1. La proclamación de la República
Tras la dictadura de Primo de Rivera, la oposición republicana fue ganando fuerzas ante el desprestigio de la monarquía por el apoyo dado por Alfonso XIII al dictador. Esta situación se acentuó durante el periodo de «dictablanda», donde las principales organizaciones republicanas firmaron el Pacto de San Sebastián.
Sucedieron varios intentos de proclamar la República mediante un golpe militar, como la sublevación de Jaca y la de Cuatro Vientos, liderada por Ramón Franco y Queipo de Llano. La República terminó llegando de manera pacífica en las elecciones municipales convocadas para abril de 1931.
Conocidos los resultados, miles de personas salieron a la calle a celebrarlo reivindicando la República en un ambiente festivo. El 14 de abril, los ayuntamientos de diferentes localidades comenzaron a proclamar la República. En este contexto, el monarca Alfonso XIII abdicó y marchó del país, mientras Niceto Alcalá-Zamora proclamó la Segunda República y la formación de un Gobierno Provisional.
2. El Gobierno Provisional (1931)
Se formó un gobierno provisional que gobernaría hasta las próximas elecciones a Cortes Constituyentes. Estaba integrado por miembros del Pacto de San Sebastián, destacando los siguientes partidos y figuras: Partido Radical, el Partido Republicano Radical Socialista, Acción Republicana y la Derecha Liberal Republicana. A ellos se unían el PSOE y nacionalistas izquierdistas como la gallega ORGA y la coalición catalana Esquerra Republicana de Catalunya.
Este gobierno llevó a cabo una serie de reformas, entre las que se destacan:
- Cuestión autonómica: Francesc Macià proclamó la República Catalana, «integrante de la Federación Ibérica». El gobierno llegó a un acuerdo estableciendo la Generalitat de Cataluña como gobierno autónomo.
- Reforma agraria: Se promulgaron decretos para mejorar la situación de los campesinos, como el de «términos municipales» (obligaba a contratar a jornaleros residentes en su municipio) o el de «laboreo forzoso». Se impuso la jornada laboral de 8 horas y un seguro de accidentes de trabajo.
- Educación: Se buscó renovar el sistema educativo bajo una pedagogía racional, laica e igualitaria. Se construyeron casi 7.000 escuelas y unas 5.000 bibliotecas rurales. La medida más polémica fue la no obligatoriedad de la religión.
- Reforma militar: Dirigida por Manuel Azaña, buscaba modernizar el Ejército y limitar el número de oficiales. Obligó a los militares a jurar lealtad a la República y, mediante el «decreto de retiros», ofreció la retirada voluntaria. Se cerró la Academia Militar de Zaragoza, dirigida por Francisco Franco, por su sesgo monárquico.
Estas reformas provocaron la reacción de diversos sectores (Ejército, terratenientes, empresarios e Iglesia). Aunque las medidas religiosas fueron limitadas, fueron acompañadas de un fuerte anticlericalismo popular. La debilidad de la respuesta gubernamental agravó las tensiones, culminando con la publicación de la Pastoral crítica contra la República.
3. El Bienio Progresista (1931 – 1933)
Tras la victoria de la coalición republicano-socialista, se formó un gabinete dirigido por Manuel Azaña, mientras que Alcalá-Zamora mantuvo el cargo de presidente de la República. Estas Cortes aprobaron la Constitución de 1931 y profundizaron en las reformas.
3.1. La Constitución de 1931
El 9 de diciembre de 1931 se aprobó la nueva Constitución, que definía a España como una «República democrática de trabajadores de toda clase». Sus puntos clave fueron:
- Reconocimiento de la autonomía regional.
- Amplia declaración de derechos (expresión, religión, matrimonio civil, divorcio).
- Cortes unicamerales elegidas por sufragio universal (incluyendo el voto femenino).
- Figura del Presidente de la República con facultad para disolver las Cortes.
- Laicismo estatal: no financiación de la Iglesia, cierre de la Compañía de Jesús y secularización de los cementerios.
El debate sobre el voto femenino enfrentó a Margarita Nelken (contraria por miedo a la influencia clerical) y Clara Campoamor (defensora de la igualdad). Semanas antes, Alfonso XIII fue declarado culpable de «alta traición».
3.2. Las reformas
- Reforma religiosa: Separación Iglesia-Estado, divorcio y Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas.
- Reforma educativa: Creación de escuelas laicas y las Misiones Pedagógicas, con intelectuales como María Zambrano y Federico García Lorca.
- Reformas laborales: Impulsadas por Francisco Largo Caballero (Ley de Contratos de Trabajo y Jurados Mixtos).
- Reforma agraria: Ley de Bases de 1932 para expropiar latifundios. Su lentitud generó frustración y conflictividad campesina.
- Estatutos de Autonomía: Aprobación del Estatuto de Núria (1932) para Cataluña.
3.3. La conflictividad
El periodo estuvo marcado por la reacción de las derechas (la Sanjurjada de 1932) y las insurrecciones izquierdistas (sucesos de Castilblanco, Arnedo, Alto Llobregat y Casas Viejas), que desgastaron al gobierno de Azaña.
4. El Bienio Conservador (1933 – 1936)
Las elecciones de 1933 dieron la victoria a la CEDA de Gil Robles. Alcalá-Zamora encargó formar gobierno a Lerroux (Partido Radical). Se paralizaron reformas agrarias, se relajó la política laicista y se limitó el papel de los jurados mixtos.
4.3. La Revolución de Octubre de 1934
La entrada de ministros de la CEDA provocó la huelga general revolucionaria. En Asturias, la insurrección fue duramente reprimida por el Ejército bajo el mando de Francisco Franco. En Cataluña, Lluís Companys proclamó el «Estado Catalán».
5. El gobierno del Frente Popular (1936)
En febrero de 1936, la coalición del Frente Popular ganó las elecciones. Se restableció la autonomía catalana y se aceleró la reforma agraria. Sin embargo, la radicalización política, la violencia callejera (Falange vs. juventudes de izquierda) y el asesinato de Calvo Sotelo precipitaron el golpe militar del 17 y 18 de julio, dando inicio a la Guerra Civil Española.
