Conflictos del Siglo XX: De la Guerra Fría al Ascenso de los Totalitarismos


Conflictos de la Guerra Fría

Corea (1950-1953)

En 1950, los coreanos del Norte intentaron invadir el Sur. Las tropas comunistas del Norte fueron apoyadas por la URSS y China, mientras que el Sur contó con el respaldo de EE. UU. y la OTAN. El general Douglas MacArthur intervino, pero fue destituido por el presidente Harry Truman en 1953. El conflicto finalizó con el retorno al antiguo frente en el paralelo 38, dejando un saldo de 500.000 bajas en el Sur y 2 millones en el Norte.

Vietnam (1964-1973)

La URSS y China promovieron la unificación de Vietnam bajo su control, lo que provocó la reacción de EE. UU. y la OTAN para impedirlo. El conflicto enfrentó a Vietnam del Sur (apoyado por EE. UU. y la OTAN) contra Vietnam del Norte (apoyado por la URSS y China). En 1973, EE. UU. se retiró tras una derrota estratégica. La reunificación se produjo en 1976, dando lugar a la República Socialista de Vietnam, con un saldo de 3 millones de víctimas entre combatientes y civiles.

Causas y Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial

Causas principales

  • La Gran Depresión: Una honda recesión siguió al crash de 1929. Las potencias europeas aplicaron medidas proteccionistas y rivalizaron por los mercados.
  • Auge de los regímenes totalitarios: Desde su llegada al poder, los nazis emprendieron una política exterior agresiva para levantar Alemania. Los países vecinos optaron, sin éxito, por una política de apaciguamiento.
  • El militarismo y el rearme: Alemania desobedeció el Tratado de Versalles. El temor a un conflicto bélico arrastró también a los países democráticos a este rearme.
  • Conflictos territoriales y expansionismo: Los territorios que habían pasado de unas naciones a otras tras la Primera Guerra Mundial reavivaron los viejos conflictos.

Consecuencias

En la guerra total, los dos bloques utilizaron todos sus recursos humanos, militares y económicos para destruir la capacidad del otro. Murieron 60 millones de personas (30 millones de víctimas civiles, 30 millones de heridos y 3 millones de desaparecidos). Entre cinco y seis millones de judíos fueron asesinados en un verdadero genocidio, sumado a deportaciones en masa en Europa y Asia. En cuanto a las pérdidas materiales, se contabilizaron por millones las casas destruidas, así como fábricas, infraestructuras y campos de cultivo asolados.

Cambios políticos y socioeconómicos: Europa sufrió una decadencia política y económica, además de un trauma moral al conocerse los crímenes y el Holocausto cometido por los nazis. EE. UU. se confirmó como la primera potencia del mundo capitalista, beneficiándose de que en su territorio no se libraron batallas, manteniendo intactas sus industrias e infraestructuras.

Fascismo Italiano

En Italia, el fenómeno fascista hunde sus raíces en el nacionalismo del siglo XIX y en su tardía unificación. No cobró fuerza hasta después de la Primera Guerra Mundial, debido a la frustración por la falta de protagonismo concedido a Italia en los Tratados de París de 1919.

Mussolini al poder

En 1921, Mussolini fundó el Partido Nacional Fascista (PNF) y se constituyó en su líder o Duce. En 1922, los camisas negras emprendieron la Marcha sobre Roma. Ante las presiones, el rey Víctor Manuel III encargó a Mussolini la formación de un nuevo gobierno. Tras el asesinato del diputado socialista Matteotti en 1925, el Parlamento fue disuelto y se instauró la dictadura fascista. El Estado pasó a controlar todos los aspectos de la vida pública y privada. Tras la crisis de 1929, el régimen impulsó obras públicas y una expansión imperialista en Etiopía, aliándose posteriormente con la Alemania de Hitler.

Nazismo Alemán

Tras la Primera Guerra Mundial, la República de Weimar enfrentó graves secuelas económicas y el peso del Tratado de Versalles. En este contexto surgió el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), liderado por Adolf Hitler. Tras el fallido Putsch de Múnich en 1923, Hitler fue encarcelado. Sin embargo, la crisis de 1929 volvió a sumir a Alemania en la miseria, favoreciendo el ascenso del nazismo.

Hitler y el Estado nazi

En 1933, el presidente Hindenburg designó a Hitler como primer ministro. Una vez en el poder, el nazismo desmontó el sistema democrático. Tras la muerte de Hindenburg, Hitler instauró el III Reich, asumiendo la presidencia, la cancillería y la jefatura del ejército. Bajo la propaganda de Goebbels, se exaltó la raza aria y se reprimió a los opositores. La Noche de los Cuchillos Largos (1934) eliminó a las facciones internas disidentes (SA), mientras que la Gestapo persiguió a los disidentes en campos de concentración. Su política expansionista (Austria, Sudetes) culminó con la invasión de Polonia en 1939.

El Antisemitismo y la Solución Final

El antisemitismo fue una base ideológica del régimen nazi, plasmada en las Leyes de Núremberg (1935), que prohibían matrimonios mixtos y excluían a los judíos de la vida pública. En noviembre de 1938, durante la Noche de los Cristales Rotos, se destruyeron comercios y sinagogas. En 1941, el Estado nazi puso en marcha la «solución final», enviando a millones de judíos a campos de exterminio como Auschwitz-Birkenau, Dachau y Treblinka, donde fueron asesinados mediante trabajos forzados, hambre y cámaras de gas.

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