Aborto: tipos, causas, síntomas, tratamiento y prevención


Definición

El aborto es la muerte de un niño o niña en el vientre de su madre producida durante cualquier momento de la etapa que va desde la fecundación (unión del óvulo con el espermatozoide) hasta el momento previo al nacimiento.

Tipos de aborto

El asesinato de un bebé no nacido se produce, además de por medio de algunos métodos domésticos, a través de los siguientes métodos:

  1. Por envenenamiento salino

    Se extrae el líquido amniótico dentro de la bolsa que protege al bebé. Se introduce una larga aguja a través del abdomen de la madre hasta la bolsa amniótica y se inyecta en su lugar una solución salina concentrada. El bebé ingiere esta solución, que le producirá la muerte aproximadamente 12 horas más tarde por envenenamiento, deshidratación y hemorragias en el cerebro y otros órganos.

  2. Por succión

    Se inserta en el útero un tubo hueco que tiene un borde afilado y mediante succión se extrae el contenido uterino.

  3. Por dilatación y curetaje

    En este método se utiliza una cureta o cuchillo provisto de una cucharilla filosa en la punta con la cual se va cortando al bebé en pedazos con el fin de facilitar su extracción por el cuello de la matriz.

  4. Por «D & X» a las 32 semanas

    Este es el método más espantoso de todos; también es conocido como nacimiento parcial. Suele hacerse cuando el bebé se encuentra muy próximo de su nacimiento. Después de haber dilatado el cuello uterino durante tres días y guiándose por la ecografía, se procede al procedimiento.

  5. Por operación cesárea

    Este método es exactamente igual que una operación cesárea hasta que se corta el cordón umbilical, salvo que en vez de cuidar al niño extraído se le deja morir. La cesárea no tiene el objeto de salvar al bebé sino de matarlo.

Otros métodos

  • Mediante prostaglandinas

    Este fármaco provoca un parto prematuro durante cualquier etapa del embarazo.

  • Pastilla RU-486

    Se trata de una píldora abortiva empleada conjuntamente con una prostaglandina, que es eficiente si se la emplea entre la primera y la tercera semana después de faltarle la primera menstruación a la madre; por este motivo es conocida como «la píldora del día siguiente». Actúa matando de hambre al diminuto bebé, al privarlo de un elemento vital, la hormona progesterona.

Aborto espontáneo (aborto natural)

El aborto espontáneo o aborto natural es la pérdida de un embrión o feto por causas no provocadas intencionalmente. Se distingue, pues, del aborto inducido.

La causa más frecuente es la muerte fetal por anomalías congénitas del feto, frecuentemente genéticas,2 en especial las trisomías autosómicas (no sexuales).3 En otros casos se debe a anormalidades del tracto reproductivo, o a enfermedades sistémicas de la madre (diabetes, nefritis, traumatismos graves), o a enfermedades infecciosas (mal de Chagas, toxoplasmosis, brucelosis, sífilis, listeriosis, hepatitis B, sida).

Síntomas

Los síntomas — es decir, signos percibidos por la propia paciente — más frecuentes son el dolor abdominal de tipo cólico o en la región lumbar; la hemorragia vaginal acompañada o no de dolores cólicos abdominales; o la emisión de materia sólida tisular o de coágulos por la vagina. Por otra parte, algunos de estos signos son frecuentes durante los primeros meses de la gestación sin que necesariamente lleven a un aborto.

Existen signos médicos que pueden permitir al especialista detectar una situación de riesgo de aborto.

Tratamiento

Una vez observados signos de riesgo, la recomendación suele ser restringir ciertas formas de actividad o incluso reposo completo. Igualmente suele recomendarse en esos casos la abstinencia sexual. Sin embargo, hay estudios que dicen que el reposo no tiene efectos beneficiosos y que debería dejarse a elección de la paciente.5 6

Si el aborto se produce, suelen presentarse signos evidentes, primero en forma de una reducción de los signos del embarazo, pero también por secreciones vaginales anormales, las cuales deben ser evaluadas para determinar si el aborto es completo o no.

Si el aborto no se completa en un plazo de pocas semanas, se requerirá cirugía para completarlo artificialmente. La cirugía puede sustituirse por un tratamiento con medicamentos, pero los efectos secundarios y el riesgo de que la evacuación no se complete, obligando finalmente a recurrir a la cirugía, hacen que esta opción no sea siempre preferible.

Los efectos de un aborto espontáneo suelen desaparecer volviendo al ciclo menstrual normal y a una probabilidad normal de embarazo, aunque suele recomendarse una moratoria de uno o dos ciclos antes de volver a intentarlo.

Prevención

Las posibilidades de aborto espontáneo pueden limitarse mucho con una atención especial por parte de la madre y una vigilancia médica acentuada, especialmente si dependen de limitaciones físicas de la madre. El riesgo asociado a enfermedades sistémicas se combate tratándolas antes del eventual embarazo y vigilando el estado de la madre durante éste.

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