La Mezquita de Córdoba: Cuna del Arte Califal
Durante su primera época, el arte califal se manifiesta esplendorosamente en la construcción de la Mezquita Mayor de Córdoba. Fue Abd-Al-Rahman I quien, tras establecerse en Córdoba, ordenó su edificación en el solar que antiguamente ocupaba la ciudad romana. Esta ubicación estratégica respondía a la necesidad de defender el puente adyacente al río.
Urbanismo Islámico y Estructura de la Medina
La ciudad islámica típica se caracteriza por estar amurallada. La zona intramuros se denomina medina, albergando espacios clave como:
- El zoco (área de mercado).
- La Mezquita Mayor y mezquitas menores.
El trazado urbano presentaba calles muy estrechas e irregulares, carentes de ejes o perspectiva, conocidas como el Adarve (término que también designa el paseo de ronda de los castillos). Las viviendas árabes se abrían hacia el interior, manteniendo fachadas exteriores con escasos huecos. La ausencia de plazas públicas hacía que los patios de las mezquitas sirvieran como espacios comunes de convivencia.
El Núcleo Primitivo (Abd-Al-Rahman I)
Este primer monarca adquirió la iglesia visigoda de San Vicente, aprovechando sus columnas. Sobre este sitio se levantó la mezquita, replicando y multiplicando las columnas existentes. Es crucial notar que la orientación inicial es incorrecta hacia el sur, no mirando directamente a La Meca.
El proceso constructivo se basó en un núcleo primitivo que fue ampliado hasta tres veces.
Características Estructurales de la Primera Fase
Dependiendo de si se cuentan o no las naves extremas, la mezquita original poseía entre 9 u 11 naves perpendiculares al muro de la Quibla. Las diferencias de altura entre las naves eran mínimas (aproximadamente un metro).
Las crujías se componían de:
- Columnas con basa y capitel visigodo.
- Una estructura de doble arquería:
- Arco inferior: Arco visigodo de peralte 1/3, con dovelas que intercalan piedra y ladrillo, creando una bicromía de tradición romana (función tirante).
- Arco superior: Asentado sobre pilares con decoración de modillones de rollo, son arcos de medio punto (función de entibo o sustentante de la cubierta).
Al exterior, sobre cada hilera de columnas, se instalaba un canalillo para el desagüe de las cubiertas. El alminar primitivo de esta época presentaba una ventana geminada de arco de herradura y planta cuadrada.
La Puerta de San Esteban
En la primera entrada, la Puerta de San Esteban, el arco de herradura es de estilo califal. Algunos historiadores sugieren que esta puerta pertenece a una ampliación posterior, dado que los arcos interiores correspondientes a esa sección de la mezquita son de herradura visigóticos.
Esta puerta se encuentra flanqueada por contrafuertes. Su fachada se divide en tres calles verticales y dos cuerpos horizontales. Presenta un arco de herradura califal con alfiz, dejando espacios triangulares denominados albanegas (o enjutas en la arquitectura clásica). El material empleado son sillares de piedra regulares, siguiendo una distribución romana.
El exterior exhibe un claro aspecto de muralla, enfatizando su carácter militar y defensivo, acentuado por:
- Almenas escalonadas y merlones en la parte superior.
- El Matacán: un balconcillo sin suelo sobre cada puerta, típico de la arquitectura militar, que refuerza el sentido defensivo.
Ampliaciones Sucesivas
Ampliación de Abd-Al-Rahman II
Al quedarse pequeña la mezquita, Abd-Al-Rahman II ordenó una ampliación, derribando el muro de la Quibla hacia el sur. Las principales diferencias con la parte primitiva radican en:
- Los arcos interiores, que son de herradura califal.
- Las columnas, que ya no poseen basa.
Intervenciones de Abd-Al-Rahman III
Este califa no amplió la mezquita, pero sí reforzó el muro de la Quibla (asentado en terreno inestable por la cercanía del río) y el muro de los pies que da al patio. En este patio porticado, realizó intervenciones y construyó un nuevo alminar (actualmente integrado en el campanario del siglo XVI).
En el patio aparecieron dos nuevos tipos de capiteles, los capiteles califales, sobre columnas con basa y fuste liso. Presentan una simplificación del estilo compuesto:
- Variante simple.
- Variante trabajada con el trépano, denominada de nido de avispa (con celdillas).
La Gran Expansión de Al-Hákem II
Al-Hákem II demolió nuevamente el muro de la Quibla, llevándolo hasta el límite permitido por el terreno, casi tocando el río, configuración que se conserva en gran medida hoy. El nuevo muro se hizo doble, abriendo pequeñas estancias que en algunos casos comunicaban con el alcázar.
Los arcos de esta ampliación son similares a los anteriores, pero los capiteles son los nuevos, más simples y sin trabajar. Los fustes se revistieron de mármoles alternando tonos rosados y azulados.
Innovaciones Bóvedas y Arcos
Aparece un nuevo tipo de cubierta, la bóveda califal, visible en dos zonas:
- Sobre la Macsura.
- Sobre la capilla de Villa Viciosa (espacio que se proyecta hacia el Mirhab).
Esta bóveda se caracteriza por tener nervios muy gruesos que no se cruzan en la clave. Los plementos (espacios entre nervios) se decoran con conchas, motivo ornamental de origen romano.
También se introducen arcos más ornamentados, propios de la etapa final del arte califal, que tiende al recargamiento:
- Arcos polilobulados.
- Arcos superpuestos, con dovelas de piedra decoradas.
Ornamentación y Espacios Clave
La decoración de la arquitectura árabe utiliza diversos materiales, destacando las zonas de estuco. Se caracteriza por ser:
- Plana: No sobresale del muro.
- Enmarcada: Ubicada en espacios delimitados por franjas.
- Suspendida: Colocada a una altura que evita el roce.
La temática es no figurativa, centrándose en:
- Geométrica.
- Vegetal (Ataurique): Antinaturalista.
- Cúfica: Escritura árabe, que sirve tanto para decorar como para informar.
La Macsura y el Mirhab
La Macsura cuenta con tres tramos cubiertos por bóvedas califales. La iluminación general debía ser escasa, creando espacios relativamente oscuros.
La bóveda situada justo encima de la Macsura está decorada con mosaico, un regalo de los bizantinos. El arco del Mirhab, también califal con alfiz, incorpora mosaico y decoración cúfica. En el interior, se aprecian detalles decorativos en franjas, como ovas y flechas.
Ampliación de Almanzor
A finales del siglo X, Almanzor amplió la Mezquita hacia el oriente, ya que no podía expandirse en otras direcciones. Esta ampliación duplicó el espacio, priorizando la cantidad sobre la calidad, y también se extendió el patio.
En el siglo XVI, Carlos I intervino significativamente al construir una iglesia en el centro de la Mezquita y modificar el alminar, transformándolo en el campanario que se conserva actualmente.
Otras Obras Omeyas Destacadas
De la época Omeya, es fundamental mencionar la Mezquita de la Roca (principios del siglo VIII en Jerusalén), erigida sobre el antiguo templo de Salomón, lugar asociado al sacrificio de Isaac y punto de encuentro de tradiciones islámicas y cristianas. La roca central es el punto desde donde, teóricamente, Mahoma ascendió al cielo. Por ello, esta mezquita posee un carácter casi de mausoleo o relicario, reflejado en su tipología de planta centrada octogonal, que facilita el recorrido alrededor de la roca, cubierta por una gran cúpula dorada exterior.
De la misma época es la Mezquita Mayor de Damasco, construida sobre un templo romano dedicado a Júpiter. Presenta tres naves paralelas al muro de la Quibla. Su estructura se basa en columnas con capiteles compuestos (posiblemente reutilizados). Carece de entablamento, pero posee un cimacio de posible influencia bizantina. Sobre estos se asientan arcos califales y, encima, arcos de medio punto de clara ascendencia romana.
El Islam Occidental: El Contexto Histórico Español
La historia musulmana en la península ibérica se estructura en 4 periodos fundamentales:
1. Periodo Califal (Siglos VIII – X)
- 711 d.C.: Entrada de los musulmanes y consolidación de emiratos dependientes de Damasco (Emirato de Córdoba).
- Independencia Civil: Con Abd-Al-Rahman I, el Emirato se independiza civilmente de Bagdad.
- Califato de Córdoba: A principios del siglo X, Abd-Al-Rahman III proclama el Califato, logrando la independencia total de Bagdad. Este fue el máximo apogeo, con ejemplos como la Mezquita de Córdoba y la Ciudad-Palacio de Medinat-Al-Zahara.
2. Reinos de Taifas (Siglo XI)
La decadencia del califato provoca la división territorial en reinos independientes. Arquitectónicamente, esto se traduce en una producción más pobre y de menor escala.
3. Almorávides (Primera mitad del XII) y Almohades (Segunda mitad del XII)
Tribus puritanas del norte de África que llegaron para reformar la relajación de los islámicos peninsulares, promoviendo la austeridad y la religiosidad. No se conservan restos arquitectónicos Almorávides, pero sí de sus sucesores, los Almohades.
4. Periodo Nazarí o Nazarita
Corresponde al último reino de taifas, que culmina con el reinado de los Reyes Católicos a finales del siglo XV. Su máxima expresión es la Alhambra de Granada.
