La Crisis de la Restauración y el Reinado de Alfonso XIII
El «desastre del 98» marcó el inicio de una etapa de descomposición en la Restauración. Con la proclamación de Alfonso XIII en 1902, el sistema político, huérfano de figuras como Cánovas y Sagasta, comenzó a tambalearse. Los partidos dinásticos (Conservador y Liberal) intentaron modernizar el país mediante el regeneracionismo, con figuras como Joaquín Costa, Maura y Canalejas.
Revisionismo y Conflictividad
- Revisionismo conservador: Antonio Maura impulsó la «revolución desde arriba», buscando integrar nuevas fuerzas y expandir la influencia en Marruecos. Su gestión se vio truncada por la Semana Trágica de 1909.
- Revisionismo liberal: José Canalejas (1910-1912) promovió la intervención del Estado en la economía y la sociedad, hasta su asesinato por un anarquista.
Oposición al Régimen
Las fuerzas opositoras ganaron terreno:
- Republicanismo: Destacan el Partido Radical de Lerroux y el Partido Reformista de Melquiades Álvarez.
- Nacionalismos: El catalanismo (Lliga Regionalista, Solidaritat Catalana) logró la creación de la Mancomunidad en 1914. El nacionalismo vasco (PNV) consolidó su influencia en Vizcaya.
- Movimiento obrero: Crecimiento del PSOE/UGT y nacimiento de la CNT (1910), que se convirtió en el sindicato mayoritario.
Inestabilidad, Guerra y la Crisis de 1917
La muerte de Canalejas y la Primera Guerra Mundial aceleraron la crisis. La neutralidad española provocó inflación y malestar social. El desastre de Annual (1921) supuso un golpe definitivo al prestigio militar y político.
La Crisis de 1917
Se manifestó en tres frentes:
- Protesta militar: Las Juntas de Defensa desafiaron al poder civil.
- Oposición política: La Asamblea de Parlamentarios exigió Cortes Constituyentes.
- Movimiento obrero: Huelga general revolucionaria organizada por UGT y CNT.
La Dictadura de Primo de Rivera y el Fin de la Monarquía
El 13 de septiembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado con el beneplácito de Alfonso XIII. Su dictadura se dividió en dos etapas: el Directorio Militar (1923-1925) y el Directorio Civil (1925-1930). A pesar de éxitos como el desembarco de Alhucemas, el régimen se aisló políticamente, llevando a la dimisión del dictador en 1930. El intento de restaurar el sistema anterior fracasó, culminando en el Pacto de San Sebastián y la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931.
La Proclamación de la Segunda República
Tras las elecciones municipales de 1931, se instauró un régimen democrático. El gobierno provisional, liderado por Niceto Alcalá-Zamora y Manuel Azaña, impulsó la Constitución de 1931, que estableció un Estado laico, descentralizado y el sufragio universal (incluyendo el voto femenino, defendido por Clara Campoamor).
El Bienio Reformista (1931-1933)
El gobierno de Azaña emprendió reformas profundas:
- Agraria: Ley de Reforma Agraria para redistribuir la propiedad.
- Educativa: Fomento de la enseñanza pública y las Misiones Pedagógicas.
- Militar: Sometimiento del ejército al poder civil.
- Religiosa: Separación Iglesia-Estado y leyes laicistas.
El Bienio Radical-Cedista y el Frente Popular
La victoria de la CEDA y el Partido Radical en 1933 frenó las reformas anteriores. La tensión culminó en la Revolución de octubre de 1934. Tras la crisis del gobierno radical, se convocaron elecciones en 1936, ganadas por el Frente Popular. La polarización política y el asesinato de Calvo Sotelo precipitaron el golpe de Estado del 17 de julio de 1936, dando inicio a la Guerra Civil.
