Fútbol Sala para Ciegos (B1): Reglamento, Adaptaciones y Beneficios Deportivos


Definición y Fundamentos del Fútbol Sala para Ciegos

El Fútbol Sala para Ciegos es un deporte de equipo diseñado para personas ciegas y deficientes visuales.

Composición y Roles del Equipo

Cada equipo está compuesto por cinco jugadores de campo. Uno de ellos es el portero.

  • El Portero: Este puesto es ocupado por una persona deficiente visual (B2/B3). Su maniobrabilidad está limitada por su pequeña área de portero, la cual está incluida dentro del área de penalti.
  • Jugadores de Campo: Son jugadores ciegos (B1).
  • El Guía: Al equipo se agrega un compañero más, generalmente vidente, que ejerce las funciones de guía detrás de la portería rival. Este orienta al equipo cuando ataca y el balón se encuentra en el último tercio del campo de juego.

Reglamentación y Habilidades Requeridas

El fútbol sala para ciegos posee un reglamento pulido y elaborado, basado en normativas internacionales como las de la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC) o la International Blind Sports Association (IBSA).

Jugar al fútbol sala para ciegos requiere una combinación de habilidades técnicas y cognitivas:

  • Habilidad Técnica: Manejo de un elemento externo (el balón).
  • Localización: Técnica individual para la localización del sonido (balón) y del obstáculo (jugadores rivales).
  • Orientación y Dominio Espacial: Orientación individual y colectiva, y dominio espacial y corporal que permita una coordinación efectiva.

Estas habilidades son cruciales para ejecutar acciones como el regate, el pase a un compañero o el disparo a puerta, intentando siempre mantener el orden táctico individual y colectivo.

Importancia Rehabilitadora y Libertad de Juego

El fútbol sala es un medio vital para la continua rehabilitación que la persona ciega necesita. Por su naturaleza, ofrece al deportista una libertad absoluta de juego una vez que el árbitro pita el comienzo del partido.

El sistema de guías también facilita esa libertad de elección, dado que solamente describen la situación en la que se encuentra el jugador. Es el jugador quien decide si regatea, si pasa el balón o si tira a puerta, aprovechándose de la facilidad que el fútbol sala le proporciona para desarrollar su capacidad de dominio espacial.

Podemos asegurar que la orientación, movilidad y concentración que el fútbol sala ofrece a un deportista con su dinámica elemental de juego son de gran importancia en su vida diaria.

Principales Adaptaciones Generales del Fútbol Sala para Ciegos (B1) de IBSA

Por lógicas e inevitables razones, se han realizado adaptaciones al reglamento de la Federation International Football Association (FIFA), en el que se basa el reglamento de IBSA.

Deportistas Considerados B1

Se trata de aquellos deportistas que poseen un parámetro oftalmológico acorde a las clasificaciones de IBSA. Se considera deportista B1 a quien:

“Desde la inexistencia de percepción lumínica en ambos ojos, hasta la percepción lumínica, pero con la incapacidad para reconocer la forma de una mano a cualquier distancia o en cualquier dirección.”

1. El Balón

Es la principal adaptación que tiene el fútbol sala para ciegos. Naturalmente, es el gran objetivo dentro del juego, pero en este caso adquiere una doble importancia debido a que su sonoridad es decisiva y determinante, convirtiéndose en primordial para la orientación del jugador. El balón es de cuero.

2. Dimensiones y Superficie de Juego

El fútbol sala para ciegos de IBSA se disputa al aire libre por la importancia que tiene la percepción acústica en los deportes para ciegos, y con la intención de evitar la inadecuada resonancia de los estadios cerrados, que resulta incómoda para los jugadores.

Dimensiones del Campo de Juego:

  • Longitud: Mínimo 38 m, máximo 42 m.
  • Anchura: Mínimo 18 m, máximo 25 m.

Su superficie es de cemento o de césped artificial. Este tipo de material ha sido seleccionado por estar relacionado directamente con la necesidad imperiosa de que el balón emita sonido. Por este importantísimo motivo, fue descartado el césped natural, debido a que no ofrecía garantías de sonoridad al contacto con el balón, limitando la orientación de los jugadores.

3. Número de Jugadores y Sustituciones

Cada equipo está formado por un (1) portero y cuatro (4) jugadores de campo. Las sustituciones son ilimitadas, pudiendo reingresar los jugadores que son sustituidos.

4. Área de Penalti y Área del Portero

El área de penalti es semicircular y mide seis (6) metros. Dentro de esta se encuentra el área de portero. Esta, a su vez, es rectangular y mide cinco (5) metros de largo por dos (2) metros de ancho.

Esta limitación tiene la intención de restringir la maniobrabilidad del portero, que, en su condición de deficiente visual y poseedor de resto visual, tendría grandes ventajas sobre el jugador ciego si tuviera a su disposición la movilidad en toda el área de penalti.

5. Vallas Laterales y Saques de Banda

Los dos laterales del campo de juego quedan configurados por unas vallas que poseen una oscilación de altura entre 100 o 120 centímetros. Son de material sintético o de madera, y se convierten en una importante aportación a la orientación de los jugadores, además de facilitar un juego rítmico y sin tantos saques de banda.

En los casos en que el balón supera la altura de estas vallas, se realiza un saque de banda con los pies, en la zona donde el balón superó la valla.

6. Equipación de los Jugadores

La equipación general de los jugadores es la habitual del fútbol y es exactamente igual a la contemplada en el reglamento de fútbol sala (fútsal) de FIFA. Sin embargo, el jugador ciego tiene la opción de usar rodilleras y una cinta que protege el frontal, parietales y occipital.

Esta cinta es tubular, con esponja por dentro y forrada de tela de toalla para una mejor absorción de la transpiración.

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