Tragedia griega «canto del cabron»


EL DRAMA ÁTICO

LA TRAGEDIA

Introducción

1) Orígenes: El origen del drama griego es una cuestión bastante problemática y muy discutida. La fuente fundamental para su estudio es la Poética, de Aristóteles. 2) Representaciones: Las representaciones dramáticas en Atenas eran acontecimientos de gran importancia social. Tiene una función didáctica ya que representa la conducta y el destino de los héroes y ciudades en momentos de crisis.

La tragedia: forma y contenido

La tragedia griega alcanzó su máximo esplendor en la Atenas del siglo V a. De C. Las partes de una tragedia son:

a)
Prólogo (dialogado o recitado; pone al público en antecedentes de la acción) b)
Párodos (canto de entrada del coro, que quedará situado en la “orchestra”) c)
Episodios diversos (en total cuatro o cinco; están constituidos por los diálogos de los actores entre sí o con el corifeo; con la evolución del teatro estas partes tenderán a alargarse). d)
Estásimos diversos (son las intervenciones cantadas del coro, entre episodio y episodio, acompañadas de danza; al evolucionar el teatro el contenido de estos cantos se irá alejando de la temática de la obra y paulatinamente irán disminuyendo hasta desaparecer). e)
Exodo (canto final y salida del coro)

La tragedia griega siempre está escrita en distintos tipos de verso (sus autores eran llamados “poetas”).

Autores y obras:

ESQUILO

Su vida transcurre bajo las reformas democráticas de Clístenes y la euforia ateniense por las victorias sobre los persas (guerras médicas). Rasgos generales: – compone sus obras en forma de trilogías o tetralogías “ligadas”, es decir tres tragedias y, a veces, un drama satírico, versan sobre un asunto único. –
sólo intervienen dos actores simultáneamente presentes, de modo que sus obras presentan más bien una situación que una acción, siendo el coro lo más importante. – Los temas tratados están en relación con la justicia, la responsabilidad por los actos, la venganza que se proyecta de generación en generación, el respeto a la ley, los límites de la autoridad, la impiedad. Se va aprendiendo a través del sufrimiento y sólo entonces llegará el perdón y la comprensión divina. En las tragedias de Esquilo se contempla ya a un Zeus superior a los demás dioses, justo, que aborrece la violencia. – Sus obras resultan espectaculares y grandilocuentes.

Obras: De todas sus obras sólo se conservan 7 tragedias.

SÓFOCLES

Su vida transcurre durante la época de mayor esplendor ateniense, con el gobierno de Pericles, cuando se ha favorecido al máximo la participación del pueblo en los asuntos políticos; cuando Atenas controla el Egeo y es sede de artistas y filósofos y ha quedado embellecida con grandiosos edificios. Es un momento de equilibrio: hay libertad pero también respeto a la ley. Sin embargo, sus últimos años conocerán el desastre de la guerra del Peloponeso.

Rasgos generales:

– Introduce un actor más, de modo que se pueden conseguir escenas triangulares, lo que generará más diálogo y menos descripción, de modo que sus obras ganan en dramatismo y tensión. Aunque los coros son aún importantes, sus intervenciones ya no son decisivas.

– Abandona el sistema de “trilogías” y cada pieza es independiente.

– Nos ofrece una visión del hombre como un ser en cierto modo débil e inferior a los dioses y el tema que le obsesiona es la grandeza y caída del héroe (como Edipo).

– Fue el autor más premiado por sus contemporáneos y destaca su fina ironía .

Obras:

Se han conservado 7 tragedias: Ayax y Filoctetes , que tienen como protagonistas a héroes homéricos; Antígona, Edipo rey, Edipo en Colono,(que tratan diversos asuntos relacionados con la familia real tebana) Traquinias (sobre Heracles y su esposa Deyanira) y Electra, que trata sobre la hija de Agamenón y la venganza que tramará con su hermano Orestes contra su madre Clitemnestra por haber asesinado a su padre al regresar de Troya.

EURÍPIDES

Algo más joven que Sófocles, prácticamente pueden ser considerados contemporáneos. Sin embargo reflejará un modo de pensar más moderno, menos “religioso” y más “racional”, lo que provocó que sus obras gustasen menos en su propia época, aunque no en otras. En las primeras obras se aprecia un elogio por el gobierno democrático para ir evolucionando hacia un desengaño y terminar tratando en sus últimas composiciones temas privados, preludiando el helenismo.

Rasgos generales:

– Suele recurrir a un prólogo “recitado” y no dialogado, lo que le resta algo de dramatismo.


– Las intervenciones corales se van desligando de la acción.

– Héroes y dioses aparecen demasiado “humanizados”, con dudas y temores; no son “superhéroes”, lo que confiere a su teatro mayor “realismo”

– Recurre a la utilización del “deus ex machina”, divinidad que suele aparecer al final de la obra para solucionar el conflicto.

– El amor es concebido siempre como una pasión violenta y la pasión acarreará la ruina al héroe (recordemos Medea)

– Se observa una búsqueda de una nueva religiosidad, dirigida al hombre como persona, como individuo, y no como ciudadano así como una especial preocupación por los sentimientos de la mujer. También toca temas de aventura y evasión.

Obras: Eurípides fue el autor más apreciado entre los romanos, por eso es del que se ha conservado un mayor número de tragedias, 16 en total.

Conviene destacar Medea (en la que plantea el enfrentamiento entre razón y pasión al que se ve llevada Medea tras su abandono por parte de Jasón); Hipólito (que toma como protagonista al hijo de Teseo, acusado de seducción por parte de Fedra, su madrastra) ; Las bacantes (en la que se expone el terrible castigo que a través de las bacantes lleva a cabo Dioniso sobre el rey Penteo, que se le oponía); Las troyanas (sobre el triste final de las mujeres de Troya que han sido sorteadas entre los reyes aqueos: plantea el tema de la inutilidad y las dolorosas consecuencias de toda guerra); Electra, Alcestis, etc.

LA COMEDIA

Forma y Contenido

La comedia fue adoptada por el estado ateniense más tarde que la tragedia; sabemos que la primera representación oficial tuvo lugar en el año 485 a de C., aunque las comedias que se han conservado íntegras son bastante posteriores, ya que corresponden, en su mayoría, al último cuarto del siglo V, coincidiendo, pues, con el período de las guerras del Peloponeso. Se representaban también en las fiestas en honor a Dioniso, por tener su origen, como la tragedia, en el ritual de este dios. En un solo día se realizaba la representación de tres comedias como mínimo, compuestas por autores diferentes.

El fin de la obra cómica es conseguir la risa del público, por lo que el autor dispone de variados recursos, entre los que no pueden olvidarse los de carácter auditivo (onomatopeyas, distorsiones fonéticas, etc.) ni los visuales (gestos –incluso obscenos-, disfraces llamativos, etc..)

La estructura de la comedia es, en cierto modo, parecida a la de la tragedia (recordemos su origen común). Las obras se componen de diferentes estásimos (cantos líricos del coro) que alternan con diferentes partes dialogadas entre actores, o actor y corifeo (episodios). En el diálogo se produce, como en la tragedia, el “agón” o enfrentamiento de posturas. A esto hay que añadir el prólogo, que resulta más variado que en la tragedia,; y la entrada (párodos) y la salida (éxodos) del coro.

La novedad respecto a la tragedia estriba en lo que se denomina parábasis. En cierto momento de la obra el coro se desprende de su máscara y se dirige a los espectadores hablando en nombre del poeta: normalmente les solicita su beneplácito y que le otorguen el premio; o bien, los critica por razones diversas. Con la parábasis el poeta consigue romper la ilusión cómica, la fantasía de la representación y enlaza con la realidad. Al evolucionar la comedia, la parábasis irá perdiendo sentido.

En el mundo griego cabe distinguir entre Comedia Antigua, Media y Nueva


El nombre de Comedia antigua se aplica a la comedia del siglo V, en la que la acción comporta un plan salvador por parte del héroe cómico, que acaba con la derrota del oponente. Los personajes parodiados son a veces contemporáneos (Sócrates, Eurípides, etc), o del mito; otras veces, son inventados (recordemos a Lisístrata). Los coros oscilan entre la realidad cotidiana (ej. coro de ancianas/ ancianos) y la fantasía (coro de aves, nubes, ranas, etc..). La acción salta por encima de toda verosimilitud: se puede bajar al Hades, o subir a los cielos, o llegar a una ciudad utópica en los aires. Normalmente se parte de una situación de injusticia y opresión (dominio de la guerra; opresión de los ciudadanos por los impuestos,..), sobre la que el héroe cómico logrará triunfar, a pesar de su aparente debilidad. Al final, llega la felicidad, terminando la obra, por lo general, con fiesta y boda.

Esta comedia griega antigua debate siempre, a su estilo (con ataques, burlas, chistes y groserías), los problemas de política, filosofía, etc.., constituyendo un retrato fiel y claro de la vida y sociedad ateniense. Está representada por las obras de Aristófanes.

En cambio, la Comedia media y nueva es la que se desarrolla en el siglo IV. Su máximo representante es Menandro, aunque nos ha llegado de manera muy fragmentaria y, sin embargo, es la que influyó en la comedia latina de Plauto y Terencio y, a través de ellos, en la posteridad (ej, en las comedias de Moliere).

En la comedia nueva ya ha desaparecido el interés por los temas políticos y se escriben comedias mitológicas y de costumbres, generalmente con intriga amorosa que termina bien tras muchos obstáculos. Hay tipos fijos, como el soldado fanfarrón, el viejo, la doncella, la prostituta, el parásito, etc., y además falta el coro. Las tensiones políticas (Atenas ya se encontraba bajo el dominio de Macedonia) no aparecen, salvo fugaces alusiones. El público, al ver los asuntos cotidianos de las familias medias, olvida y descansa. La Suerte, la Fortuna (túch) adquiere rasgos divinos y arregla inesperadamente cuestiones que parecían insolubles por vía humana.

ARISTÓFANES (445-388)


Aunque era algo más joven que los trágicos, puede considerarse contemporáneo de Sófocles y Eurípides y todos se complementan al desenvolverse su producción dramática durante la guerra del Peloponeso. De las 44 obras que se le atribuyen sólo nos han llegado 11 comedias, entre las que destacamos las siguientes:

Las Nubes, constituye un ataque contra Sócrates a quien Aristófanes falsamente hace representante de los sofistas, la nueva corriente ideológica que invade Atenas, y lo culpa de contribuir a relajar las costumbres de los jóvenes. Las Nubes constituyen el coro, representando a las nuevas divinidades. En la obra vemos cómo un padre, agobiado por las deudas contraídas a causa de su hijo y de su afición a las apuestas en las carreras de caballos, se dispone a ir a aprender junto a Sócrates el manejo de los argumentos para poder deshacerse de los acreedores.

La Paz presenta a la figura de un viñador que logra subir al cielo montado en un escarabajo y traer a Atenas a la diosa Paz, pese a lo oposición de muchos interesados en la guerra. Lisístrata plantea de nuevo el tema de la paz. La protagonista convence a las mujeres casadas de toda Grecia de que deben negarse al trato sexual con sus maridos hasta que éstos firmen la paz. Evidentemente los hombres se ven forzados a capitular y la obra termina con un final erótico de reconciliación de los sexos.

Rasgos característicos de la comedia de Aristófanes son: la unión de fantasía y realismo (coro de Nubes junto al propio Sócrates); de burla y seriedad, pues Aristófanes hace reír al mismo tiempo que plantea una tesis seria. Consigue la rotura de la ilusión escénica, es decir, una vuelta a la realidad de la representación, por medio de la parábasis.

Aristófanes pretende una restauración de la antigua felicidad, acabando con un sistema injusto y opresivo y nos presenta con deformación cómica a los hombres y la sociedad atenienses. Ataca la guerra, el abuso de poder, las desigualdades en el reparto de bienes, la introducción de nuevas ideologías, etc. Hay un aliento pacifista en sus obras, e igualitario, en franca oposición con la política belicista e imperialista de algunas figuras del momento; aliento semejante al de Eurípides, a quien, sin embargo, Aristófanes critica por ser representante del espíritu “moderno”.

A través de las obras Aristófanes conocemos, pues, la manera de hablar y de pensar de las distintas clases de ciudadanos. Bajo la risa vemos la guerra del Peloponeso, que arruinó a la ciudad y hundió sus cimientos morales. Es por tanto Aristófanes un excelente documento de trabajo y estudio de la sociedad ateniense de finales del siglo V a de C.

EL DRAMA ÁTICO

LA TRAGEDIA

Introducción

1) Orígenes:

El origen del drama griego resulta una cuestión bastante problemática y discutidísima. La fuente fundamental para su estudio es la Poética, de Aristóteles, quien señala el origen del teatro griego en improvisaciones sobre el ditirambo (canto ritual en honor de Dioniso), tal vez a cargo de “sátiros”, a cargo de personas disfrazadas de macho cabrío. Hemos de buscar, pues, las raíces del teatro en la danza y la lírica populares, que presentaban diálogos y contaba con la representación de un mito, en diversas fiestas religiosas, particularmente las de Dioniso. Sin embargo, esta primitiva fase ritual nos resulta poco conocida, pues lo que poseemos son ya “auténticas obras literarias” desligadas de los antiguos rituales y corresponden al siglo V a. de C. Tradicionalmente suele atribuirse a Tespis la creación del teatro griego, a finales del siglo VI, bajo el mandato del tirano Pisístrato, en Atenas, aunque su obra no se ha conservado.

2) Representaciones:

Las representaciones dramáticas en Atenas eran acontecimientos de gran importancia social. Se llevaban a cabo en el transcurso de las fiestas de Dioniso, especialmente en las “Grandes dionisias” y eran organizadas a modo de concurso. Las obras eran dirigidas por los propios autores. Las representaciones comenzaban por la mañana temprano; cada día se ponían en escena cuatro o cinco obras y cada una de ellas se representaba de un tirón. El ateniense que asistía a las Grandes Dionisíacas sin perderse una podía ver de 15 a 17 obras en cuatro días (unos veinte mil versos). Dada la importancia social y educativa del teatro el estado sufragaba la entrada de los ciudadanos pobres. El teatro griego, pues, es de carácter popular en cuanto que se representa en grandes fiestas públicas, ante todo el pueblo. Tiene una función didáctica ya que representa la conducta y el destino de los héroes y ciudades en momentos de crisis, poniendo de manifiesto las consecuencias de la u7briV o actitud soberbia, que genera fracaso o muerte, aunque se aprecia una cierta esperanza en una conducta más justa y más humana.

La tragedia: forma y contenido

La tragedia griega alcanzó su máximo esplendor en la Atenas del siglo V a. De C. En ella se presenta siempre un problema angustioso que afecta a la comunidad, representada por el coro, que queda solucionado al final de la pieza, aunque para ello se produzca dolor y muerte: el héroe es llorado y recibe la piedad del público. Su temática siempre está basada en el mito, a excepción de la tragedia de Esquilo Los persas, que se refiere a un hecho histórico (la derrota persa en Salamina). En la tragedia griega no cabe hablar con propiedad de “actos”, sino de alternancia de partes dialogadas y partes cantadas, que se acompañaban de una danza rígida, hierática, por parte del coro; de ahí que constituya un espectáculo completo y complejo, que en ciertos aspectos recuerda a la ópera.

Las partes de una tragedia son:


A) Prólogo (dialogado o recitado; pone al público en antecedentes de la acción)

B) Párodos (canto de entrada del coro, que quedará situado en la “orchestra”)

c) Episodios diversos (en total cuatro o cinco; están constituidos por los diálogos de los actores entre sí o con el corifeo; con la evolución del teatro estas partes tenderán a alargarse).

d) Estásimos diversos (son las intervenciones cantadas del coro, entre episodio y episodio, acompañadas de danza; al evolucionar el teatro el contenido de estos cantos se irá alejando de la temática de la obra y paulatinamente irán disminuyendo hasta desaparecer).

E) Exodo (canto final y salida del coro)

La tragedia griega siempre está escrita en distintos tipos de verso (sus autores eran llamados “poetas”); suele oscilar entre mil y dos mil versos y la lengua empleada era un tanto artificial”, sin adaptarse a ningún dialecto en concreto, aunque con predominio del ático.

Autores y obras

Esquilo, Sófocles y Eurípides son los tres grandes trágicos atenienses del siglo V, que vienen a representar la evolución de la tragedia griega en este doble aspecto: hacia una progresiva reducción del papel del coro y hacia una progresiva racionalización del mito.

ESQUILO

Su vida transcurre bajo las reformas democráticas de Clístenes (primera mitad del siglo V) y la euforia ateniense por las victorias sobre los persas (guerras médicas).

Rasgos generales:


– compone sus obras en forma de trilogías o tetralogías “ligadas”, es decir tres tragedias y, a veces, un drama satírico, versan sobre un asunto único.

– sólo intervienen dos actores simultáneamente presentes, de modo que sus obras presentan más bien una situación que una acción, siendo el coro lo más importante.

– Los temas tratados están en relación con la justicia, la responsabilidad por los actos, la venganza que se proyecta de generación en generación, el respeto a la ley, los límites de la autoridad, la impiedad. Se va aprendiendo a través del sufrimiento (“maqei<>


– Sus obras resultan espectaculares y grandilocuentes

Obras: De todas sus obras (80) sólo se conservan 7 tragedias:


Los persas (doblemente singular, por ser la única tragedia griega de tema histórico y no mítico y además por ser la más antigua conservada) plantea la derrota del ejército persa en Salamina.

Prometeo encadenado (sobre el Titán que robó el fuego a los dioses para dárselo a los hombres) , “Los 7 contra Tebas” ( relacionada con la familia de Edipo) , “Las Suplicantes” y la única trilogía completa conservada sobre la figura de Agamenón , su asesinato y la venganza de Orestes, su hijo: Agamenón, Coéforas, Euménides.

SÓFOCLES

Su vida transcurre durante la época de mayor esplendor ateniense, coincidiendo con el gobierno de Pericles, cuando se ha favorecido al máximo la participación del pueblo en los asuntos políticos (siempre dentro de los “límites” de la democracia griega); cuando Atenas controla el Egeo y es sede de artistas y filósofos y ha quedado embellecida con grandiosos edificios. Es un momento de equilibrio: hay libertad pero también respeto a la ley. Sin embargo, sus últimos años conocerán el desastre de la guerra del Peloponeso.

Rasgos generales:


– Introduce un actor más, de modo que se pueden conseguir escenas triangulares, lo que generará más diálogo y menos descripción, de modo que sus obras ganan en dramatismo y tensión. Aunque los coros son aún importantes, sus intervenciones ya no son decisivas.


– Abandona el sistema de “trilogías” y cada pieza es independiente

– Nos ofrece una visión del hombre como un ser en cierto modo débil e inferior a los dioses y el tema que le obsesiona es la grandeza y caída del héroe (como Edipo).


– Fue el autor más premiado por sus contemporáneos y destaca su fina ironía

Obras:


Se han conservado 7 tragedias: Ayax y Filoctetes , que tienen como protagonistas a héroes homéricos; Antígona, Edipo rey, Edipo en Colono,(que tratan diversos asuntos relacionados con la familia real tebana) Traquinias (sobre Heracles y su esposa Deyanira) y Electra, que trata sobre la hija de Agamenón y la venganza que tramará con su hermano Orestes contra su madre Clitemnestra por haber asesinado a su padre al regresar de Troya.

EURÍPIDES

Algo más joven que Sófocles, prácticamente pueden ser considerados contemporáneos. Sin embargo reflejará un modo de pensar más moderno, menos “religioso” y más “racional”, lo que provocó que sus obras gustasen menos en su propia época, aunque no en otras. En las primeras obras se aprecia un elogio por el gobierno democrático para ir evolucionando hacia un desengaño y terminar tratando en sus últimas composiciones temas privados, preludiando el helenismo.

Rasgos generales:



– Suele recurrir a un prólogo “recitado” y no dialogado, lo que le resta algo de dramatismo


– Las intervenciones corales se van desligando de la acción

– Héroes y dioses aparecen demasiado “humanizados”, con dudas y temores; no son “superhéroes”, lo que confiere a su teatro mayor “realismo”

– Recurre a la utilización del “deus ex machina”, divinidad que suele aparecer al final de la obra para solucionar el conflicto.


– El amor es concebido siempre como una pasión violenta y la pasión acarreará la ruina al héroe (recordemos Medea)

– Se observa una búsqueda de una nueva religiosidad, dirigida al hombre como persona, como individuo, y no como ciudadano así como una especial preocupación por los sentimientos de la mujer. También toca temas de aventura y evasión.

Obras: Eurípides fue el autor más apreciado entre los romanos, por eso es del que se ha conservado un mayor número de tragedias, 16 en total.

Conviene destacar Medea (en la que plantea el enfrentamiento entre razón y pasión al que se ve llevada Medea tras su abandono por parte de Jasón); Hipólito (que toma como protagonista al hijo de Teseo, acusado de seducción por parte de Fedra, su madrastra) ; Las bacantes (en la que se expone el terrible castigo que a través de las bacantes lleva a cabo Dioniso sobre el rey Penteo, que se le oponía); Las troyanas (sobre el triste final de las mujeres de Troya que han sido sorteadas entre los reyes aqueos: plantea el tema de la inutilidad y las dolorosas consecuencias de toda guerra); Electra, Alcestis, etc.

LA COMEDIA

Forma y Contenido

La comedia fue adoptada por el estado ateniense más tarde que la tragedia; sabemos que la primera representación oficial tuvo lugar en el año 485 a de C., aunque las comedias que se han conservado íntegras son bastante posteriores, ya que corresponden, en su mayoría, al último cuarto del siglo V, coincidiendo, pues, con el período de las guerras del Peloponeso. Se representaban también en las fiestas en honor a Dioniso, por tener su origen, como la tragedia, en el ritual de este dios. En un solo día se realizaba la representación de tres comedias como mínimo, compuestas por autores diferentes.

El fin de la obra cómica es conseguir la risa del público, por lo que el autor dispone de variados recursos, entre los que no pueden olvidarse los de carácter auditivo (onomatopeyas, distorsiones fonéticas, etc.) ni los visuales (gestos –incluso obscenos-, disfraces llamativos, etc..)

La estructura de la comedia es, en cierto modo, parecida a la de la tragedia (recordemos su origen común). Las obras se componen de diferentes estásimos (cantos líricos del coro) que alternan con diferentes partes dialogadas entre actores, o actor y corifeo (episodios). En el diálogo se produce, como en la tragedia, el “agón” o enfrentamiento de posturas. A esto hay que añadir el prólogo, que resulta más variado que en la tragedia,; y la entrada (párodos) y la salida (éxodos) del coro.

La novedad respecto a la tragedia estriba en lo que se denomina parábasis. En cierto momento de la obra el coro se desprende de su máscara y se dirige a los espectadores hablando en nombre del poeta: normalmente les solicita su beneplácito y que le otorguen el premio; o bien, los critica por razones diversas. Con la parábasis el poeta consigue romper la ilusión cómica, la fantasía de la representación y enlaza con la realidad. Al evolucionar la comedia, la parábasis irá perdiendo sentido.

En el mundo griego cabe distinguir entre Comedia Antigua, Media y Nueva


El nombre de Comedia antigua se aplica a la comedia del siglo V, en la que la acción comporta un plan salvador por parte del héroe cómico, que acaba con la derrota del oponente. Los personajes parodiados son a veces contemporáneos (Sócrates, Eurípides, etc), o del mito; otras veces, son inventados (recordemos a Lisístrata). Los coros oscilan entre la realidad cotidiana (ej. coro de ancianas/ ancianos) y la fantasía (coro de aves, nubes, ranas, etc..). La acción salta por encima de toda verosimilitud: se puede bajar al Hades, o subir a los cielos, o llegar a una ciudad utópica en los aires. Normalmente se parte de una situación de injusticia y opresión (dominio de la guerra; opresión de los ciudadanos por los impuestos,..), sobre la que el héroe cómico logrará triunfar, a pesar de su aparente debilidad. Al final, llega la felicidad, terminando la obra, por lo general, con fiesta y boda.

Esta comedia griega antigua debate siempre, a su estilo (con ataques, burlas, chistes y groserías), los problemas de política, filosofía, etc.., constituyendo un retrato fiel y claro de la vida y sociedad ateniense. Está representada por las obras de Aristófanes.

En cambio, la Comedia media y nueva es la que se desarrolla en el siglo IV. Su máximo representante es Menandro, aunque nos ha llegado de manera muy fragmentaria y, sin embargo, es la que influyó en la comedia latina de Plauto y Terencio y, a través de ellos, en la posteridad (ej, en las comedias de Moliere).

En la comedia nueva ya ha desaparecido el interés por los temas políticos y se escriben comedias mitológicas y de costumbres, generalmente con intriga amorosa que termina bien tras muchos obstáculos. Hay tipos fijos, como el soldado fanfarrón, el viejo, la doncella, la prostituta, el parásito, etc., y además falta el coro. Las tensiones políticas (Atenas ya se encontraba bajo el dominio de Macedonia) no aparecen, salvo fugaces alusiones. El público, al ver los asuntos cotidianos de las familias medias, olvida y descansa. La Suerte, la Fortuna (túch) adquiere rasgos divinos y arregla inesperadamente cuestiones que parecían insolubles por vía humana.

ARISTÓFANES (445-388)


Aunque era algo más joven que los trágicos, puede considerarse contemporáneo de Sófocles y Eurípides y todos se complementan al desenvolverse su producción dramática durante la guerra del Peloponeso. De las 44 obras que se le atribuyen sólo nos han llegado 11 comedias, entre las que destacamos las siguientes:

Las Nubes, constituye un ataque contra Sócrates a quien Aristófanes falsamente hace representante de los sofistas, la nueva corriente ideológica que invade Atenas, y lo culpa de contribuir a relajar las costumbres de los jóvenes. Las Nubes constituyen el coro, representando a las nuevas divinidades. En la obra vemos cómo un padre, agobiado por las deudas contraídas a causa de su hijo y de su afición a las apuestas en las carreras de caballos, se dispone a ir a aprender junto a Sócrates el manejo de los argumentos para poder deshacerse de los acreedores.

La Paz presenta a la figura de un viñador que logra subir al cielo montado en un escarabajo y traer a Atenas a la diosa Paz, pese a lo oposición de muchos interesados en la guerra. Lisístrata plantea de nuevo el tema de la paz. La protagonista convence a las mujeres casadas de toda Grecia de que deben negarse al trato sexual con sus maridos hasta que éstos firmen la paz. Evidentemente los hombres se ven forzados a capitular y la obra termina con un final erótico de reconciliación de los sexos.

Rasgos característicos de la comedia de Aristófanes son: la unión de fantasía y realismo (coro de Nubes junto al propio Sócrates); de burla y seriedad, pues Aristófanes hace reír al mismo tiempo que plantea una tesis seria. Consigue la rotura de la ilusión escénica, es decir, una vuelta a la realidad de la representación, por medio de la parábasis.

Aristófanes pretende una restauración de la antigua felicidad, acabando con un sistema injusto y opresivo y nos presenta con deformación cómica a los hombres y la sociedad atenienses. Ataca la guerra, el abuso de poder, las desigualdades en el reparto de bienes, la introducción de nuevas ideologías, etc. Hay un aliento pacifista en sus obras, e igualitario, en franca oposición con la política belicista e imperialista de algunas figuras del momento; aliento semejante al de Eurípides, a quien, sin embargo, Aristófanes critica por ser representante del espíritu “moderno”.

A través de las obras Aristófanes conocemos, pues, la manera de hablar y de pensar de las distintas clases de ciudadanos. Bajo la risa vemos la guerra del Peloponeso, que arruinó a la ciudad y hundió sus cimientos morales. Es por tanto Aristófanes un excelente documento de trabajo y estudio de la sociedad ateniense de finales del siglo V a de C.


La estructura de la comedia es, en cierto modo, parecida a la de la tragedia (recordemos su origen común). Las obras se componen de diferentes estásimos (cantos líricos del coro) que alternan con diferentes partes dialogadas entre actores, o actor y corifeo (episodios). En el diálogo se produce, como en la tragedia, el “agón” o enfrentamiento de posturas. A esto hay que añadir el prólogo, que resulta más variado que en la tragedia,; y la entrada (párodos) y la salida (éxodos) del coro.

La novedad respecto a la tragedia estriba en lo que se denomina parábasis. En cierto momento de la obra el coro se desprende de su máscara y se dirige a los espectadores hablando en nombre del poeta: normalmente les solicita su beneplácito y que le otorguen el premio; o bien, los critica por razones diversas. Con la parábasis el poeta consigue romper la ilusión cómica, la fantasía de la representación y enlaza con la realidad. Al evolucionar la comedia, la parábasis irá perdiendo sentido.

En el mundo griego cabe distinguir entre Comedia Antigua, Media y Nueva


El nombre de Comedia antigua se aplica a la comedia del siglo V, en la que la acción comporta un plan salvador por parte del héroe cómico, que acaba con la derrota del oponente. Los personajes parodiados son a veces contemporáneos (Sócrates, Eurípides, etc), o del mito; otras veces, son inventados (recordemos a Lisístrata). Los coros oscilan entre la realidad cotidiana (ej. coro de ancianas/ ancianos) y la fantasía (coro de aves, nubes, ranas, etc..). La acción salta por encima de toda verosimilitud: se puede bajar al Hades, o subir a los cielos, o llegar a una ciudad utópica en los aires. Normalmente se parte de una situación de injusticia y opresión (dominio de la guerra; opresión de los ciudadanos por los impuestos,..), sobre la que el héroe cómico logrará triunfar, a pesar de su aparente debilidad. Al final, llega la felicidad, terminando la obra, por lo general, con fiesta y boda.

Esta comedia griega antigua debate siempre, a su estilo (con ataques, burlas, chistes y groserías), los problemas de política, filosofía, etc.., constituyendo un retrato fiel y claro de la vida y sociedad ateniense. Está representada por las obras de Aristófanes.

En cambio, la Comedia media y nueva es la que se desarrolla en el siglo IV. Su máximo representante es Menandro, aunque nos ha llegado de manera muy fragmentaria y, sin embargo, es la que influyó en la comedia latina de Plauto y Terencio y, a través de ellos, en la posteridad (ej, en las comedias de Moliere).

En la comedia nueva ya ha desaparecido el interés por los temas políticos y se escriben comedias mitológicas y de costumbres, generalmente con intriga amorosa que termina bien tras muchos obstáculos. Hay tipos fijos, como el soldado fanfarrón, el viejo, la doncella, la prostituta, el parásito, etc., y además falta el coro. Las tensiones políticas (Atenas ya se encontraba bajo el dominio de Macedonia) no aparecen, salvo fugaces alusiones. El público, al ver los asuntos cotidianos de las familias medias, olvida y descansa. La Suerte, la Fortuna (túch) adquiere rasgos divinos y arregla inesperadamente cuestiones que parecían insolubles por vía humana.

ARISTÓFANES (445-388)


Aunque era algo más joven que los trágicos, puede considerarse contemporáneo de Sófocles y Eurípides y todos se complementan al desenvolverse su producción dramática durante la guerra del Peloponeso. De las 44 obras que se le atribuyen sólo nos han llegado 11 comedias, entre las que destacamos las siguientes:

Las Nubes, constituye un ataque contra Sócrates a quien Aristófanes falsamente hace representante de los sofistas, la nueva corriente ideológica que invade Atenas, y lo culpa de contribuir a relajar las costumbres de los jóvenes. Las Nubes constituyen el coro, representando a las nuevas divinidades. En la obra vemos cómo un padre, agobiado por las deudas contraídas a causa de su hijo y de su afición a las apuestas en las carreras de caballos, se dispone a ir a aprender junto a Sócrates el manejo de los argumentos para poder deshacerse de los acreedores.

La Paz presenta a la figura de un viñador que logra subir al cielo montado en un escarabajo y traer a Atenas a la diosa Paz, pese a lo oposición de muchos interesados en la guerra. Lisístrata plantea de nuevo el tema de la paz. La protagonista convence a las mujeres casadas de toda Grecia de que deben negarse al trato sexual con sus maridos hasta que éstos firmen la paz. Evidentemente los hombres se ven forzados a capitular y la obra termina con un final erótico de reconciliación de los sexos.

Rasgos característicos de la comedia de Aristófanes son: la unión de fantasía y realismo (coro de Nubes junto al propio Sócrates); de burla y seriedad, pues Aristófanes hace reír al mismo tiempo que plantea una tesis seria. Consigue la rotura de la ilusión escénica, es decir, una vuelta a la realidad de la representación, por medio de la parábasis.

Aristófanes pretende una restauración de la antigua felicidad, acabando con un sistema injusto y opresivo y nos presenta con deformación cómica a los hombres y la sociedad atenienses. Ataca la guerra, el abuso de poder, las desigualdades en el reparto de bienes, la introducción de nuevas ideologías, etc. Hay un aliento pacifista en sus obras, e igualitario, en franca oposición con la política belicista e imperialista de algunas figuras del momento; aliento semejante al de Eurípides, a quien, sin embargo, Aristófanes critica por ser representante del espíritu “moderno”.

A través de las obras Aristófanes conocemos, pues, la manera de hablar y de pensar de las distintas clases de ciudadanos. Bajo la risa vemos la guerra del Peloponeso, que arruinó a la ciudad y hundió sus cimientos morales. Es por tanto Aristófanes un excelente documento de trabajo y estudio de la sociedad ateniense de finales del siglo V a de C.

EL DRAMA ÁTICO

LA TRAGEDIA

Introducción

1) Orígenes:

El origen del drama griego resulta una cuestión bastante problemática y discutidísima. La fuente fundamental para su estudio es la Poética, de Aristóteles, quien señala el origen del teatro griego en improvisaciones sobre el ditirambo (canto ritual en honor de Dioniso), tal vez a cargo de “sátiros”, a cargo de personas disfrazadas de macho cabrío. Hemos de buscar, pues, las raíces del teatro en la danza y la lírica populares, que presentaban diálogos y contaba con la representación de un mito, en diversas fiestas religiosas, particularmente las de Dioniso. Sin embargo, esta primitiva fase ritual nos resulta poco conocida, pues lo que poseemos son ya “auténticas obras literarias” desligadas de los antiguos rituales y corresponden al siglo V a. de C. Tradicionalmente suele atribuirse a Tespis la creación del teatro griego, a finales del siglo VI, bajo el mandato del tirano Pisístrato, en Atenas, aunque su obra no se ha conservado.

2) Representaciones:

Las representaciones dramáticas en Atenas eran acontecimientos de gran importancia social. Se llevaban a cabo en el transcurso de las fiestas de Dioniso, especialmente en las “Grandes dionisias” y eran organizadas a modo de concurso. Las obras eran dirigidas por los propios autores. Las representaciones comenzaban por la mañana temprano; cada día se ponían en escena cuatro o cinco obras y cada una de ellas se representaba de un tirón. El ateniense que asistía a las Grandes Dionisíacas sin perderse una podía ver de 15 a 17 obras en cuatro días (unos veinte mil versos). Dada la importancia social y educativa del teatro el estado sufragaba la entrada de los ciudadanos pobres. El teatro griego, pues, es de carácter popular en cuanto que se representa en grandes fiestas públicas, ante todo el pueblo. Tiene una función didáctica ya que representa la conducta y el destino de los héroes y ciudades en momentos de crisis, poniendo de manifiesto las consecuencias de la u7briV o actitud soberbia, que genera fracaso o muerte, aunque se aprecia una cierta esperanza en una conducta más justa y más humana.

La tragedia: forma y contenido

La tragedia griega alcanzó su máximo esplendor en la Atenas del siglo V a. De C. En ella se presenta siempre un problema angustioso que afecta a la comunidad, representada por el coro, que queda solucionado al final de la pieza, aunque para ello se produzca dolor y muerte: el héroe es llorado y recibe la piedad del público. Su temática siempre está basada en el mito, a excepción de la tragedia de Esquilo Los persas, que se refiere a un hecho histórico (la derrota persa en Salamina). En la tragedia griega no cabe hablar con propiedad de “actos”, sino de alternancia de partes dialogadas y partes cantadas, que se acompañaban de una danza rígida, hierática, por parte del coro; de ahí que constituya un espectáculo completo y complejo, que en ciertos aspectos recuerda a la ópera.

Las partes de una tragedia son:


A) Prólogo (dialogado o recitado; pone al público en antecedentes de la acción)

B) Párodos (canto de entrada del coro, que quedará situado en la “orchestra”)

c) Episodios diversos (en total cuatro o cinco; están constituidos por los diálogos de los actores entre sí o con el corifeo; con la evolución del teatro estas partes tenderán a alargarse).

d) Estásimos diversos (son las intervenciones cantadas del coro, entre episodio y episodio, acompañadas de danza; al evolucionar el teatro el contenido de estos cantos se irá alejando de la temática de la obra y paulatinamente irán disminuyendo hasta desaparecer).

E) Exodo (canto final y salida del coro)

La tragedia griega siempre está escrita en distintos tipos de verso (sus autores eran llamados “poetas”); suele oscilar entre mil y dos mil versos y la lengua empleada era un tanto artificial”, sin adaptarse a ningún dialecto en concreto, aunque con predominio del ático.

Autores y obras

Esquilo, Sófocles y Eurípides son los tres grandes trágicos atenienses del siglo V, que vienen a representar la evolución de la tragedia griega en este doble aspecto: hacia una progresiva reducción del papel del coro y hacia una progresiva racionalización del mito.

ESQUILO

Su vida transcurre bajo las reformas democráticas de Clístenes (primera mitad del siglo V) y la euforia ateniense por las victorias sobre los persas (guerras médicas).

Rasgos generales:


– compone sus obras en forma de trilogías o tetralogías “ligadas”, es decir tres tragedias y, a veces, un drama satírico, versan sobre un asunto único.

– sólo intervienen dos actores simultáneamente presentes, de modo que sus obras presentan más bien una situación que una acción, siendo el coro lo más importante.

– Los temas tratados están en relación con la justicia, la responsabilidad por los actos, la venganza que se proyecta de generación en generación, el respeto a la ley, los límites de la autoridad, la impiedad. Se va aprendiendo a través del sufrimiento (“maqei<>


– Sus obras resultan espectaculares y grandilocuentes

Obras: De todas sus obras (80) sólo se conservan 7 tragedias:


Los persas (doblemente singular, por ser la única tragedia griega de tema histórico y no mítico y además por ser la más antigua conservada) plantea la derrota del ejército persa en Salamina.

Prometeo encadenado (sobre el Titán que robó el fuego a los dioses para dárselo a los hombres) , “Los 7 contra Tebas” ( relacionada con la familia de Edipo) , “Las Suplicantes” y la única trilogía completa conservada sobre la figura de Agamenón , su asesinato y la venganza de Orestes, su hijo: Agamenón, Coéforas, Euménides.

SÓFOCLES

Su vida transcurre durante la época de mayor esplendor ateniense, coincidiendo con el gobierno de Pericles, cuando se ha favorecido al máximo la participación del pueblo en los asuntos políticos (siempre dentro de los “límites” de la democracia griega); cuando Atenas controla el Egeo y es sede de artistas y filósofos y ha quedado embellecida con grandiosos edificios. Es un momento de equilibrio: hay libertad pero también respeto a la ley. Sin embargo, sus últimos años conocerán el desastre de la guerra del Peloponeso.

Rasgos generales:


– Introduce un actor más, de modo que se pueden conseguir escenas triangulares, lo que generará más diálogo y menos descripción, de modo que sus obras ganan en dramatismo y tensión. Aunque los coros son aún importantes, sus intervenciones ya no son decisivas.


– Abandona el sistema de “trilogías” y cada pieza es independiente

– Nos ofrece una visión del hombre como un ser en cierto modo débil e inferior a los dioses y el tema que le obsesiona es la grandeza y caída del héroe (como Edipo).


– Fue el autor más premiado por sus contemporáneos y destaca su fina ironía

Obras:


Se han conservado 7 tragedias: Ayax y Filoctetes , que tienen como protagonistas a héroes homéricos; Antígona, Edipo rey, Edipo en Colono,(que tratan diversos asuntos relacionados con la familia real tebana) Traquinias (sobre Heracles y su esposa Deyanira) y Electra, que trata sobre la hija de Agamenón y la venganza que tramará con su hermano Orestes contra su madre Clitemnestra por haber asesinado a su padre al regresar de Troya.

EURÍPIDES

Algo más joven que Sófocles, prácticamente pueden ser considerados contemporáneos. Sin embargo reflejará un modo de pensar más moderno, menos “religioso” y más “racional”, lo que provocó que sus obras gustasen menos en su propia época, aunque no en otras. En las primeras obras se aprecia un elogio por el gobierno democrático para ir evolucionando hacia un desengaño y terminar tratando en sus últimas composiciones temas privados, preludiando el helenismo.

Rasgos generales:



– Suele recurrir a un prólogo “recitado” y no dialogado, lo que le resta algo de dramatismo


– Las intervenciones corales se van desligando de la acción

– Héroes y dioses aparecen demasiado “humanizados”, con dudas y temores; no son “superhéroes”, lo que confiere a su teatro mayor “realismo”

– Recurre a la utilización del “deus ex machina”, divinidad que suele aparecer al final de la obra para solucionar el conflicto.


– El amor es concebido siempre como una pasión violenta y la pasión acarreará la ruina al héroe (recordemos Medea)

– Se observa una búsqueda de una nueva religiosidad, dirigida al hombre como persona, como individuo, y no como ciudadano así como una especial preocupación por los sentimientos de la mujer. También toca temas de aventura y evasión.

Obras: Eurípides fue el autor más apreciado entre los romanos, por eso es del que se ha conservado un mayor número de tragedias, 16 en total.

Conviene destacar Medea (en la que plantea el enfrentamiento entre razón y pasión al que se ve llevada Medea tras su abandono por parte de Jasón); Hipólito (que toma como protagonista al hijo de Teseo, acusado de seducción por parte de Fedra, su madrastra) ; Las bacantes (en la que se expone el terrible castigo que a través de las bacantes lleva a cabo Dioniso sobre el rey Penteo, que se le oponía); Las troyanas (sobre el triste final de las mujeres de Troya que han sido sorteadas entre los reyes aqueos: plantea el tema de la inutilidad y las dolorosas consecuencias de toda guerra); Electra, Alcestis, etc.

LA COMEDIA

Forma y Contenido

La comedia fue adoptada por el estado ateniense más tarde que la tragedia; sabemos que la primera representación oficial tuvo lugar en el año 485 a de C., aunque las comedias que se han conservado íntegras son bastante posteriores, ya que corresponden, en su mayoría, al último cuarto del siglo V, coincidiendo, pues, con el período de las guerras del Peloponeso. Se representaban también en las fiestas en honor a Dioniso, por tener su origen, como la tragedia, en el ritual de este dios. En un solo día se realizaba la representación de tres comedias como mínimo, compuestas por autores diferentes.

El fin de la obra cómica es conseguir la risa del público, por lo que el autor dispone de variados recursos, entre los que no pueden olvidarse los de carácter auditivo (onomatopeyas, distorsiones fonéticas, etc.) ni los visuales (gestos –incluso obscenos-, disfraces llamativos, etc..)

La estructura de la comedia es, en cierto modo, parecida a la de la tragedia (recordemos su origen común). Las obras se componen de diferentes estásimos (cantos líricos del coro) que alternan con diferentes partes dialogadas entre actores, o actor y corifeo (episodios). En el diálogo se produce, como en la tragedia, el “agón” o enfrentamiento de posturas. A esto hay que añadir el prólogo, que resulta más variado que en la tragedia,; y la entrada (párodos) y la salida (éxodos) del coro.

La novedad respecto a la tragedia estriba en lo que se denomina parábasis. En cierto momento de la obra el coro se desprende de su máscara y se dirige a los espectadores hablando en nombre del poeta: normalmente les solicita su beneplácito y que le otorguen el premio; o bien, los critica por razones diversas. Con la parábasis el poeta consigue romper la ilusión cómica, la fantasía de la representación y enlaza con la realidad. Al evolucionar la comedia, la parábasis irá perdiendo sentido.

En el mundo griego cabe distinguir entre Comedia Antigua, Media y Nueva


El nombre de Comedia antigua se aplica a la comedia del siglo V, en la que la acción comporta un plan salvador por parte del héroe cómico, que acaba con la derrota del oponente. Los personajes parodiados son a veces contemporáneos (Sócrates, Eurípides, etc), o del mito; otras veces, son inventados (recordemos a Lisístrata). Los coros oscilan entre la realidad cotidiana (ej. coro de ancianas/ ancianos) y la fantasía (coro de aves, nubes, ranas, etc..). La acción salta por encima de toda verosimilitud: se puede bajar al Hades, o subir a los cielos, o llegar a una ciudad utópica en los aires. Normalmente se parte de una situación de injusticia y opresión (dominio de la guerra; opresión de los ciudadanos por los impuestos,..), sobre la que el héroe cómico logrará triunfar, a pesar de su aparente debilidad. Al final, llega la felicidad, terminando la obra, por lo general, con fiesta y boda.

Esta comedia griega antigua debate siempre, a su estilo (con ataques, burlas, chistes y groserías), los problemas de política, filosofía, etc.., constituyendo un retrato fiel y claro de la vida y sociedad ateniense. Está representada por las obras de Aristófanes.

En cambio, la Comedia media y nueva es la que se desarrolla en el siglo IV. Su máximo representante es Menandro, aunque nos ha llegado de manera muy fragmentaria y, sin embargo, es la que influyó en la comedia latina de Plauto y Terencio y, a través de ellos, en la posteridad (ej, en las comedias de Moliere).

En la comedia nueva ya ha desaparecido el interés por los temas políticos y se escriben comedias mitológicas y de costumbres, generalmente con intriga amorosa que termina bien tras muchos obstáculos. Hay tipos fijos, como el soldado fanfarrón, el viejo, la doncella, la prostituta, el parásito, etc., y además falta el coro. Las tensiones políticas (Atenas ya se encontraba bajo el dominio de Macedonia) no aparecen, salvo fugaces alusiones. El público, al ver los asuntos cotidianos de las familias medias, olvida y descansa. La Suerte, la Fortuna (túch) adquiere rasgos divinos y arregla inesperadamente cuestiones que parecían insolubles por vía humana.

ARISTÓFANES (445-388)


Aunque era algo más joven que los trágicos, puede considerarse contemporáneo de Sófocles y Eurípides y todos se complementan al desenvolverse su producción dramática durante la guerra del Peloponeso. De las 44 obras que se le atribuyen sólo nos han llegado 11 comedias, entre las que destacamos las siguientes:

Las Nubes, constituye un ataque contra Sócrates a quien Aristófanes falsamente hace representante de los sofistas, la nueva corriente ideológica que invade Atenas, y lo culpa de contribuir a relajar las costumbres de los jóvenes. Las Nubes constituyen el coro, representando a las nuevas divinidades. En la obra vemos cómo un padre, agobiado por las deudas contraídas a causa de su hijo y de su afición a las apuestas en las carreras de caballos, se dispone a ir a aprender junto a Sócrates el manejo de los argumentos para poder deshacerse de los acreedores.

La Paz presenta a la figura de un viñador que logra subir al cielo montado en un escarabajo y traer a Atenas a la diosa Paz, pese a lo oposición de muchos interesados en la guerra. Lisístrata plantea de nuevo el tema de la paz. La protagonista convence a las mujeres casadas de toda Grecia de que deben negarse al trato sexual con sus maridos hasta que éstos firmen la paz. Evidentemente los hombres se ven forzados a capitular y la obra termina con un final erótico de reconciliación de los sexos.

Rasgos característicos de la comedia de Aristófanes son: la unión de fantasía y realismo (coro de Nubes junto al propio Sócrates); de burla y seriedad, pues Aristófanes hace reír al mismo tiempo que plantea una tesis seria. Consigue la rotura de la ilusión escénica, es decir, una vuelta a la realidad de la representación, por medio de la parábasis.

Aristófanes pretende una restauración de la antigua felicidad, acabando con un sistema injusto y opresivo y nos presenta con deformación cómica a los hombres y la sociedad atenienses. Ataca la guerra, el abuso de poder, las desigualdades en el reparto de bienes, la introducción de nuevas ideologías, etc. Hay un aliento pacifista en sus obras, e igualitario, en franca oposición con la política belicista e imperialista de algunas figuras del momento; aliento semejante al de Eurípides, a quien, sin embargo, Aristófanes critica por ser representante del espíritu “moderno”.

A través de las obras Aristófanes conocemos, pues, la manera de hablar y de pensar de las distintas clases de ciudadanos. Bajo la risa vemos la guerra del Peloponeso, que arruinó a la ciudad y hundió sus cimientos morales. Es por tanto Aristófanes un excelente documento de trabajo y estudio de la sociedad ateniense de finales del siglo V a de C.

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