Los movimientos de vanguardia en Europa: Expresionismo, Futurismo, Cubismo, Dadaísmo y Surrealismo
Los principales movimientos de vanguardia europeos son:
- El Futurismo: Niega la belleza estética de los temas literarios tradicionales y otorga mayor importancia a la temática basada en el futuro, el avance y el progreso. De modo estilístico, busca el dinamismo, para lo cual utiliza verbos en infinitivo y elimina adverbios y conjunciones. Su teórico fundamental fue Marinetti.
- El Cubismo: Surgió inicialmente en la pintura, cuyo máximo representante fue Picasso, y fue trasvasado a la literatura por Apollinaire. El cubismo considera que la realidad está fragmentada y es absurda; así, si el artista quiere reflejarla, primero tendrá que descomponerla y luego recrearla de modo absurdo. Para lograrlo, el cubista literario presenta en sus obras una realidad fragmentada, proponiendo varios puntos de vista, uniendo palabras sin relación entre sí o haciendo una disposición especial de los versos, como ocurre con los caligramas.
- El Dadaísmo: Surgió en Suiza de la mano de un grupo de escritores liderados por Tristan Tzara, que huían de la Primera Guerra Mundial. El nombre del movimiento fue elegido al azar y se asocia al balbuceo de un niño. Es, probablemente, el movimiento más absurdo de todos, que pretende crear obras donde predomine lo ilógico mediante la unión de palabras de modo incoherente, inventando vocablos, buscando la sorpresa y renunciando por completo al significado tradicional.
- El Expresionismo: Es un movimiento que quiere reflejar de modo exagerado las verdaderas pasiones. Por ello, las obras están llenas de símbolos, de personajes y de comportamientos extraños. En pintura destaca El grito de Munch.
- El Surrealismo: Vuelve a tener en cuenta los sentimientos humanos más profundos en sus obras. Parte de las teorías de Freud y considera que hay una realidad superior atrapada en el subconsciente, amordazada por las normas sociales y los deberes morales. El surrealismo pretende plasmar este subconsciente en la literatura mediante la escritura automática; es decir, escribir sin el control de la mente, para lo cual se utiliza a veces el influjo del alcohol o las drogas. Por ello, aparecen elementos oníricos, imágenes insólitas y personajes extraños en las obras. Esto hace que no sean entendidas de forma racional, pero modifican el estado de ánimo del lector y suscitan nuevas emociones. Su máximo representante fue Breton. Destaca Dalí en pintura, Buñuel en cine y Artaud en literatura.
Los vanguardismos en España: Creacionismo y Ultraísmo. Ramón Gómez de la Serna
En España arraigan con más o menos fuerza ciertos movimientos de vanguardia que no influyeron tanto en el resto de Europa. Entre ellos encontramos:
- El Ultraísmo: Recibe este nombre porque toma elementos del resto de las vanguardias. Sobre todo, recogió elementos futuristas junto a otros cubistas. Se trata de un efímero movimiento español. Su nombre indica ya la voluntad de ir más allá del Novecentismo imperante. Incluye temas centrados en las máquinas y el deporte, busca imágenes nuevas y recurre a disposiciones tipográficas novedosas al modo de los caligramas. El principal promotor del ultraísmo español fue Guillermo de la Torre. Se trata de uno de los máximos animadores del vanguardismo español, que ilustró sus doctrinas con los «poemas visuales» de su libro Hélices.
- El Creacionismo: Iniciado por el poeta Vicente Huidobro, defiende que el autor debe crear la literatura de la nada, basándose en el juego con el lenguaje y las imágenes ilógicas, sin importar el contenido de las obras.
Ramón Gómez de la Serna
Ramón Gómez de la Serna fue el introductor de las vanguardias en España, ya que encajaban muy bien con su carácter rebelde y provocador. Escribió mucho en todos los géneros, pero destaca por sus greguerías, género creado por él y que definió como la unión de metáfora y humor, aunque realmente incluyen otros muchos recursos (ironías, paradojas, etc.). Tratan temas muy variados: humorísticos, filosóficos y literarios.
Trató, sin éxito, de renovar el teatro haciéndolo vanguardista. Destaca Los medios seres, donde unos personajes vestidos mitad blanco y mitad negro dialogan de modo absurdo para demostrar lo incompleto del ser humano, hecho de luz y sombra. Escribió biografías de Velázquez y Goya, entre otras, y una autobiografía llamada Automoribundia. Sus relatos cortos y novelas son obras en las que la acción aparece a modo de estampas, donde se desdobla el punto de vista narrativo y contienen greguerías. Destaca El incongruente. Temáticamente destaca el erotismo, presentado de forma frívola y trivial, pero que esconde la soledad y el miedo a la muerte.
