El Regionalismo en la Arquitectura Gallega del Siglo XX
Durante la primera mitad del siglo XX, se produce una búsqueda muy clara por parte de muchos arquitectos de una arquitectura genuinamente gallega. Hay un esfuerzo por recuperar el mundo gallego, con Rosalía de Castro como figura emblemática.
El Auge del Regionalismo Gallego (1920-1936)
De 1920 a 1936, se da un fuerte desarrollo del regionalismo, enfocado en la recuperación de las raíces gallegas. Este movimiento se consolida con la llamada Generación Nós, que se inicia en el Cernáculo Ourensano. De este grupo formaban parte ilustres personajes como Otero Pedrayo, Vicente Risco y Cuevillas, quienes se confesaban inadaptados, insatisfechos, inconformistas y rebeldes. Manifestaban un gusto muy marcado por lo exótico y se dedicaron a profundizar en la atención al mundo gallego. Alrededor de este grupo, se fundó una revista con los siguientes objetivos:
- Regenerar el mundo gallego.
- Reconstruir espiritualmente Galicia.
- Recuperar lo típico de Galicia.
- Revitalizar el mundo gallego.
Este periodo marcó el inicio de la trayectoria de arquitectos destacados como Antonio Palacios y Manuel Gómez Román.
Antonio Palacios: Monumentalidad y Tradición Gallega
Antonio Palacios buscaba crear una arquitectura significativa, incluso monumental, con una identidad propia y una visión neorromántica de la arquitectura tradicional gallega. Se distinguía de los arquitectos de su tiempo, quienes desarrollaban el modernismo y, muy pronto, el racionalismo. Palacios y sus contemporáneos regionalistas se preocupaban poco por la funcionalidad de estos edificios.
La figura de Palacios destaca a nivel español; su fama proviene de obras en Madrid, donde colaboró con un ingeniero en el emblemático Palacio de Comunicaciones (actualmente Palacio de Cibeles, en la calle Alcalá). A partir de 1907, logró este reconocimiento sin olvidarse de su tierra gallega, aunque en Galicia realizó una arquitectura muy desligada de lo que hacía fuera.
Su estilo se inspiró en el neomedievalismo gallego, el plateresco español y la obra de Juan de Villanueva. Sus obras muestran matices y recreaciones muy originales, evidenciando un gran conocimiento historicista. Destaca la importancia del juego de luces y sombras, el uso del vidrio y la cerámica, y la predilección por el granito de Porriño.
Obras Destacadas de Antonio Palacios en Galicia y Madrid:
- Fuente del Cristo, Porriño, 1907. Una fuente que recupera la imagen de la primitiva construcción del lugar, un antiguo cruceiro, con clara inspiración en una fuente barroca.
- Pabellón de las Aguas y Sanatorio, Mondariz.
- Ayuntamiento de O Porriño, 1917.
- Botica Nova de Palacios, Porriño, 1908.
- Entrada al Metro de Madrid, 1917.
- Teatro García Barbón, Vigo.
- Entrada de la Ría Virgen de la Roca, Baiona.
- Plan de Vigo, principios de los años veinte.
- Iglesia de Panxón, años cuarenta.
- Veracruz de O Carballiño.
Manuel Gómez Román: El Barroco Gallego Reinterpretado
Manuel Gómez Román se inspiró profundamente en la arquitectura barroca gallega. Su trayectoria se divide en etapas:
- Una primera etapa academicista.
- Una etapa modernista.
- Finalmente, una etapa regionalista (1920-1960).
Gómez Román recuperaba el valor del material mediante el uso de la sillería de corte perfecto. Entre su producción, destaca un gran número de chalets con apariencia de antiguos pazos, caracterizados por balconadas y balaustradas pétreas. Sus motivos decorativos se basaban en las placas recortadas del barroco gallego. Aceptó de buen grado la arquitectura regionalista, recogiendo elementos de la arquitectura popular gallega.
Obras Relevantes de Manuel Gómez Román:
- Edificio en c/ Marqués de Valladares, 28, Vigo. Destacan los recercados de los huecos, típicos del barroco (orejones), que vacían y excavan el interior del espacio. No hay un mimetismo total, sino una clara inspiración.
- Chalet Agarimo, Panxón, Vigo, 1931. Presenta elementos como peinetas, solainas, frontones ondulantes, ménsulas de balcones apoyadas sobre canzorros barrocos, goterones y pináculos de remate. A menudo, un cuerpo bajo se complementa con un cuerpo superior a modo de torre, fuertemente inspirado en los pazos gallegos.
- Casa de c/ Dr. Canaval, Vigo, 1946 (también conocida como Casa del Dr. Troncoso). Muestra una depuración de líneas barrocas, con un linaje barroco muy simplificado.
- Ermita del Monte de A Guía, 1951. Su torre monumental es una transposición muy clara del barroco gallego, con un estilo vernáculo que busca un carácter marcadamente regionalista. La piedra es el material base, con revocados en blanco. Parte de la estructura es de hormigón, pero queda enmascarada por varios aparejos pétreos.
- Hospital de Vite, Santiago de Compostela. Muy acorde con la propia configuración de la ciudad compostelana.
- Clínica del Doctor Echeverri, en pleno centro de Santiago. Se compagina piedra con molduras blancas para ventanas realizadas en madera.
La Exposición Regional Gallega de 1909
La Exposición Regional Gallega de 1909 fue un evento gestado tiempo antes y gestionado por la asociación de Amigos de Santiago. Se estructuró en tres secciones principales: Bellas Artes, Ciencias Aplicadas e Industrias. El objetivo principal era exaltar los valores de la «raza» gallega. Sin embargo, problemas presupuestarios hicieron variar el programa inicial.
Pabellones Destacados de la Exposición:
- Palacio Principal de la Exposición (Arquitecto: A. Flórez). Contaba con un gran salón de fiestas y un monumental pórtico de entrada cupulado, destacando por su gran rapidez constructiva.
- Pabellón del Centro Gallego de La Habana.
- Pabellón del Recreo Artístico e Industrial de Santiago (Arquitecto: Antonio Palacios). Presentaba una arquitectura ecléctica francesa, vinculada a los balnearios de la época.