La crisis del sistema de la Restauración (1914-1923)
Hasta 1914 se intentó regenerar el sistema con las reformas de Maura y Canalejas, pero su fracaso provocó una creciente inestabilidad política que estalló en la Revolución de 1917 y culminó con el golpe de Estado de 1923. El declive de los partidos del turno hizo que los gobiernos fueran incapaces de controlar los problemas.
El impacto de la Primera Guerra Mundial
En 1914, España declaró la neutralidad con el gobierno de Eduardo Dato. Desde 1915, España se convirtió en suministradora de los países en guerra, lo que impulsó la producción industrial y generó más ingresos que gastos entre 1915 y 1919. Sin embargo, el aumento de exportaciones y las dificultades para importar provocaron desabastecimiento interior y subida de precios, aumentando la conflictividad social y el movimiento obrero.
La crisis de 1917
En 1917, tres conflictos amenazaron el sistema de la Restauración:
- Protesta militar: Las Juntas de Defensa, formadas por oficiales de infantería, protestaban contra los ascensos de militares destinados en Marruecos, defendían la escala cerrada por antigüedad y reclamaban subidas salariales.
- Protesta política: La Asamblea de Parlamentarios, convocada en Barcelona por la Lliga Regionalista de Cambó, pedía abrir las Cortes y formar un gobierno provisional. Fracasó por la escasa asistencia y falta de apoyo.
- Huelga general: En agosto de 1917, UGT y CNT convocaron una huelga general revolucionaria que fue duramente reprimida.
Descomposición y caída del régimen
Tras 1917, se descompusieron los partidos dinásticos y crecieron las reivindicaciones autonomistas. La crisis social fortaleció a los sindicatos, destacando en Barcelona la huelga de La Canadiense. En 1921, el Desastre de Annual, donde el general Silvestre fue derrotado por Abd-el-Krim, provocó una grave crisis política que el Expediente Picasso no pudo resolver, frenado por el golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera el 12 de septiembre de 1923.
La dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
El 13 de septiembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera inició una dictadura militar con el apoyo de Alfonso XIII. El régimen se dividió en dos etapas:
- Directorio Militar (1923-1925): Carácter provisional. Se suspendió la Constitución de 1876, se disolvieron las Cortes y se resolvió el problema de Marruecos con el desembarco de Alhucemas.
- Directorio Civil (1925-1930): Intento de consolidación mediante el partido único Unión Patriótica y la Asamblea Nacional Consultiva. Se aplicó una política social corporativista y se impulsaron grandes obras públicas.
La dictadura fracasó al perder apoyos y desprestigiar a la monarquía, lo que desembocó en la proclamación de la Segunda República en 1931.
Raíces de la inestabilidad: El regeneracionismo fallido
Uno de los principales problemas fue la descomposición de los partidos dinásticos tras la desaparición de Cánovas y Sagasta. El nacionalismo en Cataluña, País Vasco y Galicia y el conflicto en el protectorado de Marruecos fueron focos constantes de tensión.
Reformas y conflictos previos
Tras el 98, se intentaron reformas regeneracionistas:
- Antonio Maura: Impulsó una “revolución desde arriba” (Ley electoral de 1907), interrumpida por la Semana Trágica de Barcelona en 1909.
- José Canalejas: Lideró el último intento reformista (servicio militar obligatorio, ley del candado), hasta su asesinato en 1912.
Finalmente, la transformación económica impulsó un movimiento obrero dividido entre el socialismo de la UGT y el anarquismo de la CNT, sindicato fundado en 1910 que rechazaba el Estado.
