Fundamentos del Modelo Clínico Homeopático y la Historia Clínica según la NOM-004


Fundamentos del Modelo Clínico Homeopático

1. La misión exclusiva del médico es curar, es decir, devolver la salud a los enfermos.

2. El arte de curar debe ser rápido, suave, duradero y lo menos perjudicial posible, eliminando la enfermedad por el camino más corto y seguro.

3. El verdadero médico conoce la enfermedad, los medicamentos y sus dosis; elige el remedio adecuado a cada caso y elimina los obstáculos para lograr una curación racional y duradera.

4. El médico también debe conservar la salud, identificando y alejando las causas que producen y mantienen las enfermedades.

5. Para curar, debe investigar las causas de la enfermedad —aguda o crónica— considerando la constitución, carácter, hábitos, vida social, edad y sexo del enfermo.

6. La enfermedad solo debe conocerse por sus síntomas observables y sentidos, pues ese conjunto de manifestaciones representa la enfermedad en su totalidad.

Clasificación de las Enfermedades según Hahnemann (Organon, Párrafos 72 al 82)

72. Las enfermedades se dividen en agudas, de duración media, y crónicas, que se desarrollan lentamente, debilitan la fuerza vital y terminan destruyendo el organismo.

73. Las agudas pueden ser individuales, por causas como excesos, frío o emociones, o colectivas —esporádicas y epidémicas—, incluyendo algunas contagiosas como viruela, sarampión, peste o cólera.

74. Muchas enfermedades crónicas son causadas por el abuso prolongado de medicamentos y tratamientos alopáticos, que debilitan la fuerza vital y alteran o mutilan el organismo.

75. Estos daños provocados por la alopatía son las enfermedades crónicas más peligrosas y, en cierto grado, incurables.

76. La homeopatía solo sirve contra las enfermedades naturales; los trastornos creados por tratamientos nocivos solo pueden repararlos la fuerza vital, si aún no está demasiado debilitada.

77. No son verdaderas crónicas las afecciones causadas por malos hábitos, alimentación perjudicial, excesos, lugares insalubres, falta de aire o tristeza constante; desaparecen al cambiar el régimen de vida.

78. Las verdaderas enfermedades crónicas provienen de un miasma crónico, avanzan sin cesar y empeoran hasta el final de la vida, pese a los cuidados y la fuerza vital.

79. Entre las crónicas miasmáticas están la sífilis y la sicosis, aunque esta última fue mal entendida al creerla curada solo al eliminar sus lesiones en la piel.

80. La psora es el miasma crónico más importante: se manifiesta por una erupción cutánea con picazón y sería la causa profunda de innumerables enfermedades consideradas independientes.

81. La enorme variedad de enfermedades causadas por la psora se explica por su transmisión a través de millones de personas y generaciones, junto con las diferencias individuales y las influencias externas.

82. Aunque la psora explique muchas enfermedades crónicas, el médico homeópata debe seguir observando rigurosamente los síntomas propios de cada caso, pues toda curación exige individualizar al enfermo.

Metodología en la Toma del Caso (Párrafos 82 al 94)

83. Para examinar un caso, el médico necesita espíritu sin prejuicios, sentidos agudos, atención y fidelidad al describir la enfermedad, aplicando solo los principios útiles a cada caso.

84. El enfermo narra lo que siente, los acompañantes cuentan lo observado y el médico observa y anota todo con sus propias palabras, sin interrumpir salvo lo indispensable.

85. Cada síntoma nuevo debe anotarse en una línea separada, para poder añadir después detalles más precisos.

86. Después, el médico pregunta con precisión sobre cada síntoma: cuándo empezó, dónde duele, cómo se siente, si es continuo o por accesos, cuánto dura y en qué momentos es peor.

87. Las preguntas no deben sugerir la respuesta ni limitarla a un “sí” o “no”, porque eso puede crear un cuadro falso de la enfermedad y llevar a elegir mal el remedio.

88. Si faltan datos sobre alguna parte del cuerpo, función o estado de ánimo, el médico pregunta en términos generales para que el enfermo se explique libremente.

89. Cuando el enfermo ya dio toda la información, el médico puede hacer preguntas especiales sobre digestión, orina, sueño, ánimo, sentidos, sed y otras funciones.

90. Tras anotar las respuestas, el médico registra también lo que observa directamente en el enfermo y averigua si esos signos existían antes de la enfermedad.

91. Los síntomas aparecidos por el uso de medicamentos no reflejan la enfermedad original; deben preferirse los anteriores al tratamiento o los que reaparecen tiempo después de suspenderlo.

92. En una enfermedad aguda y peligrosa, si no se puede conocer el estado anterior, el médico observa el cuadro actual, que incluye la enfermedad original y los daños causados por tratamientos previos, y actúa rápido con el remedio homeopático adecuado.

Lo Digno de Curar (Organon, Párrafo 153)

Al buscar el remedio homeopático, se deben comparar los síntomas del enfermo con los de los medicamentos y elegir sobre todo según los síntomas predominantes, singulares y característicos.

1. Totalidad Sintomática

Es reunir todos los síntomas del paciente para conocer la enfermedad como un todo y elegir el remedio más parecido:

  • Mentales: estado de ánimo, carácter, miedos, irritabilidad, tristeza, etc.
  • Generales: afectan a todo el cuerpo, como fiebre, cansancio, sudoración, apetito o sueño.
  • Particulares: pertenecen a un órgano o parte específica, como dolor de estómago o tos.

2. Nitidez Sintomática — Cruz de Hering

Indica que los síntomas más recientes, intensos, peculiares y característicos son los que orientan mejor al remedio. Los síntomas vagos o comunes tienen poco valor.

3. Trípode de Hering

Son los tres pilares para conocer al enfermo:

  • Síntomas mentales
  • Síntomas generales
  • Síntomas particulares o locales

El remedio debe cubrir especialmente lo más característico de estos tres niveles.

4. Síndrome Mínimo de Valor Máximo

Significa elegir el remedio con base en pocos síntomas, pero de gran valor diagnóstico: los raros, extraños, peculiares y característicos del paciente, no en los síntomas comunes.

5. Lo Digno de Curar — Organon 153

Para elegir el remedio homeopático se deben priorizar los síntomas predominantes, singulares y característicos. Los síntomas generales —como dolor de cabeza, falta de apetito o malestar— valen poco porque casi todas las enfermedades y medicamentos los producen.

6. Clasificación de las Enfermedades — Organon 72–82

  • Agudas: aparecen y terminan en un tiempo relativamente corto; pueden ser por causas externas, esporádicas o epidémicas.
  • Crónicas verdaderas: provienen de un miasma crónico —psora, sicosis o sífilis—, avanzan lentamente y empeoran si no se tratan adecuadamente.
  • Falsas crónicas: son ocasionadas por hábitos dañinos, mala alimentación, lugares insalubres o excesos; mejoran al cambiar el modo de vida.

7. Diagnósticos en Homeopatía

  • Nosológico: el nombre médico de la enfermedad, por ejemplo, gastritis, asma o migraña.
  • Individual: los síntomas propios y únicos de ese paciente; es el más importante en homeopatía.
  • Terreno: la predisposición o debilidad del organismo que favorece la enfermedad.
  • Constitucional: las características físicas, mentales y emocionales generales de la persona.
  • Medicamentoso: los síntomas que produce o agrava un medicamento; sirve para identificar daños por fármacos y elegir el remedio adecuado.

Marco Normativo: La NOM-004-SSA3-2012

La NOM-004-SSA3-2012 establece que la historia clínica es un documento privado, obligatorio y confidencial, donde se registran cronológicamente las condiciones de salud del paciente, los actos médicos y los procedimientos realizados por el equipo de salud.

Datos Obligatorios

  • Datos generales del establecimiento: tipo, nombre, domicilio e institución a la que pertenece.
  • Datos del paciente: nombre, sexo, edad y domicilio.

La información debe ser veraz, completa, legible, fechada y responsable, elaborada por el personal de salud que atiende al paciente.

Estructura de la Historia Clínica

  • Interrogatorio: ficha de identificación, grupo étnico si aplica, antecedentes heredofamiliares, antecedentes personales patológicos y no patológicos —incluyendo tabaco, alcohol y sustancias psicoactivas—, padecimiento actual e interrogatorio por aparatos y sistemas.
  • Exploración física: habitus exterior, signos vitales —temperatura, tensión arterial, frecuencia cardiaca y respiratoria—, peso, talla y exploración por regiones o según la especialidad.
  • Estudios de laboratorio y gabinete: deben registrarse los resultados relevantes para el diagnóstico y seguimiento.
  • Diagnósticos o problemas clínicos: deben identificarse claramente, idealmente con codificación CIE-10.
  • Pronóstico: indicar la evolución esperada del padecimiento.
  • Indicación terapéutica y plan: tratamiento, medicamentos, procedimientos, indicaciones y medidas de seguimiento.

Notas y Registro

Cada consulta debe quedar respaldada por una nota de evolución, con fecha, hallazgos, diagnóstico, plan y nombre y firma del profesional.

En urgencias, hospitalización, cirugía, anestesia, enfermería y otros servicios deben elaborarse las notas específicas que exige la norma.

Deben incluirse, cuando corresponda, consentimientos informados, hojas de indicaciones, interconsultas y notas de referencia o contrarreferencia.

Confidencialidad y Conservación

El expediente es propiedad del establecimiento, pero la información pertenece al paciente y solo puede proporcionarse a terceros con su autorización o por mandato legal.

Debe resguardarse de forma segura, conservarse correctamente y estar disponible para la atención continua del paciente; la norma regula su manejo, archivo, conservación y confidencialidad.