Transición española 1975-1977: del régimen franquista a la democracia


Transición y contexto inicial (1975)

Transición es el paso de un régimen dictatorial a un régimen democrático. El 22 de noviembre de 1975, tras la muerte de Franco, es coronado Rey de España Juan Carlos I. Había tres alternativas políticas:

  • Continuar el régimen de Franco (inmovilistas).
  • Introducir reformas para integrar el país en el mundo occidental (movilistas), que planteaban la disolución inmediata de las instituciones franquistas, la legalización de partidos constituyentes y la convocatoria de Cortes constituyentes.
  • Otras posiciones intermedias que buscaban cambios graduales.

Primeros gobiernos: Arias Navarro (1975-1976)

Los primeros momentos del reinado de Juan Carlos I y el gobierno de Arias Navarro (1975-1976) se caracterizan por la indefinición. El gobierno de Arias Navarro no realizó reformas y tuvo como respuesta fuertes movilizaciones populares que solicitaban cambios políticos (amnistía y libertad) y cambios sociales. Se produjo una fuerte oposición a las políticas de Fraga —recordada en la frase popular «la calle es mía»— que culminó con los sucesos de Vitoria (1976), cuando cuatro trabajadores murieron tiroteados por la policía.

Gobierno de Adolfo Suárez y la reforma política

La llegada de Adolfo Suárez fue recibida con expectativas y también con decepción entre parte de la opinión democrática. En 1976 presentó el proyecto de la Ley para la Reforma Política, que pretendía desmantelar las instituciones franquistas —esencialmente las Cortes— y permitir la celebración de elecciones generales para elegir a diputados de unas nuevas Cortes democráticas de dos cámaras.

La ley fue aprobada por las Cortes franquistas el 18 de noviembre de 1976 y sometida a referéndum, siendo aprobada por un 81% de los españoles. Esa alta aprobación obligó a la reflexión política —no se podía romper todo de forma inmediata— e inició negociaciones con la oposición. Entre las medidas relevantes estuvieron la legalización de partidos (incluido el PCE, aunque su legalización definitiva se produjo más tarde en 1977), para que pudieran presentarse a elecciones; la ley electoral fue aprobada por decreto del Gobierno.

1977: año clave y amenazas al proceso

El proceso de reforma estuvo constantemente amenazado por dos fuerzas principales:

  • La extrema derecha, que pretendía provocar un golpe militar que pusiera fin al proceso democrático.
  • Grupos nacionalistas y de la izquierda extrema (por ejemplo, ETA y GRAPO) que aumentaron la tensión con atentados y ataques contra militares y fuerzas policiales, incrementando el riesgo de una respuesta autoritaria.

La semana más tensa: 23–29 de enero de 1977

El momento de mayor tensión fue la semana del 23 al 29 de enero de 1977. En ese periodo se produjeron hechos violentos que casi hicieron naufragar la Transición: un estudiante fue asesinado por miembros de grupos ultraderechistas en una manifestación proamnistía; el secuestro del presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar (general Villaescusa) por parte de GRAPO; y la matanza de 5 abogados laboralistas de CCOO en la calle Atocha por la extrema derecha. Estos sucesos provocaron una respuesta ciudadana masiva.

La reacción popular se tradujo en grandes manifestaciones de repulsa en Madrid, que se desarrollaron pacíficamente y mostraron la voluntad de continuar el proceso democrático.

Medidas decisivas y convocatoria de elecciones (1977)

Adolfo Suárez adoptó una serie de medidas que permitieron el avance hacia un régimen democrático:

  • Legalización de partidos políticos (entre ellos el PCE).
  • Amnistía a los presos políticos.
  • Libertad sindical y derecho a la huelga.
  • Convocatoria de elecciones para junio de 1977.

En las elecciones de junio de 1977 el partido más votado fue la UCD, organizada por Suárez, que agrupaba a aperturistas del franquismo y a elementos moderados de la antigua oposición democrática (mencionados en la época como Ordoñez y otros). En segundo lugar quedó el PSOE de Felipe González con alrededor del 30%; después el PCE con aproximadamente un 9,4% y la Alianza Popular de Manuel Fraga con cerca del 8%.

El crecimiento de la oposición en los años 60-70

Los años 60 presenciaron manifestaciones masivas y una creciente conflictividad laboral. Los cambios sociales y la proximidad de la muerte del dictador facilitaron la actividad de la oposición. La principal oposición al franquismo fue el movimiento obrero organizado, entorno a Comisiones Obreras (CCOO), propiciado por el Partido Comunista de España (PCE). CCOO era un sindicato clandestino nacido en 1962 que intentó aprovechar la legislación y las elecciones del sindicato vertical para debilitar la dictadura.

El primer partido en oponerse de forma organizada al franquismo fue el PCE, dirigido por Santiago Carrillo, que actuó a través de los sindicatos y de organizaciones sociales y vecinales. Otros grupos de oposición importantes fueron el PSOE, los monárquicos liberales y el movimiento estudiantil. Los movimientos nacionalistas tuvieron mayor influencia en el País Vasco, con el crecimiento de ETA desde 1959 y su mayor actividad en los últimos años del régimen.

Características generales del franquismo

Entre las características generales del franquismo pueden destacarse:

  • Estado totalitario: dictadura y concentración del poder político en Franco.
  • Antiparlamentarismo y antiliberalismo: supresión de la Constitución de 1931, de las libertades políticas, partidos y sindicatos.
  • Represión de la oposición y modelo político con rasgos inspirados en los estados fascistas: uniformes, símbolos y violencia política.
  • Nacionalcatolicismo: la Iglesia como legitimadora de la dictadura.
  • Defensa de la unidad de la patria: negación de cualquier autonomía política y fomento del uso del castellano.
  • Tradicionalismo: la idea de España de la dictadura se basaba en la herencia histórica de la reconquista.
  • Militarismo: preponderancia social del estamento militar.
  • Anticomunismo como carta para ser aceptado por el mundo occidental.
  • Marco jurídico: se basó en la promulgación de Leyes Fundamentales ante la ausencia de una constitución democrática.
  • Puritanismo ideológico: roles tradicionales de género (la mujer como ama de casa, el hombre como trabajador).

Apoyos sociales del régimen

Los apoyos sociales al régimen franquista incluyeron:

  • Oligarquía terrateniente y financiera: recuperó hegemonía social y fue beneficiaria de la política económica intervencionista del régimen.
  • Clases medias urbanas y trabajadoras: en general apenas respaldaron la dictadura, aunque mediante la represión, la miseria y la desmoralización se impidió una oposición más amplia. El desarrollo económico posterior aumentó el consenso social entre amplios sectores de las clases medias y trabajadoras, aunque a su vez creció la oposición organizada.

Familias políticas del régimen

El régimen prohibió todos los partidos políticos y convirtió a la Falange Española en el Movimiento Nacional, que actuó como cauce único de participación política y proporcionó colaboradores al gobierno. Las familias políticas que integraron el régimen, unidas por la lealtad a Franco y la defensa de los principios del régimen, fueron:

  • La Falange, transformada en Movimiento Nacional bajo el liderazgo de Franco, cuya función era controlar la vida social y económica del país.
  • Militares, jefes sublevados y colaboradores directos de Franco tras la guerra, por su lealtad al dictador.
  • Católicos, que participaron desde los primeros años del régimen en distintos gobiernos; fueron importantes en el Ministerio de Educación y pretendían modernizar el país sin modificar el régimen.
  • Monárquicos carlistas, obligados a integrarse en la Falange, aspiraban a la restauración de la monarquía en la persona de don Javier; tuvieron presencia en ministerios como el de Justicia.
  • Donjuanistas, que aspiraban, una vez terminada la guerra, a establecer una monarquía autoritaria en la persona de don Juan.
Conclusión

La Transición española fue un proceso complejo y frágil, condicionado por amenazas de extrema derecha, violencia de grupos armados, y la necesidad de pactos entre fuerzas diversas. Las reformas de la segunda mitad de los años 70, la aprobación de la Ley para la Reforma Política, la legalización de partidos, la amnistía y las elecciones de 1977 marcaron el paso decisivo desde el régimen franquista hacia un sistema democrático.

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