Geografía Urbana Española: Conceptos, Historia y Morfología de las Ciudades


1. El concepto de ciudad

El concepto de ciudad no es tan sencillo como parece y resulta de la combinación de varios criterios. Según un criterio cuantitativo, en España serían ciudades los núcleos que sobrepasan los 10.000 habitantes, pero en otros países se consideran otras cifras. Sin embargo, existen municipios extensos como Piélagos que superan holgadamente esa población, pero que por sus características no se pueden considerar estrictamente urbanos.

Existen otros criterios cualitativos que definen la ciudad basándose en sus características:

  • El criterio morfológico atiende al aspecto de la ciudad, formada por manzanas de pisos, alta densidad de población, predominio de la vivienda en altura, etc.
  • El criterio funcional se basa en las actividades de la población, dedicada a la industria y al sector servicios, con ausencia del sector agrario.
  • El criterio sociológico define a la ciudad en función de sus rasgos sociales específicos, con mayor diversidad social y relaciones más impersonales, frente al control social propio del medio rural.
  • El criterio espacial se basa en la capacidad de la ciudad de organizar el espacio y ejercer su influencia sobre otros núcleos como centro administrativo o comercial.

2. El proceso de urbanización

El proceso de urbanización en España comenzó en el primer milenio antes de Cristo con la fundación de colonias fenicias, griegas y cartaginesas. A partir de la conquista romana se fundaron decenas de ciudades con plano reticular y grandes infraestructuras. Estas formaron una red urbana bien comunicada que dio origen a ciudades como Lugo, León, Zaragoza o Sevilla.

La caída del Imperio Romano dio paso a una ruralización, pero la conquista islámica propició la fundación de ciudades con calles estrechas e irregulares en torno a una mezquita. A este período corresponden Madrid, Murcia o Almería. Las ciudades cristianas medievales también estaban amuralladas y crecían en torno a una catedral, destacando las situadas en el Camino de Santiago. En la costa cantábrica surgieron villas marineras y puertos activos como Santander, Laredo o Bilbao.

En la Edad Moderna, las ciudades permanecieron estancadas tras sus murallas, destacando Sevilla por el comercio con América y Madrid como capital elegida por Felipe II. En el siglo XVIII, los Borbones potenciaron el comercio en ciudades costeras como Santander. Pero hasta la industrialización del siglo XIX, la mayoría de ciudades mantuvieron su aspecto medieval.

La Revolución Industrial dio lugar a profundas transformaciones: la ciudad preindustrial se convirtió en el casco histórico, aparecieron los ensanches para la burguesía y barrios obreros en el extrarradio. En la segunda mitad del siglo XX el proceso se aceleró con el éxodo rural. Finalmente, con la urbanización postindustrial, las actividades terciarias ganaron importancia y comenzó la dispersión de la urbanización hacia municipios rurales con viviendas unifamiliares.

3. La morfología urbana

La morfología es el aspecto externo de la ciudad debido al emplazamiento, el plano, la construcción y los usos del suelo. En cuanto al plano, existen varias tipologías:

  • Plano irregular: calles estrechas y tortuosas, típico de ciudades islámicas o del crecimiento desordenado por especulación.
  • Plano ortogonal: en cuadrícula o damero, propio de ciudades romanas y los ensanches burgueses.
  • Plano radiocéntrico: con un centro del que parten calles radiales y anillos.

La construcción en España ha estado marcada por la especulación urbanística, creando tramas muy densas, a diferencia de la baja densidad de Estados Unidos o el urbanismo público soviético.

4. La estructura urbana

La mayor parte de las ciudades españolas presentan una estructura en la que se distinguen:

  • Casco histórico o viejo: zona desarrollada hasta el siglo XIX. Calles estrechas, edificios históricos como iglesias o palacios y grandes catedrales. Muchos se han peatonalizado para el turismo y comercio.
  • Ensanche burgués: calles amplias y paralelas (planos en cuadrícula) con grandes plazas y barrios residenciales para clases acomodadas (ej. Gran Vía de Bilbao o Ensanche de Santander).
  • Barrios obreros e industriales: alta densidad, falta de zonas verdes y situados junto a fábricas o vías de tren.
  • Barrios-jardín: inspirados en modelos como la ciudad-jardín de Ebenezer Howard o la Ciudad Lineal de Arturo Soria, buscando el contacto con la naturaleza, aunque terminaron siendo para la burguesía.
  • Periferia: surgida en la segunda mitad del siglo XX por el éxodo rural. Incluye barrios de infravivienda (chabolas), bloques de promoción oficial, polígonos privados de gran altura y recientes urbanizaciones de adosados.

5. Las aglomeraciones urbanas

  • Área metropolitana: formada por una ciudad principal y municipios del entorno con fuertes relaciones socio-económicas y redes de transporte radiales (Ej. Madrid, Barcelona, Bilbao o Santander).
  • Conurbación: unión por crecimiento de dos o más ciudades que mantienen su autonomía y no tienen una única ciudad central (Ej. Málaga-Marbella, Alicante-Elche).
  • Región urbana: aglomeración discontinua de ciudades dispersas (Ej. Ciudad Astur entre Oviedo, Gijón y Avilés).
  • Megalópolis: unión de áreas metropolitanas y conurbaciones a gran escala. En España destaca el eje de la costa mediterránea desde Gerona hasta Cartagena.

6. El sistema urbano español

Las ciudades se organizan jerárquicamente formando ejes urbanos:

  • Metrópolis nacionales: Madrid y Barcelona (centros de decisión económica).
  • Metrópolis regionales: Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga y Zaragoza.
  • Metrópolis subregionales: Valladolid, Santiago de Compostela o Murcia.
  • Ciudades medias y pequeñas: capitales de provincia y cabeceras comarcales.

En Cantabria, Santander y Torrelavega son ciudades medias, mientras que Castro-Urdiales, Reinosa, Laredo y Santoña se consideran ciudades pequeñas.

7. Ejes urbanos

  • Eje atlántico gallego: de Ferrol a Tuy, concentrando la economía de Galicia.
  • Eje cantábrico: discontinuo, une Asturias, Cantabria y el País Vasco (A-8).
  • Eje del Valle del Ebro: une el Cantábrico con el Mediterráneo a través de Zaragoza.
  • Eje del Mediterráneo: desde Gerona a Cartagena (la megalópolis española).
  • Eje andaluz: doble eje (litoral e interior) que confluye en Sevilla.
  • Sistema extrapeninsular: Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, con economías basadas en el turismo y el sector servicios.

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