El sistema de la Restauración: del turnismo al desastre del 98


La Restauración Borbónica (1875-1931)

La Restauración es el período de la historia de España que abarca desde 1875 hasta 1931, caracterizado por el regreso de los Borbones al trono tras la ruptura dinástica y política que supuso el Sexenio Democrático (1868-1874). Este proceso fue orquestado por el historiador Cánovas del Castillo mediante el Manifiesto de Sandhurst (1 de diciembre de 1874) y facilitado por el pronunciamiento de Sagunto del general Martínez Campos, que restauró la monarquía en la figura de Alfonso XII.

Fundamentos del Ideario Canovista

Este periodo se define por una estabilidad política basada en el consenso de los sectores burgueses, garantizando libertades y pluralismo, mientras se excluía a las clases populares. Los pilares del sistema fueron:

  • Liberalismo doctrinario: Defensa del orden, la propiedad privada y la monarquía.
  • Relación con la Iglesia: Reconciliación del Estado con la institución eclesiástica, otorgándole influencia en la educación a cambio de aceptar las desamortizaciones.
  • Desmilitarización: Exclusión del Ejército de la política para evitar la influencia de los «espadones».

La Constitución de 1876

Fue un compromiso entre la Constitución moderada de 1845 y la democrática de 1869. Sus rasgos principales incluyen:

  • Amplia declaración de derechos.
  • Confesionalidad del Estado y libertad de culto.
  • Soberanía compartida entre el Rey y las Cortes.
  • Cortes bicamerales (Congreso y Senado).

El Sistema de Turnismo y la Manipulación Electoral

Cánovas diseñó un sistema bipartidista para asegurar la estabilidad institucional:

  • Partido Conservador (Cánovas): Representaba a la aristocracia y la alta burguesía.
  • Partido Liberal (Sagasta): Agrupaba a las clases medias.

Para garantizar la alternancia pacífica, se recurría al caciquismo y al pucherazo (falsificación de censos y manipulación de resultados). El encasillado permitía decidir de antemano quién ganaría cada escaño.

El Pacto del Pardo y el Parlamento Largo

Tras la muerte de Alfonso XII en 1885, Cánovas y Sagasta firmaron el Pacto del Pardo para garantizar la estabilidad durante la Regencia de María Cristina. El «Parlamento Largo» (1885-1890) del Partido Liberal impulsó reformas clave como la Ley de Asociaciones, la abolición de la esclavitud en Cuba y el sufragio universal masculino.

Oposición y Crisis de Fin de Siglo

El régimen enfrentó la oposición de diversas fuerzas:

  • Carlistas: Debilitados tras la Tercera Guerra Carlista.
  • Republicanos: Fragmentados en diversas tendencias (posibilistas, federales, etc.).
  • Nacionalismos: Surgimiento de movimientos culturales y políticos en Galicia (Rexurdimento), País Vasco (PNV) y Cataluña (Renaxença).
  • Movimiento Obrero: Fundación del PSOE (1879) y la UGT, junto a un anarquismo activo que recurrió a la acción directa.

El Desastre del 98

La pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas tras la guerra contra Estados Unidos marcó el fin del Imperio colonial. Este evento provocó una profunda crisis de identidad y el surgimiento del Regeneracionismo, liderado por Joaquín Costa, quien denunció las lacras del sistema bajo el lema «Oligarquía y caciquismo». Paralelamente, la Generación del 98 aportó una visión crítica desde la cultura y la literatura.

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