Poesía de Antonio Machado: Comentario de sus Poemas más Célebres


Yo voy soñando caminos

Soledades (1903), Soledades, Galerías y otros poemas (1907)

Obra y rasgos

Nos encontramos ante el poema “Yo voy soñando caminos” del poeta Antonio Machado, publicado en Soledades, Galerías y otros poemas en 1907. Fue escrito en la primera etapa del autor, es decir, en la época en la que triunfa el Modernismo. En esta obra, además de un Modernismo intimista, se aprecia la influencia del simbolismo francés y el Romanticismo tardío. Los temas principales son: el tiempo, la muerte y Dios. Son poemas que reflejan la soledad y la angustia. Se trata de la búsqueda del “yo”.

Métrica

El poema consta de 24 versos octosílabos divididos en seis estrofas de cuatro versos cada una: cuatro cuartetas y dos redondillas (corrigiendo la distribución mencionada) distribuidas de la siguiente manera: cuarteta, redondilla, cuarteta, cuarteta, redondilla, cuarteta. La diferencia entre estas dos es la distribución de la rima: la redondilla es consonante con rima abrazada (8a 8b 8b 8a), mientras que la cuarteta se distribuye de forma alternada (8a 8b 8a 8b). En cuanto a las licencias métricas, para realizar el cómputo silábico se han tenido en cuenta las sinalefas.

Recursos literarios

En cuanto a los recursos literarios presentes en el poema, apreciamos, por un lado, personificaciones (“el campo un momento / se queda mudo y sombrío”), ya que se le otorga a un ser inanimado la capacidad de realizar acciones propias de seres animados. Además, observamos una hipérbole (“ya no siento el corazón”), puesto que está exagerando un sentimiento de dolor. Por último, destaca el uso de reticencias para marcar el impresionismo de la ensoñación (“las polvorientas encinas…”).

1. El mañana efímero

Campos de Castilla (1912, 1917)

Obra y rasgos

El poema que nos ocupa, “El mañana efímero” del poeta Antonio Machado, fue publicado en Campos de Castilla (1912, 1917). Esta obra fue escrita en la segunda etapa del autor, la cual se caracteriza por su cambio de acento y por la atenuación del subjetivismo, entre otros rasgos. Los temas de la composición son varios: por un lado, el autor realiza descripciones de paisajes y de las gentes de Castilla; por otro, expresa sentimientos por la pérdida de Leonor, además de esperanza, crítica social y preocupación por la España tradicional.

Métrica

El poema consta de 42 versos que conforman una silva, dado que combinan versos endecasílabos (11 sílabas) y heptasílabos (7 sílabas), de arte menor y de arte mayor, aunque predomina el arte mayor con una rima consonante (11A 7b 11B 11A 11B…). En cuanto a las licencias métricas, para hacer el cómputo silábico se tienen en cuenta las sinalefas (“Como la náusea de un borracho ahíto”). La silva es una forma métrica sencilla y del gusto de Machado.

Recursos literarios

Observamos metonimias (“charanga y pandereta”) que hacen referencia a la fiesta; este recurso consiste en designar una cosa con el nombre de otra con la que mantiene una relación de dependencia. Por otro lado, observamos el símil al comparar a España con el vómito de un borracho (“como la náusea de un borracho ahíto”). También cabe destacar la presencia de personificaciones, como vemos en el ejemplo: “España que ora y bosteza”.

2. Noche de verano

Obra y rasgos

El poema “Noche de verano” de Antonio Machado fue publicado en Campos de Castilla. Escrito en su segunda etapa, se caracteriza por la atenuación del subjetivismo. Los temas incluyen descripciones de paisajes, sentimientos por la pérdida de Leonor, esperanza y crítica social. En este poema vuelve a aparecer el “yo” característico del Modernismo intimista de su primera etapa.

Métrica

Consta de 12 versos que conforman una silva arromanzada, combinando versos endecasílabos y heptasílabos con rima asonante en los versos pares, quedando sueltos los impares (11- 7a 7- 11A…). Para el cómputo silábico se han tenido en cuenta las sinalefas (“del viejo pueblo a la anchurosa plaza”).

Recursos literarios

Observamos un hipérbaton (“En el amplio rectángulo desierto”), ya que antepone el Complemento Circunstancial de Lugar alterando el orden sintáctico lógico. Por otro lado, encontramos epítetos que expresan cualidades inherentes (“negras sombras”) y una clara aliteración del fonema /s/ (“Tienen las altas casas / abiertos los balcones”). Finalmente, destaca el símil (“como un fantasma”) con connotaciones de irrealidad y muerte.

3. A un olmo seco

Obra y rasgos

Publicado en Campos de Castilla, este poema pertenece a la segunda etapa de Antonio Machado. En “A un olmo seco”, el autor hace uso del simbolismo emotivo, un claro componente de la subjetividad dentro de su descripción del paisaje castellano.

Métrica

Consta de 30 versos que conforman una silva (endecasílabos y heptasílabos) con rima consonante establecida a voluntad del poeta. El verso nº 24 queda suelto para destacar su contenido relacionado con la muerte (“antes que el río hasta la mar te empuje”). Se aplican sinalefas para el cómputo silábico.

Recursos literarios

Observamos diversos símbolos: el “olmo viejo” hace referencia a la enfermedad de su mujer, Leonor; “podrido” simboliza la muerte y las “hojas verdes” representan la esperanza o la vida. Asimismo, hallamos bimembraciones (“con las lluvias de abril y el sol de mayo”) y anáforas (“Antes que te derribe…” / “Antes que te descuaje…”) para enfatizar el mensaje.

4. Soñé que tú me llevabas

Obra y rasgos

Este poema de Antonio Machado, incluido en Campos de Castilla, refleja la transición del autor. Aunque pertenece a su segunda etapa, reaparece el “yo” intimista y el sentimiento de pérdida tras la muerte de su esposa.

Métrica

Consta de 16 versos octosílabos de arte menor que conforman un romance, ya que la rima es asonante en los versos pares, quedando sueltos los impares (8- 8a 8- 8a). Se utilizan sinalefas en el cómputo.

Recursos literarios

Encontramos anáforas (“hacia el azul de las sierras / hacia los montes azules”) y un apóstrofe (“¡Era tu voz y tu mano / en sueños, tan verdaderas!…”) que intensifica la expresividad. Además, existen paralelismos (“como una campana nueva / como una campana virgen”), recurso propio de la lírica tradicional.

5. Retrato

Obra y rasgos

Poema inicial de Campos de Castilla donde todavía pervive el intimismo de su etapa anterior. Es una autobiografía poética donde Machado repasa su trayectoria vital y estética.

Métrica

Consta de 36 versos alejandrinos (14 sílabas) distribuidos en nueve estrofas de cuatro versos (serventesios) con rima consonante (14A 14B 14A 14B). Cada verso se divide en dos hemistiquios por una cesura. Se observa el uso de la sinalefa y la diéresis (vï-a-je).

Recursos literarios

Observamos paralelismos (“el traje que me cubre… / el pan que me alimenta…”) y bimembraciones (“el traje que me cubre y la mansión que habito”). También destaca el hipérbaton al cambiar el orden lógico: “A distinguir me paro las voces de los ecos”.

6. Una noche de verano

Obra y rasgos

Publicado en Campos de Castilla, este poema muestra un retorno al intimismos a través del dolor. La sencillez expresiva es clave en esta composición sobre la muerte.

Métrica

Consta de 16 versos octosílabos con rima asonante en los pares, conformando un romance. Es una estrofa sencilla y popular acorde al contenido.

Recursos literarios

Se aprecian anáforas (“la muerte otra vez pasó”, “la muerte no respondió”) y personificaciones de la muerte (“la muerte en mi casa entró”). También destaca el empleo de encabalgamientos abruptos que dividen la oración entre dos versos para enfatizar la brevedad.

7. A orillas del Duero

Obra y rasgos

Poema fundamental de Campos de Castilla donde Antonio Machado combina la descripción del paisaje soriano con la reflexión histórica y la preocupación por la decadencia de España.

Métrica

Consta de 76 versos alejandrinos estructurados en pareados de rima consonante. Cada verso está dividido por una cesura central (7+7). Se aplican sinalefas en el cómputo silábico.

Recursos literarios

Observamos personificaciones (“algún humilde prado”) y metáforas de carácter histórico para referirse a Castilla (“el corazón de roble de Iberia”). Finalmente, destaca el uso de la interrogación retórica (“¿Espera, duerme o sueña?”), que invita a la reflexión sin esperar respuesta.

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