La autarquía económica y la extensión del hambre y la penuria
I. El contexto de una España destrozada
Herencia de la Guerra Civil: Campos devastados e industrias en condiciones pésimas.
Infraestructuras (vías de comunicación) destruidas.
Agotamiento de las reservas de oro del Banco de España.
Factores externos: Estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939) y aislamiento diplomático posterior a 1945.
La Ideología Autárquica: Voluntad del régimen de no depender del exterior, buscando el autoabastecimiento y el control estatal absoluto.
II. Medidas de carácter intervencionista y autárquico
A. Control del comercio exterior
Limitación drástica de importaciones: Solo se permiten productos «imprescindibles» (petróleo, algodón, caucho).
Proteccionismo radical: Subvenciones y ventajas fiscales a la industria nacional.
Prohibición de inversión extranjera: Casos como Ford y General Motors, que no pudieron instalarse.
B. El control agrícola y de abastecimiento
Servicio Nacional del Trigo: Obligación de vender toda la cosecha al Estado a precios fijos.
Extensión del control de precios a productos de primera necesidad (aceite, patatas, arroz, azúcar, leche).
C. La creación de grandes entes estatales (1941)
INI (Instituto Nacional de Industria): Organización para suplir la falta de inversión privada. Empresas: Endesa, Ensidesa, Iberia, Seat, Pegaso.
Problema: Productos de baja calidad, caros y poco competitivos para la exportación.
RENFE: Nacionalización y unificación de la red ferroviaria (reconstrucción lenta; máquinas de vapor hasta 1960).
III. Consecuencias económicas: El fracaso de la gestión
Estancamiento y retroceso: Caída de la producción industrial por falta de materias primas y cortes eléctricos.
Inflación descontrolada: Emisión excesiva de moneda para pagar la deuda pública.
Gestión deficiente: Ineficacia, incompetencia y favoritismo gubernamental.
IV. La extensión del hambre y el impacto social
Mortalidad y miseria: Se estima que más de 100.000 personas murieron de hambre entre 1939 y 1945.
El Racionamiento (hasta 1952): Sistema de cartillas individuales o familiares para obtener comida básica. Insuficiencia de las raciones oficiales.
El Mercado Negro o «Estraperlo»: Venta ilegal de productos básicos a precios altísimos; fuente de enriquecimiento para corruptos y afines al régimen.
Éxodo rural y chabolismo: Emigración masiva del campo a la ciudad, generando barrios marginales en condiciones insalubres.
V. Inestabilidad política y resistencia
Aislamiento internacional: La década de los 50 marca la etapa más delicada y aislada del régimen.
Aparición de los «Maquis»: Guerrilleros que intentan desestabilizar el régimen mediante la lucha armada tras la Segunda Guerra Mundial.
La respuesta del asentamiento del régimen: apoyo, indiferencia y oposición
I. Los apoyos del régimen (Consolidación)
Factores de estabilidad: El crecimiento económico («milagro español») tras 1959 calmó tensiones sociales y otorgó legitimidad.
Soportes internos:
Burguesía industrial y financiera: Apoyaron el régimen interesados en la modernización y la apertura económica.
Ejército y Falange: Continuaron como garantes, aunque la Falange perdió peso político frente a los tecnócratas del Opus Dei.
Iglesia Católica: Aunque empezó a distanciarse tras el Vaticano II, mantuvo su estatus como pilar ideológico durante gran parte del período.
Apoyo internacional: La alianza con Estados Unidos (acuerdos de 1953) y la entrada en la ONU y el FMI dieron al régimen el respaldo exterior necesario para sobrevivir.
II. La oposición en los años cincuenta
Etapa de desaliento: El refuerzo diplomático del régimen (acuerdos con EE. UU.) desmoralizó a los opositores.
Cambio en la estrategia comunista: El PCE (liderado por Santiago Carrillo) abrazó el «eurocomunismo» y se convirtió en el grupo antifranquista más activo.
Primeras grietas: A finales de los 50 surgieron las primeras protestas universitarias y huelgas en zonas industriales (Barcelona, Asturias, Vizcaya).
III. El «Contubernio de Múnich» (1962)
La reunión: Un centenar de delegados de la oposición (socialistas, monárquicos, nacionalistas vascos, antiguos falangistas) se reunieron en Múnich.
Objetivo: Pedir democracia, libertades, elecciones libres y amnistía para España.
Condición europea: El Parlamento Europeo rechazó la entrada de España en la CEE mientras fuera una dictadura.
Reacción de Franco: Calificó la reunión despectivamente como «Contubernio», castigando a los asistentes con cárcel, destierro o retirada de pasaportes.
IV. El crecimiento de la conflictividad (Años 60 y 70)
Nuevos frentes de oposición:
Movimiento obrero: Surgimiento de Comisiones Obreras (CC.OO.) y sindicatos clandestinos. Huelgas masivas en Seat, Pegaso y sectores mineros/textiles.
Estudiantes: Enfrentamientos constantes entre la policía y jóvenes universitarios, apoyados por algunos profesores.
Nacionalismos: Emergencia del nacionalismo catalán conservador (Jordi Pujol).
Sectores católicos: Curas jóvenes y la Conferencia Episcopal (bajo el cardenal Tarancón) se alejaron del régimen y reclamaron libertades.
Respuesta del Estado: El gobierno reaccionó con una fuerte represión, despidos masivos de trabajadores y censura, lo que aumentó el aislamiento político del régimen antes de la muerte de Franco.