Nacimiento de la filosofía antigua: de Parménides a Aristóteles


El nacimiento de la filosofía antigua

En la Antigua Grecia, el ser humano comienza a buscar explicaciones racionales sobre el mundo, dejando progresivamente de lado los mitos y las creencias sobrenaturales.

Del mito al logos

Durante el siglo VII a. C. se produce el paso del mito al logos: de las explicaciones basadas en los dioses a la razón. Así, el ser humano empieza a cuestionar las creencias tradicionales y a buscar fundamentos racionales para comprender la realidad.

Surge entonces el problema del ser, que consiste en preguntarse qué significa existir, qué es lo real y cómo podemos conocer la verdad.

Parménides

Parménides es el fundador de la metafísica occidental. Sostiene que existe una relación entre el ser y el pensar: lo que existe debe poder pensarse racionalmente y sin contradicciones. Por eso, la razón es el principal medio para conocer la verdad.

Parménides funda el realismo metafísico griego, porque parte de la realidad para descubrir qué es verdaderamente el ser. El ser no puede cambiar, moverse, dividirse ni desaparecer, porque eso implicaría aceptar la existencia del no-ser, que es imposible. Por lo tanto, el ser es único, eterno, inmóvil, indivisible e inmutable.

Considera que el mundo que percibimos mediante los sentidos es engañoso, porque nos muestra cambios, movimientos y multiplicidad. La verdadera realidad solo puede conocerse mediante la razón.

Zenón de Elea

Zenón defendía las ideas de Parménides, según las cuales el ser no cambia ni se mueve. Para demostrarlo, creó paradojas como la de Aquiles y la tortuga: sostenía que Aquiles nunca podría alcanzarla, porque siempre tendría que recorrer la distancia que los separa y luego la mitad de la distancia restante.

Error: confundir las posibilidades lógicas del pensamiento con la realidad concreta, ya que, aunque una distancia pueda dividirse infinitamente en la mente, eso no impide que Aquiles alcance a la tortuga en la realidad.

Sócrates

Sócrates centra la filosofía en el ser humano y en los problemas de la moral. Sostenía que la verdad se alcanza mediante el diálogo y las preguntas, que permiten reflexionar y descubrir contradicciones en nuestras propias ideas.

Su método consiste en buscar definiciones universales. Por ejemplo, al preguntar «¿qué es la justicia?», no buscaba ejemplos de actos justos, sino comprender qué es la justicia en sí misma. Sócrates descubre el concepto filosófico, porque busca conocer la esencia de las cosas mediante definiciones universales. Esto prepara el camino para la teoría de las ideas de Platón.

Platón

Platón combina las enseñanzas de Sócrates con la filosofía de Parménides. Afirma que la razón permite alcanzar la verdad y desarrolla la teoría de las ideas, según la cual existen dos mundos:

  • Mundo sensible: mundo material que conocemos mediante los sentidos. Cambia constantemente y sus cosas son imperfectas.
  • Mundo inteligible: mundo de las ideas, eternas, perfectas e inmutables. Constituyen la verdadera realidad, mientras que las cosas sensibles son copias imperfectas de ellas.

Las cosas sensibles se relacionan con las ideas mediante la metaxis, es decir, participan de ellas sin alcanzar su perfección. Por ejemplo, ningún círculo dibujado es tan perfecto como la idea matemática de círculo.

El mito de la caverna

Los prisioneros solo ven sombras y creen que son la realidad. Cuando salen de la caverna, descubren la verdadera realidad. Esto representa el paso del mundo sensible (las apariencias que percibimos con los sentidos) al mundo inteligible (las ideas verdaderas), mediante la razón y la dialéctica.

En la cima del mundo inteligible está la Idea del Bien, principio supremo del conocimiento y de la realidad. Por eso, Platón sostiene que los filósofos deben gobernar, porque pueden conocer el verdadero bien.

Aristóteles

Aristóteles critica a Platón porque considera innecesario crear un segundo mundo de ideas separado del mundo real. Para él, las ideas están en las cosas concretas, y lo verdaderamente real son las sustancias individuales, como un hombre, un árbol o un caballo.

Sustancia, esencia y accidente

  • Sustancia: existe realmente y sirve de soporte a las propiedades.
  • Esencia: lo que hace que una cosa sea lo que es.
  • Accidente: característica que puede cambiar sin modificar la esencia.

Materia y forma

Aristóteles desarrolla la teoría de materia y forma. La materia es aquello de lo que está hecha una cosa, mientras que la forma es lo que la organiza y determina qué es.

El cambio: acto y potencia

Sostiene que la realidad está orientada hacia una finalidad. Para explicar el cambio, distingue:

  • Potencia: lo que una cosa puede llegar a ser.
  • Acto: lo que una cosa es efectivamente.

Por ejemplo, una semilla es un árbol en potencia, mientras que el árbol desarrollado representa el acto.

Las cuatro causas

Para comprender completamente una cosa, Aristóteles distingue cuatro causas:

  • Material: de qué está hecha.
  • Formal: qué es, es decir, cuál es su forma o esencia.
  • Eficiente: quién o qué la produce.
  • Final: para qué existe o cuál es su finalidad.

Distingue además dos formas de razonamiento: la inducción, que parte de casos particulares para llegar a principios generales, y la deducción, que parte de principios generales para obtener conclusiones particulares.

Dios como acto puro

Sostiene que debe existir un primer motor inmóvil que explique el movimiento del universo sin moverse él mismo. Este Dios es eterno, perfecto e inmaterial, y no tiene potencia porque es acto puro.

Las siete tesis del realismo metafísico según García Morente

  1. Las cosas existen realmente.
  2. Las cosas tienen una esencia que puede conocerse mediante la razón.
  3. Existe una inteligencia suprema o Dios.
  4. El hombre existe como una realidad concreta.
  5. El hombre posee inteligencia.
  6. El hombre puede conocer la esencia y la existencia de las cosas.
  7. La actividad más elevada del ser humano es el conocimiento.