Evolución de la Literatura Española: Poesía, Novela y Teatro desde la Posguerra hasta la Actualidad


Poesía de Posguerra: Arraigada y Desarraigada

Poesía Arraigada

La Poesía Arraigada comienza con la revista Garcilaso, de donde sus autores reciben el nombre de Garcilasistas. En ella predomina la intimidad emocionada del testimonio personal. Se trata de una poesía escapista, con valores patrios como el militarismo o Dios; sus autores se decantan más por la creación como patriotismo que por la crítica, al modo de los escritores del 98.

Rasgos principales:

  • Omisión de las referencias al dramatismo histórico de la posguerra.
  • Temática de sentimiento religioso, recuperación de las glorias hispánicas y las vivencias cotidianas y personales.
  • Esteticismo procedente del Renacimiento.
  • Uso de estrofas clásicas como el soneto.

Principales autores arraigados: Luis Rosales y Leopoldo Panero.

Poesía Desarraigada

La Poesía Desarraigada crea un estilo tremendista: es un reflejo, usando la primera persona del «yo», de la desolación y brutalidad de España en la posguerra. La guerra deja marcados a los escritores y, en esta etapa, poetas de la Generación del 27 como Vicente Aleixandre vuelven a publicar.

Rasgos principales:

  • Mundo caótico y sin sentido: dudas u odio religioso; sienten la muerte como el final del camino fugaz de la vida.
  • Sociedad peculiar: rechazo de la imposición del Homo homini lupus (el hombre es un lobo para el hombre).
  • Reacción contra el esteticismo anterior: lenguaje cotidiano, claro y directo. Les preocupa el contenido más que la formalidad, la cual pasa a tener libertad; se acepta cualquier voz para poetizar.

La Poesía Social de los Años 50

La poesía se convierte en un instrumento de influencia social y política. Se reclama un nuevo orden social ante los pequeños cambios de organización nacional. Frente a la poesía recargada, los escritores de los años 50 y 60 siguen un lenguaje sencillo y coloquial para dirigirse a la mayoría de la gente, imponiéndose un tono narrativo con el propósito de ganar lectores. Predomina el verso libre, aunque no prima el verso amplio.

Temática: Denuncia social, deseo de libertad, condiciones de trabajo y España en sus dos caras de amor y dolor.

Autores destacados de la Poesía Social

  • Gabriel Celaya: Con su obra Cantos Íberos, ofrece una poesía de función pedagógica dirigida al hombre concreto. Escribe para que el lector abra los ojos frente al desequilibrio. Su lenguaje puede ser irónico, cotidiano o coloquial.
  • Blas de Otero: Empieza con una poesía religiosa para luego pasar a una poesía existencial que toma sentido social: el paso del «yo» al «nosotros» como sujeto lírico.
  • Ángela Figuera Aymerich: Poetisa desarraigada que alcanza el existencialismo solidario con poemarios como El grito inútil. Fue una activa feminista que quería diferenciarse de Celaya: no consideraba que con la poesía se pudiera transformar la realidad, sino acompañar a las personas en su pensar.
  • José Hierro (Poesía Testimonial): Este autor aporta un grado más en la escala de la poesía social, realizando una poesía testimonial precursora de la poesía de la experiencia de fin de siglo XX. Destaca Quinta del 42, donde escribe poemas-reportaje sobre la derrota de lo vivido y sufrido.

Años 60: Canción de Protesta y Poesía del Conocimiento

En la segunda mitad de la década de los 60, irrumpe el mundo juvenil en la cultura española: es la nueva generación nacida después de la guerra. La música se impone como nuevo medio cultural en un ambiente de compromiso y denuncia social que cada vez se politiza más. La poesía retorna a sus orígenes, la música, y se hace popular.

Las letras deben ser comprensibles para la mayoría; la gente aprende de memoria letra, música y canción. Se trata del mayor logro de la poesía social: la popularización de la canción protesta. Cantantes como Paco Ibáñez musican textos de poetas consolidados (Machado, Miguel Hernández), mientras otros cantautores ponen voz a sus propios poemas.

Poesía del Conocimiento

Numerosos poetas reflexionan sobre la función cívica y personal de la poesía, llegando a conclusiones diferentes a las de los años 50.

Características:

  • El poema no cambia el mundo.
  • Mirada hacia el interior: el poeta se entiende mejor hablando de su mundo complejo y sus contradicciones. Descubrimiento de la realidad al escribir.
  • No hay renuncia a la estética ni a su forma.

Autor destacado: Ángel González. Temas: lo particular y personal del poeta como ciudadano. El humor, la ironía, el juego de palabras y la parodia son elementos frecuentes.

Poesía de los 70: Los Novísimos

Características:

  • Culturalismo: constantes citas literarias y referencias al cine, música o mitos de otras épocas.
  • Ambientación exótica o folclórica: como huida de la realidad; escasas alusiones al tema social o personal, reflexión social e historia.
  • Empleo de collage: eslóganes de publicidad y recortes de titulares de periódico; ruptura del discurso lógico.
  • Surrealismo: en las imágenes y uso del verso libre.
  • Temática variada: amor, erotismo y asuntos contemporáneos.

Autores: Manuel Vázquez Montalbán y Ana María Moix.

La Novela durante el Franquismo

Debido a la censura que prohibía la entrada de novelas del extranjero, la España de posguerra solo conoce la tradición narrativa de Galdós y Clarín, y la de la Generación del 98, donde destacan Baroja y Unamuno. Al principio, los autores más leídos son los del bando vencedor, como Agustín de Foxá.

En el exilio, la «España de los desterrados» dejó muestras de su narrativa. Autores como Francisco Ayala editaron obras en el extranjero que, con los años, recuperarían su importancia en España.

Etapas de la narrativa:

Años 40: Novela Existencial

Marcada por el desarraigo y el tremendismo.

  • Protagonistas individuales y desencanto de la vida.
  • Personajes angustiados o aburridos por el sinsentido de la existencia.
  • Narración en primera persona y tratamiento del tiempo lineal.
  • Obras: La familia de Pascual Duarte (Cela) y Nada (Carmen Laforet).

Años 50: Novela Social

Basada en el realismo crítico.

  • Protagonistas colectivos y denuncia de la desigualdad de clases.
  • Narrador testigo en tercera persona.
  • Claridad en busca de lectores y tiempo lineal.
  • Obras: El camino (Delibes) y La Colmena (Cela).

Años 60 y primeros de los 70: Innovación

  • La crítica social se sobrepone a la preocupación por el hombre.
  • Atención a la formalidad narrativa y al lenguaje como innovación.
  • Personaje individual en conflicto interior o con el entorno.
  • Narrador omnisciente y tiempo no lineal.
  • Obras: Tiempo de silencio (Luis Martín-Santos) y Reivindicación del conde don Julián (Juan Goytisolo).

Grandes Narradores

  • Camilo José Cela: Desempeñó cargos en la censura franquista, pero tras publicar La familia de Pascual Duarte se le prohibió editar. El pesimismo domina sus obras. La mezcla de realismo descarado y cruda violencia recibió el nombre de tremendismo. En La Colmena, su obra más importante, los personajes no están individualizados y usa técnicas como el contrapunto y el monólogo interior.
  • Rafael Sánchez Ferlosio: Debe su fama a El Jarama, donde un narrador objetivo cuenta la historia en tercera persona, combinando el objetivismo de los diálogos con el subjetivismo de la descripción.
  • Miguel Delibes: En sus novelas aparecen constantes como el amparo de los sectores débiles u oprimidos, la crítica feroz contra los opresores, la defensa de la inocencia y la protección del medio ambiente.

El Teatro durante el Franquismo

  • Teatro intimista/existencialista: Influencia de Sartre (Las moscas).
  • Teatro sociopolítico: Crítico y comprometido, siguiendo a Brecht (Madre Coraje y sus hijos).
  • Teatro experimental: Living Theatre (Julian Beck y Judith Malina).
  • Teatro del Absurdo: Ionesco (La cantante calva).

Antonio Buero Vallejo

Es el dramaturgo más representado y exitoso. Sus argumentos suelen tener una apariencia de sencillez.

  • Drama social y simbolista: Historia de una escalera, En la ardiente oscuridad (donde la ceguera simboliza a quienes no pueden analizar la historia de España) y El tragaluz.
  • Drama histórico: Un soñador para un pueblo, El concierto de San Ovidio y El sueño de la razón.
  • Teatro experimental: La Fundación.
  • Rasgos de su renovación: Escenografías innovadoras, espacios múltiples, importancia de la luminotecnia, efectos especiales y polifonía de registros.

Fernando Arrabal y el Teatro del Absurdo

Fernando Arrabal: Su «teatro pánico» mezcla humor y vitalidad con provocación y crítica a lo convencional, en un grito anarquista por la liberación.

Rasgos del Teatro del Absurdo:

  • Negación del argumento y crisis del diálogo (frases reiterativas, asociaciones ilógicas).
  • Cuestionamiento de la identidad del personaje (sin unicidad psicológica).
  • Situaciones ilógicas vividas como normales y objetos extraños con valor simbólico.
  • Uso del terror y el humor negro (herencia del teatro de la crueldad).

Literatura en la Democracia

España es saludada por los poetas veteranos que retornan del exilio exterior o interior.

Nuevas corrientes poéticas

A finales de siglo surge una controversia entre dos posturas:

  • Poesía del Silencio (o de la Diferencia): Heredera de la poesía pura y el existencialismo. Es breve, intelectual y abstracta. Destaca Jaime Siles.
  • Poesía de la Experiencia (o Figurativa): Vitalista, de línea clara y clasicista. Destaca Luis García Montero, quien usa un lenguaje coloquial y atmósferas urbanas con ironía.
  • Poesía Neorrealista: Realismo «manchado por la vida», influenciado por la literatura en inglés. Destacan Roger Wolfe y David González. Se caracteriza por un lenguaje desgarrado, desinterés por la elegía, rechazo de lo abstracto y abandono de la métrica tradicional.

La Novela en Democracia

Se produce un abandono de la experimentación para retornar al placer de contar historias.

  • Argumentos verosímiles y fusión de realidad y ficción.
  • Recurrencia al pasado histórico (Guerra Civil).
  • Predominio del tiempo lineal y espacios urbanos.
  • Protagonismo individual marcado por la decepción, pero con humor.
  • Desarrollo de géneros: novela policíaca, histórica, de evasión, intimista y erótica.

El Teatro en Democracia

  • Teatro Independiente: Grupos como Els Joglars (mordacidad y parodia) y autores como Fermín Cabal impulsaron la creación colectiva y la espectacularidad.
  • Vuelta del Teatro de Autor: Revalorización del texto, problemas cotidianos y fórmulas realistas con toques oníricos. Destaca José Sanchis Sinisterra.
  • Teatro de fin de siglo: Sencillez, ambientación urbana y pérdida de importancia de la jerarquía de escenas. Destaca Juan Mayorga.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *