Documentos Clave de la Historia de España: De los Reyes Católicos a la Transición


El Decreto de Granada (1492)

1. Naturaleza e ideas principales

El texto es una fuente primaria y un texto jurídico, porque es un decreto oficial de los Reyes Católicos. Fue publicado en 1492 en Castilla y Aragón. Está dirigido a las autoridades del reino y, especialmente, a los judíos.

La idea principal es la expulsión de los judíos de los reinos de los Reyes Católicos.

Las ideas secundarias son:

  • Las causas de la expulsión: los judíos eran acusados de influir negativamente en los cristianos y conversos.
  • Las medidas anteriores: como su separación en juderías en 1480.
  • Las consecuencias para quienes no obedecieran el decreto: como la muerte o la confiscación de bienes.

2. Relación con el contexto histórico

Durante el reinado de los Reyes Católicos se buscó la unificación religiosa bajo el catolicismo. Para conseguirlo, crearon la Inquisición en 1478, encargada de perseguir a los falsos conversos y las herejías. La Inquisición también fue un instrumento de control político y religioso.

Respecto a los musulmanes, tras la conquista de Granada, primero se permitió mantener su religión, pero después fueron obligados a convertirse al cristianismo entre 1501 y 1502. Muchos se convirtieron solo en apariencia y fueron llamados moriscos.

En cuanto a los judíos, primero fueron aislados en juderías y después expulsados en 1492. Tenían que elegir entre convertirse al cristianismo o abandonar el reino.

Las consecuencias fueron: pérdidas económicas, problemas sociales y una gran pérdida cultural para la monarquía hispánica.


El Tratado de Utrecht (1713)

1. Naturaleza e ideas principales

El texto es una fuente primaria y un texto jurídico, porque es un tratado oficial firmado en Utrecht en 1713. Forma parte de los acuerdos que pusieron fin a la Guerra de Sucesión Española. Está dirigido a las coronas de España y Gran Bretaña. El ámbito geográfico incluye España, Europa y los territorios americanos.

La idea principal es el final de la guerra y el reconocimiento de Felipe V como rey de España por parte de Gran Bretaña.

Las ideas secundarias son:

  • Las concesiones territoriales: como Gibraltar y Menorca para Gran Bretaña.
  • Los privilegios comerciales: como el navío de permiso y el asiento de negros para comerciar con América.
  • Las consecuencias políticas: como la pérdida de poder de España y el aumento de la influencia británica.

2. Relación con el contexto histórico

El texto se relaciona con la Guerra de Sucesión Española, que comenzó tras la muerte de Carlos II sin descendencia. En la guerra se enfrentaron Felipe de Anjou, apoyado por Francia, y Carlos de Habsburgo, apoyado por otras potencias europeas.

La Paz de Utrecht reconoció a Felipe V como rey de España, pero España tuvo que aceptar importantes pérdidas. Las consecuencias territoriales fueron:

  • La pérdida de Gibraltar y Menorca para Gran Bretaña.
  • La cesión de territorios europeos como Flandes, Milán, Nápoles y Cerdeña a Austria.
  • La pérdida del monopolio comercial en América.

Gran Bretaña se convirtió en la principal potencia marítima y comercial de Europa, mientras que España pasó a ser una potencia de segundo nivel. Después de Utrecht, los Borbones intentaron recuperar algunos territorios mediante los Pactos de Familia con Francia, aunque Gibraltar nunca volvió a manos españolas.


La Constitución de Cádiz de 1812

1. Naturaleza, destinatario e ideas principales

El texto es una fuente primaria y de naturaleza jurídica, ya que es un fragmento de la Constitución de Cádiz de 1812, conocida como “La Pepa” porque fue promulgada el 19 de marzo. Fue redactada por las Cortes de Cádiz durante la Guerra de Independencia contra Francia.

Está dirigida a todos los españoles de la Península y de las colonias americanas, además del rey Fernando VII. El ámbito geográfico incluye todos los territorios de la monarquía española.

La idea principal es la aprobación de la primera Constitución española, que pone fin a gran parte del Antiguo Régimen e inicia el Estado liberal en España.

Las ideas secundarias son:

  • La soberanía nacional: el poder pertenece a la nación y no al rey absoluto.
  • La separación de poderes: el legislativo corresponde a las Cortes con el rey, el ejecutivo al rey y el judicial a los tribunales.
  • Los derechos individuales: como la libertad, la propiedad y la igualdad ante la ley.
  • La organización del Estado: definida como una monarquía moderada y hereditaria con la religión católica como única oficial.

También establece unas Cortes elegidas mediante sufragio indirecto y la creación de leyes iguales para toda España.

2. Las Cortes de Cádiz

La formación de las Cortes de Cádiz tuvo lugar durante la Guerra de Independencia (1808-1814), iniciada tras la invasión francesa y la imposición de José Bonaparte como rey de España. Después del levantamiento del 2 de mayo de 1808, muchos españoles rechazaron la autoridad francesa y surgieron juntas locales y provinciales para organizar la resistencia y gobernar en nombre de Fernando VII.

Más tarde, estas juntas crearon la Junta Suprema Central, que asumió el gobierno del país y dirigió la guerra contra los franceses. Cuando gran parte del territorio quedó ocupado, la Junta se trasladó a Cádiz, una de las pocas ciudades no conquistadas. La Junta Suprema Central terminó desapareciendo y fue sustituida por un Consejo de Regencia, que convocó las Cortes de Cádiz en 1810 para reorganizar el país y elaborar una constitución.

Las Cortes de Cádiz fueron diferentes a las tradicionales porque no estaban divididas por estamentos, sino que formaban una única asamblea nacional. Desde el principio proclamaron el principio de soberanía nacional, afirmando que el poder pertenecía a la nación representada por los diputados.

Los diputados llegaron desde distintos territorios españoles y americanos, aunque muchos no pudieron acudir por la guerra y fueron sustituidos por representantes gaditanos. La mayoría pertenecía a la burguesía y a las clases medias urbanas, aunque también había nobles y miembros del clero. Dentro de las Cortes había tres grupos principales:

  • Los absolutistas: defendían el poder absoluto del rey y el Antiguo Régimen.
  • Los reformistas o jovellanistas: querían reformas moderadas.
  • Los liberales: defendían grandes cambios políticos y fueron el grupo más importante.

Además de redactar la Constitución de 1812, las Cortes aprobaron reformas que acababan con instituciones del Antiguo Régimen, como la abolición de los señoríos, la eliminación de la Inquisición, la supresión de los gremios y la libertad de comercio.


El Manifiesto de Manzanares (1854)

1. Naturaleza, destinatario e ideas principales

El texto es una fuente primaria y de naturaleza histórico-circunstancial. Se trata del Manifiesto de Manzanares, firmado por Leopoldo O’Donnell y redactado por Antonio Cánovas del Castillo en 1854, después del pronunciamiento militar de la Vicalvarada. Este hecho inició el Bienio Progresista (1854-1856).

El texto está dirigido a toda la nación española y tiene una intención propagandística, ya que busca conseguir apoyo para el levantamiento militar contra el gobierno moderado.

La idea principal es justificar el pronunciamiento militar y presentar el movimiento como una defensa de la libertad y del liberalismo frente al gobierno moderado.

Las ideas secundarias son:

  • La defensa de la monarquía de Isabel II, pero sin la influencia de la camarilla.
  • Las reformas políticas: como cambiar la ley electoral y la ley de imprenta.
  • La reducción de impuestos para mejorar la situación económica de la población.
  • La descentralización: dando más poder a los ayuntamientos.
  • La recuperación de la Milicia Nacional como garantía de las reformas.

También se propone crear juntas de gobierno y convocar Cortes para llevar a cabo la regeneración liberal del país.

2. El papel de los militares durante el reinado de Isabel II

Durante el reinado de Isabel II (1833-1868), los militares tuvieron un papel muy importante en la política española. El ejército se convirtió en una pieza clave para defender el liberalismo frente al carlismo durante las guerras carlistas. A lo largo de este periodo, muchos generales dirigieron partidos políticos y llegaron al poder mediante pronunciamientos militares, ya que los cambios de gobierno no solían hacerse por elecciones.

Durante la regencia de María Cristina, destacó el general Espartero, que llegó a ser regente tras la Primera Guerra Carlista. Más tarde, un pronunciamiento del general Narváez acabó con su gobierno e inició la Década Moderada (1844-1854). En 1854, el pronunciamiento de la Vicalvarada dirigido por O’Donnell y apoyado por Espartero dio inicio al Bienio Progresista. Después, O’Donnell creó la Unión Liberal y dominó gran parte de la política hasta 1868 junto a los moderados.

Finalmente, otro pronunciamiento militar provocó la Revolución de 1868, conocida como “La Gloriosa”, que expulsó a Isabel II y comenzó el Sexenio Democrático. En esta etapa destacaron militares como Prim y Serrano. El protagonismo del ejército continuó después, con pronunciamientos como el de Pavía o Martínez Campos, que restauró la monarquía borbónica en 1874. Por ello, el intervencionismo militar marcó gran parte de la política española del siglo XIX.


La Abdicación de Amadeo I de Saboya (1873)

1. Naturaleza e ideas principales

El texto es una fuente primaria y de naturaleza histórico-circunstancial, ya que es un fragmento del discurso de abdicación de Amadeo I de Saboya, publicado en la Gaceta de Madrid el 12 de febrero de 1873. Se sitúa en el contexto del Sexenio Democrático y del reinado de Amadeo I entre 1871 y 1873.

El texto va dirigido a las Cortes españolas y a toda la nación, ya que fue publicado oficialmente para conocimiento de los ciudadanos.

La idea principal es la decisión de Amadeo I de abdicar al trono de España debido a la grave situación política y social del país. Su renuncia provocó la proclamación de la Primera República Española ese mismo día.

Las ideas secundarias son:

  • La inestabilidad política: con continuos enfrentamientos entre partidos.
  • La división interna: los conflictos procedían de los propios españoles.
  • La oposición que sufrió el rey durante su reinado.

Amadeo menciona problemas como la Tercera Guerra Carlista, las sublevaciones republicanas y la oposición de republicanos y alfonsinos. También destaca la crítica constante en la prensa y la imposibilidad de encontrar soluciones dentro de la legalidad.

2. Causas de la llegada al trono

La llegada de Amadeo I al trono estuvo relacionada con la crisis final del reinado de Isabel II. Durante sus últimos años hubo una gran inestabilidad política, problemas económicos y descontento social. En 1866, progresistas, demócratas y más tarde la Unión Liberal firmaron el Pacto de Ostende, cuyo objetivo era expulsar a Isabel II y acabar con el sistema moderado.

La Revolución de 1868, conocida como “La Gloriosa”, consiguió destronar a Isabel II y comenzó el Sexenio Democrático. Después se formó un gobierno provisional que convocó elecciones para elaborar una nueva constitución. La Constitución de 1869 estableció una monarquía constitucional, por lo que era necesario buscar un nuevo rey. Se estudiaron varios candidatos, pero muchos fueron rechazados por motivos políticos o internacionales.

El principal impulsor de la candidatura de Amadeo fue el general Prim, que buscaba un rey liberal y católico. Finalmente se eligió a Amadeo de Saboya, hijo del rey de Italia. Sin embargo, Amadeo llegó a un país muy dividido políticamente y con una gran oposición. Además, el asesinato de Prim poco antes de su llegada le dejó sin su principal apoyo político, lo que dificultó mucho su reinado y acabó provocando su abdicación en 1873.


La Constitución de 1876

1. Naturaleza e ideas principales

El texto es una fuente primaria y de naturaleza jurídico-política, ya que es un fragmento de la Constitución de 1876, aprobada en Madrid el 30 de junio de ese año durante el reinado de Alfonso XII. Fue elaborada por las Cortes y sancionada por el rey en el inicio de la Restauración borbónica.

Está dirigido a todos los habitantes de la nación española, ya que establece las normas básicas del Estado.

La idea principal es la creación de una nueva Constitución que garantice la estabilidad política del sistema de la Restauración, basado en la monarquía de Alfonso XII y el acuerdo con las Cortes.

Las ideas secundarias son:

  • La religión oficial: el Estado es católico pero permite la práctica privada de otros cultos.
  • Los derechos individuales: como la libertad de expresión, reunión y asociación.
  • La organización del poder: con el rey compartiendo el poder legislativo con las Cortes y ejerciendo el ejecutivo.
  • El sistema político: con Cortes bicamerales formadas por Congreso y Senado.

También se establece un modelo centralista con leyes iguales para todo el país.

2. Características del sistema de la Restauración

La Constitución de 1876 se aprobó al inicio de la Restauración borbónica, tras el fin del Sexenio Democrático y la llegada al trono de Alfonso XII. Su principal impulsor fue Antonio Cánovas del Castillo, que buscaba estabilidad política y el fin de los conflictos internos, como las guerras carlistas y la guerra de Cuba.

Este sistema se basaba en la alternancia pacífica entre dos grandes partidos: el Partido Conservador y el Partido Liberal, lo que se conoce como “turno pacífico”. Para ello era necesario un marco constitucional flexible que permitiera gobernar a ambos partidos.

La Constitución establecía la soberanía compartida entre el rey y las Cortes, lo que suponía un modelo liberal moderado. El rey tenía un papel muy importante en el sistema político, especialmente en el poder ejecutivo. En cuanto a los derechos, la Constitución incluía una amplia declaración de libertades, pero muchas dependían de leyes posteriores, lo que hacía posible limitar o ampliar su aplicación según el gobierno.

Se establecía la religión católica como oficial del Estado, aunque se permitía la práctica privada de otros cultos. Esto suponía un retroceso respecto a modelos más democráticos anteriores. El sistema de representación era bicameral, con un Congreso elegido por los ciudadanos y un Senado con miembros nombrados por el rey, por las instituciones o por grandes propietarios. El sufragio no quedó claramente definido en la Constitución, lo que permitió adaptarlo posteriormente, llegando al sufragio universal masculino en 1890.

Por último, se consolidó un modelo centralista del Estado, con leyes iguales en todo el territorio y la eliminación de los fueros vascos tras la Tercera Guerra Carlista en 1876. En conjunto, fue una Constitución flexible y duradera, que permitió la estabilidad del sistema de la Restauración hasta 1923, cuando fue suspendida por la dictadura de Primo de Rivera, y finalmente sustituida en 1931 con la llegada de la Segunda República.


El Decreto de Unificación (1937)

1. Naturaleza, destinatario e ideas principales

El texto es una fuente primaria y de naturaleza jurídico-política, ya que se trata del Decreto de Unificación de 1937, firmado por Francisco Franco durante la Guerra Civil Española. Fue redactado en Salamanca el 19 de abril de 1937 y publicado en el contexto del bando sublevado.

Está dirigido a todos los miembros de los partidos del bando nacional y, en general, a la población española bajo su control.

La idea principal es la creación de un partido único en la zona sublevada, la Falange Española Tradicionalista y de las JONS, bajo la autoridad de Franco, unificando a falangistas y carlistas para eliminar divisiones políticas.

Las ideas secundarias son:

  • La unificación de organizaciones políticas: integrando Falange y Requetés en una sola entidad.
  • El control ideológico del Estado: el nuevo partido debía transmitir los principios del régimen a la sociedad.
  • La afiliación controlada: permitiendo la entrada de miembros de antiguos partidos tras admisión.
  • La disolución del pluralismo político: eliminando todos los demás partidos existentes.

Este decreto supone un paso clave en la construcción del régimen franquista durante la guerra.

2. Evolución política del bando franquista durante la Guerra Civil

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), el bando sublevado evolucionó hacia un sistema cada vez más centralizado y autoritario bajo el mando de Francisco Franco. Desde el inicio del conflicto, el ejército se convirtió en el principal elemento de unidad del bando nacional, frente a la división del bando republicano.

En julio de 1936 se creó la Junta de Defensa Nacional, formada por los militares sublevados, que asumió el control de los territorios conquistados y decretó el estado de guerra. Poco después, Franco fue nombrado Generalísimo de los Ejércitos y Jefe del Estado, concentrando el poder militar y político. La Junta fue sustituida por la Junta Técnica del Estado, con sede en Burgos, mientras el cuartel general de Franco se establecía en Salamanca.

A pesar de esta estructura, dentro del bando sublevado existían diferencias ideológicas importantes entre falangistas, carlistas, monárquicos y otros grupos. Estas tensiones podían debilitar la unidad del bando nacional en plena guerra. Para resolver este problema, en abril de 1937 Franco promulgó el Decreto de Unificación, creando un único partido político: Falange Española Tradicionalista y de las JONS. Con esta medida, todos los grupos políticos del bando sublevado quedaron integrados bajo su autoridad, lo que le permitió controlar completamente la vida política del territorio ocupado.

A partir de ese momento, el régimen adoptó símbolos y elementos ideológicos comunes como el saludo romano, el lema “¡Arriba España!”, el yugo y las flechas o el himno “Cara al sol”, reforzando la identidad del nuevo Estado.

En los últimos años de la guerra, Franco consolidó aún más su poder. En 1938 formó su primer gobierno y se aprobaron leyes de carácter autoritario como el Fuero del Trabajo, que organizaba la economía de forma corporativa y eliminaba derechos laborales. También se estableció la censura, la prohibición de libertades políticas y un modelo de Estado basado en el nacionalcatolicismo.

Además, en la zona sublevada se llevó a cabo una fuerte represión contra los opositores, con ejecuciones, campos de concentración y violencia sistemática. En el plano económico, el bando franquista controlaba las zonas agrícolas, lo que facilitó el abastecimiento, y recibió apoyo militar y económico de la Alemania nazi, la Italia fascista y empresas extranjeras. Todo este proceso culminó en 1939 con la victoria de Franco, dando inicio a una dictadura que se mantuvo hasta 1975.


La Constitución de 1931

1. Naturaleza e ideas principales

El texto es una fuente primaria de naturaleza jurídico-política, ya que se trata de la Constitución de 1931, aprobada durante la Segunda República Española. Fue elaborada por las Cortes Constituyentes tras la proclamación de la República en 1931. Está dirigida a todos los ciudadanos españoles, ya que establece el nuevo marco político, jurídico y social del Estado republicano.

La idea principal es la creación de una República democrática, que sustituye a la monarquía y establece un nuevo sistema político basado en la soberanía popular, la libertad, la justicia y la igualdad.

Las ideas secundarias son:

  • La definición de España como un Estado democrático de trabajadores.
  • La separación Iglesia-Estado, ya que el Estado no tiene religión oficial.
  • La organización territorial flexible, permitiendo la autonomía de municipios y regiones.
  • La igualdad jurídica de todos los ciudadanos sin privilegios por nacimiento, sexo, religión o clase.
  • El reconocimiento de derechos como el matrimonio civil y el divorcio.

Esta Constitución supone un cambio profundo respecto al sistema anterior y marca el inicio de un Estado moderno y democrático.

2. Reformas del Bienio Reformista

Durante el Bienio Reformista (1931-1933), gobernado por una coalición de republicanos de izquierdas y socialistas, se llevaron a cabo una serie de reformas con el objetivo de modernizar el país y transformar la estructura del Estado.

  • La reforma militar: buscaba reducir el poder del ejército y asegurar su lealtad a la República. Se redujo el número de oficiales mediante retiros voluntarios, se reorganizó la estructura militar, se cerraron academias y se creó la Guardia de Asalto. Esta reforma fue rechazada por muchos militares que veían amenazados sus privilegios.
  • La reforma agraria: tenía como objetivo acabar con el latifundismo y repartir tierras entre campesinos sin recursos. Se creó el Instituto de Reforma Agraria (IRA). Sin embargo, su aplicación fue lenta y generó frustración en el campesinado y oposición en los terratenientes, derivando en conflictos como los Sucesos de Casas Viejas (1933).
  • La reforma educativa: pretendía reducir el analfabetismo y crear un sistema educativo público, laico y gratuito. Se impulsaron las Misiones Pedagógicas. Fue rechazada por la Iglesia católica al perder su influencia en la educación.
  • La reforma religiosa: buscaba la separación total entre Iglesia y Estado. Se estableció la libertad de culto, el matrimonio civil y la ley del divorcio. Se prohibió la enseñanza a las órdenes religiosas.
  • Las reformas sociales y laborales: impulsadas por Largo Caballero, mejoraron las condiciones de los trabajadores (jornada de ocho horas, regulación de contratos, derecho a huelga).
  • La política autonómica: permitió la creación de regiones autónomas, destacando el Estatuto de Cataluña (1932).

En conjunto, estas reformas provocaron una fuerte división política y social entre izquierdas y derechas, lo que aumentó la inestabilidad de la Segunda República.


Organización política del Estado franquista

El Franquismo (1939-1975) fue un régimen dictatorial en el que Franco concentró todos los poderes del Estado. Era jefe del Estado, del Gobierno, del ejército y del único partido permitido, el Movimiento Nacional, y recibió el título de Caudillo. Su poder fue personal, absoluto y vitalicio, y se mantuvo hasta su muerte en 1975.

El régimen se basaba en una serie de ideologías autoritarias como el anticomunismo, el antiliberalismo, el nacionalcatolicismo, el militarismo y el tradicionalismo. Se rechazaba la democracia liberal y se suprimieron los estatutos de autonomía, imponiéndose un fuerte centralismo.

El Estado franquista no tenía Constitución, sino un conjunto de leyes llamadas Leyes Fundamentales:

  • Fuero del Trabajo (1938): prohibía sindicatos libres y huelgas.
  • Ley de Cortes (1942): creaba unas Cortes sin poder legislativo real.
  • Fuero de los Españoles (1945): declaración de derechos limitada.
  • Ley de Referéndum (1945): permitía consultas controladas.
  • Ley de Sucesión (1947): declaraba a España como reino y permitía a Franco nombrar sucesor.
  • Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958): definía el régimen como monarquía tradicional, católica y social.
  • Ley Orgánica del Estado (1967): reorganizaba el sistema y preparaba la transición tras Franco.

No existía una verdadera separación de poderes. El sistema se justificaba como una “democracia orgánica”, basada en la familia, el municipio y el sindicato, pero sin sufragio universal ni pluralismo político. En la práctica, fue una dictadura personalista y centralizada.


La crisis final del franquismo desde 1973 (Pregunta larga)

A partir de 1973, el régimen franquista entra en una etapa de crisis final marcada por el desgaste interno del sistema, la inestabilidad política y la incapacidad para adaptarse a los cambios sociales y económicos. En el plano político, se produjo una división entre los aperturistas y los inmovilistas o “búnker”.

Uno de los hechos clave fue el nombramiento de Luis Carrero Blanco como presidente del Gobierno en junio de 1973 para garantizar la continuidad del sistema. Sin embargo, Carrero Blanco fue asesinado por ETA en diciembre de 1973, lo que supuso un duro golpe para el régimen.

Tras este atentado, Carlos Arias Navarro asumió la presidencia en 1974. Aunque prometió apertura (“espíritu del 12 de febrero”), el régimen volvió a la represión, como con la ejecución de Salvador Puig Antich. Paralelamente, la oposición se organizó en la Junta Democrática (PCE) y la Plataforma de Convergencia Democrática (PSOE), uniéndose finalmente en la “Platajunta”.

En el contexto internacional, la Revolución de los Claveles en Portugal (1974) y la crisis del petróleo de 1973 aislaron y debilitaron económicamente al país. A ello se sumó la violencia de ETA y el FRAP, y el conflicto del Sáhara con la Marcha Verde en 1975. Finalmente, tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, Juan Carlos I fue proclamado rey, iniciándose la transición a la democracia.


La crisis final del franquismo desde 1973 (Versión alternativa)

A partir de 1973 el franquismo entra en una etapa de crisis final debido al envejecimiento de Franco y al agotamiento del modelo político. En el interior del régimen aparecen enfrentados los aperturistas y los inmovilistas.

El asesinato de Luis Carrero Blanco en 1973 por parte de ETA eliminó a la figura clave para asegurar la continuidad del régimen. Su sucesor, Carlos Arias Navarro, fracasó en su intento de apertura (espíritu del 12 de febrero) y el régimen endureció la represión, destacando la ejecución de Salvador Puig Antich.

La oposición se coordinó a través de la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia Democrática, exigiendo amnistía y elecciones libres. Internacionalmente, España quedó como la última dictadura de Europa occidental tras la caída de los regímenes en Portugal y Grecia. La crisis económica y la Marcha Verde sobre el Sáhara en 1975 agravaron la situación. Tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, comenzó el proceso de transición con la proclamación de Juan Carlos I.

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