1. Introducción a la Inmunología
La inmunología es la ciencia que estudia los mecanismos fisiológicos de defensa para la integridad biológica del organismo. Dichos mecanismos consisten esencialmente en la identificación de lo extraño y su destrucción. La inmunología también estudia los factores específicos que coadyuvan a los anteriores en sus efectos finales.
- Siglos XVIII-XIX: Cuando un enfermo superaba una enfermedad, ya no volvía a contagiarse.
- Finales del siglo XVIII: Edward Jenner inicia el descubrimiento de la vacuna de la viruela.
- Siglo XIX: Louis Pasteur y las cepas de microorganismos atenuados.
- Siglo XX: Sucesivos avances en el campo de la naciente inmunología. Robert Koch, descubridor de los bacilos de la tuberculosis y del cólera, formula sus postulados. Paul Ehrlich avanza en los descubrimientos del sistema fagocitario y la teoría de la inmunidad humoral.
Los postulados de Koch son aplicables a la gran mayoría de agentes patógenos, siendo también de utilidad en la obtención de conclusiones equivalentes cuando el agente es una molécula (exógena o endógena).
2. El Sistema Inmune
El sistema inmune es una red de componentes celulares y solubles que interaccionan entre sí para distinguir lo propio de lo extraño al organismo, activándose para destruir los elementos extraños. La respuesta inmune se produce en todo el organismo e implica a una serie de órganos, denominados órganos linfoides (primarios y secundarios).
2.1 Órganos linfoides primarios
En ellos se producen y diferencian los linfocitos. Son la médula ósea y el timo.
- Médula ósea: La roja es el tejido donde se forman y diferencian las células sanguíneas.
- Timo: Se sitúa en el tórax, sobre el corazón y bajo el esternón. Contiene una cápsula de tejido fibroso, cortezas con abundantes poblaciones linfocitarias y una médula con presencia de los corpúsculos de Hassall (centros de destrucción de linfocitos defectuosos). En el estroma se producen hormonas que ayudan a la maduración de los linfocitos T.
2.2 Órganos linfoides secundarios
En ellos se activan los linfocitos maduros por la presentación del antígeno o por contacto con el microorganismo. Son el bazo y los ganglios linfáticos.
- Bazo: Filtra la sangre y reacciona a los agentes extraños. Sus funciones incluyen producir anticuerpos, destruir elementos defectuosos de la sangre y almacenar plaquetas. No es un órgano vital.
- Ganglios linfáticos: Centros de vigilancia del sistema linfático. La linfa entra en ellos y se limpia de agentes extraños gracias a los macrófagos.
3. La Inmunidad
La respuesta inmunitaria es el conjunto de mecanismos de protección del organismo humano que se desencadenan ante agentes extraños o células propias alteradas.
- Antígeno (Ag): Cualquier agente que provoca una respuesta inmunitaria específica.
- Anticuerpos o inmunoglobulinas (Ac): Glucoproteína producida por el sistema inmune para la identificación y neutralización de elementos extraños.
3.1 Inmunidad innata o natural
Se caracteriza por ser inespecífica, congénita, rápida y sin memoria. Incluye barreras físicas (piel, mucosas), secreciones (pH, lisozima), microbiota y el sistema fagocítico (neutrófilos, macrófagos, células dendríticas y linfocitos NK).
3.2 Inmunidad adquirida
Se caracteriza por ser específica, adaptativa, poseer memoria y ser más lenta pero de gran eficacia. Se basa en la presentación de antígenos mediante el Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH).
3.3 Inmunidad celular y humoral
- Inmunidad celular: Mediada por linfocitos T (Th, Tc, Ts).
- Inmunidad humoral: Mediada por moléculas como citoquinas, interferón, sistema del complemento y anticuerpos.
4. La Inmunización
Proceso donde el organismo pone en marcha mecanismos específicos de defensa.
- Inmunización activa: El propio organismo genera la respuesta (ej. vacunas o tras padecer la enfermedad).
- Inmunización pasiva: Transferencia de anticuerpos de un individuo a otro (ej. lactancia o sueros).
5. El Sistema Inmune y los Trasplantes
El principal problema es el rechazo, causado por la respuesta humoral o celular ante antígenos HLA. Se clasifica en hiperagudo, agudo y tardío. Para su control, se utilizan fármacos inmunodepresores.
