Historia y Evolución del Pensamiento Económico: De Grecia al Mercantilismo


La evolución del pensamiento económico

Al igual que todas las ciencias, la economía evoluciona permanentemente; lo que es considerado como una verdad hoy, mañana puede dejar de serlo.

“La historia de las doctrinas económicas constituye la prueba irrebatible de las dificultades que experimentan los hombres para convivir”. — Del prólogo del libro de Emily Jones.

Pensamiento económico en la Antigüedad

Grecia (años 400 a 300 a. C.)

Con una economía originada en los botines de guerra y la explotación de esclavos, sus principales pensadores fueron:

Jenofonte (430 a 355 a. C.)

Empleó por primera vez el término economía en su obra “El Económico”. La palabra surgió de la unión de dos vocablos: Oikos (patrimonio o casa) y Nomos (ley o regla). Por lo tanto, fue considerado como un conjunto de reglas útiles para la administración del hogar.

Según el mismo filósofo, la inteligencia del administrador se demuestra en:

  • El incremento de la riqueza: que se logra a través de la división del trabajo y la especialización.
  • Gastando bien: la eficiencia en el uso de los recursos.

Platón (427 a 347 a. C.)

Perfeccionó la idea de Jenofonte y consideró que el origen de todo progreso de la ciudad estaba en la división del trabajo, ya que cada individuo se especializa en una tarea determinada y necesita de los demás para subsistir, lo cual crea una mutua interdependencia que da lugar al mercado.

Para Platón, en el mercado siempre alguien sale perdiendo para que otro obtenga un beneficio, aunque al final las pérdidas y beneficios se deberían igualar. Sin embargo, su conclusión es que los resultados no siempre son satisfactorios, por lo que consideró que el Estado debería regular su funcionamiento.

Aristóteles (384 a 322 a. C.)

Utilizó las ideas de Jenofonte y Platón, pero consideró que el mercado funciona porque en cada intercambio tanto el comprador como el vendedor sienten que salen ganando. Para que ello ocurra deben darse ciertas circunstancias; solo en caso de existir una disputa entre ellos, una autoridad superior debería tratar de resolver dichas diferencias.

También dedicó sus estudios al análisis del dinero; consideró que el destino natural del mismo era gastarlo y, por lo tanto, acumular fortunas no tenía sentido, ya que era antinatural.

Si un individuo prestaba dinero a otro, tampoco era correcto que le devolviera una suma mayor, debido a que el interés era antinatural; lo identificó como un abuso del poder sobre el débil. Distinguió dos tipos de enriquecimiento: el natural, originado en la producción de bienes y servicios, y el no natural, derivado del préstamo o interés.

Roma (753 a. C. a 476 d. C.)

A diferencia de los filósofos griegos, los romanos no lograron producir grandes avances en el conocimiento económico, aunque sí en el derecho, creando una serie de normas que permiten garantizar la propiedad privada y dar seguridad al cumplimiento de los contratos e intercambios.

Pensamiento económico de la Edad Media (476-1453)

En los siglos siguientes a la caída del Imperio romano, buena parte de la humanidad privilegió lo espiritual sobre lo material, y ello perjudicó el desarrollo del crecimiento económico, el cual solo volvió a ser tomado en consideración en el siglo XII a partir de la influencia de lo que se conoce como la economía escolástica. A estos pensadores les interesaba la justicia e hicieron planteamientos de tipo moral; todas las ideas económicas tenían que ser contrastadas con la doctrina de la Iglesia.

Santo Tomás de Aquino (1226-1274)

Comenzó indagando sobre la demanda de los bienes y llegó a la conclusión de que la necesidad de los individuos era lo que condicionaba los precios de los mismos. A partir de esto, se preguntó si era lícito que un vendedor obtuviera beneficios en contra de la necesidad de los demás. En su análisis, este monje habló del precio justo, del salario justo y del beneficio justo, aunque nunca llegó a darle precisión a dichos conceptos.

Los Escolásticos

También desarrollaron la doctrina de la usura (cobrar interés por el dinero) y para ello retomaron las viejas ideas de Aristóteles sobre el dinero; es decir, volvieron a considerar antinatural que el mismo incremente su valor solo por el hecho de cambiar de manos, por lo que condenaron en forma absoluta el préstamo a interés.

Con el correr del tiempo, la financiación de las continuas guerras y el crecimiento del comercio aumentaron la necesidad de realizar transacciones de tipo financiero. A partir del siglo XVIII, se comenzó a admitir el préstamo solo cuando fuese ventajoso para quien lo recibiera; pero como las normas no eran precisas, en la práctica nunca fue posible decidir cuáles eran válidos y cuáles no, por lo que se produjeron significativas arbitrariedades.

El Mercantilismo

Se define como un conjunto de ideas políticas e ideas económicas de gran pragmatismo que se desarrollaron durante los siglos XVI, XVII y la primera mitad del siglo XVIII en Europa. Estas ideas consistieron en una serie de medidas que se concentraron en:

  • Las relaciones entre el poder político y la actividad económica: donde el Estado interviene regulando la moneda.
  • Fortalecimiento del Estado-Nación: estas ideas consideraban que debía haber una formación de Estado-Nación lo más fuerte posible.
  • Acumulación de capital: la fortaleza del Estado-Nación dependía en gran medida del capital y de los materiales preciosos que poseía el Estado.

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