• Tras la caída del Norte y Málaga, Franco se dirige hacía el Mediterráneo consiguiendo partir la zona republicana en dos, llegando al pueblo castellonense de


La Guerra de España Las grandes fases de la guerra, desde el punto de vista militar

La conspiración contra la República partíó de algunos militares: Sanjurjo, Goded, Cabanellas, etc., coordinados por el General Mola. La trama civil era importante: derecha monárquica, empresarios como Juan March, diputados de la CEDA, como Serrano Suñer, falangistas y carlistas. El jefe iba a ser el general Sanjurjo, pero murió el 20 de Julio en Portugal. La sublevación comenzó en Melilla -17 de Julio -; Franco voló desde Canarias a Marruecos para ponerse al frente de la Legión y Regulares. El 18 se sublevó el general Queipo de Llano -Sevilla- y el General Mola y otros jefes militares declararon el estado de guerra en toda España. El Alzamiento fracasó en Madrid, Barcelona, el norte y Levante; ese fracaso dio lugar a la “Guerra de España”. El día 20 el país quedó dividido en dos; la rebelión militar había triunfado en la España rural: Castilla la Vieja, León, Aragón (su mitad oeste), Galicia, Navarra, Álava, parte de Extremadura, Mallorca y Canarias.


a) Avance hacia Madrid (Julio-Noviembre 1936), o “guerra de columnas”: desde el norte (Navarra), avanzaron las tropas de Mola; las tropas de África pasaron el Estrecho gracias a los aviones alemanes y se dirigieron hacia el norte, ocupando Badajoz, y dirigíéndose a Madrid. En Septiembre Franco ocupó Toledo y líberó el Alcázar. Madrid fue asediada, y defendida por milicias, destacando los anarquistas de la Columna Durruti, ´los brigadistas internacionales y la propia población. La defensa fue dirigida por el general Miaja y el coronel Rojo. El Gobierno republicano se trasladó a Valencia.


b) Batallas en torno a Madrid y ocupación del norte (Diciembre 1936-Octubre 1937). Fin de la “guerra de columnas” y regularización de las milicias. Los sublevados intentaron aislar Madrid en  las batallas del Jarama y de Guadalajara, donde tropas italianas fueron derrotadas por el Ejército Popular de la República. Franco decidíó entonces ocupar el norte: primero Guipúzcoa y luego Vizcaya, con el bombardeo de  Guernica  -Abril  de  1937-  por  la  Legión  Cóndor;  Bilbao  cayó  en  Junio.  Mientras, los republicanos trataron de evitar la concentración de tropas en el norte, con dos ofensivas: en Brunete (Madrid) y en Belchite (Aragón). Finalmente, Cantabria y Asturias -Octubre 1937- cayeron en manos de los “nacionales”. La caída del norte fue fundamental para decidir la guerra, por la aportación demográfica e industrial que supónía. C) Ofensiva hacia el Mediterráneo (Noviembre 1937-Junio 1938). Un ejército republicano reorganizado (general Rojo, Enrique Líster,) pasó a la ofensiva en la batalla de Teruel, ocupada por los republicanos hasta Febrero de 1938. Pero Franco contraatacó y en la campaña de Aragón consiguió llegar al Mediterráneo, rompiendo el territorio republicano en dos. D) Batalla del Ebro y fin de la guerra (Julio 1938-Marzo 1939). La batalla del Ebro fue un avance republicano, pasando el Ebro en la provincia Tarragona; la superioridad de fuerzas de Franco, junto con la aviación alemana e italiana, detuvo el avance, ocupando Franco Tarragona, y continuando la conquista de Cataluña; en Febrero toda Cataluña era territorio “nacional”; sólo resistían la zona centro y el Levante. Francia y Gran Bretaña reconocieron al gobierno de Franco y, a finales de Marzo, tras el Golpe de Estado que se produjo contra Negrín y la formación del Consejo Nacional de Defensa, que pretendía negociar con Franco, todo el territorio republicano cayó en sus manos. El 1 de Abril de 11 1939 finalizó la guerra

La Guerra de España en el contexto internacional


La “Guerra de España” fue un suceso de alcance internacional, el prólogo de la Guerra Mundial que se iniciaría en Septiembre de 1939; dividíó a la opinión pública internacional y alarmó a los gobiernos ante la perspectiva de una posible extensión. La intervención internacional fue un elemento clave en el desenlace final y se produjo en el marco del acuerdo de no intervención, promovido por Inglaterra y Francia en Agosto de 1936, al que se adhirieron otros países europeos. El objetivo del acuerdo era una política de apaciguamiento del expansionismo alemán. Sin embargo el bando “nacional” fue sobradamente abastecido por Alemania, Italia o Portugal. Para las potencias fascistas la guerra sirvió como una puesta a punto de su armamento, ejércitos y estrategias bélicas, de cara a la Guerra Mundial. Franco disfrutó de mayores ayudas y muy pronto -en Julio de 1936-: Italia apoyó a Franco (a crédito), con armamento y tropas; Hitler ayudó con armas y aviación, para el paso del Estrecho, y la Legión Cóndor (bombardeos sobre Vizcaya, Asturias…), a cambio de materias primas que se suministrarían en la Guerra Mundial. También Portugal (dictadura de Salazar) ayudó a Franco. Los sublevados recibieron también la ayuda de empresas privadas norteamericanas: Texas Oíl Company (petróleo) o Ford (camiones). Las aportaciones a la República fueron muy irregulares: recibíó el apoyo -armas, material, asesores militares- de la URSS, a cambio del oro del Banco de España. La KOMINTERN (Internacional Comunista) organizó las Brigadas Internacionales, unos 60.000 voluntarios de todo el mundo, gran parte de ellos comunistas. El apoyo soviético fue impulsado por una política de acercamiento a los gobiernos democráticos frente al nazismo. El gobierno mexicano ayudó modestamente a la República. El gobierno conservador británico mantuvo una política de apaciguamiento con la esperanza de un triunfo rápido de Franco, que no perjudicara los intereses económicos británicos. Francia, a pesar de su adhesión a la República, cerró sus fronteras para evitar la entrada de armas en España. Podemos decir que la intervención internacional fue decisiva en el desarrollo final de la guerra. 

La evolución política y la situación económica en los dos bandos durante la guerra


En lo económico la República poseía las reservas de oro, los puertos más importantes, las minas del norte y las zonas industriales, así como la zona hortícola del Levante y más población que alimentar. Las derrotas iniciales de la República, la revolución interna y el bloqueo de los puertos republicanos marcaron un cambio de tendencia. El bando “nacional” era el peor provisto inicialmente. Dominaban las zonas agrarias del interior, menos pobladas, pero recibieron ayuda externa, de las grandes fortunas del país, la Iglesia, y contaban con una buena organización económica. En 1937 controlaban además el norte e iban tomando territorio. En el ejército había una gran división, pero la mayor parte de la oficialidad del ejército y los cuadros de mando estaban en el bando sublevado.


a) Evolución de la España republicana: Se produjo la fragmentación política de las izquierdas, la falta de una dirección política única y la existencia de poderes antagónicos: gobierno y comités. En Julio de 1936 se produjo la desarticulación del poder del Estado y la toma del poder por “comités locales”, sostenidos por las milicias de los partidos obreros. El jefe de gobierno, Giral, entregó armas a los partidos obreros para oponerse a los rebeldes. Se inició una etapa de represión descontrolada. El gobierno de Largo Caballero (Septiembre 1936-Mayo 1937), con los partidos del Frente Popular, incluyendo a representantes de la CNT, reorganizó el ejército: Ejército Popular de la República. El PCE, sujeto a la dirección soviética, se convirtió en el partido más influyente. Hubo colectivizaciones (sobre todo anarquistas), de campos y de fábricas. Esto provocó el dilema guerra o revolución: comunistas y republicanos pretendían detener la revolución, restaurar el control del gobierno y hacer de las milicias un ejército regular. Los enfrentamientos entre comunistas y anarquistas (y el POUM), en Barcelona, acaban con el gobierno de Largo Caballero. El gobierno del socialista Juan Negrín (Mayo 37-Marzo 1939), contó con el apoyo de los comunistas y la URSS, ante la negativa de ayuda de las democracias occidentales. Negrín fortalecíó el Estado, disolvíó las colectivizaciones y potenció el ejército. Tras la caída de Barcelona, y la dimisión de Azaña como presidente de la República, Negrín trató de reorganizar la resistencia (“Resistir es vencer”, era su lema) y prolongar la guerra, apoyado por los comunistas; su esperanza era aguantar hasta el estallido de la guerra contra el fascismo, ya inminente. Sin embargo, la sublevación del coronel Casado contra Negrín, en Madrid, llevó a la República a una rendición sin condiciones.


b) El nacimiento del Estado franquista: En la llamada zona “nacional” se creó un Estado simple, autoritario, disciplinado y eficaz; rápidamente se produjo una personalización del poder en Franco (tras la muerte de Sanjurjo). En Octubre de 1936, Franco fue nombrado Jefe del Gobierno y Generalísimo de los Ejércitos, Caudillo. Se instauró una dictadura militar fascista y se abolíó la legislación republicana, con gran represión sobre los opositores; contó con el apoyo de la Iglesia, que consideró Cruzada. La guerra una Desde 1937 controló todas las organizaciones afines. (falangistas y carlistas) a través del Decreto de unificación, creando el partido único, FET de las JONS (Movimiento Nacional), de carácter fascista. En 1938 se formó un gobierno civil-militar en Burgos, que promulgó el Fuero del Trabajo, primera de las Leyes Fundamentales del franquismo, definiendo el Estado como “nacional” y 14 “sindicalista”. Inició una política económica intervencionista, concretada en el Servicio Nacional. Del Trigo, para controlar la producción agrícola. A través de la Ley de Prensa establecíó una férrea censura, y la Ley de Responsabilidades Política sirvió para justificar una feroz represión (con efectos retroactivos desde Octubre de 1934). 

Los costes humanos y las consecuencias económicas y sociales de la guerra


La primera consecuencia de la guerra fue la caída demográfica: unos 500.000 muertos; a las bajas en combate y por la represión hay que añadir las producidas por la carestía de alimentos, los no nacidos y la pérdida de población joven. La población civil sufríó duramente las acciones de la aviación: Guernica es el paradigma, pero también Madrid, Barcelona, Gijón y otras ciudades padecieron el azote de la aviación alemana e italiana. Sin duda, la Guerra de España fue el ensayo para la “guerra total” puesta en práctica en la II Guerra Mundial. Otro elemento clave de las consecuencias demográficas fue el exilio republicano. Ya durante el conflicto, los «niños de la guerra» fueron evacuados a países extranjeros, muchos en 1937 desde los puertos del norte (País Vasco, Santander, Gijón); pero el gran éxodo tuvo lugar en Enero y Febrero de 1939, consecuencia de la conquista de Cataluña (hacia Francia4, México, URSS). En conjunto, se calcula que hubo unos cuatrocientos cincuenta mil exiliados. Aunque algunos fueron retornando durante la dictadura, muchos no volvieron a España o esperaron a la muerte del dictador, en 1975. Este exilio supuso una importante pérdida de población joven y activa, que incluía a gran parte de los sectores más preparados del país: las élites científicas, literarias y artísticas de la Edad de Plata, cuyas propiedades fueron además confiscadas. La guerra  implicó  la  destrucción  de gran  parte de las infraestructuras y comunicaciones, de viviendas, así como una fuerte reducción de la producción industrial, el aumento de la deuda externa y pérdida de las reservas de oro del Banco de España, usadas por el gobierno de la República para pagar la ayuda soviética. España volvería a ser, tras la guerra, un país rural; y además hambriento.   El resultado de la guerra trajo consigo la recuperación de la hegemonía económica y social por parte de la oligarquía terrateniente, industrial y financiera. Paralelamente, se dio la pérdida de todos los derechos adquiridos por los trabajadores. La guerra fue seguida de una durísima represión; el régimen de Franco nunca buscó la reconciliación de los españoles. La persecución y represión de los vencidos fue un rasgo clave del franquismo, a través de diversas leyes, depuraciones, campos de concentración (contribuyendo a la reconstrucción de obras públicas, de carreteras o vías férreas, edificación del  Valle de los  Caídos, etc.). Se calcula que entre 1939 y 1945 fueron ejecutadas unas 50.000 personas; todavía se están descubriendo fosas en la actualidad. Varias generaciones quedaron marcadas por el sufrimiento de la guerra y la represión de una larga posguerra. 

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