Poesía años 60


Poesía


AÑOS 60

Se abandona el Realismo social, poesía intimista (vuelta a la lírica mas cuidada), mayor preocupación por el lenguaje poético, el yo del poeta esta mas presente, el poeta abandona la línea de proyección social de la poesía de los años 50; los temas son el amor, el paso del tiempo, la muerte, la vida como algo hermoso y la soledad. En cuanto al estilo tiene nuevas formas poéticas, se recupera el espíritu del novecentismo y de las vanguardias.

AUTORES:

Francisco Brines, poesía reflexiva y medíática, efectos destructores del paso del tiempo y en la realidad de la muerte.Pero sus versos no transmiten angustia, sino seriedad y deseo de aprovechar la existencia fugaz a través del amor o con su paisaje mediterráneo natal «Las brasas»-Jaime Gil de Biedma, usa la poesía como experiencia propia en un tono confesioanl y narrativo. Transmiten una agria visión de la alta burguésía pero con una ironía intelectual. Combina lenguaje conversacional con la expresión precisa y elegante «Compañeros de viaje». Ángel González, transición de la poesía social al nuevo estilo poético, compromiso social critica mediante la ironía y el humor ácido. Juegos de palabras y tono coloquial «Sin esperanza». José Agustín Gotisolo, pervivencia de la poesía social, preocupación ética con el análisis de la propia conciencia y la exploración de la intimidad. Su entorno y la educación recibida son satirizados con humor, ironía y hasta sarcasmo «Bajo tolerancia». Claudio Rodríguez, «Don de la ebriedad» su entusiamo ante la vida y el mundo campesino. Ese estado de éxtasis vital se expresa en endecasílabos asonantados. En «Conjuros» el vitalismo y en su deseo de identificarse con las cosas sencillas. La búsquedad de la armónía personal con el cosmos, en libros posteriores se destaca la gran brillantez expresiva y riqueza léxica. José Ángel Valente, toda su poesía tiene ese objetivo: hallar la palabra precisa que desvele la realidad, que ayude al descubrimiento del ser, de ahí su carácter meditativo, sus versos densos y su lenguaje sobrio «A modo de esperanza»

Al comenzar la década de 1960, decae la novela realista social y se experimentan nuevas formas narrativas. Esa tendencia da lugar a una novela compleja y minoritaria. La renovación de la novela pretende superar el relato realista sencillo, que había sustituido al periodismo testimonial, en los años cuarenta y cincuenta. Además, se toman como modelo los novelistas que iniciaron la experimentación desde los años veinte en Europa y Norteamérica: Kafka, Proust, Joyce. Posteriormente, la novela hispanoamericana de los sesenta se convertirá también en un modelo, con Mario Vargas Llosa (La ciudad y los perros)
Y Julio Cortázar (Rayuela).Las obras que mejor muestran este cambio son Tiempo de Silencio (Luis Martín-Santos), considerada como la precursora de toda la renovación; Cinco horas con Mario (Miguel Delibes) y Señas de Identidad (Juan Goytisolo). En todas ellas, la preocupación por la forma obliga al lector a una lectura más activa. En cuanto a la estilística, destacamos la gran riqueza lingüística presente en los textos, su elaboración y la tendencia a crear nuevas palabras, la desaparición de la frontera entre prosa y verso, de la puntuación, así como la relevancia que adquiere lo visual: tipografías distintas, ilustraciones tal y como había ocurrido en las vanguardias.

AUTORES;

Luis Martín Santos consiguió que Tiempo de Silencio revolucionara el ambiente literario por sus innovaciones formales y fuera una de las obras más representativas del periodo. Nacíó en 1924 en Marruecos. Tras cursar estudios de Medicina en Madrid, se especializó en Neuropsiquiatría en Alemania, dirigiendo un sanatorio de esta especialidad en San Sebastián. Murió en un accidente de tráfico en 1964. Citaremos, además, “Apólogos” (1970) y “Tiempo de destrucción” (1975).
Juan Marsé es otro novelista que merece ser destacado dentro de la novela de la década de los 60. Entre sus obras sobresale Ultimas tardes con Teresa (1966) una novela formalmente más innovadora, que constituye una sarcástica crítica de la burguésía progresista. Predomina la narración lineal en orden cronológico aunque abundan los flash-back para volver a la niñez de los personajes que componen la trama o para reconstruir hechos importantes. De esta forma, llegamos a conocer de forma profunda al protagonista.
Juan Goytisolo nacíó en Barcelona en 1931 y evoluciónó desde el » Realismo crítico» hasta una nueva vanguardia narrativa. Su primera obra conocida fue Juegos de Manos (1954), aunque la más representativa es Señas de Identidad (1966). En esta novela introduce cambios fundamentales: la realidad se aborda desde distintos puntos de vista; la novela no se reduce a un mero testimonio, sino que transmite las vivencias de los acontecimientos, incorporando aspectos individuales a los sociales.

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