Biografía de Josefina de la Torre: Una Artista Polifacética
Josefina de la Torre Millares nació en la isla de Gran Canaria (Las Palmas de Gran Canaria) en 1907. Se crió en el seno de una familia talentosa, puesto que todos amaban el arte. Desde muy pequeña escribía poemas y tocaba instrumentos, además de aprender a cantar y a actuar en teatro. Con apenas veinte años, viajó a Madrid junto a su hermano, Claudio de la Torre, quien había recibido un Premio Nacional de Literatura en 1923. En Madrid conoció a los miembros de la Generación del 27, como Dámaso Alonso, Rafael Alberti y Federico García Lorca.
Trayectoria Literaria y Reconocimiento
Josefina es creadora de una poesía íntima, rica en vivencias, aferrada a sus recuerdos y sus sueños, y llena de nostalgia por su tierra canaria. Escribió obras fundamentales como Versos y estampas en 1927, Poema de la isla en 1930 y Marzo incompleto en 1968, siendo su poema más famoso «Me busco y no me encuentro». Una vez que la Guerra Civil estalló, la familia de la Torre decidió no exiliarse, pero tuvieron problemas para volver a las islas. Josefina tuvo que abandonar su vocación como escritora y adaptarse al régimen. Su reconocimiento llegó muy tarde; a principios de los años 2000 se le otorgaron algunos premios y elogios, pero falleció poco después, en 2002.
Interpretación del Poema «Me busco y no me encuentro»
El primer verso del poema («Me busco y no me encuentro») nos presenta el tema central: la insatisfacción de Josefina consigo misma. Es posible que esa insatisfacción se deba a su deseo no cumplido de ser madre, siendo este un tema constante en todo el poema e incluso del propio poemario al que pertenece. Así pues, como se comenta anteriormente, se manifiesta en este poema uno de los motivos líricos de la voz poética de Josefina: su descontento personal incrementado por la ausencia del hijo («rondo por las oscuras paredes de mí misma»). Josefina aborda a través de estos versos la temática existencial ante el anhelo de desarrollarse como mujer, como persona e incluso artísticamente. Los versos restantes expresan la angustia de la autora, que no hacen más que reiterar de modo paralelístico su desconcierto vital al enfatizar y casi calcar esa idea principal («y rondo por las sordas paredes de mí misma»).
Análisis de la Estructura y el Lenguaje
Nos encontramos ante un texto lírico que consta de 13 versos, donde está presente la función emotiva del lenguaje en la subjetividad manifestada al hablar de sus dolorosas frustraciones. Asimismo, es inherente a este texto la función poética reflejada en el embellecimiento de la lengua, la perfección lírica, el ritmo y la musicalidad. Estos trece versos no aparecen divididos de forma clara, pues la autora reitera la idea de desasosiego e insatisfacción a lo largo de todo el escrito; no obstante, se puede interpretar la siguiente estructura:
- Versos 1 al 5: Josefina nos muestra su preocupación por encontrar a su yo interior («interrogo al silencio y a este torpe vacío»).
- Versos 6 al 11: Se representa esa insatisfacción que no es solo interior, sino también exterior; ella se ve como un ente que solo vive («y ahora voy como dormida en las tinieblas»). La poeta es consciente de que el deseo de ser madre, el cual no se cumple, es el causante de su sufrimiento.
- Versos 12 y 13: Muestran la estructura circular del poema, reiterando la idea del verso 2 en el 12. En el último verso se refleja cómo la autora tiene esperanzas de volver a ser ella misma.
El Espacio y la Métrica en la Obra
El Espacio Interior y Metafórico
Debemos destacar en este poema el espacio, ya que es constante y fundamental. Se trata de un espacio interior, ya que la autora realiza una búsqueda metafórica de su yo más íntimo por las esquinas y las paredes de su ser, rondando entre la oscuridad sin hallar aquello que busca. Es un espacio vacío que evidencia su profundo anhelo y consecuente frustración.
Métrica y Composición
El poema está compuesto por 13 versos siguiendo una combinación de heptasílabos y alejandrinos. La rima es consonante en los versos que la poseen, ya que algunos quedan sueltos. El poema no pertenece a ninguna estrofa concreta, pero recuerda a una lira por la combinación de versos mencionada, una experimentación muy común en esa época.
Recursos Estilísticos Empleados
Por último, en cuanto a los recursos estilísticos, encontramos diferentes metáforas como «oscuras paredes», señalando la oscuridad de su interior, o «eco de mis incertidumbres», la cual refleja las respuestas que no encuentra a sus preguntas. También destacan las anáforas de las palabras «y», «no» y «que», las cuales reiteran la búsqueda intensa de Josefina, expresando al lector la desesperación que siente por encontrarse.
