Evolución de la Democracia en España: De la Transición a la Etapa Socialista


1. El proceso de transición a la democracia actual (1975-1978)

Con la muerte de Franco (20 de noviembre de 1975) se inició el proceso de Transición Democrática, cuya finalización se suele establecer en 1978 con la aprobación de la Constitución, o en 1982, con la victoria del PSOE en las elecciones generales.

Juan Carlos de Borbón, sucesor de Franco a título de rey, se convirtió en el nuevo Jefe del Estado el 22 de noviembre de 1975, si bien en los meses siguientes no se produjeron cambios en el sistema político. El rey decidió confirmar a Arias Navarro como presidente del primer gobierno de la Monarquía, con una composición heterogénea en la que había tanto personalidades inmovilistas como aperturistas (Areilza, Fraga).

Las discrepancias internas del Gobierno, unidas a la incapacidad de Arias Navarro para impulsar un proyecto reformista, hicieron aumentar la oposición y la presión de la sociedad civil, por lo que el rey, Juan Carlos I, forzó la dimisión de Arias Navarro (1 de julio de 1976) y nombró Presidente del Gobierno a Adolfo Suárez, quien formó el segundo gobierno de la Monarquía con miembros de sectores más progresistas del Régimen.

Poco después del nombramiento del nuevo presidente, Coordinación Democrática convocó movilizaciones en toda España reivindicando la amnistía. Esta finalmente fue decretada por el gobierno, siendo aplicable a delitos y faltas de motivación política o de opinión.

En septiembre de 1976, Suárez presentó su Proyecto de Reforma Política, que fue aprobado en las Cortes con escasa oposición. También se convocó un referéndum (15 de diciembre de 1976) para que el proyecto fuera ratificado por el pueblo (obteniendo un 94% de votos afirmativos). Desde febrero de 1977 se fueron legalizando los partidos políticos; destaca el 9 de abril, el llamado Sábado Santo Rojo, cuando la mayoría de la élite política y militar se hallaba fuera de Madrid por vacaciones de Semana Santa y Suárez anunció la legalización del PCE.

El 15 de junio de 1977 se celebraron en España las primeras elecciones libres desde 1936. Con una alta participación (78,8%), la UCD de Adolfo Suárez obtuvo la mayoría en el Congreso de los Diputados (166 escaños), con el PSOE como segunda fuerza (118 escaños). La legislatura abarcó desde julio de 1977 hasta enero de 1979, y el proyecto de mayor envergadura que se impulsó fue la redacción de una Constitución, que se aprobó el 6 de diciembre de 1978.

2. La Constitución de 1978 (1978-1982)

El 15 de junio de 1977 se celebraron en España las primeras elecciones libres desde 1936. Con una alta participación (78,8%), la UCD de Adolfo Suárez obtuvo la mayoría en el Congreso de los Diputados (166 escaños), con el PSOE como segunda fuerza (118 escaños). La legislatura abarcó desde julio de 1977 hasta enero de 1979.

El proyecto de mayor envergadura de esta legislatura fue la redacción de una Constitución, que se aprobó en referéndum el 6 de diciembre de 1978 con un 87,9% a favor de los votos emitidos.

Características de la Constitución

La Constitución de 1978, vigente en la actualidad, es una de las más largas de nuestra historia, sólo superada por la de Cádiz. Es bastante rígida, lo que dificulta el proceso de reforma constitucional. Esta Constitución define a España como un Estado social, democrático y de Derecho. Establece como forma de Estado la Monarquía, que se define como parlamentaria. La soberanía reside en el pueblo, y el sistema parlamentario es bicameral: Congreso y Senado.

Organización de los Poderes

La Jefatura del Estado la ostenta el Rey, a quien le corresponde la representación de España, la sanción de las leyes y la Jefatura de las Fuerzas Armadas. Los poderes quedan separados de la siguiente manera:

  • El Poder Ejecutivo: Queda en manos del Presidente del Gobierno, que es elegido por el Congreso de los Diputados, nombra a los ministros y dirige la política interior y exterior.
  • El Poder Legislativo: Reside en las Cortes Generales, compuestas por dos Cámaras: el Congreso de los Diputados, que tiene la mayoría de las atribuciones, y el Senado, que se define como una cámara de representación territorial pero que apenas tiene poder. Ambas cámaras son elegidas por sufragio universal.
  • El Poder Judicial: Está integrado por jueces. El máximo órgano judicial es el Tribunal Supremo y, en materia constitucional, el Tribunal Constitucional.

La Constitución establece una amplia Declaración de Derechos (libertad de expresión, de asociación, de huelga, igualdad ante la Ley, vivienda, educación, etc.).

Crisis de la UCD y el 23-F

Tras su aprobación, se convocaron elecciones generales para el 1 de marzo de 1979, en las que volvió a ganar la UCD. Pese al triunfo, las discrepancias internas en la UCD eran muy fuertes, lo que provocó que en enero de 1981 Suárez dimitiera. Cuando el Congreso de los Diputados votaba la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como nuevo presidente, un grupo de militares dio un golpe de Estado (23 de febrero de 1981), que fracasó. Sin embargo, la profunda crisis interna de la UCD llevó a Calvo Sotelo a disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones generales.

3. La etapa socialista (1982-1996)

En las elecciones generales del 28 de octubre de 1982, el PSOE obtuvo la victoria con mayoría absoluta, y Felipe González fue nombrado Presidente del Gobierno, manteniéndose en el poder durante cuatro legislaturas (hasta 1996).

Reformas y Política Exterior

Con el fin de salir de la crisis, el Gobierno aplicó un Plan de Estabilización (subida de tipos de interés, devaluación de la moneda y reconversión industrial) que, en un principio, provocó el aumento del paro y la reducción de la inversión. Sin embargo, a partir de 1985 la economía empezó a recuperarse. También se llevó a cabo una serie de reformas políticas y sociales, como la reforma de las Fuerzas Armadas o las reformas educativa y sanitaria. En política exterior, España firmó su ingreso en la CEE en 1985 y se mantuvo en la estructura política de la OTAN tras el referéndum de 1986.

Expansión y Conflictos Sociales

Las elecciones de 1986 dieron de nuevo el triunfo al PSOE por mayoría absoluta. En esta legislatura, España se benefició de la expansión económica internacional que posibilitó la creación de empleo, la subida de salarios y una política de inversión pública para la modernización de infraestructuras. Sin embargo, la liberalización del mercado de trabajo provocó la huelga general del 14 de diciembre de 1988, convocada por UGT y CCOO.

El año 1992 y la Crisis Económica

En las elecciones de 1989 el PSOE vuelve a ganar, pero esta vez al límite de la mayoría absoluta, con 175 diputados. Esta legislatura estuvo marcada por las celebraciones del año 1992 (la Exposición Internacional de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona), que sirvieron para mostrar al exterior la modernización de España. Pero en 1993 comenzó una grave crisis económica mundial, agravada en España por las cuantiosas inversiones en los acontecimientos de 1992. Se disparó la inflación, quebraron numerosas empresas y aumentó el paro. La crisis sobrevino, además, cuando se había aprobado el Tratado de Maastricht, en el que se establecían los criterios de convergencia europea para establecer la moneda única.

Fin de la Etapa Socialista

En las elecciones de 1993 el PSOE gana por mayoría simple, por lo que Felipe González tuvo que negociar un pacto de apoyo parlamentario con CiU (Convergència i Unió). En esta legislatura se firmó el Pacto de Toledo (1995), que garantizó y estabilizó el sistema público de pensiones. No obstante, la legislatura estuvo marcada por casos de corrupción de los máximos responsables del Banco de España y de la Guardia Civil, así como por la guerra sucia contra ETA (caso GAL), en la que se vio implicado el Ministro del Interior. En 1995, CiU retiró su apoyo al PSOE y Felipe González convocó elecciones anticipadas.

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