Nietzsche y la Verdad: Crítica al Nihilismo y la Decadencia de Occidente


¿Qué es la verdad según Nietzsche?

Para Nietzsche, la verdad del conocimiento no es la correspondencia con la estructura de la realidad, la coherencia o la evidencia racional, sino la utilidad de una perspectiva o de una estimación para la vida (es decir, si la favorece o no).

Crítica al Nihilismo: La historia de la decadencia occidental

El nihilismo es la historia de Occidente; la historia de su decadencia por la imposición de valores inadecuados y ficticios, y la creencia en un mundo objetivo, verdadero, inmutable y racional como fundamento de todo. Esta historia comenzó ya en el mundo griego.

El inicio de la decadencia: Sócrates y Platón

La época de esplendor del mundo griego era el tiempo anterior a la aparición de la filosofía: el mundo del arte trágico y de la religión politeísta como expresión de la vida. El inicio de la decadencia se sitúa en:

  • Sócrates: Definido como el gran traidor del espíritu dionisíaco por su intelectualismo moral.
  • Platón: Considerado el gran calumniador de la vida y un cristiano anticipado por su filosofía dualista.

Ambos recogen tradiciones presocráticas teñidas de decadencia, especialmente de los eleatas (como Parménides). Con ellos empezó a dominar en Occidente la actitud de rechazo a la vida, el odio al devenir, la venganza hacia la existencia y la huida hacia un refugio: un mundo inventado, distinto y mejor que este. Con ellos se da la condena de lo dionisíaco a favor de lo apolíneo, aparece la metafísica como la máxima mentira sobre el mundo, unida a la moral de los esclavos y a la exaltación de la razón.

La inundación de valores antivitales

Occidente se ve inundado de:

  • Valores suprasensibles opuestos a la vida: La Verdad, La Belleza y El Bien.
  • Conceptos vacíos de contenido: Lo inteligible, el Ser, la sustancia, la causa…
  • Los grandes principios de la lógica: Falaces y encubridores de la realidad, como el principio de identidad y de causalidad.

La decadencia de Occidente (el nihilismo) nace, pues, con el platonismo (o idealismo), el dualismo onto-epistemológico y su moral antivital, que no se reduce únicamente a la filosofía de Platón.

El Cristianismo: Platonismo para el pueblo

El Cristianismo se ocupó de hacer total la presencia de estos valores antivitales, convirtiendo el platonismo filosófico en platonismo para el pueblo. Representa la manifestación más poderosa en la historia universal de un extravío de los instintos sufrido por el hombre europeo: el dominio de la moral de los esclavos y del rebaño. Toda la historia de Occidente y su cultura se ven afectadas por el Cristianismo, incluida la filosofía, pues todos los filósofos tienen sangre de teólogos en las venas.

Nihilismos parciales desde el Renacimiento

A partir del Renacimiento ha habido nihilismos parciales en los que la negación de la vida se manifiesta intentando buscar valores que sustituyan a los platónicos y cristianos:

  • La filosofía de Kant (un cristiano alevoso) con su moral basada en la razón, el deber, el alma y Dios como postulados; y su metafísica basada en el Fenómeno opuesto al Noúmeno (la cosa en sí).
  • El Socialismo, que pretende sustituir los ideales del Cristianismo con la promesa de la felicidad en este mundo.
  • El Positivismo, con sus valores científicos y tecnológicos, que es una prolongación de los errores de la filosofía.

En el siglo XIX, Nietzsche ve la instauración de los mismos valores decadentes identificados con alguna forma de valor absoluto: el Progreso, la Revolución, la Ciencia, el Estado, la Nación o la Raza.

La Muerte de Dios y los tipos de Nihilismo

Este nihilismo histórico desemboca en la época de Nietzsche en la pérdida de la fe en los valores tradicionales y la ausencia de valores alternativos, lo cual se expresa en el grito de Zaratustra: ¡Dios ha muerto!

Nihilismo Pasivo o Reactivo

Ante la «muerte de Dios», surge la actitud del nihilismo pasivo/reactivo. Este no cree en ningún valor, puesto que considera que todo valor es posible solo si Dios existe, y como Dios no existe, la vida carece de sentido y es inconsistente. Se vive con resignación y resentimiento (odio hacia lo que se teme), negando los instintos, la sexualidad y la individualidad. Termina en el pesimismo, la desesperación, la inacción y la renuncia al deseo.

Nihilismo Activo: La superación

Nietzsche quiere superar este nihilismo pasivo. Considera que ante la «muerte de Dios» debe existir la actitud del nihilismo activo: la negación activa de los valores decadentes para destruir ese mundo irreal de «valores absolutos». Este nihilismo filosofa a martillazos para acabar con la decadencia. Lleva a cabo la crítica a todos los ámbitos de la cultura como requisito previo para la transmutación de los valores. La filosofía crítica de Nietzsche es una filosofía nihilista en este sentido: destruye los valores decadentes para instaurar valores vitales.

AIbEiAIAAABCCKPgyaDJt8omIgt2Y2FyZF9waG90

Responder / Reenviar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *