Estudio Profundo de Los cachorros de Vargas Llosa: Temas, Estructura y Técnica Narrativa


Temas Centrales en Los cachorros

La novela aborda una serie de temas fundamentales que reflejan la crítica social y existencial de la obra:

La Castración: Individual y Colectiva

  • Castración Individual: Se inicia con la castración de Cuéllar, lo que conlleva su castración individual, social y existencial.
  • Castración Colectiva: Este evento saca a la luz la castración colectiva, pues el grupo de amigos está sujeto y limitado por los valores rígidos de su clase social.

Machismo e Hipocresía Social

El machismo se trata desde la sociedad de Miraflores, un entorno donde el miedo y la timidez están mal vistos. Cuéllar intenta desesperadamente demostrar su virilidad, pero fracasa y se siente inseguro y aislado. El fútbol es la única prueba de masculinidad que Cuéllar supera con éxito.

El sexo convierte a Cuéllar en un marginado, pues se vuelve un ser asexuado, lo que le acarrea el apodo de «maricón».

La hipocresía y la marginación son temas cruciales, ya que Cuéllar vive en una sociedad hipócrita que lo conduce inevitablemente a la exclusión.

Fracaso, Traición y Violencia

  • Fracaso: Se aborda desde el punto de vista social, manifestado en la incapacidad de Cuéllar para integrarse plenamente en el grupo. Este fracaso genera una frustración que culmina con su muerte.
  • Traición: Está presente en la actitud del grupo de amigos hacia Cuéllar.
  • Violencia: Se presenta de diferentes maneras:
    1. Física: Como el ataque del perro.
    2. Psicológica/Verbal: Los insultos, el apodo y la marginación.

Ostentación Material y Clase Social

Los personajes se incorporan por inercia a la sociedad burguesa miraflorina, la cual es cerrada y se asienta en fuertes relaciones de casta y de clase. A lo largo de la obra es evidente la ostentación material, característica de la burguesía, que se refleja en su afán por poseer objetos y en la selectividad de los lugares que frecuentan.

Estructura y Voces Narrativas

Organización Externa y Tiempo Narrado

Desde el punto de vista de la organización externa, la novela consta de seis capítulos, cada uno con un tiempo narrado distinto. A lo largo de estos seis capítulos, el protagonista principal, Cuéllar, atraviesa las distintas fases de la vida: infancia, adolescencia, juventud y madurez.

Estructura Interna Circular

En cuanto a la estructura interna, la novela presenta una estructura circular: el primer párrafo se relaciona directamente con el último. Estos párrafos de inicio y cierre no solo enmarcan la estructura del discurso, sino que también señalan otros elementos significativos de la novela, como el límite temático o el límite temporal.

Múltiples Voces Narrativas

En la novela encontramos diversas voces narrativas que se pueden sintetizar de la siguiente manera:

Voz Colectiva

Pertenece a los cuatro amigos de Cuéllar. Aparece en primera persona del plural y excluye a Cuéllar.

Voz Anónima

Aparece en tercera persona del plural y tampoco incluye a Cuéllar en el grupo.

Ambas voces se fusionan en la novela, creando un ritmo acelerado en el relato que da sensación de movimiento y que logra combinar lo subjetivo con lo objetivo.

Personajes Clave y su Rol Social

Cuéllar: El Protagonista Marginado

Cuéllar es intrínsecamente diferente a los demás. Su condición de castrado lo hace consciente de sus carencias, y al sentirse distinto, intenta llamar la atención. Desde el principio de la novela, aparece como un elemento discordante:

  • De niño: Es modélico y capaz de seguir su propio camino.
  • Posteriormente: Pasa a ser la «oveja negra» en la sociedad en la que vive.

El Grupo de Amigos: La Burguesía Colectiva

El grupo de amigos, que conforma el protagonista colectivo de la novela, está formado por:

  • Lalo
  • Chingolo
  • Mañuco
  • Cholo

Estos personajes representan fielmente a la burguesía peruana y se caracterizan por su hipocresía.

Otros Personajes y Antagonistas

Las Chicas

Las novias de los cuatro amigos carecen de individualidad y actúan según lo esperado en una sociedad machista en la que están supeditadas al hombre.

Figuras de Autoridad

  • Hermanos Maristas: Representan la autoridad, siendo los tutores de los chicos.
  • Los Padres: Pertenecen a la burguesía limeña.

Los Marginados

Son los personajes por los que Cuéllar (Pichulita) siente pena, al sentirse identificado con ellos por ser alguien fuera del sistema.

Cachito Arnilla

Es el antagonista, siendo todo lo contrario a Cuéllar, y es quien le quita a Teresita.

Dimensión Temporal y Espacial

El Tiempo en Los cachorros

La novela abarca aproximadamente 25 años. Al final, se asiste al paso de la generación de los padres a la de sus hijos, lo que refuerza la sensación circular de la obra. La linealidad temporal no está reñida con la aparición de saltos temporales.

El tiempo histórico de la novela corresponde a los años 50. Estos 25 años están condensados en tan solo seis capítulos, lo que implica una distribución cronológica del tiempo altamente sintética.

El Espacio: Miraflores y los Lugares Antagónicos

El espacio de la novela también se presenta de forma circular. Nos encontramos ante espacios reales, entre los que destaca Miraflores, un barrio residencial a orillas del Pacífico, que funciona como el microcosmos inicial.

Según van creciendo, los protagonistas salen de este microcosmos. El paso de la adolescencia a la edad adulta conlleva otro tipo de actividades determinadas por la sociedad machista en la que están inmersos.

Espacios Antagónicos

Los lugares que frecuentan los jóvenes pueden catalogarse como espacios antagónicos, por lo que tienen de opuesto al de Miraflores.

Espacios Imaginados

Existen también lugares de evasión donde Cuéllar escapa, creando un mundo imaginario.

Simbolismo y Connotaciones en la Obra

La novela presenta una presencia constante de símbolos que enriquecen la lectura:

Símbolos Centrales

  • El Título (Los cachorros): El sustantivo «cachorro» tiene connotaciones especiales, refiriéndose a la juventud inmadura y dependiente.
  • El Apodo («Pichula»): Es un eufemismo para referirse al pene de los niños. Simboliza precisamente lo que Cuéllar pierde, marcando su identidad a partir de su carencia.
  • El Perro (Judas): Su nombre tiene una connotación negativa, aludiendo a la traición. Es el agente de la castración de Cuéllar.

La Castración como Símbolo de Muerte

La castración implica la muerte, no real, sino simbólica, de Cuéllar. Lo individual debe ser sacrificado en beneficio de lo colectivo, que no puede permitir la presencia de alguien diferente al resto y que perturba el orden establecido.

Otros Elementos Simbólicos

  • Los Cuatro Conejos Blancos: Simbolizan la sustitución que hacen los hermanos maristas de Judas, y representan a los cuatro amigos de Cuéllar.
  • Las Voces «Buitreándose» y «Buitreado»: El buitre está relacionado con la digestión. Cuéllar utiliza este término para referirse a su incapacidad de «digerir» su pasado.
  • El Mar: Aporta seguridad y tranquilidad al protagonista.
  • Símbolos de Virilidad: Aparecen símbolos claros relacionados con la masculinidad y el poder, tales como las tablas de surf, los coches y las armas.

Estilo y Experimentalismo Narrativo de Vargas Llosa

Siguiendo las pautas iniciadas en La ciudad y los perros, Vargas Llosa continúa con un experimentalismo que consigue efectos muy intensos. Lo más destacable de esta obra es la velocidad narrativa y su viveza, lograda en parte por la acumulación narrativa.

Procedimientos Innovadores

La materia narrada está organizada a base de una fórmula que el mismo autor denomina periodo literario proteiforme. Algunos de los procedimientos innovadores que utiliza son:

  • El cambio de persona verbal varias veces en una misma frase.
  • La falta de concordancia verbo-sujeto.
  • La supresión de verbos.

Características del Lenguaje

Vargas Llosa, consciente de los problemas de comprensión de las expresiones regionalistas abundantes en la obra para el lector no peruano, introduce las palabras o expresiones peruanas o de extensión limitada en un contexto que permite intuir su sentido particular.

El lenguaje se caracteriza igualmente por:

  • El empleo de onomatopeyas.
  • La presencia de grafismos (representación gráfica de sonidos o acentos).
  • El uso de diminutivos, que crea intimidad e incluye al lector como parte de la narración.
  • La creación de una unidad asindética: al suprimir las conjunciones coordinantes y subordinantes, las unidades sintácticas son más difíciles de reconocer, generando un ritmo rápido y fragmentado.

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