Ceda


19. 
1. El bienio radical
Cedista (1933-35) 
— Triunfo del centroderecha. Elecciones noviembre1933 significaron triunfo
republicanosPartido Radical (102)CEDA (115), siendo decisivo.
gobierno del Partido Radical (Lerroux)(Gil Robles). 
— Política de rectificación de la legislación republicana socialista:
. Paralización de la política religiosa. Modificación de la legislación laboral: se modificó la composición de los jurados mixtos, sindicatos tenían mayoría. 
. Modificación de la reforma agraria: anulación de la ley de términos municipales y 
devolución de las tierras expropiadas sin indemnización. La reacción de UGT y CNT 
fue la convocatoria de una la huelga general en Junio, que acabó con numerosos 
muertos y heridos. 
. Conflicto de competencias con la Generalidad de Cataluña. Se recurre la Ley de 
Contratos de Cultivo ante el Tribunal de Garantías Constitucionales, que la declara 
inconstitucional. Un nuevo proyecto de estatuto vasco es rechazado por la oposición de Álava. 

— El final del bienio. Los escándalos de corrupción en el Partido Radical (Strauss y Perle 
sobornaron a dirigentes radicales para introducir en los casinos en España una ruleta 
trucada) y la negativa de Alcalá Zamora a entregar el gobierno a la CEDA precipitaron la 
convocatoria de elecciones para Febrero de 1936. 

2. El Frente Popular (1936) 
— Triunfo de la izquierda.
Las elecciones del 16 de Febrero de 1936 fueron muy tensas y 
agitadas. Los partidos de izquierdas se presentaron en la coalición del Frente Popular 
(republicanos de izquierda, socialistas y comunistas), contando con el apoyo de los 
anarquistas; mientras que los partidos de centro (radicales) y derecha (cedistas, 
monárquicos, tradicionalistas y falangistas) se presentaron desunidos. La ajustada victoria 
del Frente Popular, antes de la segunda vuelta, dio paso a un gobierno de republicanos de 
izquierda (Manuel Azaña)
, con el apoyo parlamentario de socialistas y comunistas. Los 
principales acontecimientos fueron los siguientes: 



18. 
2. La Constitución de 1931 
— Elecciones a Cortes Constituyentes. Los republicanos (radicales, 90; radicales-socialistas, 56…) 
y los socialistas (116) obtuvieron la victoria en las elecciones generales del 28 de Junio, 
frente a una derecha fragmentada y minoritaria donde destacaban los agrarios de Castilla y 
los tradicionalistas de Navarra. 
— La Constitución de 1931. La constitución, aprobada el 9 de Diciembre, fue el resultado del 
compromiso entre republicanos de izquierda y socialistas, dejando al margen al resto de las 
fuerzas políticas (constitución no consensuada). 
a. Derechos fundamentales. Además del reconocimiento de los cuatro garantías 
fundamentales (seguridad, libertad, propiedad e igualdad ante la ley), el título presenta 
las siguientes novedades: 
. El derecho de voto de la mujer. Defendido en los debates por Clara Campoamor 
(radical) y en contra de la opinión de Victoria Kent (radical-socialista) y Margarita 
Nelken (socialista), que consideraban que otorgar el voto a la mujer era entregar la 
victoria electoral a la derecha por la influencia que ejercía la Iglesia en ellas. 
. Restricciones a la Iglesia católica. Al clero secular se le suspenderá la financiación 
estatal en dos años y, respecto al clero regular: los jesuitas son disueltos y sus 
bienes expropiados, y el resto de las órdenes religiosas podrán serlo; mientras 
tanto, se les prohíbe que ejerzan la enseñanza o cualquier actividad industrial y 
comercial para su mantenimiento. 
. La propiedad puede ser objeto de expropiación forzosa por causa de utilidad social, 
previa indemnización; aunque también se puede socializar por una ley votada por 
mayoría absoluta en las Cortes. 
b. División de poderes. 
. Creación del Tribunal de Garantías Constitucionales por encima del Tribunal 
Supremo. Era un tribunal elegido por los partidos a través de los parlamentos 
autónomos (o los concejales de la regíón) y que tenía competencias en todos los 
asuntos relativos a la constitución, incluso podía procesar a los magistrados del 
Supremo. Igualmente, se establecíó el jurado. 
c. Las regiones autónomas.

3. El Bienio republicano
Socialista (1931-33) 
— Gobierno de republicanos de izquierda y socialistas. Aprobada la Constitución, la coalición de 
republicanos y socialistas eligió presidente de la república a Niceto Alcalá Zamora y acordaron 
no disolver las Cortes Constituyentes hasta aprobar una serie de leyes fundamentales que 
desarrollaran la Constitución. Alcalá Zamora encargó a Manuel Azaña que formara gobierno 
con los miembros de la coalición, pero se desmarcó el Partido Radical de Lerroux. 
— Las principales medidas 
. Los Estatutos de autonomía. La Izquierda Republicana de Cataluña había elaborado en 
1931 el Estatuto de Nuria y lo había refrendado por la mayoría del censo de la regíón. Este 
estatuto fijaba derechos individuales, la posibilidad de expandirse territorialmente, definía a 
Cataluña como Estado, declaraba el catalán como único idioma oficial y se atribuía en 
exclusiva competencias en orden público, justicia, enseñanza y hacienda (se arrogaba los 
impuestos estatales). Todo ello chocaba con la Constitución. 
Al pasar por las Cortes encontró grandes resistencias en todos los partidos, pero fue el 
fracaso del Golpe de Estado de Sanjurjo lo que permitíó a Azaña sacar adelante el Estatuto 
de Autonomía de Cataluña con recortes (Septiembre de 1932): los derechos individuales son 
los de la Constitución española, se prohíbe la federación de autonomías, define a Cataluña 
como una regíón autónoma con tres poderes (Generalidad, Parlamento y Tribunal de 
Casación), la cooficialidad del castellano y el catalán, competencias compartidas con el 
gobierno central en orden público, justicia y enseñanza, y se entregaba a la hacienda 
regional (el 100% del impuesto territorial y el 20% del subsidio). 
El proyecto de estatuto vasco-navarro fracasó por el rechazo de Navarra a integrarse en el 
País Vasco. 
. La Reforma agraria. En la mitad sur de España existía una enorme masa de jornaleros y, en 
menor medida, de arrendatarios frente a una propiedad latifundista, cuyos propietarios eran 
absentista. Todo ello contribuía a un desempleo crónico y a unos salarios bajos que sumían 
a esta masa de campesinos sin tierra en la pobreza, siendo su aspiración el reparto de 
tierras. La Ley de Bases de la Reforma Agraria pretendía que el Estado expropiara, previa 
indemnización, las tierras mal cultivadas, las de regadío que no estuviesen regadas, las 
permanentemente arrendadas o los latifundios de la alta nobleza o de señorío (estas últimas 
se expropiarían sin indemnización tras el fracaso del golpe de Sanjurjo en 1932). Estas 
tierras estatales se distribuirían en régimen de explotación colectivo o individual, según lo 
decidieran las comunidades campesinas. El organismo encargado de la aplicación de la ley 
sería el Instituto de Reforma Agraria (IRA), el cual tenía proyectado asentar a 75.000 
campesinos anualmente. La realidad fue que en dos años sólo hubo 12.000 asentamientos 
debido a la falta de recursos y la complejidad técnica de las expropiaciones.






17. — El Directorio Civil (1925-29) 
1. La nueva institucionalización. 
2. El crecimiento económico. El intervencionismo estatal en la economía se manifestó: 
. En fuertes inversiones en obras públicas sufragadas con deuda pública: embalses y 
canales para el fomento del regadío y la producción eléctrica, la creación de la red de 
alta tensión para la generalización de la electricidad, la construcción de 10.000 km de 
carreteras y 600 de ferrocarril. El fomento de las obras pública permitíó un 
espectacular desarrollo de la siderurgia, las cementeras y la producción eléctrica, lo 
que permitíó el pleno empleo durante este periodo. 
. La creación de compañías estatales en régimen de monopolio: Campsa (actual 
Repsol), para la difusión del petróleo con un acuerdo de suministro con la URSS, 
evitando el boicot de Shell y Standard-Oíl; y la CTNE (Telefónica, actual Movistar) 
para el desarrollo de las comunicaciones con la participación de ITT. 
3. La política social. Se basó en dos pilares: 
. Un sistema corporativo en las relaciones laborales. Se creó un organismo estatal, la 
Organización Corporativa Nacional, que integraba a la patronal y a los sindicatos 
(excepto los ilegales), utilizando los “comités paritarios” para resolver los conflictos 
laborales mediante la negociación. 
. Mejora del bienestar social 

— El final de la dictadura y de la monarquía (1930-31) 
1. La caída de Primo de Rivera.
. La división del Ejército 
. Decantación hacia el republicanismo de sectores dinásticos. Antiguos conservadores 
y liberales fundaron la Derecha Liberal Republicana (Alcalá Zamora). La oposición de 
los intelectuales a la dictadura cristalizó en la Agrupación al Servicio de la República 
(José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala). 
. El reagrupamiento de los partidos anti-sistema. La Alianza Republicana integra al 
Partido Radical de Lerroux, Acción Republicana de Azaña y al Partido Radical 
Socialista de Marcelino Domingo. Por otro lado, la Izquierda Republicana de Cataluña 
(ERC) integra a los nacionalistas separatistas de Maciá y Companys. 






16.Este periodo se caracteriza por la crisis de los partidos dinásticos, el avance de los 
partidos antisistema y la progresiva presencia del Ejército. Los partidos dinásticos entran en 
una crisis de liderazgo, tras la desaparición de la primera y segunda generación (Cánovas-
Sagasta y Maura-Canalejas) que provocará la fragmentación de estos partidos y la formación 
de gobiernos cada vez más débiles. Mientras tanto, los partidos antisistema (nacionalistas y obreristas) extienden su 
presencia, provocando la ruptura constitucional de España: los nacionalistas obteniendo la 
mancomunidad, después vindicando la autonomía y, finalmente, la separación de España; los 
obreristas utilizando el terrorismo y la huelga revolucionaria como medio de destruir o 
conquistar el Estado. La debilidad de los sucesivos gobiernos dinásticos y la amenaza separatista y 
revolucionaria termina con una progresiva intervención del Ejército, hasta que finalmente 
mediante un Golpe de Estado acaba con la Constitución de 1876. 

El avance de los partidos antisistema 
1. Republicanos. Las dos ramas del republicanismo (insurreccional y parlamentario) se unen 
en 1903 en la Uníón Republicana. La uníón se rompe en 1908, escindíéndose de nuevo en 
dos ramas: el Partido Radical de Alejandro Lerroux (insurreccional, anticlerical y 
obrerista) y el Partido Reformista de Melquíades Álvarez (parlamentario). 
2. Nacionalistas. La Liga Regionalista logra controlar electoralmente a Cataluña en 1907, 
vindicando la unificación de las competencias administrativas de las diputaciones de 
Cataluña, objetivo que logra con la creación de la Mancomunidad de Cataluña en 1914; 
pasando a continuación a solicitar la autonomía política. El PNV no logra controlar 
electoralmente el norte de las Vascongadas hasta 1918, pasando a continuación a exigir 
la autonomía política. En ambas regiones, a principios de la década de 1920, los sectores 
radicales de ambos partidos se escinden (Estat Català y Aberri), exigiendo la separación 
de España y la creación de un estado catalán y otro vasco. 
3. Obreristas. El anarquismo, además de su táctica terrorista, se organiza en 1910 en el 
sindicato CNT (Confederación Nacional del Trabajo) para poner en práctica la táctica de 
la huelga general revolucionaria. Respecto al marxismo, el PSOE entra en 1909 en 
coalición electoral con los republicanos para poder obtener un diputado en las Cortes; 
mientras que el sindicato UGT sigue su táctica de la huelga general revolucionaria. 
— La I Guerra Mundial y la crisis de 1917 

El desastre de Annual y sus consecuencias. El gobierno español procedíó a la ocupación 
efectiva del protectorado ante los avances franceses en su protectorado. El general 
Berenguer inicio la ocupación efectiva del sector occidental del Rif, menos conflictivo 
que el oriental. Mientras tanto, el general Silvestre, desde Melilla, toma la iniciativa de 
penetrar en el sector oriental hasta Annual (1921), sin tener aseguradas las líneas de 
abastecimiento y en contra de la orden de Berenguer. Sus tropas son cercadas por Abd 
el-Krim, provocando una retirada caótica que causa 10.000 muertos. La ofensiva rifeña es 
parada en Melilla por la Legión al mando del general Berenguer. 
El Gobierno crea la comisión Picasso para delimitar las responsabilidades militares en el 
desastre, proponiendo el procesamiento de Berenguer y 40 oficiales. Pero la presión de 
republicanos y socialistas obligó al Gobierno a crear una comisión para delimitar 
responsabilidades políticas, incluyendo al rey. Esta decisión fue la causa última de la 
caída del régimen parlamentario, ya que el general Primo de Rivera dio un golpe de 
Estado contra el Gobierno el 13 de Septiembre de 1923. 

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