Perspectivas sobre la Ontología del Lenguaje y la Comunicación Humana


Introducción a los procesos comunicacionales humanos

Desde la Ontología del Lenguaje, Rafael Echeverría (2003, p. 14) parte de un supuesto fundador: somos participantes activos. La Ontología del Lenguaje parte precisamente de la idea de revolucionar la noción misma de lo que entendemos por ser humano.

La Globalización y la Sociedad de la Información

De modo amplio, puede considerarse a la globalización como el nombre general del contexto —la sociedad del tercer milenio— donde se desarrolla la denominada Sociedad de la Información, sociedad en la que convivimos y por lo que somos inevitablemente protagonistas activos. Desde la comunicación, la globalización puede considerarse como un conjunto de informaciones intangibles emitidas o recibidas, desde y mediante diferentes recursos de registro y comunicación ubicados en el planeta, desde la atmósfera terrestre o desde el espacio; puede aplicarse a la universalización de la comunicación.

Fenómenos de la sociedad contemporánea

Algunos de los fenómenos que nos llevan a la necesidad de repensar la noción misma de ser se encuentran presentes en la sociedad desde finales del siglo pasado. Estos son:

  • Globalidad
  • Velocidad e inmediatez
  • Personalización versus masividad
  • Interconexión
  • Búsqueda de bienestar
  • Diversidad

Los seres humanos como eje clave

De este modo, la globalización nos impone la idea de un Ser Humano en relación íntima con otros que no son los próximos o cercanos, sino que se contempla la necesidad de tener en cuenta a otro que está más allá de las fronteras, y que comparte lo cotidiano a través de, por ejemplo, las nuevas tecnologías.

El legado de Descartes y la Filosofía Moderna

La obra fundamental de Descartes es Discurso del Método, donde plasmó los principios que influyeron en la Filosofía Moderna y en la reforma de las ciencias que abandonaron el formalismo escolástico y la aceptación del sacrificio de la vida. Al no admitir otras proposiciones sino aquellas que son tan claras que no es posible dudar de ellas, Descartes dejó consagradas la duda y la duda metódica como método.

Aparece así en la Ontología del Lenguaje la idea y el pilar de aprender a convivir. La necesidad de aceptación y respeto también subyacen a este desafío. La ontología sitúa al ser humano como eje clave para pensar en los cambios acontecidos y por acontecer.

Turbulencia generacional y nuevos liderazgos

Es entonces cuando la sociedad comienza a preocuparse por entender el fenómeno y sus impactos; de este modo, aparecen interrogantes como: ¿Cómo vamos a entendernos? ¿Cómo nos vincularemos?

Estos nuevos cuestionamientos, con sus ventajas y dificultades, gestan así nuevas formas de liderazgo y nuevos líderes. Podemos decir que estamos enfrentando una revolución radical en la forma en la que nos comunicamos con los demás.

El Cartesianismo y la esencia del ser

En el Cartesianismo, la frase paradigmática es “Pienso, luego existo”, que es la base del ser: la razón es aquello que nos hace seres humanos; la esencia del ser humano radica en su pensamiento.

Dice Rafael Echeverría (2003) que: “La Filosofía de Descartes es una expresión histórica del impulso dado al alfabetismo por medio de la invención de otro cambio de suma importancia en el modo de comunicarnos: la prensa escrita o imprenta”.

La Ontología del Lenguaje sostiene una comprensión radicalmente nueva acerca de la concepción del ser humano. Como antecedente destacado podemos nombrar la aparición del alfabeto, que dio origen a una forma de sociedad con nuevas formas de convivencia y con nuevos interrogantes: los seres humanos somos seres racionales.

Nuevos cuestionamientos sobre el ser

Aparecen, así, nuevos cuestionamientos acerca del ser que somos: ¿Qué somos los seres humanos? El ser es, ante todo, un ser inmutable y permanente. Este razonamiento llevó a pensar que la razón no tenía límites y que podíamos conocerlo todo.

La percepción de que esta concepción de hombre, basada ya sea en el Idealismo o en el Materialismo, ha llegado a su propio límite, llevó a la necesidad de buscar nuevas perspectivas que brindaran nuevas respuestas a preguntas acerca de qué somos los seres humanos.

Idealismo y sus variantes

El Idealismo se opone al materialismo y sostiene que la realidad es una consecuencia de la actividad del sujeto, en el sentido de que el acto de conocer influye en lo que se conoce. Tiene las siguientes variables:

  • Idealismo subjetivo: considera que las ideas se encuentran en la mente del sujeto y no existen en un mundo externo. Algunos adherentes fueron Leibniz y Hegel.
  • Idealismo objetivo: las ideas tienen una existencia independiente y existen por sí mismas. Algunos adherentes fueron Berkeley y Kant.

Para el idealismo alemán, la realidad extramental (fuera de la propia mente) no es cognoscible en sí misma; el objeto del conocimiento humano está preformado y es construido por la actividad cognoscitiva. Algunos adherentes fueron Kant y Hegel.

Desafíos al programa metafísico

En los estudios llevados a cabo por Rafael Echeverría (2003), encontramos desde el campo de la Filosofía que existen tres grandes desarrollos importantes que desafían el programa metafísico, induciendo nuevas posibles respuestas:

  1. Los aportes del filósofo Friedrich Nietzsche, quien entregó algunas de las críticas más contundentes sobre la comprensión del alma humana.
  2. Los aportes del filósofo Martin Heidegger a la construcción de la crítica al Cartesianismo.
  3. El segundo periodo de la filosofía de Ludwig Wittgenstein, quien ofreció una nueva concepción del lenguaje humano.

Wittgenstein y el Tractatus Logico-Philosophicus

Wittgenstein publica en 1923 el Tractatus Logico-Philosophicus, cuyo eje fundamental es el postulado que sostiene la vinculación estructural y estrecha entre el lenguaje y el mundo, a tal punto que considera que: “Los límites de ‘mi’ lenguaje son los límites de ‘mi’ mundo”.

Wittgenstein inicia el libro presentando una serie de aforismos sobre Ontología:

El mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas. El mundo se descompone en hechos. El mundo es todo lo que acaece. Lo que acaece —un hecho— es la existencia de estados de asuntos. Una representación lógica de hechos es un pensamiento. Un pensamiento es una proposición con significado. Una proposición es una función de verdad de las proposiciones elementales. Una proposición elemental es una función de verdad de sí misma. Sobre lo que no podemos hablar debemos guardar silencio.

¿Qué se entiende por Ontología?

Puede denominarse Ontología al estudio del Ser en tanto lo que el Ser es y cómo es el Ser. La Ontología define al Ser y establece las categorías fundamentales de las cosas a partir del estudio de sus propiedades, sistemas y estructuras.

Rafael Echeverría (2005) dice al respecto: “Cuando decimos de algo que es ontológico, hacemos referencia a nuestra interpretación de las dimensiones constituyentes que todos compartimos en tanto seres humanos y que nos confieren una particular forma de Ser”. La Ontología nos muestra una propuesta, desde el ser metafísico, de lo que es el ser humano; pero en tanto propuesta, implica la posibilidad de pensar una Ontología no metafísica, como lo reivindica la Ontología del Lenguaje.

Para Rafael Echeverría, esto nos lleva a pensar que cualquier postulado que hagamos sobre el ser «en general», o sobre otros seres distintos de los seres humanos, está basado en una comprensión subyacente del ser que formula ese postulado. Esto quiere decir que siempre que digamos algo como “esto o aquello es así”, estaremos hablando desde nuestra propia concepción ontológica.

Cada planteamiento hecho por un observador nos habla del tipo de observador que ese observador considera que es. Todo lo que hacemos revela nuestro juicio y nuestra propia forma de pensar; esta es la base del coaching ontológico.

Postulados básicos de la Ontología del Lenguaje

Esta disciplina se sustenta en tres postulados básicos:

  1. La interpretación de los seres humanos como seres lingüísticos.
  2. El lenguaje con una cualidad netamente generativa.
  3. Los seres humanos se crean a sí mismos en el lenguaje y a través de él.

El primer postulado reconoce en el ser humano tres dominios primarios: el dominio del cuerpo, el dominio de la emocionalidad y el dominio del lenguaje.

El segundo postulado sostiene que el lenguaje es generativo. La realidad no siempre precede al lenguaje; este también precede a la realidad. El lenguaje genera ser y es acción. Cuando nombramos algo, le otorgamos existencia. El lenguaje hace que sucedan cosas.

El tercer postulado asume que la vida es un espacio en el que los seres humanos nos inventamos a nosotros mismos. Nacemos dotados de posibilidades para participar activamente en el diseño de nuestra propia vida.

Una nueva comprensión del ser humano: No metafísica

  • Alma: Tradicionalmente se cree que cada uno posee una manera de ser permanente, fija o inmutable.
  • Propuesta de la Ontología del Lenguaje: Sostiene que la vida es el espacio en el que los individuos se crean constantemente a sí mismos.

Como nos dice Nietzsche: “En el ser humano la criatura y el creador se unen”. Por su parte, Shakespeare afirmó: “Sabemos lo que somos, pero no sabemos lo que podríamos ser”.

Heráclito planteó que estamos en un proceso de flujo constante, cambiando como un río. Tanto Heráclito como Nietzsche dijeron que para comprender al ser humano no solo hay que centrarse en el ser, sino también en el no ser. El ser humano, según Nietzsche, es un proceso en el que estamos permanentemente huyendo de la nada.

El observador: Ser y acción

Jean-Paul Sartre afirmó: “Todo ha sido descubierto menos cómo vivir”. Los resultados que obtenemos dependen de las acciones que somos capaces de llevar a cabo. Las acciones definen el tipo de persona que somos.

La forma en que actuamos depende del tipo particular de observador que somos. Existe una coherencia propia del observador que nos hace pensar y actuar de determinada manera.

OBSERVADOR —- ACCIÓN —- RESULTADO

La noción de observador

La forma en que vemos las cosas tiene que ver con nuestra constitución biológica. Humberto Maturana sostiene que “todo lo dicho siempre es dicho por alguien”.

Principios Básicos (Echeverría):
  • No sabemos cómo las cosas son.
  • Sólo sabemos cómo las observamos o cómo las interpretamos.
  • Vivimos en mundos interpretativos.

Ejemplo: Cuentan que un día Picasso respondió a alguien que le cuestionaba su forma de pintar: “Yo pinto lo que veo, que seguramente es distinto a lo que usted puede ver”.

El segundo principio de la Ontología del Lenguaje dice: No sólo actuamos de acuerdo a cómo somos, también somos de acuerdo a cómo actuamos. La acción genera ser y uno deviene de acuerdo a lo que hace.

Los diez ejes del observador

  1. El mundo.
  2. El tiempo.
  3. La díada inquietud/deseo.
  4. La línea posibilidad/facticidad.
  5. Los problemas/soluciones.
  6. Los desgarros existenciales.
  7. Las expectativas.
  8. La habitualidad interpretativa del observador.
  9. Los límites del alma humana.
  10. El misterio.
  • El mundo: Producto de la mirada del observador y su historia.
  • El tiempo: Somos seres en el tiempo, incluyendo lo que aspiramos a ser.
  • Inquietud/deseo: Impulso para actuar y realizar deseos.
  • Posibilidad/facticidad: Lo fáctico es aquello que permanece a pesar de nuestras acciones.
  • Problemas/soluciones: Cada observador define un problema y su solución de forma diferente. Un elemento clave es la oportunidad.
  • Desgarros existenciales: Problemas que constituyen nuestro carácter y perduran en el alma.
  • Expectativas: Factor clave de alegrías o sufrimientos.
  • Habitualidad interpretativa: Lo positivo es la eficacia; lo negativo es la pérdida de la capacidad de observación por la mecánica. También somos versátiles.
  • Sentido común: Sentido compartido por una comunidad.
  • Límites del alma humana: Resolvemos enigmas de formas diferentes; esto es el alma.
  • El misterio: Siempre seremos misterios para nosotros mismos.

Las emociones: Estados emocionales básicos

Emoción: Estado de ánimo producido por impresiones de los sentidos, ideas o recuerdos. El lenguaje reconoce el dominio del cuerpo y la emocionalidad. Emociones comunes son la tristeza, el miedo, la rabia y el placer.

Diferencia entre estados de ánimo y emociones

Las emociones aparecen cuando hay un cambio en nuestro espacio de posibilidades. Ejemplo: Cuando aprobamos una materia o el encuentro con una víbora.

Apreciaciones particulares:
  • Resentimiento: Sentirse víctima de una injusticia. Se nutre de promesas y expectativas no cumplidas. El rescate es el perdón. (Referencia: foto de la página 29).
  • Aceptación: Vivir en armonía y paz con las pérdidas que no podemos cambiar.
  • Resignación: No ver el futuro como un espacio de intervención.
  • Ambición: Ver el presente como una construcción de futuro y posibilidades de acción.

Para Susana Bloch, los estados de ánimo son emociones que se quedan pegadas por más tiempo. No existen emociones buenas o malas. Humberto Maturana sostiene que ambos son predisposiciones para la acción. Primero sentimos, luego pensamos.

El cuerpo y la corporalidad

Existen palabras expresadas a través de gestos y expresiones faciales (ira, amor, tristeza). El ser humano es un ser energético que organiza su energía en centros de energía:

  1. Centro bajo: Representado por las piernas.
  2. Centro lumbo-sacro: Columna lumbo-sacra, caderas, pelvis y arco del pie.
  3. Centro medio: Abdomen superior y columna dorsal.
  4. Centro cardíaco: Centro de la vida afectiva (tórax, brazos, palmas).
  5. Centro laríngeo: Vida intelectual (cuello, cara, ojos, hombros).
  6. Centro frontal: Dirige a los demás centros (cráneo, tronco cerebral).
  7. Centro coronario: Parte superior de la cabeza, relacionado con la vida espiritual.

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