La higiene del recién nacido: fundamentos para una vida saludable
La higiene del recién nacido es el primer paso, junto con los hábitos alimentarios, para conseguir una vida saludable. El aseo del bebé es necesario e importante, ya que contribuye a que el pequeño se sienta cómodo y relajado. Debe formar parte de la rutina diaria y se realizará con delicadeza, teniendo presente que cada una de las partes de su cuerpo merece unos cuidados concretos y especiales.
El baño diario
El niño debe ser bañado todos los días desde el momento del nacimiento. Es adecuado convertir el baño en una rutina diaria; no hay un horario recomendado, pero hacerlo antes de dormir aporta beneficios a largo plazo.
Aspectos clave antes del baño
- Preparación: Antes de empezar, prepara todos los materiales necesarios para tenerlos a mano.
- Sujeción: Se realiza de forma firme, con una mano en la cabeza y la otra libre, manteniendo al bebé semiincorporado.
- Comunicación: Es recomendable hablar con él mientras lo bañamos.
- Materiales: Utiliza una bañera pequeña, esponja natural, champú y jabón neutros sin perfume.
- Temperatura: El agua debe estar entre 34 y 37 ºC.
- Secado: Utiliza una toalla de algodón.
Procedimiento paso a paso
- Preparamos todos los materiales, calentamos el agua y comprobamos su temperatura.
- Desnudamos al bebé y le limpiamos la zona del pañal.
- Lo colocamos en la bañera en la posición correcta.
- Iniciamos el baño (no debe durar más de 5 minutos). Con la esponja, lavamos primero la cabeza y terminamos con los genitales.
- Sacamos al bebé de la bañera y secamos con movimientos suaves.
- Aplicamos aceite o crema hidratante (se puede aprovechar para hacerle un masaje).
- Vestimos al niño y lo peinamos suavemente.
Alteraciones comunes en la higiene corporal
Problemas bucales y oculares
- Candidiasis bucal: Se produce cuando un hongo afecta a la boca del niño. Suele manifestarse a través de puntos blancos en la lengua, paredes interiores, encías y paladar.
- Conjuntivitis: Enfermedad del ojo causada por virus, bacterias o alergias. Provoca inflamación, enrojecimiento, lagrimeo, picor, fotofobia y secreción abundante y amarillenta.
Alteraciones en el control de esfínteres
- Enuresis: Pérdida de orina inconsciente e involuntaria a pesar de tener la edad adecuada para controlarla. Causas: separaciones, divorcios, nacimiento de hermanos, enfermedad o cambio de colegio. Tipos:
- Primaria: Nunca ha conseguido el control.
- Secundaria: Pérdida de control tras un periodo de seis meses sin mojar la cama.
- Complicada: Presenta otros síntomas asociados.
- Encopresis: Imposibilidad de retención de la materia fecal (voluntaria o involuntaria). Se considera un problema si el niño tiene más de 4 años. Signos comunes: defecación en ropa o lugares inapropiados, estreñimiento, solicitud de ir al baño y mantenimiento de defecaciones en secreto.
Parásitos frecuentes
- Oxiuros: Infección por pequeñas lombrices intestinales. Síntomas: picor anal, sueño inquieto, irritabilidad, infección vaginal (en niñas), náuseas y vómitos.
- Pediculosis: Infección por piojos que se alimentan de sangre. Se contagian por roce de cabezas o compartir utensilios.
Otros cuidados específicos
- Ojos: Limpiar con gasas mojadas en agua estéril, de dentro hacia afuera, usando una gasa diferente para cada ojo.
- Uñas: Mantenerlas cortas y limpias para evitar infecciones. Cortar cada tres semanas, preferiblemente durante el baño.
- Orejas: Limpiar durante la hora del baño.
- Boca: Limpieza diaria con discos de algodón.
- Genitales: Cambio de pañal frecuente. Lavar con agua y jabón sin perfume.
Control de esfínteres y cambio de pañal
Pautas para el control de esfínteres
- Respetar los ritmos individuales.
- Motivar con alegría y satisfacción.
- Nunca castigar ni llamar la atención ante accidentes.
- Una vez iniciado el proceso, no retroceder.
- Usar ropa cómoda.
Protocolo para el cambio de pañal
- Lavarse las manos y preparar el material (pañal, agua, jabón, crema, toallas, bolsa).
- Colocar al niño en el cambiador.
- Abrir el pañal y limpiar los restos con el mismo pañal.
- Sujetar por los tobillos para retirar el pañal sucio.
- Limpiar bien los genitales.
- Colocar el pañal limpio, cerrar con las tiras adhesivas y asegurar al bebé.
- Lavarse las manos.
