CULTURA Y PERSONALIDAD
Rechazo de la causalidad y la evolución; influencia de Freud y Boas
Interpretación de las culturas en términos psicológicos. Interrelacionan las creencias y prácticas culturales con la personalidad del individuo. Importancia de las experiencias de la edad temprana, aunque no siempre se explica por qué surgen las creencias y prácticas que, según ellos, moldean la personalidad o los caracteres nacionales.
En el pasado, los antropólogos creían que una personalidad típica era lo que prevalecía entre la gente de una sociedad dada, debido a la cultura que compartían. También pensaban que las diferencias entre las culturas correspondían a diferencias de tipo de personalidad que se presumía eran típicas o prevalecientes en esas culturas.
Conceptos asociados
- Personalidad configuracional
- Estructuras de carácter
- Personalidad básica o modal
- Carácter nacional
Esta línea o perspectiva es característica de la Antropología Psicológica de claro desarrollo norteamericano, que retomó aportes de autores como Freud y Boas.
Ruth Benedict
Ruth Benedict fue la pionera en los estudios sobre cultura y personalidad, con su libro publicado por primera vez en 1934. Esta antropóloga cultural norteamericana fue una de las figuras más importantes del movimiento de cultura y personalidad que dominó buena parte del pensamiento antropológico norteamericano en las décadas de 1930 y 1940.
Enfoque configuracional
Su contribución más importante y controvertida fue el argumento para el estudio de culturas completas, que ella llamó configuracionalista. Cada cultura, creía Benedict, está moldeada en una forma o modelo único; es decir, se organiza alrededor de un ethos cultural central y, consecuentemente, es una configuración o totalidad integrada. Aunque los miembros individuales en esas culturas pueden diferir en sus personalidades, el sistema cultural tiende a empujarlos hacia un tipo ideal de personalidad. Aquellos cuya personalidad es más compatible con el ideal cultural deberían ser los más felices y los que mejor se ajustan a la sociedad.
Así, por ejemplo, podríamos decir que el ethos de la cultura argentina es distinto al ethos nacional chileno o brasileño; asimismo, existiría un ethos cultural mapuche que configura una personalidad mapuche, etc.
Para Benedict, la cultura es el conjunto (o la configuración) de conocimientos, creencias, valores, actitudes y emociones que caracteriza a una sociedad. No se trata de una mera acumulación de rasgos culturales: las culturas tienen forma, constituyen modelos (patterns). Cada cultura es una totalidad y está integrada.
Benedict atribuye rasgos psicológicos a la cultura, y a menudo habla de ella como el temperamento o la personalidad de un pueblo, retomando el concepto de «espíritu» (Geist) que habían empleado autores como Bastian o Boas. La cultura puede entenderse como un sistema de creencias que proporciona coherencia interna a una sociedad.
Margaret Mead (1901–1978)
Margaret Mead, primera alumna graduada de Benedict, siguió una senda similar de pensamiento. Consistentemente enfocó la cultura como un comportamiento aprendido y estudió especialmente las instituciones de la transmisión cultural a través de las generaciones.
Entre sus aportes está la demostración de que la transmisión cultural —especialmente en sociedades complejas— fluye en dos direcciones: desde la generación paterna hacia los hijos y también al revés, de los hijos hacia los padres.
El mismo fenómeno que Benedict había visto como una configuración cultura/personalidad, Mead lo denomina una estructura de caracteres. «La esencia del enfoque cultural es que todos los miembros de una determinada cultura participan del mismo carácter cultural», dice Mead.
En los inicios de su carrera estudió en Nueva Guinea, Samoa y Manus. En su libro Mayoría de edad en Samoa (1928) mostró que ciertas prácticas de crianza producen estructuras de carácter características entre los adultos. Por ejemplo, la libertad sexual durante la crianza de las niñas samoesas explica por qué ellas no experimentaban crisis y frustraciones durante la adolescencia.
Cora du Bois (nac. 1903)
Cora du Bois fue otra antropóloga cultural interesada en la relación entre cultura y personalidad. En su libro La gente de Alor usó el término personalidad modal para referirse al patrón o pauta de atributos de personalidad estadísticamente más frecuente (es decir, basado en la moda estadística).
La moda estadística fue seleccionada como la medida apropiada de tendencia central, lo que explica el nombre del concepto: la personalidad modal. Así, la personalidad modal es el patrón de atributos de personalidad estadísticamente más frecuente encontrado en una muestra de pruebas psicológicas. En otras palabras, la personalidad básica se expresa en el tipo más frecuente de patrón individual de comportamiento observado en una sociedad.
Este enfoque era esencialmente un instrumento metodológico concebido por Cora du Bois y A. F. C. Wallace para remediar una brecha en la teoría de la personalidad básica desarrollada por Kardiner: la falta de un medio matemático y objetivo para determinar la configuración típica de los rasgos de personalidad en una sociedad.
Anthony Wallace
Anthony Wallace buscó correlacionar cultura y personalidad a partir de estadísticas y encontró que existía una moda estadística. Observó que la personalidad más frecuente ocupaba alrededor de un 30% de la población y empleó tests proyectivos de personalidad para identificar esa moda.
La cultura consigue integrar a la mayoría de la población sin que eso implique que sus integrantes tengan una personalidad tan definida; por ello, decir que la cultura es una personalidad a gran escala es, en buena medida, una metáfora.
Wallace señaló que lo importante no es que una personalidad esté encarnada por un 30% de la población, sino que la existencia de una personalidad más frecuente no basta para explicar la difusión y la integración social. La cultura integra a todos los miembros, aun cuando la coincidencia con la modalidad dominante sea parcial.
Según Wallace, en el seno de una cultura se organizan instituciones que definen lo que significa el bien y el mal; todo el conjunto de significados aprendidos se organiza y se introyecta. Cuando hay procesos de cambio rápido y el mapa cognitivo no se actualiza, ese mapa puede quedar obsoleto y generar tensiones sociales.
Erich Fromm
Erich Fromm plantea que la cultura la hacen los seres humanos y que para entenderla es necesario comprender en qué medida esta permite la realización personal. Fromm se centra en el hecho personal: el ser humano necesita la realización personal.
Fromm da un paso más allá de la relación entre cultura y personalidad y propone estudiar la relación entre cultura y realización personal: qué puede aportar la cultura a la realización del individuo. La cultura debe posibilitar los aspectos de la personalidad para que esta pueda realizarse dentro de ella; si una cultura no permite esa realización, se generan tensiones.
El ser humano necesita que su experiencia esté organizada; existe la necesidad de una organización máxima, a lo que Fromm alude con la idea del camino intrincado o del mapa cognitivo. Cuando las instituciones y significados culturales dejan de funcionar o se transforman rápidamente, el mapa cognitivo puede quedar desfasado y aparecer dificultades para la adaptación personal y social.
Conclusión
Las propuestas de Benedict, Mead, du Bois, Wallace y Fromm ofrecen distintas maneras de comprender la relación entre cultura y personalidad: desde modelos configuracionales y estructuras de carácter hasta medidas estadísticas como la personalidad modal y reflexiones sobre la realización personal. Todas contribuyen a mostrar cómo la cultura organiza significados, roles y expectativas que influyen en los modos de ser y sentir de los individuos, sin reducir la complejidad de los sujetos a una única tipología.
