Introducción: El Sistema de la Restauración (1902-1923)
En 1900, España era todavía un país agrario tras el Desastre del 98. La distancia con Europa era mayor que en cualquier otro momento, lo que propició el desarrollo de un movimiento obrero y campesino muy reivindicativo. Existía un grave problema político con un sistema corrupto dominado por el caciquismo, alejado de los problemas reales de la sociedad. España también tenía un grave problema militar que chocaba con los nacionalismos periféricos.
El régimen de la Restauración entró en una nueva fase marcada por la subida al trono de Alfonso XIII en 1902 y finalizó en 1931 con la caída de la monarquía y la proclamación de la Segunda República. La constante intervención de Alfonso XIII en asuntos políticos provocó inestabilidad. En 1923, se produjo un pronunciamiento militar liderado por el general Primo de Rivera con la intención de solventar los problemas del país. Lo que hizo fue acelerar el proceso de descrédito institucional del sistema de la Restauración, acelerando el camino hacia la Segunda República.
Inicio de la Crisis de la Restauración (1902-1909)
Esta etapa consiguió la convivencia pacífica de los partidos, pero seguía sosteniéndose en la idea de que el gobierno y la forma de gobierno debían estar en manos de unas élites que no eran capaces de atender a las necesidades del país. Tras la muerte de Cánovas y Sagasta, empezó la etapa del revisionismo político, protagonizado por Maura (conservador) y Canalejas (liberal).
Primeros intentos de reforma: Gobiernos conservadores (Maura)
Maura propuso una serie de medidas clave:
- Ley de Reforma Electoral de 1907: Se hizo más difícil el fraude y se estableció el voto obligatorio.
- Economía: Se optó por el intervencionismo económico, reflejado en la Ley de Protección Industrial.
- Legislación laboral: Se inició una tímida legislación con su máxima expresión en la creación del Instituto Nacional de Previsión (actual Seguridad Social).
- Política internacional: Tras el Desastre del 98, se orientó hacia la expansión por el norte de África. A pesar de los éxitos políticos, el ejército fue derrotado humillantemente por tropas locales en el Barranco del Lobo.
Crisis de la Restauración y los Grandes Conflictos (1909-1917)
La Semana Trágica de 1909
La primera crisis grave del sistema de la Restauración fue una explosión de descontento social. Ante el ataque de trabajadores españoles, Maura decretó la movilización de reservistas. El 26 de julio, anarquistas, socialistas y republicanos más radicales convocaron una huelga general contra la guerra y el envío de tropas a Marruecos.
El hecho de que las personas acomodadas pudieran eludir el servicio militar mediante el pago de una fuerte cantidad de dinero, los vínculos con el poder político y el elevado número de bajas de soldados en África radicalizaron la protesta. Una de las manifestaciones fue la violencia contra la Iglesia y la quema de conventos, vista en España como una barbarie y un desorden público.
Gobierno de Canalejas (1910-1912)
Canalejas (liberal) impulsó reformas con un claro contenido social, tales como:
- Reducción de la jornada laboral.
- Supresión del impuesto de consumos.
- Ley del Candado: Prohibía el establecimiento de nuevas congregaciones religiosas.
- Ley de Reclutamiento: Servicio militar obligatorio.
- Ley de Mancomunidades.
El asesinato de Canalejas en 1912 supuso el final de esta etapa de reformas.
Crisis del Sistema
La Semana Trágica y el asesinato de Canalejas abrieron un nuevo periodo en el que se manifestó la crisis de los partidos del turno (conservador y liberal), que junto con las luchas internas contribuyeron a la descomposición del sistema.
La Crisis de 1917
En 1914, con el conservador Dato al frente del gobierno, estalló la Primera Guerra Mundial, en la que España se mantuvo neutral. La opinión pública española se dividió entre aliadófilos y germanófilos. El aumento de las exportaciones hizo que subieran los precios, pero los beneficios no se repartieron adecuadamente y las clases bajas perdieron poder adquisitivo. Esta conflictividad se unió al problema político y al descontento en el ejército, precipitando la crisis de 1917.
Elementos de la crisis de 1917:
- Descontento del ejército: Creación de las Juntas Militares de Defensa a principios de 1917, lo que supuso la reaparición del protagonismo del ejército en la política, apoyado por el rey Alfonso XIII.
- Problema político: Creación de la Asamblea de Parlamentarios, una especie de parlamento alternativo a las Cortes por iniciativa de Cambó y la Lliga Regionalista. Fracasó por las diferencias entre sus componentes; fue declarada ilegal y el gobierno la disolvió sin violencia.
- Problema económico: Hubo una huelga general promovida por socialistas y anarquistas que protestaban por la pérdida de poder adquisitivo. El gobierno de Dato desmanteló los movimientos en el verano de 1917, pero la conflictividad social no disminuyó, manteniendo una tensión grave en Cataluña y el campo andaluz.
Consecuencias de la crisis de 1917
- Descomposición política: El régimen entró en una progresiva degradación y los dirigentes de los dos partidos no fueron capaces de una renovación política. Alfonso XIII intentó reactivar el sistema con gobiernos de concentración que unían a conservadores y liberales, sumando también a Cambó (Lliga).
- Debilidad de la oposición: Republicanos y socialistas permanecieron excluidos del juego político principal.
- Conflictividad obrera y pistolerismo: El final de la Primera Guerra Mundial supuso un empeoramiento de las condiciones económicas: bajó la producción, subió el paro y los precios se mantuvieron elevados. Se aplicó la Ley de Fugas (que permitía disparar a prisioneros por la espalda). En Andalucía, la terrible situación de los campesinos condujo al Trienio Bolchevique (1918-1921), con revueltas animadas por anarquistas y socialistas.
- Problema de Marruecos y el Desastre de Annual: España intentaba controlar la zona del Rif frente a Abd el-Krim. En 1921, el general Silvestre planificó una operación que acabó en el Desastre de Annual, con la muerte de más de 10,000 soldados españoles. Esto causó un impacto similar al del 98. Se formó una comisión de investigación que dio lugar al Expediente Picasso. Antes de que el informe se discutiera en las Cortes, el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado en 1923, poniendo fin a casi medio siglo de poder civil.
La Oposición Política
Republicanos
Representaban las aspiraciones de intelectuales y clases medias hacia una democratización política. Tuvieron un impulso unificador en 1903 con la Unión Republicana (Lerroux y Salmerón):
- Republicanismo moderado: (Salmerón y Melquíades Álvarez) centrado en la lucha electoral.
- Republicanismo radical: (Lerroux) con el objetivo de implantar la república mediante la insurrección. En 1908 formó el Partido Radical y en 1912 surgió el Partido Reformista de Melquíades Álvarez.
Nacionalismos
- Nacionalismo catalán: Dominado por la Lliga Regionalista (Riba y Cambó), partido de la burguesía conservadora. Su conservadurismo llevó a la creación del Centre Nacionalista Republicà. Formaron el frente común Solidaridad Catalana con gran éxito.
- Nacionalismo vasco: Tras la muerte de Sabino Arana, el PNV vivió un enfrentamiento entre el sector radical independentista y el moderado liberal.
Movimiento Obrero
- Anarquismo: La CNT rechazaba el reformismo. Convivían sectores sindicalistas y partidarios de la estrategia terrorista. Se formó también Solidaridad Obrera.
- Socialismo: La UGT y el PSOE. Pablo Iglesias cambió de estrategia formando la Conjunción Republicano-Socialista, finalizando el aislamiento del partido.
Evolución de la Oposición a partir de 1917
El Partido Socialista se expandió entre 1910 y 1920. Una minoría radical fundó en 1921 el Partido Comunista de España (PCE). Los republicanos se debilitaron por diferencias internas. En Cataluña, la Lliga lideró el movimiento por un Estatuto de Autonomía, mientras que el nacionalismo vasco obtuvo una importante representación en 1918.
La crisis social favoreció el crecimiento de los sindicatos: la UGT aumentó sus afiliados y la CNT reafirmó su programa apolítico, la acción directa y la huelga general. El panorama se completó con los Sindicatos Libres, que colaboraron con la patronal y adoptaron posturas violentas contra la CNT.
