Prudencia,fortaleza,templanza y justicia para enfermeria


VIRTUDES CARDINALES

LA REPÚBLICA DE PLATÓN

En La República, Platón describe las cuatro virtudes cardinales como:

Prudencia


Fortaleza Templanza Justicia

Platón señala cómo una persona puede lograr estas virtudes
: la prudencia viene del ejercicio de razón, la fortaleza de ejercer las emociones o el espíritu, la templanza de dejar que la razón anule los deseos, y desde estas la justicia viene, un estado en que cada elemento de la mente está de acuerdo con los otros.
Son hábitos que disponen al entendimiento y a la voluntad para obrar según el juicio de la razón iluminada por la fe para que ésta escoja los medios más adecuados al fin sobrenatural del hombre.
Se diferencian de las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad)
,en que no tienen por objeto a Dios mismo sino su objeto es el bien honesto.
Ordenan los actos en de acuerdo al fin sobrenatural, por lo que se distinguen también de sus correspondientes virtudes adquiridas.

DIFERENCIA CON LAS OTRAS VIRTUDES MORALES

Para determinar su número, los teólogos moralistas suelen considerar los objetos honestos de la voluntad y luego agruparlas en cuatro principales:

Prudencia, fortaleza, justicia y templanza


PRUDENCIA

Etimología La palabra prudencia viene:del latín prudentia y a su vez del latín Pro videntia Que significa: el que ve por adelantado o el que ve por delante.También de ahí deriva la palabra providencia.
Concento:La Prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con cautela
.Según Aristóteles, se considera prudente al hombre capaz de deliberar rectamente sobre lo que es bueno y convenienteEs decir, la Prudencia permite al hombre decidir racional y correctamente sobre lo que es mejor para él o para su comunidad. Para la ética católica, la prudencia dispone la razón a discernir, en cada circunstancia, el verdadero bien y a elegir los medios adecuados para realizarlo. Por eso, la prudencia es la guía de las demás virtudes, indicándoles su regla y medida.
Esta virtud es la base de las virtudes éticas, pues un ser humano no puede adquirir virtudes éticas sin poseer la virtud de la prudencia.La prudencia es la virtud que permite abrir la puerta para la realización de las otras virtudes y las encamina hacia el fin del ser humano, hacia su progreso interior.
Para Aristóteles, la prudencia, a diferencia de otras virtudes, nunca se olvida, un hombre que es prudente siempre será capaz de distinguir la moderación y la decisión más correcta dentro de su abanico de posibilidades.

LA FORTALEZA

Es una virtud cardinal, es decir, nos orienta en el camino del buen carácter y la felicidad.El desarrollo de la virtud de la fortaleza apoya el desarrollo de todas las demás virtudes ya que permite sobrepasar cualquier obstáculo para así llegar a nuestros objetivos.
Según la doctrina de Santo Tomás, la virtud de la fortaleza se encuentra en el hombre que está dispuesto a afrontar los peligros y dispuesto a soportar las adversidades por una causa.

Concepto


Virtud mediante la cual somos capaces de soportar o vencer los obstáculos que se oponen al bien y a nuestro progreso espiritual.Fuerza y vigor.En la doctrina cristiana, es la virtud cardinal que consiste en vencer el temor y huir de la temeridad.Dice San Agustín que nuestra necesidad de fortaleza, para obrar bien, testimonia la existencia del mal en este mundo. Y no sólo en el mundo, sino en nosotros mismos.Lo más temible del mal -señaló Sócrates
, no es que nos afecte, sino que lo queramos. La fortaleza es necesaria y es virtud porque el ser humano es vulnerable, dado que puede ser alcanzado y herido por el mal, ya sea el padecido (que es pena y dura limitadamente) o el mal radical (instalado junto a nuestra voluntad) que pugna por llegar a mal moral, es decir, querer mal y elegir mal (que es la culpa, y que por sí sola la voluntad no puede eliminar jamás).
Las dos dimensiones de la fortaleza son:
Resistir:

es decir tener perseverancia (paciencia).Resistir las influencias nocivas y soportar las molestias.

Atacar o Acometer:


es decir tener la disposición para actuar.

LA FORTALEZA

Es una virtud cardinal, es decir, nos orienta en el camino del buen carácter y la felicidad.El desarrollo de la virtud de la fortaleza apoya el desarrollo de todas las demás virtudes ya que permite sobrepasar cualquier obstáculo para así llegar a nuestros objetivos.
Según la doctrina de Santo Tomás, la virtud de la fortaleza se encuentra en el hombre que está dispuesto a afrontar los peligros y dispuesto a soportar las adversidades por una causa.

Concepto


Virtud mediante la cual somos capaces de soportar o vencer los obstáculos que se oponen al bien y a nuestro progreso espiritual.Fuerza y vigor.En la doctrina cristiana, es la virtud cardinal que consiste en vencer el temor y huir de la temeridad.Dice San Agustín que nuestra necesidad de fortaleza, para obrar bien, testimonia la existencia del mal en este mundo. Y no sólo en el mundo, sino en nosotros mismos.Lo más temible del mal -señaló Sócrates
, no es que nos afecte, sino que lo queramos. La fortaleza es necesaria y es virtud porque el ser humano es vulnerable, dado que puede ser alcanzado y herido por el mal, ya sea el padecido (que es pena y dura limitadamente) o el mal radical (instalado junto a nuestra voluntad) que pugna por llegar a mal moral, es decir, querer mal y elegir mal (que es la culpa, y que por sí sola la voluntad no puede eliminar jamás).
Las dos dimensiones de la fortaleza son:
Resistir:

es decir tener perseverancia (paciencia).Resistir las influencias nocivas y soportar las molestias.

Atacar o Acometer:


es decir tener la disposición para actuar.
Hay tres vicios que se oponen a la fortaleza: el temor , la temeridad y la indiferencia .

LA TEMPLANZA

Es la virtud moral que modera la atracción de los placeres y procura el equilibrio en el uso de los bienes creados y compartidos.
Concepto:Es la lucha racional, contra la lucha pasional de los placeres humanos no espirituales. La palabra implica una balanza positiva, por lo tanto, tener templanza es ser bien equilibrado.
Efecto de la templanza es la «tranquilidad de ánimo», dice Santo Tomás, pues armoniza y limita las fuerzas mayores que emergen del ser humano. Esas fuerzas -señala el mismo Tomás- son las más perturbadoras, justo por ser parte de nuestra esencia
Lo positivo, lo fundamental, es la asignación de medida. El deseo, en sí carece de medida.
La felicidad no se alcanza en el afán de hacer lo que uno quiere, sino al contrario, olvidándose de ello, para darse a los demás.
Tomás de Aquino
:El hombre, por su misma naturaleza, está ordenado a amar a Dios más que a sí mismo. De manera que cuando se ama a sí mismo sobre todas las cosas, fracasa en la realización de su ser
VIRTUDES TEOLOGALES
VIRTUDES TEOLOGALES
Las virtudes teologales se refieren directamente a Dios. Tienen como origen, motivo y objeto a Dios.Informan y vivifican todas las virtudes morales. Son infundidas por Dios en el alma de los fieles para hacerlos capaces de obrar como hijos suyos y merecer la vida eterna.

Son tres las virtudes teologales:


la fe, la esperanza la caridad.

FE

La palabra fe proviene del latín fides, que significa creer.
infidelidad negativa o material cuando no es culpable por provenir de ignorancia
infidelidad privativa debida a negligencia consciente y voluntaria, e
infidelidad positiva o formal cuando existe una oposición culpable a la fe.
No es siempre fácil decidir a cuál de estas tres especies se reduce la infidelidad de un individuo o de un grupo.

ESPERANZA

La esperanza puede definirse como una virtud divina gracias a la cual esperamos, con ayuda de Dios, llegar a la felicidad eterna y tener a nuestro alcance los medios para ello.

Se oponen a la esperanza:


por defecto, la desesperación y, por exceso, la presunción.

Características


Son características importantes que conlleva la esperanza, la confianza, la fe y la obediencia, lo que nos encamina a alcanzar lo que esperamos.Confianza: tener seguridad en algo o alguien.Fe: creer.Obediencia: cumplir voluntades.

CARIDAD

Caridad es la virtud sobrenatural infusa por la que la persona puede amar a Dios sobre todas las cosas, por El mismo, y amar al prójimo por amor a Dios.
La caridad contempla 3 etapas que son las siguientes:
Liberación del pecado mortal por incansable resistencia a la tentación,
Evasión de pecados veniales deliberados por la práctica asidua de la virtud,
Unión con Dios a través de la recurrencia frecuente de actos de amor
San Pablo
habla del amor de Dios y nos deja ver cómo es la caridad:
«La caridad es paciente,
es servicial;
la caridad no es envidiosa,
es decorosa; (TEMPLANZA)
no busca su interés;
no se irrita; (TEMPLANZA)
no toma en cuenta el mal;
no se alegra de la injusticia; (JUSTICIA)
se alegra con la verdad. (JUSTICIA)
Todo lo perdona. (HUMILDAD)
Todo lo cree. (FE)
Todo lo espera. (ESPERANZA)
Todo lo soporta» (FORTALEZA

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