Enfermedades óseas y musculoesqueléticas: osteoporosis, artritis, fracturas y trastornos neuromusculares


Enfermedades óseas

Osteoporosis

Osteoporosis. Enfermedad en la que disminuye la densidad y la masa ósea por un desequilibrio entre la formación y la destrucción del hueso. Los huesos se vuelven porosos y frágiles.

  • Síntomas: al inicio ninguno; posteriormente dolor dorsal, cifosis y fracturas espontáneas (vértebras, radio, fémur).
  • Tratamiento: vitamina D, calcio, bisfosfonatos y hábitos saludables.

Osteoesclerosis

Osteoesclerosis. Aumento anormal de la densidad del hueso por disminución de la actividad de los osteoclastos. Se engrosa el hueso y se reduce el espacio medular.

  • Síntomas: dolor óseo, articular y neurológico por compresión.

Osteomielitis

Osteomielitis. Infección del hueso, generalmente bacteriana, que produce inflamación y destrucción ósea. Puede originarse por vía sanguínea, traumatismos, cirugía o úlceras.

  • Tratamiento: antibióticos intravenosos prolongados (4–8 semanas) y, a veces, cirugía para retirar tejido necrótico.

Osteomalacia

Osteomalacia. Alteración del metabolismo óseo por déficit de vitamina D o incapacidad para utilizarla. El hueso no se mineraliza bien y se vuelve blando.

  • Síntomas: dolor óseo, fragilidad y fracturas fáciles.
  • Tratamiento: vitamina D, calcio y fósforo según indicación médica.

Enfermedad de Paget

Enfermedad de Paget. Trastorno crónico del remodelado óseo con destrucción y formación excesiva de hueso de mala calidad.

  • Características: huesos más grandes pero débiles, deformidades en columna y extremidades, frecuente en ancianos.
  • A menudo es asintomática y se detecta en radiografías.

Neoplasias óseas

Neoplasias óseas. Tumores que afectan al hueso.

  • Benignos: crecimiento lento y pocos síntomas (osteomas, fibromas, condromas).
  • Malignos: agresivos, dolor progresivo y síntomas generales (condrosarcoma, fibrosarcoma, sarcoma de Ewing, metástasis).

Trastornos articulares y metabólicos

Artritis

Artritis. Inflamación de las articulaciones, aguda o crónica.

  • Tipos: infecciosa, metabólica, mecánica, degenerativa, idiopática (reumatoide), asociada a otras enfermedades.
  • Síntomas: dolor, inflamación, rigidez y limitación del movimiento.

Gota

Gota. Enfermedad metabólica con aumento del ácido úrico que forma cristales (tofos) en las articulaciones, sobre todo en el dedo gordo del pie.

  • Síntomas: dolor intenso, con frecuencia nocturno, inflamación, fiebre y posibles alteraciones renales (cálculos).

Artritis reumatoide

Artritis reumatoide. Enfermedad inflamatoria crónica, autoinmune, progresiva, deformante e invalidante. Afecta sobre todo manos y pies.

  • Síntomas: dolor, deformidad y pérdida de función. Puede afectar piel, vasos, corazón y otros órganos.

Artrosis

Artrosis. Degeneración del cartílago articular (no inflamatoria). Produce desgaste del cartílago y cambios óseos secundarios.

  • Síntomas: dolor mecánico, rigidez leve y ligera hinchazón.
  • Epidemiología: frecuente en mujeres mayores de 45 años.

Hernia discal

Hernia discal. Protusión del disco intervertebral que comprime raíces nerviosas. Más frecuente en la región lumbar.

  • Síntomas: dolor que se irradia por el nervio (ciática).

Traumatismos y lesiones articulares

Esguince

Esguince. Lesión de los ligamentos por forzar una articulación más allá de su límite.

  • Síntomas: dolor, inflamación, hematoma e impotencia funcional. Puede haber distensión o rotura ligamentosa.

Luxación

Luxación. Separación permanente de las superficies óseas de una articulación por golpe o contracción brusca.

  • Síntomas: deformidad visible, dolor intenso, inflamación e imposibilidad de mover la articulación.

Fracturas

Fracturas. Rotura parcial o total del hueso por traumatismo o torsión.

  • Tipos: cerradas, abiertas, conminutas, tallo verde (niños), completas, incompletas, patológicas, etc.
  • Síntomas: dolor intenso e incapacidad funcional.

Células óseas y su función

OSTEOBLASTOS: células formadoras de hueso. Se sitúan en la superficie ósea. Regeneran y depositan hueso nuevo.

OSTEOCITOS: constituyen el mayor número de células óseas; cuando los osteoblastos quedan aprisionados por la matriz ósea se convierten en osteocitos. Mantienen la matriz ósea y su estabilidad.

OSTEOCLASTOS: son células que segregan enzimas que destruyen el hueso y liberan calcio. Reabsorben hueso para movilizar sales minerales y permitir la remodelación ósea.

Enfermedades neuromusculares

Parálisis cerebral

Parálisis cerebral. Esta enfermedad perjudica el sistema muscular y la función postural del individuo; afecta especialmente el sistema motor y el equilibrio.

Dermatomiositis

La dermatomiositis. Es una enfermedad autoinmune progresiva que daña los tejidos conectivos, causando debilidad muscular. Estos síntomas pueden acompañarse de fiebre, pérdida de peso, fatiga, problemas pulmonares u otros.

Distrofia muscular

La distrofia muscular. Suele ser una enfermedad genética y hereditaria que origina daños en las fibras musculares; provoca debilidad, falta de coordinación y pérdida de la movilidad de la parte afectada.

Síndrome compartimental

El síndrome compartimental. Se origina por el aumento de la presión en un compartimento cerrado que contiene vasos sanguíneos, músculos y nervios, provocando isquemia y muerte tisular por falta de oxígeno.

Miastenia gravis

La miastenia gravis. Causa debilidad muscular y fatiga; esta enfermedad provoca un deterioro de la unión neuromuscular, por lo que el cerebro pierde control efectivo sobre los músculos afectados.

Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)

La esclerosis lateral amiotrófica. Es una enfermedad neurodegenerativa grave que ocasiona la destrucción progresiva de las neuronas motoras, lo que conduce a la pérdida del control del movimiento muscular voluntario.

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