Historia de la Novela en España (1939-Presente)


La novela española desde 1939 hasta los años 70

La Guerra Civil supone un corte con las tendencias literarias previas al conflicto. La situación política y social y la censura dificultan la actividad artística.

Principales tendencias narrativas

  • Tendencia existencial y tremendista: Se manifiesta en los años 40. Las novelas se centran en historias individuales de crudeza, dentro de lo que se ha venido en llamar el realismo tremendista, estilo que pone el acento en los aspectos más sórdidos de la realidad, pero evitando referencias sociohistóricas concretas para no chocar con la censura del momento.
  • Autores representativos: Carmen Laforet (Nada), Miguel Delibes (La sombra del ciprés es alargada) y Camilo José Cela (La familia de Pascual Duarte) son los principales representantes de la narrativa de esta década. No faltan en este momento otras tendencias como la novela fantástica y humorística o el realismo tradicional más convencional.
  • Novela social: Empieza en la década de los 50. Al igual que en la poesía, se produce un paso del «yo» al «nosotros»; las novelas se centran no en el conflicto particular, sino en un protagonista colectivo. Se observa en esta década la influencia de las técnicas narrativas extranjeras, así como una tendencia al objetivismo y al neorrealismo. Algunos novelistas optan por el realismo crítico, que pretende agitar las conciencias y denunciar las injusticias sociales.
  • Autores representativos: Ana María Matute (Pequeño teatro), Alfonso Grosso (La zanja) o José Manuel Caballero Bonald (Dos días de septiembre). Los conflictos sociales son el eje central de muchas de estas novelas, en las que el estilo se vuelve coloquial como forma de acercarse al habla viva. La obra más significativa del momento es El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlosio, que se desarrolla en 16 horas de un domingo veraniego. Destaca el contrapunto entre el habla expresiva y popular del pueblo y la empobrecida e impersonal de los excursionistas madrileños. La presencia casi total del diálogo contribuye al máximo objetivismo.
  • Novela experimental: A partir de los 60 se produce una superación del realismo y asistimos a la llegada de una novela experimental. Con estas obras se inicia una nueva forma de narrativa, mucho más preocupada por los aspectos formales. Esta nueva narrativa implica transformaciones en todos sus elementos: acción, personajes, puntos de vista… que se ven alterados por la adopción de nuevas técnicas que difuminan los límites entre los géneros.
  • Autores representativos: En 1962 se publica Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos y La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa. Son las que inauguran esta tendencia. En esta misma corriente hay que señalar la obra de Juan Goytisolo (Señas de identidad), Miguel Delibes (Cinco horas con Mario) o Juan Benet (Volverás a Región).

La novela desde 1975 hasta nuestros días

Existen diversos aspectos que influyen en la narrativa española a partir de 1975. Se produce el cansancio de la novela experimental previa, lo que lleva a los narradores a querer recuperar el placer de contar historias. Se habla de narrativa posmoderna y surge la novela de intriga o negra, como la de Antonio Muñoz Molina (Beltenebros). Con la llegada de la democracia a España, se abren posibilidades prohibidas, como la novela política o histórica que revisa la versión mantenida hasta entonces de la Guerra Civil y sus consecuencias.

La narrativa española contemporánea se caracteriza por su enorme variedad. Conviven maestros de las generaciones anteriores (Cela, Delibes) y regresan exiliados que prosiguen sus obras (como Francisco Ayala, quien escribió hasta que falleció en 2009). La renovación de la narrativa en los 70 se inicia con Gonzalo Torrente Ballester (La saga/fuga de J. B.), autor que marca la recuperación de los pilares de la narración y del arte de contar historias como base de la novela. Con La verdad sobre el caso Savolta (1975) de Eduardo Mendoza, la nueva novela está consolidada. Se trata de una obra que parte de un inicio ecléctico, en la línea de la anterior novela experimental, para recuperar una narración lineal donde la intriga desempeña un papel fundamental.

Tendencias actuales

  • Novela poemática: Es la que aspira a ser un texto creativo autónomo, acercándose al poema lírico. Se produce una tendencia a la concentración máxima; no hay imitación de la realidad, sus personajes son insondables, mitos o símbolos, y el lenguaje es más sugerente que referencial.
  • Autores representativos: La isla de los jacintos cortados (1980) de Gonzalo Torrente Ballester, Camilo José Cela (Las virtudes del pájaro solitario), Juan Goytisolo o La lluvia amarilla de Julio Llamazares.
  • Novela histórica: La libertad democrática y la ausencia de censura propician el auge del género histórico, que ha permitido indagar en diversos periodos con mayor libertad ideológica.
  • Autores representativos: Destacan las obras que revisan la Guerra Civil y sus consecuencias (Alberto Méndez, Los girasoles ciegos). Otros autores de novela histórica son José Luis Sampedro (La sonrisa etrusca, El río que nos lleva) o Eduardo Mendoza (Riña de gatos. Madrid 1936), Arturo Pérez-Reverte con su serie de El capitán Alatriste o Antonio Muñoz Molina (Beatus Ille).
  • Novela de memorias y autoficción: Caracterizada por utilizar la vida real del escritor como materia novelable. En estos relatos autobiográficos se difumina la frontera entre realidad y ficción.
  • Autores representativos: Soldados de Salamina de Javier Cercas, El cuarto de atrás de Carmen Martín Gaite, La negra espalda del tiempo de Javier Marías y Doctor Pasavento de Enrique Vila-Matas.

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