Novecentismo y Vanguardia: La renovación literaria del siglo XX
En la segunda década del siglo XX, frente a los modernistas y los noventayochistas, surgen postulados ideológicos y artísticos que invitan al cambio. Se abren entonces dos caminos para diferenciarse de todo lo anterior: uno convencional, bajo el magisterio de Ortega y Gasset, conocido como la Generación del 14 o Novecentismo; y otro rupturista, definido como el arte nuevo de la Vanguardia.
El Novecentismo o Generación del 14
Se agrupa bajo el nombre de novecentismo a un conjunto de escritores que suceden a los del 98. Aunque sus preocupaciones vitales y sociales son parecidas (por ejemplo, el problema de la regeneración española), los escritores novecentistas poseen rasgos comunes que los diferencian de los noventayochistas:
- Sólida formación universitaria.
- Preferencia por la cultura urbana.
- Apuesta por el europeísmo (frente al casticismo del 98).
- Predominio de la actitud intelectual y objetiva.
- Alejamiento de la subjetividad, el sentimentalismo y el tono apasionado.
- Interés por la depuración del lenguaje y rechazo de la tradición romántica y el realismo del XIX.
Su estilo se caracteriza por la pulcritud, la armonía, la claridad, el orden y la sobriedad.
Representantes destacados
- Ensayo: José Ortega y Gasset (España invertebrada, La rebelión de las masas, La deshumanización del arte), Eugenio D’Ors (Glosario) y Gregorio Marañón (Pensamiento, historia y medicina).
- Novela: Ramón Pérez de Ayala (Belarmino y Apolonio, Tigre Juan), Gabriel Miró (Las cerezas del cementerio, El obispo leproso) y Wenceslao Fernández Flores (El bosque animado).
- Poesía: Juan Ramón Jiménez, cuya trayectoria se divide en tres etapas: sensitiva (influencia de Bécquer), intelectual (poesía pura, Diario de un poeta recién casado) y suficiente o verdadera (etapa del exilio).
La Vanguardia estética
Hacia 1910, y especialmente tras el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914, surgen en Europa movimientos que buscan la renovación radical de las formas artísticas. Todos estos ismos comparten características comunes:
- Rechazo y ruptura con el arte anterior.
- Afán de experimentación con nuevas formas y temas.
- Carácter elitista (dirigido a una minoría).
- Exaltación de la imaginación creadora y defensa de la autosuficiencia del arte.
Principales movimientos
- Futurismo: Exalta la velocidad, la energía y la máquina.
- Cubismo: Descompone la realidad y reivindica el collage y el caligrama.
- Expresionismo: Prioriza la subjetividad creadora.
- Dadaísmo: Rebeldía contra la lógica y las convenciones estéticas.
- Surrealismo: Liderado por André Breton, proclama la libertad absoluta del creador mediante la escritura automática. Influyó notablemente en autores como Lorca, Aleixandre, Cernuda y Alberti.
- Ultraísmo y Creacionismo: Movimientos de gran impacto en España, con figuras como Guillermo de Torre y Vicente Huidobro.
Ramón Gómez de la Serna y el teatro vanguardista
Ramón Gómez de la Serna fue el principal difusor de las vanguardias en España a través de su revista Prometeo. Su aportación más original son las greguerías, frases breves que combinan metáfora y humor. En el teatro, la influencia vanguardista se observa en obras como El hombre deshabitado de Alberti o El público de Lorca.
En definitiva, los movimientos vanguardistas se presentaron como corrientes alternativas, juveniles y rupturistas que dejaron una profunda huella en el arte posterior.
