La II República Española: Constitución de 1931 y Bienio Reformador


1. Introducción

Con el fin de la dictadura se produjo la caída de la monarquía. Durante el gobierno de Berenguer, en 1930, se firmó el Pacto de San Sebastián entre republicanos y socialistas. Estos se negaron a participar en las elecciones de febrero, lo que provocó la dimisión de Berenguer y la convocatoria de elecciones el 12 de abril de 1931. Con la victoria de la coalición republicana y socialista, se proclamó la República el 14 de abril. Representaba los ideales de progreso y democracia, pero acabó en fracaso, pues el choque entre las clases acomodadas y populares desembocó en una guerra civil. La República había nacido en medio de la gran crisis del capitalismo y de la disputa entre democracia y fascismo en Europa.

2. Fundamentos del nuevo régimen

2.1. Las bases sociales

Los apoyos de la República fueron las clases medias y populares. Las clases medias urbanas eran partidarias de la República, pero las rurales apoyaban al bloque oligárquico. El proletariado, obreros y campesinos, buscaba reformas agrarias. La aristocracia y la Iglesia se opusieron.

2.2. Los partidos políticos

Los partidos de izquierdas expresaron su adhesión a la República y la aspiración de llevar a cabo reformas sociales. Rechazaban la intervención del ejército en la vida política y la educación de las órdenes religiosas, y pedían la aceptación de las autonomías de las regiones. Los de derechas reivindicaban el papel de la Iglesia y el Ejército, y entre ellos había poca adhesión a la República.

2.2.1. Los partidos de derechas

Los fascistas eran partidarios de gobiernos autoritarios, con un partido único y sin elecciones. Eran la extrema derecha, formada por las J.O.N.S. y la Falange Española, creada por Primo de Rivera, que se fusionaron en 1934. También se incluye a la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), un partido de carácter republicano y confesional, formado en 1933 por Gil Robles. Los partidos monárquicos se dividían entre los que apoyaban a Alfonso XIII (Renovación Española) y los carlistas (Comunión Tradicionalista). El partido de centro más importante era el Partido Republicano Radical de Lerroux.

2.2.2. Los partidos de izquierda

Izquierda Republicana, liderada por Azaña, agrupó a muchos intelectuales y profesionales liberales. El PSOE contaba con el soporte de la UGT, dirigida por Largo Caballero. El Partido Comunista, surgido en 1921, estaba liderado por “La Pasionaria”. Los anarquistas se agruparon en torno a la CNT, liderada por Pestaña, y a la FAI, por Durruti.

2.2.3. Los partidos autonómico-regionalistas

En Cataluña, la derecha estaba representada por la Lliga Regionalista; el centro, por Acció Catalana Republicana; y la izquierda, por Esquerra Republicana de Catalunya. En el País Vasco, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) evolucionó hacia posiciones más de centro.

3. Coyuntura internacional: económica y política

En lo económico, se produjo la caída del comercio exterior tras el estallido de la crisis del 29. En lo político, el triunfo de los fascistas en parte de Europa tuvo una doble consecuencia: la aparición de partidos que atacaban el sistema democrático y la implantación de regímenes autoritarios. En la izquierda, el PSOE reforzó su línea revolucionaria.

4. Las elecciones del 12 de abril y la proclamación de la República

Se convocaron elecciones municipales para el 12 de abril de 1931, que se convirtieron en un plebiscito entre monarquía y república. Votó el 65% del censo y la república ganó en 45 de las 50 capitales de provincia. Muchos ayuntamientos proclamaron la República, como Eibar en el País Vasco o Barcelona. El rey abandonó Madrid hacia Cartagena y se exilió a Francia, aunque no renunció a los derechos de la corona ni a los de su familia.

5. El gobierno provisional

El nuevo gobierno provisional, presidido por Alcalá Zamora, tenía dos objetivos: convocar elecciones a Cortes y redactar una Constitución.

5.1. Las elecciones a Cortes constituyentes

El 28 de junio de 1931 se celebraron elecciones con sufragio universal masculino para mayores de 23 años. Participaron todas las fuerzas políticas excepto las monárquicas y votó un 70,4% del censo, siendo las primeras elecciones “limpias” en España. Triunfó la coalición de republicanos y socialistas, que creó una comisión en las Cortes para redactar la nueva Constitución.

5.2. La Constitución de 1931

Se produjeron debates sobre las relaciones Iglesia-Estado y las autonomías. Se estableció una sola cámara, el Congreso. Las mujeres tenían derecho a voto por primera vez en España. Se creó un modelo de estatuto de autonomía para las regiones. Se protegieron los derechos democráticos y se separó la Iglesia del Estado. El presidente de la República sería nombrado cada seis años, siendo Alcalá Zamora el elegido. Azaña fue el primer presidente del gobierno. Juntos, llevaron a cabo una labor reformista.

6. El bienio reformista (diciembre de 1931 – noviembre de 1933)

6.1. La reforma del Ejército

Uno de los problemas era la macrocefalia: había demasiados jefes y oficiales. Azaña exigió a los militares fidelidad a la República y a la Constitución, y ofreció la licencia y el sueldo de retiro a los que no quisieran jurar. Se cerró la Academia Militar de Zaragoza, dirigida por Francisco Franco. La reacción fue negativa y llevó a la “Sanjurjada”, levantamiento del general Sanjurjo, director de la Guardia Civil en Sevilla, el 10 de agosto de 1932. Fracasó y se disolvió el tercio sublevado. Sanjurjo fue condenado a muerte, pero se conmutó por cadena perpetua. La política de reformas enfrentó a Azaña con el Ejército y sus consecuencias se vieron en el levantamiento de julio de 1936.

6.2. El problema religioso

La República tomó medidas como la separación de la Iglesia y el Estado, la declaración del Estado laico aconfesional, que no mantendría ningún culto, pero daba libertad religiosa. Se reguló el divorcio, los matrimonios, los cementerios civiles y un sistema de enseñanza laica. Con la Ley de Congregaciones se disolvieron los jesuitas y se obligaba a la Iglesia a pagar impuestos. Pedro Segura, arzobispo de Toledo, fue expulsado del país. Ante la oposición, grupos republicanos asaltaron el diario ABC y quemaron iglesias y conventos.

6.3. El problema agrario

La situación era muy dura en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y parte del Levante, donde de los 3,8 millones de campesinos, más de 2 millones no tenían tierras; eran jornaleros que vivían de la siega o la vid. El 1% de los propietarios poseía el 50% de la tierra. Antes de aprobar la Constitución, se hicieron reformas por la vía del decreto ley: con el decreto de términos municipales se obligaba a los patronos a contratar a jornaleros del municipio para evitar esquiroles. La Reforma Agraria fue aprobada en septiembre de 1932. Se creó el Instituto de Reforma Agraria (IRA) para dar créditos a los campesinos para abonos, semillas y herramientas. Estos no podían vender ni hipotecar las tierras que les dieran, procedentes de la expropiación sin indemnización de la nobleza.

6.4. El problema cultural y educativo

El 33% de la población era analfabeta, situación que se intentó arreglar mediante el Instituto de Libre Enseñanza y otras medidas. Se construyeron escuelas, se dieron nuevas plazas de maestro y se les subió el sueldo. Se crearon las Misiones Pedagógicas para llevar la educación al mundo rural, como hizo el grupo de teatro universitario La Barraca, dirigido por García Lorca. Se quitó la obligatoriedad de la religión y los símbolos como crucifijos de los colegios.

6.5. El problema regionalista

En Cataluña, el Estatuto de Autonomía fue aprobado en 1932. El presidente de la Generalitat fue Macià y el del Parlamento Catalán, Companys. En el País Vasco, el PNV y los carlistas acordaron el Estatuto de Estella, pero la negativa de Navarra y la debilidad nacionalista lo echaron atrás. El Estatuto de Autonomía Vasco fue aprobado en octubre de 1936, empezada la guerra civil. En Galicia, el Estatuto fue aprobado por plebiscito en junio de 1936, pero no llegó a tramitarse por la pronta ocupación sublevada.

7. La crisis del bienio reformista

El movimiento obrero se radicalizó, a pesar de leyes favorables como la jornada de 8 horas, el derecho de huelga o el seguro de accidentes, pues el paro aumentó. La CNT y la FAI apoyaron huelgas en Barcelona, Zaragoza o Asturias, y en el Alto Llobregat la huelga de mineros acabó con la intervención del ejército. Los campesinos, indignados por la demora de la reforma, mataron a agentes de la Guardia Civil en Castilblanco (Badajoz) y, en respuesta, estos mataron a campesinos en Arnedo (La Rioja). Los Guardias de Asalto aniquilaron a los campesinos que habían ocupado Casas Viejas, en Cádiz. Azaña se vio obligado a dimitir y Alcalá Zamora convocó elecciones para noviembre de 1933.

8. Conclusión

La II República trajo la esperanza de crear un proyecto democrático en España. Se llevaron a cabo grandes avances, como el voto femenino, el reconocimiento de las autonomías, la reforma agraria y la supresión de los privilegios de la Iglesia. Sin embargo, la II República se enfrentó a la oposición de la Iglesia, parte de la clase media católica, terratenientes, industriales y financieros. Además, los obreros, partidarios de la revolución, provocaron graves alteraciones del orden. Todo esto llevó al triunfo de los partidos de derechas en las elecciones de 1933, con la modificación de las leyes aprobadas en el bienio.

9. Bibliografía

PANIAGUA, J.A.; España: siglo XX (1931-1939), 2003.

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