Variedades lingüísticas
1. Variedades diatópicas (geográficas)
Son las variaciones que dependen del territorio. Cuando una variedad se asocia a una zona concreta, hablamos de dialecto.
En el español distinguimos tres grandes áreas:
- El español septentrional: Propio de la mitad norte peninsular, es más conservador. Mantiene la distinción entre /s/ y /θ/, por lo que no suenan igual casa y caza. Es frecuente el leísmo (Le vi ayer), se pronuncian claramente las consonantes finales y se usa vosotros.
- El español meridional: Propio del sur y Canarias, presenta una mayor evolución fonética. Es característico el seseo (casa y caza suenan igual), en algunas zonas el ceceo, la aspiración o pérdida de la -s final (loh niñoh), la pérdida de la -d intervocálica (cansao) y el uso de ustedes en lugar de vosotros.
- El español de América: Comparte rasgos con el meridional, como el seseo y el yeísmo (calló y cayó suenan igual). En muchos países se emplea el voseo (vos tenés), se usa siempre ustedes y existen diferencias léxicas como manejar en vez de conducir o computadora en vez de ordenador.
2. Variedades diastráticas (sociales)
Estas variedades dependen del nivel cultural y social del hablante, destacando niveles como el culto, entre otros.
3. Variedades diafásicas (situacionales)
Dependen de la situación comunicativa, es decir, del contexto, del tema y del interlocutor. Se relacionan con el concepto de registro.
- El registro formal: Se emplea en situaciones académicas, laborales o institucionales. Es cuidado y preciso: «Le agradecería que me facilitara la documentación solicitada».
- El registro coloquial: Se utiliza en situaciones informales, entre amigos o familiares: «Pásame eso, anda».
- El registro vulgar: Aparece cuando el lenguaje es descuidado o incorrecto: «Me se ha olvidao».
4. Variedades diacrónicas (históricas)
Son los cambios que experimenta la lengua a lo largo del tiempo. El español actual no es igual que el medieval. Por ejemplo, antes se decía fazer y hoy decimos hacer. Estas diferencias muestran la evolución histórica de la lengua.
Idiolecto, Jerga y Argot
Idiolecto
El idiolecto es la forma particular de hablar de cada individuo. Aunque dos personas compartan dialecto y nivel cultural, nunca hablan exactamente igual. Cada persona tiene sus muletillas, entonación y vocabulario propio. Por ejemplo, alguien puede repetir constantemente «en plan» o «¿sabes?».
Jerga
La jerga es un tipo de lenguaje específico utilizado por un grupo profesional o social para facilitar la comunicación interna. No pretende ocultar información, sino especializarla. Por ejemplo, los médicos dicen infarto agudo de miocardio en lugar de ataque al corazón; los informáticos usan términos como bug o software.
Argot
El argot es un lenguaje propio de grupos marginales o cerrados que sí tiene intención de ocultar el significado a personas ajenas. Por ejemplo, pasta para referirse al dinero o madero para la policía.
Situaciones de contacto de lenguas
Cuando en un territorio conviven varias lenguas pueden darse distintos fenómenos:
- El monolingüismo: Ocurre cuando solo se habla una lengua.
- El bilingüismo: Se da cuando una comunidad utiliza dos lenguas con la misma consideración social.
- La diglosia: Aparece cuando en una comunidad existen dos lenguas o variedades, pero una tiene mayor prestigio y se usa en contextos formales, mientras que la otra queda relegada a contextos familiares.
- Una lengua minorizada: Es aquella que, aunque tenga hablantes, está desplazada socialmente por otra dominante.
- La glotofobia: Es la discriminación hacia una persona por su forma de hablar, su acento o su variedad dialectal.
Estereotipos y prejuicios lingüísticos
Un estereotipo lingüístico es una idea simplificada o exagerada sobre cómo habla un grupo. Por ejemplo, decir que «los andaluces hablan mal» o que «el alemán suena agresivo».
Los prejuicios lingüísticos surgen cuando se considera que una variedad es superior a otra, lo cual no es correcto desde el punto de vista lingüístico, ya que todas las variedades son sistemas completos y válidos.
Tipos de palabras por su origen
- Sustrato: Palabras de lenguas anteriores al latín. Ejemplo: barro, perro.
- Superestrato: Palabras de pueblos posteriores a la romanización (germánicos, árabes). Ejemplo: guerra, aceite.
- Cultismos: Palabras del latín o griego con pocos cambios. Ejemplo: audición, actor.
- Patrimoniales: Palabras del latín que han evolucionado fonéticamente. Ejemplo: llamar (de clamare), ojo (de oculus).
- Dobletes: Dos palabras del mismo origen latino: una culta y otra patrimonial. Ejemplo: pleno / lleno.
- Préstamos: Palabras tomadas de otros idiomas. Ejemplo: fútbol, pizza, software.
- Neologismos: Palabras nuevas o con significado nuevo. Ejemplo: wifi, influencer.
