Evolución política y económica en la Península Ibérica: Visigodos, Al-Ándalus y los Reyes Católicos


1.4 El Reino Visigodo

En el año 409, llegaron a la Península invasiones de pueblos germanos: suevos, vándalos y alanos. Roma pactó con los visigodos, concediéndoles tierras en el sur de la Galia y en Hispania a cambio de expulsar a los invasores. Tras la caída del Imperio romano en el 476, el reino visigodo se extendía desde el Loira hasta el Tajo. Sin embargo, tras ser derrotados por los francos en la batalla de Vouillé (507), decidieron asentarse en Hispania, estableciendo Toledo como capital.

La consolidación del reino se basó en dos pilares:

  • Unidad territorial: Llevada a cabo por el monarca Leovigildo, quien expulsó a suevos, vándalos y bizantinos en el 585.
  • Unidad jurídica: Con la proclamación del Fuero Juzgo por Recesvinto, una ley única para todo el reino.

La monarquía visigoda era electiva y se apoyaba en dos instituciones clave:

  • Aula Regia: Origen de las Cortes, integrada por aristócratas, pueblo llano y clérigos.
  • Oficio Palatino: Nobles de confianza encargados de la administración central.

Los concilios eran asambleas religiosas y civiles. Destaca el III Concilio de Toledo (589), donde Recaredo se convirtió al catolicismo, sacralizando el poder del monarca.

Economía y Sociedad en Al-Ándalus

La base económica de Al-Ándalus era la agricultura. Se perfeccionaron las técnicas de regadío (noria) y se introdujeron cultivos como el algodón, el arroz, cítricos y especias. Aunque predominaban los latifundios, los grandes propietarios residían en ciudades, centros de artesanía y talleres precursores de los gremios. El comercio interior y exterior floreció gracias a rutas hacia Oriente y una sólida circulación monetaria (dinar de oro y dírham de plata).

La sociedad era tributaria y estratificada:

  • Musulmanes: Aristocracia árabe, siria y bereberes.
  • Dimníes: Tributarios no musulmanes.
  • Muladíes: Cristianos convertidos al Islam.
  • Judíos: Gozaron de tolerancia y destacaron en el comercio.
  • Mozárabes: Cristianos que mantuvieron su religión.
  • Esclavos: Procedentes de Europa central o Sudán.

Al-Ándalus fue un puente cultural que transmitió a Occidente la ciencia griega e hindú. Durante el Califato, bajo el mandato de Abd-al-Rahman III, Córdoba se convirtió en la capital cultural de Occidente, destacando en álgebra, astronomía y medicina. Su legado perdura en más de 4000 palabras del castellano, bibliotecas y avances urbanísticos.

3.1 Los Reyes Católicos

Tras la muerte de Enrique IV de Trastámara, se inició una guerra sucesoria en Castilla entre Isabel (casada con Fernando de Aragón) y Juana la Beltraneja. La victoria en la batalla de Toro (1476) consolidó a Isabel como reina. Con la sucesión de Fernando en Aragón (1479), se produjo la unión dinástica, sentando las bases del Estado moderno y la monarquía autoritaria.

Según la Concordia de Segovia (1475), cada reino conservó sus leyes e instituciones:

  • Castilla: El Consejo Real desplazó a la alta nobleza. Se crearon el corregidor (representante real en ciudades), la Santa Hermandad (orden público), el Patronato Regio (nombramientos eclesiásticos) y las Chancillerías para la justicia.
  • Aragón: Mantuvo mayor peso en las Cortes, la figura del virrey en cada territorio y el Justicia Mayor para conflictos internos.

El Tribunal de la Inquisición y los Tercios (ejército permanente) fueron las únicas instituciones comunes a ambos reinos, garantizando la ortodoxia católica y la defensa militar.

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