Escultura Gótica
El desarrollo de la escultura se ve estrechamente ligado a la arquitectura, teniendo así como principal soporte la portada de las iglesias. Aunque también se encuentran esculturas en los pórticos laterales, destacan elementos como:
- El tímpano: el cual facilita la narración de las historias.
- Las arquivoltas: que están apoyadas en peanas cubiertas por doseletes.
- Las jambas: que también acogen imágenes.
En la escultura gótica, entre los materiales predominan la piedra, aunque también se utiliza la madera y el mármol. Como novedad, aparecen piezas integradas en la arquitectura con una fuerte individualidad, tales como los sepulcros, retablos y sillerías del coro.
La escultura gótica se caracteriza por el naturalismo y la humanización, aunque las figuras se sigan concibiendo de forma ideal. Este naturalismo se observa en las expresiones individualizadas, el gusto por los detalles, la atención a la anatomía y la comunicación entre los personajes. No obstante, las escenas dejan de ser convencionales y narrativas para ser más de tipo anecdótico y cotidiano. Además, aparecen nuevos temas en la iconografía como la representación del Juicio Final, en la que se humaniza con la imagen de la Virgen y de San Juan como intercesores ante Cristo. Asimismo, las escenas de la vida de Jesús tuvieron un gran desarrollo, al igual que el creciente culto a la Virgen María y la representación frecuente de los santos.
Manifestaciones Regionales
Las principales manifestaciones se presentan en distintos lugares:
- Francia: Los conjuntos escultóricos están integrados en las catedrales, destacando la Catedral de Notre Dame de París como modelo de la escultura gótica francesa.
- Alemania: Destaca la Catedral de Estrasburgo, siendo la mejor muestra de escultura monumental con figuras estilizadas, ropajes de finos pliegues, volumen y fuerza expresiva.
- Italia: El foco principal se encuentra en Pisa, donde la escultura no está ligada precisamente a la arquitectura, sino que se desarrolla con elementos de la iglesia poco comunes.
- Península Ibérica: La primera escultura gótica se construye en Burgos, en la Puerta del Sarmental, cuya portada también trata el Juicio Final. También destaca la Catedral de León, y Castilla fue el centro escultórico durante el gótico tardío.
La Catedral de León
La Catedral de León, junto con la de Burgos, representa la arquitectura gótica afrancesada en Castilla, siendo una versión reducida de la Catedral de Reims. Su fachada principal refleja la influencia formal de la Catedral de Chartres, especialmente en la decoración escultórica, destacando la Virgen Blanca en el parteluz de la puerta central del transepto sur. También hereda el estilo septentrional francés en las vidrieras, como se evidencia en las de la Sainte-Chapelle.
Esta obra tuvo como autores a Enrique de Burgos y Juan Pérez, y corresponde a los años 1255-1300. Fue construida con materiales predominantes tales como piedra, hormigón y vidrio, siendo de vital importancia como centro de peregrinación.
Estructura y Composición
En la fachada occidental se observa una triple portada ojival, un triforio, un gran rosetón y, finalmente, un gablete flanqueado por dos pináculos. Separadas de este cuerpo, se levantan dos torres de planta cuadrada coronadas por pináculos. Los muros laterales están seccionados por contrafuertes y arbotantes con pináculos que recogen el peso de la bóveda de la nave central, permitiendo abrir numerosos ventanales.
En el interior, presenta una planta basilical cruciforme de tres naves con una cabecera formada por el transepto (también de tres naves) y un ábside con deambulatorio donde se abren cinco capillas radiales. Debido a la escasa longitud de los tramos de la nave central, la catedral presenta una cabecera muy grande. Asimismo, contiene una gran cantidad de ventanales apuntados que aportan luminosidad, y el techo se cierra con bóveda de crucería. Su estructura domina el espacio urbano, impacto que se consiguió derrumbando edificios a su alrededor.
Pintura Gótica
En la pintura gótica destaca el uso de ventanas, lo que redujo el espacio para la pintura mural, a excepción de Italia. Esto permitió el desarrollo de la pintura sobre tabla, que adoptó formas como el tríptico o el políptico. La culminación será el retablo, combinación de tablas y esculturas para la decoración del altar. El retablo se divide en:
- Predela: Nivel inferior.
- Cuerpos: Elementos horizontales separados por doseletes o arquillos.
- Calles: Elementos verticales, siendo la calle central usualmente más ancha.
La técnica principal para la tabla fue el temple. En cuanto a la iconografía, se multiplican las imágenes de santos como mediadores. La naturaleza adquiere importancia gracias a los franciscanos, y otros temas frecuentes son la crucifixión y la aparición de elementos teatrales que implican individualización.
Pintura Italiana del Trecento
Se centra en Florencia y Siena:
- Florencia: El protagonista fue Giotto di Bondone, gran innovador que rompió con el bizantinismo para aproximarse a la naturaleza. Sus figuras se mueven con una libertad desconocida desde la antigüedad. Sus obras más importantes están en la Capilla de la Arena de Padua. También destacó Cimabue.
- Siena: Mantiene las formas espiritualistas del gótico. Su principal representante es Simone Martini, con personajes delicados y obras como la Anunciación y el retrato de Guidoriccio da Fogliano.
Los Primitivos Flamencos (Siglo XV)
Los Van Eyck y otros pintores llamados «flamencos primitivos» generaron debates sobre su pertenencia al Gótico o al Renacimiento. El auge en Flandes se debió al patrocinio de la burguesía urbana, que demandaba el cuadro de caballete favorecido por la técnica del óleo.
Sus características principales incluyen:
- Uso de tablas de nogal y roble con estuco y blanco de plomo para dar luminosidad.
- Perfeccionamiento del óleo (aceites de linaza y nueces) y uso de veladuras.
- Atención minuciosa al dibujo (pelos, arrugas, telas).
- Concepción tridimensional del espacio y uso de espejos convexos.
- Temas religiosos representados en interiores domésticos cotidianos.
- Desarrollo del retrato, inicialmente vinculado a los donantes y luego con autonomía propia.
Jan Van Eyck es el maestro indiscutible, reconocido por su realismo simbólico y meticulosidad. Sus obras fundamentales son el Políptico de la Adoración del Cordero Místico, la Virgen del Canciller Rolin y el Matrimonio Arnolfini.
El Matrimonio Arnolfini
Este retrato de Van Eyck es una de las grandes obras de la pintura universal. Destaca por su tratamiento envolvente de la luz natural y su concepción del espacio, influyendo en artistas como Velázquez (Las Meninas) y anticipando a Vermeer. Formó parte de la colección de Felipe IV y actualmente se encuentra en la National Gallery de Londres.
El Artista y su Época
Jan van Eyck fue elogiado por Bartolomeo Facio y Giorgio Vasari, este último atribuyéndole la invención de la pintura al óleo. Trabajó en la corte de Felipe el Bueno, duque de Borgoña. El cuadro retrata al rico mercader Giovanni Arnolfini y su esposa Jeanne Cenami, reflejando la prosperidad de la burguesía en ascenso.
Análisis Simbólico
Según Erwin Panofsky, la obra está cargada de simbolismos matrimoniales:
- Gesto de las manos: Representa un juramento.
- Espejo convexo: Amplía el espacio y refleja al pintor y a otro testigo.
- Vela encendida: Simboliza a Cristo como testigo invisible.
- Perrito: Representa la fidelidad.
- Zuecos: Sugieren que se pisa suelo sagrado.
- Frutas y perlas: Simbolizan el Paraíso y la pureza de la Virgen.
- Inscripción: «Jan van Eyck fuit hic» (Jan van Eyck estuvo aquí).
Comentario Final
El retrato de Van Eyck es considerado una de las grandes obras de la pintura universal y su espejo es elogiado por Bartolomeo Facio como algo «admirable». La brillante concepción del espacio en este cuadro influyó en artistas posteriores, como Velázquez en Las Meninas. Van Eyck también destacó por su tratamiento envolvente e intimista de la luz natural, anticipando la pintura de Vermeer. El cuadro formó parte de la colección de Felipe IV y, tras pasar por El Escorial, fue llevado por tropas francesas en 1813. En 1842, la National Gallery lo adquirió, donde se puede contemplar en la actualidad.
