Contexto Histórico: Dictadura y Democracia
El periodo entre 1939 y 1975 estuvo marcado por la guerra y la dictadura, lo que supuso una ruptura drástica con la Edad de Plata y la Generación del 27. La literatura quedó condicionada por la censura y el dirigismo cultural, provocando aislamiento y desconocimiento del pasado. A partir de 1975, la llegada de la democracia impulsó la modernización económica, política y social, permitiendo una mayor diversidad en las corrientes literarias y la ampliación del público lector.
El Exilio
Muchos poetas continuaron su labor fuera de España, incluyendo miembros de la Generación del 27 (Salinas, Alberti) y figuras como Juan Ramón Jiménez. Entre los más jóvenes destacaron León Felipe, con un tono vehemente e indignado sobre la España perdida, y Juan Gil-Albert, con un estilo más cuidado.
La Posguerra: Años 40
Dámaso Alonso distinguió dos líneas fundamentales en una poesía rehumanizada basada en la experiencia vital:
- Poesía arraigada: De corte clasicista, centrada en temas como el amor, la religión y el paisaje, ignorando la realidad dramática. Destacan las revistas Escorial y Garcilaso, con autores como Rosales y Vivanco.
- Poesía desarraigada: Expresión desgarrada sobre el sufrimiento y la desesperanza. Vinculada a la revista Espadaña, destacan obras como Hijos de la ira de Dámaso Alonso y Sombra del paraíso de Vicente Aleixandre.
Otras tendencias incluyen el Postismo (post-surrealismo) y el grupo Cántico, con figuras como Pablo García Baena.
1950-1965: Comunicación frente a Conocimiento
En este periodo conviven dos modos de concebir la poesía:
- Poesía social: Entendida como comunicación y herramienta de transformación. Destaca Gabriel Celaya con Cantos iberos.
- Generación de los 50: Entienden la poesía como forma de conocimiento, empleando el humor y la ironía. Autores clave: Ángel González (Áspero mundo), J. A. Goytisolo (El retorno) y José Agustín Goytisolo (Palabras para Julia).
Hasta 1975: La irrupción de los Novísimos
En 1966, la publicación de Arde el mar de Pere Gimferrer rompió con el realismo. En 1970, José María Castellet consolidó a los Novísimos (nacidos entre 1939 y 1949), como M. Vázquez Montalbán y Félix de Azúa. Sus rasgos incluyen el distanciamiento de la tradición, el culturismo, la experimentación y el rechazo al intimismo.
La Poesía en la Democracia
A partir de los años 80, se recupera la obra de autores exiliados y censurados. La poesía se vuelve narrativa, coloquial y recupera la métrica clásica.
Tendencias principales:
- Poesía de la experiencia: Realista, urbana y cotidiana. Destaca Luis García Montero (El jardín extranjero, Completamente viernes).
- Poesía del silencio o minimalismo: Contenidos filosóficos y brevedad. Ejemplo: Clara Janés (Rosas de fuego).
Finales del Siglo XX y Actualidad
El panorama se diversifica con el neo-surrealismo, el existencialismo y la poesía épica. En los últimos 20 años, destaca el auge de la poesía reflexiva y la poesía entrometida, con una conciencia crítica ante la injusticia social (ej. El hombre de la calle, de Fernando Beltrán), así como una mayor presencia de la poesía escrita por mujeres, como Ana Rossetti.
