La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
A comienzos del siglo XX, el sistema político de la Restauración borbónica atravesaba una profunda crisis. El turnismo entre conservadores y liberales estaba desacreditado por el caciquismo, el fraude electoral y la corrupción. A ello se sumaban el crecimiento del movimiento obrero, los nacionalismos periféricos y el fracaso militar en Marruecos, especialmente tras el Desastre de Annual (1921), que provocó un grave desprestigio del Ejército y de la monarquía de Alfonso XIII.
En este contexto, el 13 de septiembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado con el apoyo del rey, el Ejército y las élites económicas. El monarca aceptó el golpe y encargó a Primo de Rivera la formación de un gobierno, suspendiendo la Constitución de 1876, disolviendo las Cortes y estableciendo una dictadura.
Etapas del régimen
- Directorio Militar (1923-1925): El poder estuvo en manos exclusivamente de militares. Se declaró el estado de guerra, se impuso la censura de prensa, se prohibieron los partidos políticos y los sindicatos, y se reprimieron los movimientos nacionalistas. El principal éxito fue el Desembarco de Alhucemas (1925), que puso fin a la guerra de Marruecos.
- Directorio Civil (1925-1930): Primo de Rivera intentó institucionalizar el régimen. Se creó un partido único, la Unión Patriótica, y una Asamblea Nacional Consultiva. En el plano económico, el Estado intervino mediante obras públicas y la creación de monopolios como CAMPSA y Telefónica.
A partir de 1929, la crisis económica internacional y el aumento de la oposición debilitaron el régimen. Primo de Rivera dimitió en 1930, dando paso a la llamada “dictablanda” del general Berenguer. La oposición republicana se organizó en el Pacto de San Sebastián, culminando en la proclamación de la Segunda República tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931.
La Segunda República Española (1931-1936)
La Segunda República se proclamó el 14 de abril de 1931. Se formó un Gobierno Provisional presidido por Niceto Alcalá-Zamora, que convocó elecciones a Cortes Constituyentes. Estas Cortes elaboraron la Constitución de 1931, un texto avanzado para su época.
Pilares de la Constitución de 1931
- Sufragio universal: Incluyendo por primera vez el voto femenino, defendido por Clara Campoamor.
- Estado laico: Separación entre Iglesia y Estado, supresión del presupuesto del clero y educación laica.
- Autonomías: Reconocimiento de la posibilidad de conceder estatutos de autonomía, como el de Cataluña (1932).
- División de poderes: Sistema parlamentario con tribunales independientes.
A pesar de las esperanzas de modernización, la República enfrentó fuertes resistencias de sectores conservadores, militares y eclesiásticos, lo que generó una gran inestabilidad política.
La Guerra Civil Española (1936-1939)
La Guerra Civil fue el conflicto más grave de la historia contemporánea de España, derivado de la polarización social tras la victoria del Frente Popular en febrero de 1936. El golpe de Estado, iniciado el 17 de julio de 1936, fue liderado por generales como Emilio Mola y Francisco Franco.
Desarrollo y consecuencias
El conflicto tuvo una dimensión internacional clara: el bando sublevado recibió apoyo de la Alemania nazi y la Italia fascista, mientras que la República contó con el apoyo de la Unión Soviética y las Brigadas Internacionales. Hitos clave fueron el bombardeo de Guernica (1937) y la Batalla del Ebro (1938).
El 1 de abril de 1939, Franco anunció la victoria, instaurando una dictadura que se prolongaría hasta 1975, caracterizada por la represión política y la supresión de las libertades democráticas.
