Burguesía, proletariado y movimiento obrero en el siglo XIX: orígenes y corrientes del socialismo utópico


La burguesía

La burguesía:

  • Su carácter emprendedor
  • La defensa del Estado de derecho
  • La movilidad social
  • Una moral basada en convenciones sociales y proveniente del calvinismo.

La alta burguesía la integraron grandes empresarios industriales, banqueros, propietarios agrarios y profesionales liberales de alto nivel. Su carácter revolucionario en lo político se fue tornando conservador al alcanzar el poder en los nuevos regímenes liberales. La media y pequeña burguesía estaba formada por profesionales liberales, pequeños empresarios y funcionarios. Defendían el conjunto de los ideales burgueses, aunque sin poseer la riqueza de la alta burguesía.

El proletariado

El proletariado industrial estaba constituido por los obreros de las nuevas industrias. Sus condiciones de trabajo derivaron de las normas elaboradas por los nuevos Estados basadas en el liberalismo económico. Las fábricas carecían de seguridad e higiene. Las jornadas de trabajo eran de 16 horas, sin fiestas y sin vacaciones. Los salarios eran bajos y variaban a conveniencia del patrón.

Sus condiciones de vida: la población obrera vivía hacinada en casas húmedas. La escasa alimentación y las enfermedades produjeron un descenso de la esperanza de vida. La miseria moral era tan grave como la degradación física.

El proletariado agrícola era muy numeroso. Conocidos también como jornaleros, eran los continuadores de la vieja servidumbre del Antiguo Régimen pero con unas condiciones de trabajo aún peores.

El movimiento obrero

El movimiento obrero apareció cuando la clase trabajadora tomó conciencia de que aquella situación constituía un mal y que podía ser corregida y mejorada por medio de la acción colectiva.

El comienzo del movimiento obrero

Gran Bretaña

El ludismo, entre 1790 y 1817 en Gran Bretaña, tuvo como objetivo la destrucción de las máquinas por considerar que eran la causa de los males de los trabajadores. Se extendió también a Bélgica, los estados alemanes, Francia y España. El ludismo desapareció cuando los trabajadores comenzaron a diferenciar entre la máquina y el uso que se hacía de ella.

Las primeras asociaciones se autorizaron en 1793, pero se prohibieron por las Combination Laws en 1799. Se mantuvieron de forma clandestina a través de sociedades de socorros mutuos. En 1824, el Parlamento británico permitió el asociacionismo, pero únicamente por oficio y localidad. John Doherty fundó la Asociación Nacional para la Protección del Trabajo (1830) y Robert Owen creó la Great Trade Union (1834). Con más de medio millón de afiliados, esta asociación pretendió mejorar las condiciones de trabajo, pero el Gobierno la declaró ilegal.

El movimiento cartista tuvo su origen en la Asociación de Trabajadores de Londres fundada por William Lovett en 1836, que envió al Parlamento de Westminster la Carta del Pueblo (1838). Era un documento político, respaldado por miles de firmas, que recogía las peticiones de los trabajadores: el sufragio universal masculino, elecciones anuales, la modificación de las divisiones electorales y la remuneración a los parlamentarios.

Corrientes del cartismo

  • Radical: encabezada por O’Brien y O’Connor, era partidaria de la huelga general y de la acción violenta.
  • Moderada: liderada por Owen y Lovett, defendía el logro de las mejoras económicas y sociales por métodos pacíficos y la organización de cooperativas.

Francia

El movimiento de los sans-culottes de 1792 y Gracchus Babeuf, con su Conjura de los Iguales, es considerado uno de los primeros antecedentes del revolucionario social. Hasta 1848 estuvo aliado con los republicanos de izquierdas y con los socialistas utópicos.

El socialismo utópico

El socialismo es la doctrina que defiende la propiedad pública de los medios de distribución y de producción. Sus rasgos característicos suelen presentarse así:

  • Presencia burguesa.
  • Carácter generoso y desinteresado.
  • Creencia en un mundo mejor.
  • Concepción del trabajo como la única forma lícita de generar riqueza y crítica al sistema capitalista.
  • Creación de sociedades perfectas.
  • Sentido de la moral.

El socialismo utópico inglés

Robert Owen fue el principal representante del socialismo utópico inglés. Defendió el valor esencial de la educación para lograr un cambio en las formas de vida y crear una sociedad feliz. Viajó a Estados Unidos, donde fundó New Harmony, una cooperativa agrícola organizada democráticamente y con igualdad de salarios en la que no existía la propiedad privada. Regresó a Inglaterra y creó una bolsa nacional equitativa para obreros: en vez de dinero se usaban bonos de tiempo.

Socialismo utópico francés

Primera etapa:

El conde de Saint-Simon (1760-1825) aceptó la industria como principio ordenador de los nuevos tiempos. Diferenció entre ciudadanos activos y pasivos, de modo que la riqueza debería recaer sobre los primeros. Defendió la intervención del Estado en la economía para favorecer a los más pobres.

Étienne Cabet, autor de Viaje a Icaria, abogó por la democracia directa, la igualdad absoluta de las personas y el empleo racional de la industria y la técnica.

Charles Fourier propuso sustituir al Estado por el regreso a la naturaleza. Impulsó la creación de falansterios, colonias agrícolas e industriales a modo de cooperativas.

Segunda etapa:

Louis Blanc participó en la Revolución de 1848 e ideó el proyecto de los Talleres Nacionales. Propuso la conquista del poder por la vía democrática, imprescindible con el sufragio universal, y la nacionalización de los sectores básicos de la economía.

Louis-Auguste Blanqui fue partidario del complot violento y de la conspiración. Abogó por la dictadura obrera. Algunas de sus acciones más concretas fueron el asalto al Ayuntamiento de París en 1839 y su participación activa en 1848 tras la supresión de los Talleres Nacionales.

Pierre-Joseph Proudhon escribió «¿Qué es la propiedad?». La famosa frase «La propiedad es un robo» resume su crítica. Defendió la igualdad de todos y la justicia social para conseguir una mejor distribución de las riquezas: las relaciones de producción deben basarse en la cooperación y el consenso, para lo que el Estado y las leyes resultan innecesarias. Se lo considera un precursor del anarquismo.

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