un significado más acotado.

Familia de Palabras o Familia Léxica

La familia de palabras o familia léxica es el conjunto de palabras que utilizan el mismo lexema como base. Todas ellas se han formado históricamente a partir del mismo lexema mediante los procedimientos de derivación y composición.

Campo Semántico

El campo semántico es un conjunto de palabras de la misma categoría gramatical que comparten un núcleo de significación común, aunque tengan lexemas diferentes.

El Teatro Español Anterior a 1939

España atravesaba un continuo periodo de inestabilidades políticas, económicas y sociales. En el primer tercio del siglo XX, los españoles vivieron el final de la Restauración, la dictadura de Primo de Rivera, el auge de la Segunda República, su caída y el estallido de la Guerra Civil.

La novela y la poesía atravesaron una de sus mejores etapas, conocida como la «Edad de Plata»; sin embargo, el teatro no gozó de la misma vitalidad.

Se desarrollaron dos tipos de teatro: el que triunfaba en las salas comerciales y el renovador, que no consiguió conquistar las masas que pretendía adoctrinar. En este último, se pueden distinguir las experiencias de algunos autores de la Generación del 98, como Valle-Inclán, y los impulsos renovadores de autores vanguardistas y de la Generación del 27, como Lorca.

1. Teatro Comercial

La comedia burguesa

Su autor más representativo fue Jacinto Benavente, quien rompe con la grandilocuencia de los dramas de Echegaray y ofrece un teatro con mayor interés por el diálogo y con un tono más realista. Tuvo una primera época vinculada con el Modernismo. En El nido ajeno, censura la opresión de la mujer casada en la sociedad burguesa. Este tipo de teatro no triunfó, y el autor evolucionó hacia un teatro más conservador en el que se critican de manera superficial las hipocresías y convencionalismos burgueses.

Destacan Los intereses creados, desarrollada en un tono de farsa sobre el tema del poder y el dinero, contraponiendo el mundo del interés y el amor para reivindicar un escepticismo crítico. También La malquerida y Señora ama siguen el modelo de drama rural, un tipo de teatro ambientado en un mundo campesino dominado por la fatalidad, desarrollando un mundo de pasiones no controladas por la educación urbana.

El teatro poético

Surgió de la corriente modernista; es un teatro de pura evasión sin relación inmediata con la realidad, que recupera temas históricos y legendarios. Destacan Eduardo Marquina con Las hijas del Cid y En Flandes se ha puesto el sol; sus obras evocan una supuesta España eterna. Los hermanos Machado escribieron en colaboración obras como La Lola se va a los puertos.

El teatro cómico

Su finalidad es entretener al público. Destacan Pedro Muñoz Seca, quien creó un género de teatro cómico con juegos de palabras, chistes y parodias, como La venganza de Don Mendo. Carlos Arniches presenta en sus sainetes personajes pintorescos de Madrid con sus problemas cotidianos y su forma castiza de hablar. También destacan sus tragedias grotescas, en las que denuncia una serie de lacras sociales como el atraso cultural en España o la injusticia social, por ejemplo, en Los caciques y La señorita de Trevélez.

2. Teatro de Renovación

Autores como Unamuno, Azorín o Grau no interesaron a un público acostumbrado a las comedias burguesas o al humor de los autores costumbristas.

Valle-Inclán

Ramón María del Valle-Inclán fue una figura central del teatro del 98 que renovó el género. Sus obras más importantes son: Comedias Bárbaras, donde la Galicia mítica y rural es el escenario para desarrollar historias en las que los personajes actúan según su instinto y pasiones violentas; Divinas Palabras, donde la avaricia y la lujuria desencadenan los conflictos; y Luces de bohemia, obra con la que consagró el Esperpento, un género en el que creó un mundo basado en las deformaciones sistemáticas de personajes y valores con el fin de denunciar las lacras de la sociedad.

Rafael Alberti

Rafael Alberti, autor de la Generación del 27, contribuyó a la renovación del lenguaje dramático con obras como El hombre deshabitado.

Federico García Lorca

Federico García Lorca: Su obra constituye una de las cumbres de nuestra dramaturgia. Sus dramas giran en torno a la frustración, el deseo imposible y el conflicto entre los anhelos desbordantes del individuo y los límites que les impone la realidad. Una de sus primeras obras fue El maleficio de la mariposa, que simboliza el amor imposible.

Después escribió obras breves basadas en la técnica del guiñol, hasta alcanzar el éxito con Mariana Pineda, un drama de amor trágico. En su etapa surrealista, nos dejó obras como El público o Así que pasen cinco años.

Su plenitud como dramaturgo llegaría en los años anteriores a la guerra, viajando por el país con su grupo teatral «La Barraca». De esta época son sus obras más conocidas: Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba. En ellas aparecen criaturas marginales, fuera de la convención social y moral, que representan a la vez la inocencia o la pasión elemental pura.

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