Crisis de la monarquía española


  1. La crisis de 1808 y la Guerra de Independencia


Los sucesos de 1808, la invasión napoleónica y la manifestación de la Constitución de 1812, suponen el inicio de in proceso histórico que definirá el modelo político y social de la España del Siglo XIX.

  1. La crisis de la monarquía de Carlos IV


En los primeros años del Siglo XIX la monarquía de Carlos IV se encontraba muy desprestigiada. Las razones residían en una crisis del sistema de gobierno y, sobre todo, el valido Manuel Godoy, quien desde 1802 había acumulado un gran poder. Esto levantó una fuerte oposición, que se materializó en un anhelo de regeneración y cambio.

La desamortización ordenada por Godoy en 1798 para hacer frente a la crisis financiera, generada por las continuas guerras, había enemistado a la Iglesia con el valido.

Otro motivo de descontento era la subordinación de la política exterior española a las necesidades de la Francia de Napoleón. Una de las consecuencias mas graves fue la derrota de Trafalgar (1805)
, que supuso la destrucción de gran parte de la armada española. Un nuevo acuerdocon Francia, el Tratado de Fontainebleau (1807), permitíó la entrada de tropas francesas para ocupar el reino de Portugal.

Esta política levantó la oposición de un llamado “partido antigodoyista”, también llamado fernandino estaba integrado por nobles y clérigos favorables al príncipe Fernando, hijo de Carlos IV. El partido fernandino preparó una conspiración contra el rey en la que estaba implicado su hijo. El llamado Proceso de El Escorial (1807) mostró las miserias de la monarquía española. Entre el 17 y el 19 de Marzo de 1808, el motín de Aranjuez obligó a Godoy a huir y renunciar a su cargo, y Carlos IV abdicó en su hijo Fernando. Aunque el motín de Aranjuez tuvo apariencia de protesta popular, parte de la alta nobleza del partido fernandino estuvo implicada en su estallido.

La caída de Godoy y de Carlos IV agravó la crisis de la monarquía española. Las tropas napoleónicas, ya en Espala gracias al tratado de Fontainebleau, eran mal vistas por el pueblo español. Además Napoleón intervino en los asuntos de la familia real española y la convocó en la ciudad francesa de Bayona, donde se producen en Mayo las abdicaciones.

  1. El levantamiento contra los franceses


El 2 de Mayo de 1808, ante la salida de los últimos representantes de la familia real, eñ pueblo de Madrid se alzó contra las tropas francesas. El ejercito francés, al mando del general Murat, reprimíó el levantamiento pupular, con un saldo de cientos de muertos. Goya reflejo la crueldad de estos hechos en dos de sus mejores obras. Mientras tanto en Bayona, Napoleón había obligado a Carlos IV y a Fernando VII a renunciar al trono y a cederlo a su propio hermano José Bonaparte, José I de España.

La insurrección se contagió a muchas ciudades y pueblos, conforme llegaba la noticia de los sucesos de Madrid. En las localidades rebeldes se publicaron bandos contra el invasor y se formaron juntas. El origen popular de estos movimientos, también una parte notable de cargos del Antiguo Rñegimen integraron juntas o dirigieron y organizaron la defensa. Nacieron sobre todo en ciudades: Sevilla, Valencia, Zaragoza, etc…

El levantamiento, sorprendíó al ejercito francés, que no pudo ocupar ciudades como Zaragoza o Valencia, cuyos sitios fueron ejemplo de heroísmo y resistencia frente al invasor.

  1. El desarrollo de la guerra


La ocupación de España no fue tan rápida como creía Napoleón. La victoria en la Batalla de Jaén (Julio de 1808), obligó al rey José I a abandonar Madrid y las tropas francesas se retiraron al norte de la Península. Napoleón tuvo que replantearse estrategia y envió un ejercito numeroso. En Noviembre, él mismo entró al mando de esta tropa y en Diciembre llegaba a Madrid. El rey José regresó también a la capital de reino.

Mientras, un ejercito inglés, al mando de Wellesley (duque de Wellington) desembarcó en la Península para ayudar a los portugueses en Agosto de 1808. El ejercito español colaboró con el de Wellington.

La victoria francesa en Ocaña en Octubre de 1809 y el avance hacia el sur permitieron a Napoleón ocupar casi toda España, quedando libres solo Cádiz y el este peninsular. En este periodo de 1810-1812 las tropas napoleónicas alcanzaron el máximo control sobre el suelo peninsular, excepto la ciudad de Alicante.

En 1812, la situación internacional de las guerras napoleónicas, conla movilización que supuso la campaá de Rusia, obligó al emperador a retirar tropas de España. El debilitamiento de las tropas francesas fue ampliamente aprovechado por las tropas aangloespañolas. Tras las batallas de Ciudad Rodrigo y los Arapiles (Salamanca, Julio 1812), en las que derrotó a los franceses. El avance de las tropas angloespañolas obligó a José I y a los franceses a abandonar Madrid y dirigirse a Valencia.

La guerra se inclínó desde entonces del lado angloespañol. La derrota francesa en Vitoria (Junio 1813) precipitó el abandono del territorio español. En San Marcial (Agosto 1813) obligó al ejercito josefino a cruzar la frontera.

Napoleón, al borde de la derrota en Europa, firmó con Fernando VII el Tratado de Valençai en Diciembre de 1813, por el que finalizaban las hostilidades en España y Fernando VII era repuesto en el trono.

  1. Los comienzos de la revolución liberal


El proceso revolucionario que vivíó el país de forma paralela a la guerra tuvo tres centros:

1.- Las juntas se formaron en mucgas localidades ante el vacío de poder producido por la invasión. Estas juntas locales dieron lugar a la Junta Central, formada en Septiembre de 1808, frente al ejercito invasor, fundamento del principio de soberanía nacional. Las juntas estuvieron integradas por militares, periodistas, escritores o abogados, aunque la presindencia solía ocuparla un representante del viejo orden. Eran partidarios de las reformas políticas y sociales, así como de organizar la defensa del reino.

2.- La convocatoria de las Cortes por la Junta Central. Quienes defendían las reformas optaron por unas cortes generales, elegidas por sufragio universal masculino indirecto y en las que la representación fuera de la nacíón, y no por estamentos. Esta forma de convocatoria triunfó y abríó la puerta a los grandes cambios que impulsaron las Cortes de Cádiz.

3.- La guerrilla. Este fenómeno de resistencia popular, embrión del nuevo ejército, surgíó de forma espontánea y pronto fueron reguladas por la Junta Central.

Durante la invasión francesa, el pueblo español adoptó dos actitudes ante el ejército invasor y la nueva dinastía de José Bonaparte: patriotas y afrancesados.

Los patriotas eran defensores de la monarquía borbónica, pero entre ellos aun surgieron dos posturas:

  • Unos vieron en la invasión la oportunidad para reformar la monarquía y adoptaron el liberalismo.
  • Otros “patriotas” eran absolutistas valedores del viejo orden.

El bando afrancesado también era heterogéneo. Hubo quienes se comprometieron con la nueva dinastía de José I. Contra ellos se desató desde 1814 una dura persecución bajo la acusación de traición.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *